Tarapacá: ¡Gloria y honor a los que lucharon por la Patria!

Recordar las gestas heroicas sí es un deber que Perú debe reiterar en la búsqueda de su propia respuesta, a pesar de sus pésimos dirigentes y con independencia plena de dictados foráneos e importados como parte de una cultura de esclavitud.

Herbert Mujica Rojas - Universidad Nacional Mayor de San Marcos - Perú | LinkedIn
Herbert Mujica Rojas
hcmujica@gmail.com
Tarapacá
26 de noviembre del 2023

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
27-11-2023

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Tarapacá: ¡Gloria y honor a los que lucharon por la Patria!

Hoy, un 27 de noviembre de 1879, las fuerzas peruanas en Tarapacá –entonces nuestro territorio-, consiguieron derrotar al poderoso ejército invasor chileno. Gloria y honor para esos hombres valiosos que, sabedores de su inferioridad logística y militar, entregaron todo.

La guerra de invasión y rapiñesca que planteó Chile desde el 5 de abril de ese fatídico 1879, fue también llamada, más apropiadamente, del guano y del salitre. La fantasía poética “del Pacífico” ha sido una claudicación inaceptable que historiadores genuflexos aceptaron y repiten como loros diplomados.

Años atrás espeté a dos historiadores, brillantes investigadores y mejores escritores, que eso de “guerra del Pacífico” era una monserga inventada por los chilenos para disimular la barbarie de sus hordas, una vez invadido y capturado el Perú entero. ¡No se atrevieron siquiera a musitar la más mínima respuesta!

Recordar las gestas heroicas sí es un deber que Perú debe reiterar en la búsqueda de su propia respuesta, a pesar de sus pésimos dirigentes y con independencia plena de dictados foráneos e importados como parte de una cultura de esclavitud.

¿Qué no podemos darnos una respuesta legítima y propia? ¿Quién lo dice? Perú funciona en su vasto territorio, a pesar de sus adalides de juguete, inmorales y mediocres. Son las nuevas promociones dispuestas a desalojar a los viejos en camino a la tumba, las portadoras de las nuevas banderas de insurgencia y liberación.

Desde aquel año, cuando Chile país con el que no teníamos límites de ninguna especie, nos declarara la guerra que culminó en la quiebra y la fractura integral más luenga de la historia, Perú, su Estado, sus diferentes gobiernos e instituciones, tienen pendiente un asunto a sí mismos. ¡No al sur o a ningún otro punto cardinal: Perú se debe una respuesta integral, propia, crítica, exigente, raigal y constructiva!

Luego de la muerte del almirante Miguel Grau y la captura del extraordinario blindado Huáscar (Punta Angamos, 8-10-79), es decir, destruido el poderío naval del Perú, la escuadra chilena se hizo dueña absoluta del mar, hecho que permitió a los estrategas militares de ese país, ejecutar finalmente la primera fase de la campaña terrestre de la guerra de invasión de Chile en 1879, cuyo objetivo inmediato consistía en capturar la provincia peruana de Tarapacá, rica en minerales y depósitos de salitre.

La batalla de Tarapacá | Prensa Regional
La Batalla de Tarapacá duró 9 horas, los soldados peruanos tuvieron que combatir, utilizando las armas y municiones de los enemigos muertos. Bolognesi y Cáceres dirigieron su ejército y combatieron al enemigo ferozmente. El coronel Belisario Suárez, salió con su ejército hacia Tarapacá en pésimas condiciones de alimentación y vestimenta. Casi descalzos y cansados caminaron por las noches en las zonas desérticas para lidiar con el cansancio y sol candente. Así ganaron la batalla.

 

Cuando estalló el conflicto, el Perú tenía un ejército de tierra compuesto por 4,800 hombres poco más o menos, desperdigados en guarniciones ubicadas en diferentes regiones del territorio nacional. La infantería contaba con unos 2,700 soldados y 290 oficiales, divididos en ocho batallones integrados cada uno por 400 hombres, aproximadamente. El comando general del ejército peruano se ejercía a través de tres generales de división, veinte generales de brigada y 74 coroneles. Los batallones eran el Pichincha, Zepita, Ayacucho, Callao, Cusco, Puno, Cazadores y Lima.

