El encuentro de León Magno con Atila es un fresco del artista Rafael Sanzio. Representa el triunfo de la Iglesia, representada por el papa León el Grande, frente a los bárbaros, en ese caso, Atila, que amenazaban su propia sede en el año 452. El papa lleva una escolta de cardenales a caballo y logra la retirada de los hunos en el río Mincio, cerca de Mantua. Incluye las figuras legendarias de san Pedro y san Pablo en el cielo sosteniendo espadas. Esta representación de la Liberator Romae es una clara alusión a las luchas del Papado contra Francia.

EL VALIENTE  LEÓN MAGNO, PAPA Y DOCTOR DE LA IGLESIA

Año 452 d.C. La Península itálica tiembla frente a los Hunos, capitaneadas por Atila, llamado “El azote de Dios” por su crueldad y barbarie,  quien gobernó el mayor imperio europeo de su tiempo, desde el 434 hasta su muerte en 453. Cono . Gran parte del norte de Italia ya ha caído en manos del invasor. Las ciudades de Aquilea, Padua y Milán han sido conquistadas, saqueadas y rasadas al suelo. Ahora Atila prosigue su avance, está cerca de Mantua, sobre el río Mincio. Allí la Historia se detiene y se forma: León Magno, elegido Papa doce años antes, encabeza una delegación de Roma, se encuentra con Atila y lo disuade de proseguir la guerra de invasión. La leyenda – retomada después por Rafael en los frescos de las “Estancias” – narra que el rey de los Hunos se retira tras haber visto aparecer, detrás de León, a los Apóstoles Pedro y Pablo, armados con espadas.

Atila había quedado impresionado del coraje del Papa al haber cruzado solo el campo de batalla sin arma alguna llevando únicamente una  Biblia. Convence a Atila para que no marche sobre Roma logrando la retirada de su ejército tras la firma de un tratado de paz con el Imperio Romano a cambio del pago de un tributo.

Este hecho tuvo una gran importancia simbólica ya que, aunque el Imperio romano seguiría existiendo hasta 476, situaba como principal fuerza política de Europa a la Iglesia y no el Imperio.

Tres años después, en el 455, una vez más el “Papa Magno”, si bien desarmado, detiene a las puertas de Roma a los Vándalos de África, guiados por el rey Genserico. Gracias a su intervención, la ciudad sí es saqueada, pero no incendiada, evito que sus mujeres fueran violadas ni asesinadas.  Permanecen de pie las Basílicas de San Pedro, San Pablo y San Juan, en las que encuentra refugio gran parte de la población, que así ha salvado su vida.

León Magno combatió exitosamente, mediante la celebración de varios concilios, el maniqueísmo que desde África se había extendido por Italia, el pelagianismo que había rebrotado en Aquilea, y el priscilianismo que se mantenía en España.

Atila y sus hunos invadiendo Italia, por Ulpiano Checa (1887).

“Pedro ha hablado por boca de León”

Pero la vida de León no se explicita sólo en el empeño por la paz, llevando adelante con coraje y sin detenerse. El Pontífice también se dedica mucho a la tutela de la doctrina: es él, en efecto, el que inspira el Concilio ecuménico de Calcedonia (hoy Kadiköy, en Turquía), que reconoce y afirma la unión en Cristo de las dos naturalezas – humana y divina – rechazando la herejía de Eutiquio, que niega la esencia humana del Hijo de Dios. La intervención de León en el Concilio se produce a través de un texto doctrinal fundamental: el “Tomo a Flaviano”, Obispo de Constantinopla. El documento es leído públicamente a los 350 Padres conciliares que lo acogen por aclamación afirmando: “Pedro ha hablado por boca de León, León ha enseñado según la piedad y la verdad”.

Teólogo y pastor

Defensor y promotor del Primado de Roma, el “Pontífice Magno” deja a la historia casi 100 sermones y casi 150 cartas, demostrándose así tanto teólogo cuanto pastor, atento a la comunión entre las diversas Iglesias, sin olvidarse de las necesidades de los fieles. En efecto para ellos anima las obras de caridad en una Roma doblegada por las carestías, la pobreza, las injusticias y las supersticiones paganas. Lleva adelante todas las acciones indispensables – tal como se lee en sus escritos – para “tener justicia con constancia” y “ofrecer amorosamente la clemencia”, puesto que “sin Cristo no podemos nada, pero con Él, podemos todo”.

