26.6 C
Lima, Perú
miércoles, enero 31, 2024
Análisis de algunos indicadores económicos del primer año de gestión de Dina...

Análisis de algunos indicadores económicos del primer año de gestión de Dina Boluarte

La presidenta peruana enfrenta una de las desaceleraciones económicas más severas en poco más de dos décadas, con la economía peruana en el terreno de la recesión.

1031
22

Análisis económico

Aunque hubo dos meses de magro crecimiento -marzo y abril-, la recuperación que aseguraba el gobierno no pudo sostenerse. Es así que, desde enero hasta setiembre, la actividad económica nacional ha caído en siete de 10 meses.

Por: Mg. Miguel Antonio Riojas Cieza. Docente de Administración Pública de la Univesidad Nacional Federico Villarreal y analista de gestión de Innovas

Dina Boluarte jura como presidenta de la república ante el Congreso - Noticias - Presidencia de la República del Perú - Plataforma del Estado Peruano

 

Desde que Dina Boluarte asumió la presidencia en medio de una notable incertidumbre política y una marcada falta de confianza empresarial originado por el gobierno de Pedro Castillo que cada día se orientaba más hacia en extrmismo de izquierda comunista.. En los primeros 12 meses de gestión, la actividad económica se vio impactada por episodios de conflictividad social, eventos climáticos adversos y un persistente deterioro en la participación de la inversión privada.

La gestión Boluarte está dentro de un  escenario  que llevó a una disminución constante en las proyecciones de crecimiento económico para el año 2023. Esto se atribuye, en gran medida, a la incapacidad del gobierno para restaurar la confianza de los empresarios y revertir el retroceso observado en la inversión privada.Las denuncias de corrupción y sobretodo el problema de inseguridad pública.

Por su parte, la caída de la inversión pública durante el primer año de gestión, tanto a nivel regional y municipal, contribuyó significativamente a una de las mayores contracciones en la inversión en América Latina.

La fragilidad económica se desarrolla en un entorno donde las condiciones laborales continúan afectadas por las secuelas de la pandemia y se ven influenciadas por una inflación elevada. Los salarios, ajustados por la inflación, se sitúan considerablemente por debajo de los niveles registrados en 2019, marcando una divergencia con el desempeño del resto de los países de la región. Paola Herrea, economista. IPE, RCR 2024.  

Para mayo conocimiento brindamos una visión máscompleja y detallada de esta situación, por ello presentamos a Paola Herrera, analista del Instituto Peruano de Economía (IPE), experta en el tema, que hemos escogido para  proporcionar información adicional en este episodio de “Hablemos de economía”. Asimismo otros artículos especailizados de gestión política.

******

El primer año de Dina Boluarte en cinco indicadores económicos

La presidenta peruana enfrenta una de las desaceleraciones económicas más severas en poco más de dos décadas, con la economía peruana en el terreno de la recesión. Repasamos algunos indicadores detrás de su primer año de gestión.

Un año de Dina Boluarte en el poder: la seguridad ciudadana ...

 

No ha sido un primer año fácil para Dina Boluarte. En medio de las tumultuosas circunstancias que la llevaron a convertirse en presidenta, Boluarte y su Gabinete Ministerial asumieron las riendas de un país con latentes tensiones políticas y sociales; condiciones meteorológicas esperadas –El Niño costero– e imprevistas –el paso del ciclón Yaku–; y una economía que, aunque crecía, ya registraba signos de desaceleración. Si bien los analistas ya anticipaban un inicio de año retador, lo que ocurrió fue peor a lo esperado: el Perú entró en recesión.

La economía peruana va camino a cerrar su peor caída en 25 años –sin contar la pandemia–, mientras que las medidas que fue implementando el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no tenían el impacto deseado. Hoy hacemos un balance con cinco indicadores económicos que reflejan esta golpeada coyuntura, y que demuestran la urgencia de contar con acciones que reviertan este escenario.

