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viernes, septiembre 25, 2020
Pekín impone cadena perpetua para aplastar la revuelta de Hong Kong

Pekín impone cadena perpetua para aplastar la revuelta de Hong Kong

Con su hermetismo y falta de transparencia habitual, lo hizo sin que se supiera su contenido y sin pasar por el Parlamento autónomo implantaron una represión totalitaria que afectaría a millones de opositores políticos.

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La draconiana Ley de Seguridad Nacional pena la subversión, secesión, terrorismo e injerencias extranjeras

Pablo M. DíezPablo M. Díez. ABC

CORRESPONSAL EN PEKIN


La venganza es un plato que se sirve frío y en China, con su paciencia milenaria y su arte de la guerra, saben mucho de eso. Justo un año después del asalto al Parlamento de Hong Kong en las protestas reclamando democracia, momento a partir del cual se desató una violencia nunca antes vista en la ciudad, el autoritario régimen de Pekín impuso ayer una draconiana Ley de Seguridad Nacional para aplastar esta larga revuelta.
Con su hermetismo y falta de transparencia habitual, lo hizo sin que se supiera su contenido y sin pasar por el Parlamento autónomo de la excolonia británica, cuando los 162 diputados del comité permanente de la Asamblea Nacional Popular la aprobaron por unanimidad en Pekín por la mañana. Hasta catorce horas después, cuando fue promulgada casi a medianoche por el Boletín Oficial de Hong Kong e incluida en el Anexo III de su Ley Básica, no se conocieron las penas con que castigará los delitos que contempla: secesión, subversión, terrorismo e injerencia extranjera.

Los dos primeros prevén condenas de entre tres y diez años y, para sus organizadores, cadena perpetua. Además, el ataque o el vandalismo contra instalaciones del Gobierno será considerado subversión del poder estatal. El terrorismo será castigado con penas de entre cinco y diez años hasta la cadena perpetua, incluyendo la destrucción del transporte público e instalaciones eléctricas que puedan estallar o sistemas de agua, telecomunicaciones e internet. Con la cadena perpetua como pena máxima, la colusión con fuerzas extranjeras comprenderá no solo aquellas acciones apoyadas por organizaciones foráneas que dañen al Gobierno local y al central, sino también incluso las que pidan ayuda o sanciones internacionales.

Aunque la ley será aplicada por unidades especiales de las fuerzas policiales y judiciales locales, Pekín nombrará a un consejero del Gobierno autónomo y establecerá una agencia de seguridad cuyos agentes tendrán total inmunidad. Su actuación no se regirá por la Ley Básica de Hong Kong, que hace de «mini-Constitución» de la ciudad, y nadie ni nada podrá interferir en sus misiones.

Para juzgar estos casos de seguridad nacional, el Gobierno elegirá a los magistrados, que no podrán haber criticado la ley y cuyo ejercicio en el tribunal será solo de un año. Aunque los juicios deberían ser públicos y algunos con jurado, los especialmente sensibles se celebrarán a puerta cerrada y otros «complicados o que involucren a gobiernos extranjeros» se llevarán a China continental, donde los disidentes suelen ser condenados por delitos como «subversión contra el poder del Estado» o «buscar problemas». Unas condiciones legales muy alejadas de las que imperan en cualquier democracia y que hacen temer a muchos hongkoneses el fin del modelo «Un país, dos sistemas», que garantizaba su autonomía hasta 2047, y la pérdida de sus libertades políticas, mayores que en el resto del país.

Manifestantes en favor de la democracia protestan contra la ley de seguridad nacional
Manifestantes en favor de la democracia protestan contra la ley de seguridad nacional – EFE

Para calmar sus miedos, la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, inistió en que esta nueva ley respetará los derechos humanos y el Estado de Derecho y «solo afectará a un grupo muy reducido de personas», ayudando a «acabar con la revuelta para recuperar el desarrollo económico y el bienestar de los ciudadanos». Pero numerosos activistas y líderes políticos, como el joven y carismático Joshua Wong, disolvieron sus partidos y organizaciones antes de la entrada en vigor de la ley. Incluso los comercios «amarillos» que se habían posicionado a favor de las protestas quitaron sus pancartas para no ser incriminados. En las redes sociales, los partidarios de la revuelta se apresuraron a borrar sus mensajes, lo que demuestra el miedo que ha despertado esta ley en una ciudad que, hasta ahora, era de las más libres y abiertas de Asia.

