Violencia contra niños y adolescentes en Lima se incrementó en 50% durante la pandemia, revela estudio del INSM

El estudio para conocer el impacto del COVID-19 en la salud mental de la población infantil se realizó en una muestra de 1.537 de niños y adolescentes entre edades de 1.5 a 18 años.

Estudio del Instituto Nacional de Salud Mental también evidencia un aumento de casos de trastornos mentales en la capital. Foto: INSM

Estudio del Instituto Nacional de Salud Mental también evidencia un aumento de casos de trastornos mentales en la capital. Foto: INSM

Resultados del estudio epidemiológico realizado a nivel de Lima Metropolitana por el Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) del Ministerio de Salud (Minsa), reveló que las agresiones y los trastornos clínicos en los niños, niñas y adolescentes, así como las conductas violentas intrafamiliares, se incrementaron en un 50% durante la pandemia del coronavirus (COVID-19).

De acuerdo a la investigación, el 60,3% de niños de 6 a 11 años, el 44,4% de 1.5 a 5 años y el 59,3% de adolescentes han sido víctimas de conductas de maltrato físico por parte de sus cuidadores. Asimismo, fueron violentados psicológicamente el 40,7% de adolescentes, el 34% de niños de 6 a 11 años y el 25% de menores de 1.5 a 5 años.

Entre los problemas clínicos, la depresión es más frecuente en el 31,5% de adolescentes, y el miedo a separarse de una figura de apego predomina en el 42,40 % de niños de 6 a 11 años de edad.

Al respecto, el psiquiatra Rolando Pomalima Rodríguez, director ejecutivo de la Dirección de Investigación, Docencia y Atención Especializada de Niños y Adolescentes del INSM, unidad orgánica que realizó la investigación, sostuvo que el estudio señala -además- que los progenitores perciben la conducta del niño como estresante, conllevando a conductas violentas.

Por lo que, exhortó a estar alerta y buscar ayuda profesional ante síntomas de depresión y ansiedad; y externalizantes como los problemas de conducta, agresividad y de sueño que viene incrementándose. “Los menores se muestran más callados o irritables, se encierran en su cuarto, no pueden dormir y tienen sentimientos de culpa; están sufriendo”, anotó.

Cabe mencionar que, el estudio para conocer el impacto del COVID-19 en la salud mental de la población infantil se realizó en una muestra de 1.537 de niños y adolescentes entre edades de 1.5 a 18 años, con una distribución de un 31,9% de niños de 1.5 a 5 años, 38% en edad de 6 a 11 años y 30,1% adolescentes.

VIOLENCIA CONTRA NIÑOS Y ADOLESCENTES AUMENTA EN 50 % DURANTE PANDEMIA EN LIMA METROPOLITANA.  Best Cable Tv Canal 3 – Oficial

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  1. Este articulo muestra la situación grave sobre la salud mental que se ha aumentado por la pandemia, donde los mas perjudicados son menores de edad que son envueltos a sufrir y crecer con estos traumas, lo cual podria en un futuro desarrollar mas violencia, donde las autoridades deben preocuparse sobre la salud mental de los niños

  2. La violencia a menores es un mal del que noi muchas veces se habla, ya que el agredido muchas veces no tiene capacidad de expresar ni denunciar una agresion a las autoridades, lo que se deberia generar es un cambio de consciencia, ya que por medio de la educacion, podemos generar priero embarazos deseadois, lo que genera en su mayoria una crianza comoda para el infante, mientras que por otro lado, debemos educar a los padres a ser mas consecuentes y reforzar una comunicacion con sus hijos en la etapa de la adolescencia, ya que es el periodo en el cual se generan mayores discusiones familiares.

  3. La salud mental en nuestro país es un tema fundamental de tratar y debido al confinamiento esto ha empeorado. Muchas personas debido al encierro empezaron a entrar en un estado de depresión y de estrés muy preocupante, lamentablemente como el estudio del INSM nos indica que el porcentaje de violencia física y mental en los niños y adolescentes ha aumentando. Ojalá que el Estado tome las medidas adecuadas para poder disminuir estas cifras ya sea formando programas de información de este tema, dando charlas a los padres de familia e hijos acerca de la importancia de la salud mental y en los colegios mantener la presencia de un psicólogo para poder ayudar a aquellos que sufren de estos problemas y de como mantener una salud mental saludable.