 

Comportamiento de la economía (PBI)

En diciembre del 2022, cuando Boluarte asumió la presidencia, la producción nacional cerró el año con un avance mensual de 1%. Y si bien ello permitió que el Perú se mantenga como uno de los líderes regionales en crecimiento económico, la actividad económica ya demostraba una desaceleración progresiva.

Fue entonces cuando iniciaron protestas sociales contra Boluarte en diversos puntos del país, con una mayor presencia en regiones del sur. Los bloqueos de carreteras y paralizaciones de algunas actividades llevaron a que, en enero, la economía peruana registre su primera caída mensual tras 22 meses de crecimiento ininterrumpido. El Banco Central de Reserva (BCR) llegó a estimar que el impacto de las manifestaciones restó un 4% al PBI de enero, golpeando también al desempeño económico de febrero.

Variación del PBI

Variación % mensual

Más adelante, aunque hubo dos meses de magro crecimiento -marzo y abril-, la recuperación que aseguraba el gobierno no pudo sostenerse. Es así que, desde enero hasta setiembre, la actividad económica nacional ha caído en siete de 10 meses. Cuando ya era inevitable, y tras reiteradas alertas de expertos y economistas, el MEF pudo reconocer que Perú se encontraba en recesión.

A la fecha, las últimas proyecciones apuntan a que el PBI del 2023 cerrará este año en terreno negativo. “Creo que los números negativos nos van a acompañar hasta fin de año. En el mejor de los casos, podría ser cero en diciembre. Si diciembre es cero, estamos ya en -0,5% en el año”, dijo el socio de Macroconsult, Elmer Cuba, en una entrevista con El Comercio.

 

Empleo

Como consecuencia del debilitado escenario económico, el crecimiento de los puestos de trabajo en el sector privado a nivel nacional ha mantenido un descenso a lo largo del año. Mientras que en diciembre del 2022 la tasa de expansión fue de 6%, para setiembre esta llegó apenas a 1,24%, según datos del Banco Central de Reserva.

Asimismo, de acuerdo a cifras del INEI, el empleo nacional acumula tres trimestres consecutivos en caída, con alrededor de 125.000 peruanos que se quedaron sin trabajo al mes de setiembre. Mientras tanto, un mapeo elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE) mostró que el empleo retrocedió en 15 de las 26 principales ciudades del Perú; siendo las más afectadas las ubicadas al sur: el epicentro de las protestas a inicios de año.

Puestos de trabajo en el sector formal privado

Todo ello lleva a estimar al IPE que, descontando el 2020, el empleo sufrirá este 2023 una caída de 0,7% siendo su mayor retroceso en al menos dos décadas.

 

Inversión privada

Boluarte recibió una inversión privada que ya estaba de capa caída: el indicador retrocedió un 0,5% en el tercer trimestre de 2022, durante el gobierno de Pedro Castillo, tras trimestres de continuo crecimiento, y cerró los últimos tres meses del año con una caída de 4,1%. Entre enero y marzo de este 2023, la inversión privada colapsó un 12%, reflejando el impacto de menores inversiones mineras, protestas sociales y desconfianza aún generalizada.

Nuevamente, tanto el MEF como el BCR anticipaban mejoras -aunque no sustanciales- mientras avanzara el año. Sin embargo, ello no ocurrió: la inversión privada volvió a retroceder con fuerza entre abril y junio, con lo cual el indicador anotó uno de sus peores semestres desde 1999, y la misma tendencia negativa se mantuvo al cierre del tercer trimestre. A la fecha, ya se prevé que la inversión privada acumule seis trimestres continuos de retroceso al cierre del 2023.

Inversión privada

Variación % anualizada

Son diversas las razones detrás de este pobre desempeño, como el pesimismo empresarial generalizado (ver el indicador de expectativas empresariales) y la inexistencia de nuevas inversiones mineras que cambien el panorama en el corto plazo. Pero de mantenerse el deterioro de uno de los indicadores más importantes para la economía peruana, las posibilidades de recuperación con la rapidez deseada son mucho más lejanas.