A pesar del nuevo clima de represión que amenaza a Hong Kong, la oposición demócrata ha llamado a salir hoy a la calle en la manifestación por el 23º aniversario de la devolución a China, prohibida por la Policía por el coronavirus y la violenta toma del Parlamento el año pasado. Habrá que ver si desafían dicho veto, como el mes pasado en la vigilia de Tiananmen, o los asusta la nueva ley.

Unánime condena internacional contra el régimen chino

Además del fuerte rechazo social en Hong Kong, la Ley de Seguridad Nacional china se ha encontrado la unánime condena internacional. Las democracias occidentales denuncian que Pekín incumple el acuerdo de devolución de Hong Kong a China por parte del Reino Unido, contemplado en la Declaración Sino-Británica de 1984 y formalizado con el traspaso el 1 de julio de 1997. Amparado por la ONU, dicho tratado internacional estipulaba el respeto a sus libertades y su autonomía bajo la fórmula de «Un país, dos sistemas», que ahora queda en entredicho. Mientras Japón ha liderado en el G7 una propuesta contra la ley y la Unión Europeaa advierte a Pekín de sus «serias consecuencias», Estados Unidos le ha retirado a Hong Kong su estatus económico preferente. Se trata de un castigo al régimen porque por esta ciudad entra el 70 por ciento de la inversión extranjera en China, pero también dañará a esta capital financiera de Asia. Haciendo oídos sordos, Xi Jinping sigue aumentando su control sobre Hong Kong, que podría perder su carácter único y, lo que es más importante, sus libertades.

 

Vídeo de apoyo: Hong Kong: ¿cuál es su estatus “especial” dentro de China y por qué genera conflicto? | BBC Mundo

12 Comentarios

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  1. Es muy delicado el tema que pasa entre Hong Kong y China, si bien siempre ha habido tensiones, estas han empezado a crecer mucho más debido a las políticas adoptadas desde Pekín y su ambición de someter a un régimen con ideas distintas a las de ellos. Lamentablemente el poderío económico con el que cuenta China actualmente hace que hasta instituciones internacionales no quieran inmiscuirse en un tema tan escabroso. Por mencionar un caso, al ser consultado un personal de la OMS sobre la políticas adoptadas en Hong Kong frente al covid-19 que había traído muy buenos resultados en dicho territorio, este se limitó a cortar automáticamente la entrevista, se evidencia claramente que nadie quiere meterse en los asuntos de China y ganarse un enemigo tan grande como su territorio, este sometimiento del régimen chino se ha visto ya con el Tíbet por ejemplo y la pandemia actual ha sido uno de los momentos ideales para lanzar estas nuevas políticas aprovechando las restricciones de movilización de los ciudadanos de Hong Kong.

  2. Además del fuerte rechazo social en Hong Kong, la Ley de Seguridad Nacional china se ha encontrado la unánime condena internacional. Los jóvenes debemos oponernos a los grupos totalitarios.

  3. En Hong kong se han sucedido las manifestaciones multudinarias contra el Gobierno y pidiendo la independencia, los enfrentamientos violentos y actos vandálicos y las llamadas a Estados Unidos y otros países para imponer sanciones al régimen de Pekín. Ojala haya presión internacional para que no se pierda las esencias libertarias en el mundo porque el comunismo avanza silenciosamente con disfraz capitalista.

  4. A los estudiantes en Tianammen los aplastaron una y otra vez hasta hacer con ellos un pastel de carne. Los restos fueron recogidos por excavadoras, incinerados y tirados los desagües. A mil sobrevientes les dijeron que podían escapar…, y cuando lo intentaron, los acribillaron con ametralladoras. Hoy los quieren silenciar con cadena perpetua y trabajos forzados para aniquilaros de hambre ne prisión. Eso es el comunismo totalitario.

  5. Las protestas en favor de la democracia en la antigua colonia reflejan la transformación de la identidad hongkonesa, que anhela mantener sus derechos y libertades frente al control dictatorial de Pekín. Gran artículo que enriquece cultura política.