La caballería era más modesta aún: 780 hombres divididos en tres regimientos: El legendario Húsares de Junín, los Guías y los Lanceros de Torata. La artillería estaba compuesta por los regimientos Dos de Mayo y Artillería de Campaña, con un total de 1,000 hombres. Sin embargo, la mayor parte de la artillería peruana era estática y se concentraba en el puerto del Callao.

En ese entonces la unidad táctica del ejército peruano era el batallón, integrado por doce compañías de cincuenta hombres cada una. En la práctica sin embargo, la mayoría de los batallones no superaban los quinientos hombres.

Recurriendo a las reservas, para julio de 1879 el Perú logró conformar una pequeña fuerza militar de 7,500 soldados y guardias nacionales, número que resultaría muy inferior al de las tropas chilenas.

Ese 27 de noviembre los peruanos habían logrado, después de nueve horas de intenso combate, una victoria total. La orgullosa columna chilena había acusado un aproximado de 800 bajas, incluyendo 56 prisioneros de guerra. Perdieron además toda su artillería (cuatro Krupp, cuatro obuses de bronce) y gran cantidad de pertrechos. Los peruanos por su parte, tuvieron cerca de 500 bajas, entre muertos y heridos, lo que demuestra el fragor e intensidad de la lucha.

Ante la falta de caballería los peruanos se vieron imposibilitados de consolidar la victoria y no pudieron seguir a sus adversarios más allá de la colina de Minta, ubicada a dos leguas de distancia de sus posiciones iniciales. Fue sin duda un resultado que significó un aliciente moral para las tropas y dejó muy en alto el valor, arrojo y heroísmo de la infantería peruana.

Tarapacá, desafortunadamente, no cambió los resultados estratégicos del conflicto y el ejercito peruano se dirigió hacia el puerto de Arica. Coincidentemente uno de los próximos objetivos chilenos era capturar dicha posición.

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  1. Este artículo conmemora la batalla heroica de las fuerzas peruanas en Tarapacá el 27 de noviembre de 1879, destacando la valentía y sacrificio de los soldados peruanos frente al poderoso ejército chileno. Se enfoca en la importancia de recordar estas gestas patrióticas como un deber fundamental para el Perú, independientemente de la calidad de sus dirigentes y la influencia de dictados foráneos. busca fomentar una respuesta integral, propia, crítica y constructiva por parte del Perú en relación con su historia, llamando a las nuevas generaciones a desempeñar un papel crucial en este proceso. El énfasis en la importancia de la independencia en la interpretación de la historia y en la construcción de una respuesta nacional agrega una dimensión reflexiva al artículo.

  2. Tarapacá merece nuestro respeto y reconocimiento por aquellos que lucharon por la Patria. Su legado nos recuerda la importancia de honrar a quienes sacrificaron tanto por la libertad y la independencia de la nación. La historia de Tarapacá es un recordatorio poderoso de la valentía y el compromiso en momentos cruciales de la historia.

  3. El homenaje de Herbert Mujica Rojas a los héroes peruanos en la batalla de Tarapacá destaca la valentía y el coraje de los soldados frente a la invasión chilena. La crítica al término «Guerra del Pacífico» como una manera de encubrir la brutalidad de la invasión resalta la importancia de una narrativa precisa y justa en la interpretación de la historia. Aunque la victoria en Tarapacá no cambió los resultados estratégicos del conflicto, se reconoce como un hito de coraje y heroísmo en la historia peruana. Este enfoque en los momentos de valentía y resistencia, a pesar de las adversidades, contribuye a forjar una narrativa nacional que celebra la fortaleza y la determinación del pueblo peruano.

  4. El artículo «Tarapacá: Gloria y honor a los que lucharon por la Patria!» hace referencia a la Batalla de Tarapacá, que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. En esta batalla, las fuerzas peruanas lograron derrotar al poderoso ejército invasor chileno. La guerra de invasión y saqueo que Chile planteó desde abril de 1879, también conocida como la guerra del guano y del salitre, fue un conflicto en el que Chile buscaba capturar la provincia peruana de Tarapacá, rica en minerales y depósitos de salitre. A pesar de las condiciones adversas y la inferioridad logística y militar, los valientes soldados peruanos lucharon ferozmente y lograron la victoria en una batalla que duró nueve horas. Aunque la victoria en Tarapacá fue un logro significativo, desafortunadamente no cambió los resultados estratégicos del conflicto y el ejército peruano se dirigió hacia el puerto de Arica, que se convertiría en uno de los próximos objetivos chilenos. Es importante recordar y honrar las gestas heroicas como la Batalla de Tarapacá, a pesar de las dificultades y los malos dirigentes, y buscar una respuesta integral, propia, crítica y exigente para el Perú.