 

Expectativas empresariales

Las expectativas empresariales se enlazan directamente con el pobre desempeño que ha registrado la inversión privada a la fecha. De hecho, una encuesta elaborada por el BCR ha demostrado cómo el sector privado mantiene perspectivas poco optimistas sobre la economía en el corto plazo; un escenario que no ha cambiado desde hace más de dos años.

De acuerdo al sondeo del Banco Central, la expectativa de las empresas sobre la economía a tres meses se encuentra por debajo de 50 puntos –valor considerado como pesimista-, y el panorama negativo se mantiene desde abril del 2021. En cuanto a las expectativas sobre la economía a un año -aunque aún están en el tramo optimista- se mantienen en tres meses continuos de descenso y están a punto de entrar a terreno pesimista.

Expectativas empresariales sobre la economía a tres meses

Se considera un puntaje dentro del tramo optimista cuando el valor es mayor a 50.

Frente a expectativas poco auspiciosas, el problema del bajo crecimiento sería complicado de resolver. Así lo consideró el exministro de Economía, Alonso Segura, en entrevista con este Diario. “El Gobierno la tiene complicada. Hereda unas expectativas deprimidas de la gestión anterior, pero han sido incapaces de levantarlas. Esta recesión tiene elementos temporales y choques transitorios, pero en realidad tiene componentes más estructurales. Esta pérdida de confianza no parece tan momentánea”, dijo.

Expectativas empresariales sobre la economía a 12 meses

Se considera un puntaje dentro del tramo optimista cuando el valor es mayor a 50.

I

Recaudación tributaria

La mayoría de especialistas anticipaba un desempeño negativo de la recaudación tributaria a lo largo del 2023, tras un 2022 atípico en términos de ingresos. Este año, el Perú ha enfrentado menores precios de metales y de importación, y una desaceleración económica que también ha impactado en los ingresos del fisco. Pero la ausencia de medidas para revertir este escenario deja dudas sobre si Perú podrá elevar sus ingresos y su presión tributaria en el corto plazo; así como las posibilidades de que se cumpla con la regla fiscal en adelante.

En conversación con El Comercio, Luis Alberto Arias, economista y expresidente de la Sunat, considera que el MEF sobreestimó la recaudación tributaria para este 2023. “No ha habido ninguna medida para revertir este panorama; más bien, hubo algunas iniciativas alineadas a reducir el IGV (impuesto general a las ventas) a hoteles y restaurantes que sin duda ha impactado a la recaudación de este año”, agrega.

Recaudación tributaria: ingreso del gobierno central

Variación % real respecto del mismo mes del año anterior

A su vez, Arias critica que se haya obligado al Banco de la Nación a transferir S/1.000 millones al Tesoro Público como adelanto de las utilidades de este año, frente al riesgo de que el Perú no cumpla con la meta fiscal de este 2023. “Puedes cumplir con la meta adelantando ingresos, postergando devoluciones y embalsando gastos; de alguna manera, haciendo maquillaje. Pero eso es sumamente riesgoso para el 2024, que tiene una regla fiscal menor”, precisa.

Déficit fiscal: resultado económico del sector público no financiero

Acumulado últimos 12 meses – % PBI
Dina Boluarte asumió el Gobierno en diciembre del 2022.

******

Dina Boluarte y los 10 momentos que marcaron su primer año en el poder

En 12 meses de mandato, tras el golpe de Pedro Castillo, la presidenta registra un saldo negativo: 48 muertos en protestas, inseguridad y recesión. A eso se suma el rol que cumple su hermano, Nicanor Boluarte, como un consejero en la sombra.