  4. Humberto Castillo Martell, director general del Instituto Nacional de Salud Mental, manifestó que el estudio demuestra un incremento significativo en la prevalencia de trastornos mentales en la población infanto-juvenil; que se traduce en una mayor demanda de cuidados y atención para la familia, el Estado y la sociedad.

  5. Las cifras de estos casos de agresión física y verbal contra los niños y adolescentes son realmente preocupantes; a lo largo del confinamiento vivido gracias al COVID-19 se ha tomado vital importancia a la salud mental y es que, pese a que ya estaba confirmado que la salud mental es parte fundamental para la recuperación de cualquier tipo, la población no la tomó en cuenta hasta que no la vivió de primera mano. Estar ‘encerrados’ en el hogar, la pérdida de empleos de forma masiva, la incertidumbre, entre muchos otros factores, desencadenaron que cientos de personas desarrollaran trastornos agresivos y depresivos. Que estos afecten a niños y adolescentes es aún más preocupante pues su nivel de madurez y entendimiento de la situación no es similar a la de un joven o un adulto. Debemos tomar en cuenta estas cifras y jamás descuidar nuestra salud mental.

  6. Cuando la gente habla de derechos humanos se refiere a luchas de defensa o denuncias que hacen los abogados, pero no es así. La práctica de derechos humanos forma parte de la vida cotidiana y no se queda en discursos o denuncias; los niños merecen y necesitan vivirlo en la práctica. El verdadero ejercicio de los derechos humanos en la niñez implica felicidad, plenitud, alegría
    No hay dudas que algo sucede al interior de nuestra sociedad y en los hogares que lo componen, que han promovido la proliferación de una pandemia quizás más dañina que el COVID-19, y que es el maltrato contra la infancia. El gran problema es que existen personas que aún ven en la violencia un modo de “educar”. Por ende, la educación emocional y la denuncia es la mejor forma de combatir esta enfermedad

  7. La pandemia afecto por todos lados y una de ellas fue en la violencia y el maltrato a los niños, que debería ser una de las menores pero por millones de motivos a sido uno de los picos mas altos, no hay ninguna excusa para agredir a un niño.

  8. para contrarrestar tanta violencia que esta surgiendo se debe poner a los niños y adolescentes como el centro de las políticas y planes del gobierno, además se deberia brindar atención de salud mental con suma urgencia para la población en general y que tengan apoyo psicosocial en forma universal y gratuita en las cual les brinden mayores facilidades para ser asistidos

  9. La pandemia no solo ha afectado el sector económico sino el social. Este último también es importante ya que no solo incrementa la violencia, sino otros factores graves como la ansiedad patológica, sino también la depresión. Deberían de crearse espacios donde se dialogue con las familias y evitar estos problemas. Y aprovechando el uso masivo en estos últimos años de las redes sociales en donde los jóvenes y cada vez más, adultos interactúan; deben ser estos los espacios para que las personas puedan no solo crear un perfil detrás de una pantalla sino mostrarse tal y como son y ser honestos con lo que piensan o les molesta. Por ejemplo una amigo que egresó de la carrera de psicología en la universidad de San Marcos utiliza las redes sociales para hacer comedia y al mismo tiempo, captar la atención de los jóvenes y adolescentes para que pierdan el miedo a mostrarse tal y como son mediante la comedia. Es muy confortable saber cómo él y un grupo de colegas utilizan el arte de la comedia para sanar. Y así estoy segura que estos espacios, pueden ser provechosos más ahora con este tema de la pandemia. Los jóvenes de ahora no tuvieron la oportunidad de tener una relación social como la tuvieron años atrás. Pero creo que siempre se puede buscar un equilibrio para que los niños y jóvenes crezcan con valores y sean ciudadanos de bien.

  10. Triste pero real la pandemia esta dejando las secuelas de enfermedades mentales que ya se hacen notar en los niños y más en adolescentes con depresión y la ansiedad asi como conductas violentas intrafamiliares.