  5. «¡Gloria y honor a los que lucharon por la Patria!» es una expresión que denota reconocimiento y respeto hacia aquellos que participaron en conflictos o luchas en defensa de la patria. En el contexto de Tarapacá, es posible que esta frase esté relacionada con eventos históricos, como la Guerra del Pacífico.
    Tarapacá es una región en el norte de Chile que fue escenario de importantes acontecimientos durante la Guerra del Pacífico (1879-1884), un conflicto bélico que involucró a Chile, Perú y Bolivia. En la Batalla de Tarapacá (27 de noviembre de 1879), las fuerzas chilenas lideradas por el general Erasmo Escala obtuvieron una victoria sobre las tropas peruanas, marcando un hito en la guerr

  6. La guerra del Pacífico fue una tragedia para el Perú, que perdió gran parte de su territorio y población. Sin embargo, también fue una oportunidad para que aprendiera de sus errores y se fortaleciera como nación. El 27 de noviembre de 1879, las fuerzas peruanas en Tarapacá derrotaron al ejército invasor chileno. Los soldados peruanos, que lucharon con inferioridad numérica y logística, mostraron un valor y heroísmo admirables. Esta victoria fue una gran motivación moral para las tropas peruanas, pero no fue suficiente para evitar la derrota final. La superioridad militar de Chile permitió a las fuerzas chilenas avanzar hacia el sur y conquistar las ciudades de Arica y Lima. En conclusión, la batalla de Tarapacá es un episodio importante de la historia del Perú, que nos recuerda el valor y el sacrificio de nuestros soldados en defensa de la patria.

  7. En el 27 de noviembre de 1879, las fuerzas peruanas en Tarapacá lograron derrotar al ejército chileno invasor. El autor destaca la valentía de los hombres peruanos que, a pesar de su inferioridad logística y militar, lucharon con determinación. El conflicto, conocido como la «guerra del guano y del salitre,» planteado por Chile en 1879, fue criticado como una invasión y saqueo. El autor cuestiona la narrativa de la «guerra del Pacífico» y aboga por que Perú busque su propia respuesta, independiente de influencias extranjeras. La batalla de Tarapacá fue una gesta heroica, pero el autor señala que Perú aún debe encontrar respuestas integrales y críticas a sus desafíos actuales, más allá de puntos cardinales geográficos.

  8. Se conmemora la victoria de las fuerzas peruanas en Tarapacá el 27 de noviembre de 1879, cuando derrotaron al ejército chileno invasor. Se destaca la gesta heroica de los peruanos que, a pesar de su inferioridad logística y militar, se entregaron completamente en la lucha. La guerra, conocida como la del guano y del salitre, fue provocada por Chile y llevó a la captura del Perú. La crónica resalta la importancia de que el Perú se dé una respuesta integral y propia respecto a este conflicto histórico. A pesar de la victoria en Tarapacá, la guerra no cambió los resultados estratégicos, y el ejército peruano se dirigió hacia el puerto de Arica, uno de los próximos objetivos chilenos.

  9. En esta batalla, las fuerzas chilenas lideradas por el general Manuel Baquedano derrotaron al ejército peruano-boliviano dirigido por el general Juan Buendía. La victoria chilena consolidó su control sobre la región y marcó un hito en el conflicto, contribuyendo al avance posterior de las fuerzas chilenas en la guerra. La Batalla de Tarapacá fue un episodio significativo en el desarrollo de la Guerra del Pacífico y tuvo repercusiones estratégicas importantes en el conflicto entre Chile, Perú y Bolivia.

  10. El presente artículo trata respecto de los acontecimientos acaecidos el 27 de noviembre de 1879, las fuerzas chilenas, comandadas por el general Manuel Baquedano, se enfrentaron a las fuerzas peruanas y bolivianas lideradas por el coronel Juan Buendía en la Batalla de Tarapacá. El terreno desértico y las condiciones climáticas extremas, con altas temperaturas durante el día y frías durante la noche, complicaron el enfrentamiento. La batalla resultó en una victoria para Chile. Las fuerzas chilenas lograron derrotar y dispersar a las fuerzas aliadas, consolidando su control sobre la región de Tarapacá. La victoria chilena fue un paso significativo en su avance hacia el norte, ocupando territorios que antes pertenecían a Perú y Bolivia. Dicha batalla tuvo consecuencias significativas para todos los países involucrados y dejó un legado que afectó las relaciones entre Chile, Perú y Bolivia durante muchos años. La Batalla de Tarapacá fue solo uno de los eventos en un conflicto más amplio que alteró la configuración geopolítica de la región.