El 45° Papa de la historia

Nacido en la Tuscia y convertido en diácono de la Iglesia de Roma alrededor del año 430, en el 440 León es enviado por la emperatriz Galla Placidia a pacificar Galia, contendida entre el general Flavio Aecio y el prefecto del pretorio Albino. Pocos meses después, muere el Papa Sixto III. Le sucede León, su consejero. La consagración como Pontífice – el 45° de la historia de la Iglesia – se produce el 29 de septiembre del 440.

Un Pontificado de “récords”

Su Pontificado, que duró 21 años, reúne diversos récords: primer Obispo de Roma que lleva el nombre de León; primer Sucesor de Pedro en ser llamado “Magno”; primer Papa de quien nos ha llegado la predicación, también es uno de los dos únicos Pontífices (el otro es Gregorio Magno) que ha recibido, en 1754, por voluntad de Benedicto XIV, el título de “Doctor de la Iglesia”. Su muerte se produjo el 10 de noviembre del 461 y, según algunos historiadores, León Magno también fue el primer Papa en ser sepultado dentro de la Basílica Vaticana. Aún hoy, sus reliquias se conservan en San Pedro, concretamente en la Capilla de la “Virgen de la Columna”.

Fuente: Vatican News

Elaboración: Luis Alberto Pintado Córdova

10 Datos Curiosos sobre San León Magno Doctor de la Iglesia que debes conocer. Fuente:Tekton Centro Televisivo – Canal Youtube Católico

SANTO DEL DÍA: SAN LEÓN MAGNO, PAPA Y DOCTOR DE LA IGLESIA. Fuente: Fiat Lux Tv Católica, el Fiat de María

El encuentro del Papa León Magno con Atila La Iglesia católica ha perdido el poder espiritual. Fuente: Tercio Laocrático

15 Comentarios

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  1. Que reencuentro con la historia que nos hace recordar las época y hazaña de atila al conquistar tratar de conquistar el imperio romano y fue comparado con Alejandro magno. Pero cuando se encontró con el Papa León, atila que impresionado más por el nombre de León y lo que significa León como fiera difícil de dominar y Atila si que lo sabía ya que el bestia con las pieles de los animales que el cazaba.

  2. Decidido a acabar con el paganismo, condenó los juegos de circo. Intervino en Galia contra el obispo de Arles (449) y consolidó su autoridad en Hispania y África. Condenó a Nestorio y Eutiques en las controversias cristológicas (449) y fue a su vez condenado por el Concilio de Éfeso, a lo que respondió convocando el Concilio de Calcedonia (451). Proclamado doctor de la Iglesia en 1754, su festividad se conmemora el 10 de noviembre; en la Iglesia griega, el 18 de febrero.

  3. En este sentido, San León Magno fue el papa más importante del siglo V: durante su pontificado, la cobertura teorética y la concreción real del primado romano alcanzaron su primer punto culminante. Se comprometió asimismo en la salvación de la cultura occidental: obligó al rey de los hunos, Atila, a retirarse (452), y consiguió proteger a Roma de los ataques del rey de los vándalos, Genserico (455). De gran importancia en la política eclesiástica fue la institución de una embajada papal permanente en la Corte imperial de Constantinopla.

  4. Este brillante Papa freno a dos feroces líderes barbaros para proteger Roma y el cristianismo. Demuestra valentía, coraje, decisión y mucha inteligencia para nuestra Iglesia. Un ejemplo a seguir sin necesidad de ser religiosos.

  5. Cuando la fe cristiana se pone en acción nunca tienes miedo sino valor y coraje, lo demostró este papa leon Magno al cruzar solo y sin armas únicamente con su Biblia el campo de batalla del sanguinario Atila donde interviene la divina providencia y persuade a Atila de no destruir Italia y respetar Roma.

  6. El genio del Renacimiento Rafael Sanzio plasmase una obra para el mundo el encuentro entre San León Magno (pintado como un retrato de León X) y Attila Fresco, 1514, Stanza di Eliodoro, Palazzi Pontifici, Vaticano [1] El fresco se completó después de la muerte de Julio II (pontífice desde 1503 hasta 1513), durante el pontificado de su sucesor León X (pontífice desde 1513 hasta 1521). De hecho el último aparece dos veces en la misma escena, retratado en el disfraz del Papa san León Magno, como cardenal. Según la leyenda, la aparición milagrosa de San Pedro y san Pablo, armados con espadas durante el encuentro entre el papa León Magno y Atila (452 A.D.) Esta obra plasmaba a este valiente y heroico Papa salvo a Europa frenando a los Hunos, barbaros y paganos politeístas.