  11. La violencia familiar es algo que se debe erradicar, si bien es cierto es algo que no se va a poder llevar a índices “cero” pero es una oportunidad de mejora y es algo en lo que el estado peruano está en debe desde hace mucho. Esperemos que esto se revierta y se encuentren soluciones eficaces a esta problemática que tiene consecuencias en todo ámbito

  12. Totalmente alarmante. Pero era algo que se debió manejar ya que al estar encerrados tanto tiempo, genera mayor roce y si de por sí era complicado y duro la convivencia intrafamiliar, imagínense lo que es que no haya espacios privados, que todo el día se tenga que convivir en espacios reducidos y con los niños sin poder realizar actividades que los liberen de estrés como es jugar con amigos, hacer deportes, o la misma convivencia con niños de su misma edad.
    Es algo que se debió prever y darle una solución inmediata

  13. Un estudio alarmante, el covid-19 ha traído graves consecuencias y no solo hablamos de las sanitarias y económicas de las que siempre se hablan, es importante prestar atención a los daños psicológicos que ha generado en miles de niños, niñas y adolescentes, se pensaría que el covid-19 ayudó a acercar familias pero esto no es en todos los casos, hay padres que decidieron sacar a relucir sus malos hábitos y causar daños muy profundos en sus niños. Se necesitan tomar medidas y ayudar a estas personas afectadas.

  14. Es muy importante destacar la salud mental de los niños ya dolescentes en situaciones de vulnerabilidad, debido a la pandemia un montón de casos han aparecido ya que la casa que debe ser un hogar de protección se convierte en un lugar donde la violencia es pan de cada día. Se deben de implementar una red de prevención e intervención en estos casos para garatinzar el crecimiento correcto de la familia.

  15. Esta redacción sí debería llamar nuestra atención de manera tal que podamos reflexionar sobre las actitudes que tenemos dentro de nuestras familias que podrían generar violencia posteriormente, lo mismo sucede con nuestro entorno social. Tanto si somos los que causamos violencia, por qué lo hacemos y también si somos los que lo recibimos, buscar ayuda. Ojalá en el futuro se puedan reducir esas cifras tan desalentadoras.

  16. Este articullo llena de mucha inpotencia ver a niños de 6 a4 años maltrstados por sus propios padres abusados o explotados laboralmente que impotencia es saber qye estos niños no som felices y les enseñan a ser delicuentes mas adelante es momwnto de ponerle ub alto a esto a toda esta explotacion de menores debemos de poner mano dura contra estas personas abusivas , se deberua de organizar uba marcha contra estas personas que no saben como criar a un hijo . Mano duranpara estoa abusivos

  17. Este articulo sobre la violencia es un fenómeno poco explorado en nuestro país y constituye un problema de repercusión a la salud en general y en particular en los niños, niñas y adolescentes. La muerte por agresiones o muertes violetas ocupa en la actualidad la tercera causa de muerte en adolescentes de 10 a 19 años. Se considera que una mínima parte de la violencia que reciben estos grupos poblacionales es la que se denuncia, se documenta o es conocida oficialmente.

  18. La violencia infantil es un problema muy grave que viven los niños y adolescentes del Perú según un estudio el 60,3% de niños de 6 a 11 años, el 44,4% de 1.5 a 5 años y el 59,3% de adolescentes han sido víctimas de conductas de maltrato físico por parte de sus cuidadores. Asimismo, fueron violentados psicológicamente el 40,7% de adolescentes, el 34% de niños de 6 a 11 años y el 25% de menores de 1.5 a 5 años. Este tipo de situaciones debería de ponerse más atención al sistema de protección de menores, muchos de estos niños no tienen la forma de cómo defenderse tras un abuso, por esa razón, que los medio de protección debe de ofrecer mejor sus servicios de ayuda, dando a conocer a las personas que cuando vean casos así, avisen a las autoridades. Muchas veces estos niños no tiene esa opción de poder pedir ayuda, por lo que es un deber de los ciudadanos que vemos este tipo de situaciones alertar para poder ayudarlos, los niños en esa etapa de sus vida solo quieres disfrutar del cariño de sus padres, pero si ellos no comparten ese mismo cariño y peor aún agreden a sus hijos, entonces son culpables de recibir todo el peso de la ley, dejemos de hacer caso omiso ante estas situaciones, evitemos que esos niños crezcan con esos traumas, los cuales pueden cambiar la forma de ser de ellos, convirtiéndolos en personas agresivas que con el tiempo pueden volver a repetir la misma historia que vivieron con sus padres. Por eso debemos de dar un alto a la violencia infantil, violencia que solo crea más odio en el mundo y en nosotros está la oportunidad de evitarla.