  11. El presente articulo nos relata la batalla de Tarapacá, recordando la gloria y el honor de la lucha por la patria y a los que lucharon por ella. Una batalla que se dio en el año 1879 donde se consiguió derrotar al poderoso ejército, chileno a pesar de la inferioridad logística y militar por parte del Perú. Se sabe que las razones de chile por invadirnos era apropiarse de los depósitos de salitre y los minerales en esta provincia “Tarapacá. Esta batalla duro 9 horas, en la cual el ejército peruano tuvo que combatir haciendo uso del armamento de los muertos del batallón enemigo. Gracias a la persistencia, fuerza y tenacidad de nuestros combatientes es que se logró la victoria.

  12. Herbert Mujica Rojas rinde homenaje a los héroes peruanos que, en la batalla de Tarapacá el 27 de noviembre de 1879, lograron una victoria significativa contra el ejército chileno invasor. Destaca la valentía de los soldados peruanos a pesar de la inferioridad logística y militar, y critica el término «Guerra del Pacífico» como una invención para encubrir la brutalidad de la invasión chilena. Además, Mujica Rojas enfatiza la importancia de que Perú encuentre su propia respuesta, independiente de influencias externas, y resalta la deuda pendiente del país consigo mismo. Aunque la victoria en Tarapacá no cambió los resultados estratégicos del conflicto, se destaca como un hito de coraje y heroísmo en la historia peruana.

  13. La conmemoración de la victoria en Tarapacá en 1879 destaca la valentía de las fuerzas peruanas frente al poderoso ejército chileno, resaltando la gesta heroica de aquellos hombres que, a pesar de las adversidades, entregaron todo por la patria. El artículo critica la denominación de la «guerra del Pacífico» como una falacia poética, llamándola más apropiadamente «del guano y del salitre». Se hace un llamado a que Perú, a pesar de sus dirigentes deficientes, busque su propia respuesta y se independice de dictados foráneos. La narrativa subraya la importancia de recordar estas gestas heroicas como un deber nacional, instando a que Perú forje una respuesta integral, crítica y constructiva hacia su historia.

  14. En relación con Tarapacá sugiere un reconocimiento y homenaje a aquellos que participaron en eventos históricos o conflictos en esa región, que puede tener significados variados dependiendo del contexto específico. En general, este tipo de afirmación evoca sentimientos de respeto, gratitud y conmemoración hacia los individuos que contribuyeron en momentos críticos para la historia de la Patria.
    Podría referirse a episodios de lucha y sacrificio relacionados con la independencia de la región, eventos de importancia militar, o incluso a figuras destacadas que desempeñaron un papel crucial en la construcción de la identidad y la historia de Tarapacá. La frase también podría tener connotaciones patrióticas y resaltar la importancia de preservar la memoria histórica y honrar el legado de quienes contribuyeron al desarrollo y la autonomía de la región.

  15. El artículo resalta la importancia de recordar y reconocer las gestas heroicas del pasado como parte integral de la identidad y la historia de un país. La llamada a buscar respuestas propias y la crítica a los dirigentes actuales plantean la necesidad de reflexión y acción para construir un futuro basado en la independencia y la integridad. La narrativa histórica presentada sirve como recordatorio de los desafíos y la valentía enfrentados por el Perú en el pasado, subrayando la importancia de la soberanía y la autonomía cultural. La crítica a la guerra del Pacífico como una invasión y saqueo resalta la perspectiva del autor sobre este conflicto histórico. En general, el artículo aborda temas de identidad, responsabilidad y la importancia de aprender de la historia para construir un futuro más fuerte y autónomo.

  16. La conmemoración de la Batalla de Tarapacá, que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879, es un llamado a recordar las gestas heroicas de aquellos hombres valientes que, a pesar de las adversidades, defendieron con honor y gloria el territorio peruano. Se destaca la importancia de reiterar este deber histórico, independientemente de la calidad de los líderes actuales y sin sucumbir a narrativas foráneas. La batalla, aunque una victoria para los peruanos, no alteró significativamente el curso del conflicto, pero su recuerdo resalta el valor y heroísmo de la infantería peruana.