(Foto: El Comercio)
(Foto: El Comercio)
Sebastian Ortiz Martínez
Sebastian Ortiz Martínez. EC
¨¨¨¨¨¨´´

El primer año del gobierno de la presidenta Dina Boluarte ha estado marcado por la muerte de 48 civiles, entre ellos menores de edad, en las protestas contra su mandato y el Parlamento; también el desborde de la inseguridad y el ingreso a una recesión económica. El saldo es negativo para la mandataria y una muestra de ello es que en noviembre llegó a su punto más alto de rechazo: 84%, de acuerdo a una encuesta de Datum Internacional.

1

1. La asunción (tras la caída de Castillo)

1. La asunción (tras la caída de Castillo)

 

El 25 de noviembre, tras el ingreso de Betssy Chávez a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), Dina Boluarte, entonces primera vicepresidenta de la República, dejaba por primera vez el Gabinete Ministerial. Había estado al frente del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) durante casi todo el gobierno de Pedro Castillo, a quien no cuestionó en público sobre los presuntos actos de corrupción de su mandato hasta su caída.

Tras el golpe de Estado perpetrado por Castillo y su posterior vacancia, Boluarte Zegarra se convirtió en la primera mujer en llegar a Palacio de Gobierno. En su primer mensaje a la Nación ante el Congreso juró “por Dios, la patria y todos los peruanos” ejercer “fielmente el cargo de presidenta hasta el 2026″. Esta frase-que fue para cumplir el protocolo, de acuerdo a voceros del Ejecutivo en ese momento- marcó el primer tramo del nuevo gobierno.

Durante su discurso, la jefa de Estado destacó que las FF.AA. y la Policía Nacional fueron “fundamentales” para mantener la democracia, relató que vio “con repulsión” cómo se dieron cuenta de “vergonzosos actos de latrocinio” en el mandato de Castillo (aunque estuvo a su lado hasta la penúltima semana de noviembre de 2022), y le pidió una “tregua” al Parlamento.

Incluso, ese mismo día recibió a la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, con quien ha marcado distancia en los últimos días.

 

2

2. El inicio crisis y la salida en falso de Angulo

2. El inicio crisis y la salida en falso de Angulo

 

A solo nueve días después de haber jurado como presidenta, Boluarte ya tenía una grave crisis encima: 18 ciudadanos habían muerto en medio de enfrentamientos con las fuerzas del orden en diferentes regiones del país en las protestas que exigían un adelanto de las elecciones generales, y los entonces ministros Jair Pérez (Cultura) y Patricia Correa (Educación) renunciaron a raíz de los decesos.

Pérez y Correa, en diferentes cartas, condenaron “la violencia de Estado” y exhortaron a evaluar salidas “democráticas”.

El 16 de diciembre, horas antes de estas dimisiones, ocho ciudadanos fallecieron en Ayacucho.

Dos días después, y con más de 20 fallecidos en el país, Boluarte anunció en “Cuarto Poder” la salida del primer ministro, Pedro Angulo, reconociendo que ella había designado “a un Gabinete técnico” cuando la situación del país requería de “uno un poco más político”.

Angulo, en una entrevista con El Comercio el 11 de diciembre, dijo que “desgraciadamente, nosotros tenemos antecedentes que a veces entre los mismos que se están alzando, ellos mismos disparan, ellos mismos han sacrificado gente con tal de hacer un daño de sangre para tratar de desprestigiar [al gobierno], desgraciadamente a esos niveles llegamos”.

Esto al ser consultado sobre los primeros reportes de muertes en las protestas que se dieron en Apurímac, la región de Boluarte.

 

3

3. Otárola, protestas y muerte

3. Otárola, protestas y muerte

 

Recién el 21 de diciembre, la presidenta Boluarte nombró a Otárola como nuevo primer ministro. Su designación generó opiniones divididas, desde el Congreso un sector la saludo, pero otro la cuestionó, porque el abogado fue ministro de Defensa cuando se dieron las muertes en Ayacucho bajo la intervención de las Fuerzas Armadas.