  19. Es lamentable como el nivel violencia contra niños y adolescentes se ha incrementado durante la pandemia, a pesar de que los niños y adolescentes se encontraban dentro de sus hogares, donde se supone que es lugar más seguro para ellos. Muchos padres utilizan la violencia como método correctivo para educar a sus hijos, siguiendo el ejemplo de como es que ellos fueron criados. Esto los lleva a impartir todo tipo de sanciones y castigos, obviando y hasta muchas veces ignorando todo el daño no solo físico sino también psicológico que genera dentro de los niños, entre depresión, ansiedad, problemas de conducta y el incremento de la agresividad.

  20. Es decepcionante leer este tipo de artículos, pero a su vez muy ciertos, la violencia en adolescente ha crecido exponencialmente en estos últimos 2 años y es lamentable. el trastorno de estos tipos que se aprovechan de la debilidad de los menores y abusar de ellos es lamentable, se recomienda mucho el habla con los padres sobre las actividades que uno realiza, ahora mas que nunca se puede confiar en alguien inclusive si fuese una persona de años o el mas “confianzudo”; es demasiado preocupante.

  21. Es triste darnos cuenta la situación que atravesamos en este aspecto. Durante la pandemia muchos investigadores notaron que la tasa de maltrato se aceleró y eso se debería a que los progenitores suelen estar muy tensionados durante la pandemia y perciben la conducta de sus hijos como estresantes, lo cual los lleva a conductas violentas que atemorizan y alejan a los menores, afectando así su normal desarrollo. A largo plazo, se advierte, pueden estar condicionando el incremento de la agresividad en sus hijos.

  22. La salud mental de muchos peruanos se ha hecho notar sobre todo en esta época de la pandemia, donde muchas familias ahora pasan gran parte del tiempo juntos y es más difícil para aquellas familias con un entorno conflictivo llevar una buena relación en su vida cotidiana. Si antes de la pandemia, mucho niños sufrían de violencia o maltrata infantil por parte de sus progenitores por la falta de tolerancia, ahora que pasan más tiempo con ellos en casa, muchos niños deben estar viviendo en un ambiente mucho más tenso. Niños que son criados así finalmente tienen problemas en el futuro en su vida personal y sus relaciones interpersonales, generando así más personas con una salud mental más deteriorada, un círculo vicioso de nunca acabar. Se debe poner en emergencia este tema, que al fin y al cabo pueden ser las razones del porqué existen tantos problemas sociales en nuestro país.

  23. Qué triste leer sobre la situación en la que se encuentran miles de niños y adolescentes. Muchos de estos hogares, están conformados por personas con un perfil violento, que tienen antecedentes previos pero pese a ello, siguen siendo los tutores legales de los niños. Es difícil que un niño salga de estas situaciones debido al silencio de sus propios familiares. Recientemente oí sobre el caso de una niña pequeña llamada Geraldine, que se encontraba en una situación deplorable, ella tiene síndrome de dawn y el abandono por parte de su familia era notorio, la tenían descuidada, sin abrigo, en una zona peligrosa, cerca a un acantilado, en el distrito de San Juan de Lurigancho.
    Gracias a la rápida respuesta y sensibilización generada a través de redes sociales, rescataron a la menor y dispusieron su caso a las autoridades competentes. Sería un gran avance si logramos reducir estas cifras que impactan, hay líneas gratuitas que brindan soporte psicológico pero no es suficiente, menos para los niños que son tan indefensos.

  24. El problema principal es que la violencia esta tan presente en la realidad de las familias peruanas que se ha llegado a estandarizar, lo que significa que se la acepta como un medio legítimo para corregir, controlar o demostrar autoridad sobre los niños y adolescentes. Como resultado, los padres y cuidadores utilizan la violencia sin dudarlo, creyendo que es necesario educar a sus hijos y que, si esto ocurre, es una señal de cuidado y protección para ellos. Las personas que han sido víctimas de violencia son más propensas a participar en la violencia más adelante en la vida, por lo tanto, estas creencias incorrectas se han transmitido y perpetuado de generación en generación. Esto alimenta el trágico ciclo de violencia que se ha arraigado en la sociedad peruana.
    La pandemia de COVID-19 está causando estragos en personas de todo el planeta. Las niñas, los niños y los adolescentes son más vulnerables y están más expuestos a la violencia en este entorno, en particular el abuso, la violencia sexual, la violencia doméstica y de género y la explotación laboral.
    Debemos recordar que la pandemia no solo ha afectado a los padres y familiares mayores, sino también a los niños, que se vuelven más tranquilos o irritables, se encierran en sus habitaciones, no pueden dormir y sienten culpa; que no saben canalizar correctamente sus emociones, y claramente la agresión no es la respuesta adecuada. Por tanto es importante brindar escuelas de padres para concientizar a los padres del uso de la violencia y los efectos negativos que tienen en la infancia.