  17. El artículo destaca la importancia de recordar y rendir homenaje a las gestas heroicas de las fuerzas peruanas en Tarapacá, que lograron derrotar al ejército chileno el 27 de noviembre de 1879. Se critica la denominación «guerra del Pacífico» y se enfatiza la necesidad de que Perú responda de manera integral y propia a su historia, independientemente de dictados extranjeros. Aunque la victoria en Tarapacá fue significativa, se reconoce que no cambió los resultados estratégicos del conflicto. El artículo destaca la valentía y el heroísmo de la infantería peruana en la batalla.

  18. La batalla de Tarapacá fue una acción bélica que se desarrolló en la localidad homónima el 27 de noviembre de 1879, durante la campaña terrestre de la Guerra del Pacífico. Se enfrentaron fuerzas peruanas y chilenas, saldándose la batalla con la victoria de la primera.

    Tras el desembarco en Pisagua el 2 de noviembre de 1879, el ejército chileno de operaciones inició una serie de penetraciones al interior del departamento peruano de Tarapacá para consolidar sus posiciones y asegurar las vías de comunicación y suministros.

  19. Buena reflexión: cuando Chile país con el que no teníamos límites de ninguna especie, nos declarara la guerra que culminó en la quiebra y la fractura integral más luenga de la historia, Perú, su Estado, sus diferentes gobiernos e instituciones, tienen pendiente un asunto a sí mismos. ¡No al sur o a ningún otro punto cardinal: Perú se debe una respuesta integral, propia, crítica, exigente, raigal y constructiva! Todos nuetros países limítes no han quitado territoriio, nuestros gobernates son unos cojudos.

  20. Tras el desembarco en Pisagua el 2 de noviembre de 1879, el ejército chileno de operaciones inició una serie de penetraciones al interior del departamento peruano de Tarapacá para consolidar sus posiciones y asegurar las vías de comunicación y suministros.

    En este contexto, se produjeron dos acciones militares de distinta importancia: un encuentro de caballería muy limitado en Germania el 6 de noviembre, y una batalla en forma en Dolores (también llamada San Francisco) el 19 del mismo mes. Otro evento de importancia ocurrió en Camarones, donde el ejército boliviano, al mando del general Hilarión Daza, quien estaba en marcha para encontrarse con las fuerzas de Juan Buendía, retornó a Arica sin enfrentar batalla alguna. Producto de lo anterior, así como por el resultado en Dolores y la falta de refuerzos bolivianos, el ejército peruano inició un repliegue hacia Tiviliche para luego marchar hacia el puerto de Arica, con el fin de reunirse con las fuerzas aliadas que se encontraban en esa posición. LA BATALLA DE tARAPACÁ FUE HEROICA.

  21. La Batalla de Tarapacá duró 9 horas, los soldados peruanos tuvieron que combatir, utilizando las armas y municiones de los enemigos muertos. Bolognesi y Cáceres dirigieron su ejército y combatieron al enemigo ferozmente. El coronel Belisario Suárez, salió con su ejército hacia Tarapacá en pésimas condiciones de alimentación y vestimenta. Casi descalzos y cansados caminaron por las noches en las zonas desérticas para lidiar con el cansancio y sol candente. Así ganaron la batalla. HEROICO

  22. Recordar las gestas heroicas sí es un deber que Perú debe reiterar en la búsqueda de su propia respuesta, a pesar de sus pésimos dirigentes y con independencia plena de dictados foráneos e importados como parte de una cultura de esclavitud.

  23. La guerra de invasión y rapiñesca que planteó Chile desde el 5 de abril de ese fatídico 1879, fue también llamada, más apropiadamente, del guano y del salitre. La fantasía poética “del Pacífico” ha sido una claudicación inaceptable que historiadores genuflexos aceptaron y repiten como loros diplomados. Gloria eterna a nuestros heroes patrios.

  24. Hoy, un 27 de noviembre de 1879, las fuerzas peruanas en Tarapacá –entonces nuestro territorio-, consiguieron derrotar al poderoso ejército invasor chileno. Gloria y honor para esos hombres valiosos que, sabedores de su inferioridad logística y militar, entregaron todo. Fue un ejemplo de valentía y coraje en defensa de nuestra patria.