  25. Organizaciones como CEJIL han estudiado los efectos positivos de las acciones del sistema interamericano de derechos humanos, las decisiones de sus agencias que en muchos casos movilizan a sectores de la sociedad, y los funcionarios que actúan no siempre están educados. El referido sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos es una plataforma valiosa, no solo porque permite a las personas y perpetradores de violaciones de derechos humanos tener un caso adicional para que puedan reclamar una compensación total por sus derechos, sino que también es un foro para políticas constitucionales, reformas legales y públicas se implementan en beneficio de los pueblos y pueblos de las Américas. La violencia contra la niñez y la juventud, como problema que debe ser abordado a nivel regional, encontrará espacio para su desarrollo técnico. La amplitud y especificidad de la cuestión justifica este diálogo regional a partir de la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la niñez y la juventud.

  26. Los niños se encuentran en una etapa donde les gusta salir a jugar, estar con sus amigos, pero con la pandemia este tipo de actividades se han restringido, por lo que se sienten estresados y frustrados. A pesar de que los padres tratan de darles el mayor apoyo emocional posible, no se dan abasto, puesto que ellos deben continuar trabajando. Si a ello le sumamos, el estrés por mantener a la familia, solventar los gastos y la carga laboral, estamos ante padres de familia totalmente estresados. En ese contexto, es importante que los padres aprendan a distribuir su tiempo de tal manera que compartan momentos con sus hijos, y enseñar a sus niños a ser un poco mas comprensivos y tolerantes.

  27. En esta pandemia ha salido a la luz cuál es la realidad que tenemos en la salud mental de nuestro país, y se ha evidenciado la falta de atención que le damos a estos trastornos. Ante ello, los resultados del Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) nos corroboran lo que tanto se mencionó en noticias durante estos meses de cuarentena, que con el distanciamiento social y el contexto en que estamos por la pandemia, somos más propensos a desarrollar algún trastorno como depresión o ansiedad. Así mismo, estoy de acuerdo con el autor en que debemos tener especial atención con los niños y adolescentes, porque estas son enfermedades silenciosas y debemos saber detectar los síntomas que quizá ellos no noten por desconocimiento.

  28. Hay sectores del gobierno ye imstituciones que proyejen a la niñe, pero sino cuentan con apoyo del gobierno central no se podra hacer nada. Los políticos en vez de pelear por el poder deben protejer a los niños y adolescnetes.

  29. “Los menores se muestran más callados o irritables, se encierran en su cuarto, no pueden dormir y tienen sentimientos de culpa; están sufriendo”. No solo eso sino tendran con traumas para toda la vida y viviran con autoestima baja.

  30. Esta es la cifra más escalofyante, inescrupilosa y sobre todo abusiva de loa acusados que deben tener penas muy severas.

  31. De acuerdo a la investigación, el 60,3% de niños de 6 a 11 años, el 44,4% de 1.5 a 5 años y el 59,3% de adolescentes han sido víctimas de conductas de maltrato físico por parte de sus cuidadores. Asimismo, fueron violentados psicológicamente el 40,7% de adolescentes, el 34% de niños de 6 a 11 años y el 25% de menores de 1.5 a 5 años. Algo que no le voy a pedir al Estado por su icapacidad, sino a las autoridades educativas y a los educadores una campaña social.

  32. Alarmante cifras. Violencia contra niños y adolescentes en Lima se incrementó en 50% durante la pandemia, revela estudio del INSM
    El estudio para conocer el impacto del COVID-19 en la salud mental de la población infantil se realizó en una muestra de 1.537 de niños y adolescentes entre edades de 1.5 a 18 años.