Antes de concluir el 2022, el nuevo jefe de Gabinete Ministerial refirió, en una entrevista con este Diario, que “la etapa más dura ha pasado”, en clara referencia a las protestas.

“El Perú ha estado al borde de un abismo institucional. Esta actitud concertada- azuzada por intereses oscuros, que provienen de sectores golpistas, autoritarios, pero también del narcotráfico y de la minería ilegal- tenía como objetivo común acabar con el sistema democrático y con nuestro modelo político”, subrayó.

No obstante, una vez pasadas las fiestas de Navidad y de Año Nuevo, las marchas contra el gobierno de Boluarte y el Congreso se reactivaron. El 9 de enero, un día antes de la presentación del Gabinete ante el Parlamento en busca del voto de confianza, en Juliaca (Puno) al menos 17 personas fallecieron (entre ellas dos menores de edad) y 73 resultaron heridas en enfrentamientos con la Policía Nacional en las inmediaciones del aeropuerto internacional Inca Manco Cápac.

Después de este lamentable hecho, entre enero y febrero últimos, otros nueve ciudadanos de Cusco, Puno, Arequipa, La Libertad, Apurímac y Lima murieron. También en enfrentamientos con las fuerzas del orden.

De acuerdo a un informe de la Defensoría del Pueblo, las protestas contra la administración Boluarte y el Poder Legislativo, exigiendo un adelanto de elecciones generales, dejó 48 civiles muertos en enfrentamientos, 11 civiles fallecidos por accidentes de tránsito y hechos relacionados a los bloqueos y siete miembros de las fuerzas del orden (un policía y seis militares) muertos en el “contexto del conflicto”.

En medio de esta segunda etapa de las protestas, ya con Otárola en la PCM, Boluarte brindó una conferencia de prensa, el 24 de enero pasado, donde reiteró que no renunciaría y pidió una tregua para entablar un proceso de diálogo. Pero también dijo, sin contar con pruebas, que la mayoría de muertes en Juliaca fueron producidas “por impacto de un arma artesanal denominado dum-dum, que la Policía no usa”. La etapa “más dura” estuvo lejos de haber pasado. 

 

4

4. La CIDH y un informe demoledor

4. La CIDH y un informe demoledor

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó, en mayo, su informe sobre lo ocurrido en el Perú durante las protestas contra el gobierno y el Congreso. Este trabajo se realizó tras la visita de una delegación al país en enero, donde sostuvo reuniones con autoridades, organizaciones civiles y familias de las víctimas.

Una de las conclusiones del documento es que hubo un “uso desproporcionado, indiscriminado y letal de la fuerza” y “graves violaciones a los derechos humanos”. En el caso de Ayacucho, se advirtió que “las muertes podrían constituir ejecuciones extrajudiciales” y que “podrían calificarse como una masacre”.

También recomendó que estas graves violaciones de derechos humanos deben ser “investigadas diligentemente por fiscalías especializadas en derechos humanos” y “juzgadas por jueces independientes, competentes e imparciales. Todo dentro de un “plazo razonable”.

El informe también remarcó que el expresidente Castillo, el 7 de diciembre con el golpe de Estado, “tomó la decisión, por fuera de los procedimientos constitucionales, de disolver el Congreso de la República e intervenir en el Poder Judicial y el Ministerio Público con el fin de reorganizarlos. Asimismo, anunció su decisión de gobernar por decreto”.

En respuesta, Boluarte, en conferencia de prensa desde Palacio de Gobierno, refirió que el documento de la CIDH usa el condicional para referirse a las acciones de las FF.AA. y de la Policía Nacional contra los manifestantes. “No afirma que hubo violación a los derechos humanos, dice en el carácter condicional ‘habría’, y eso se va a investigar”, expresó.

A su turno, Otárola, quien entonces pasaba por un cuadro de Covid-19, criticó que “con solo algunas entrevistas y dos visitas al Perú”, la CIDH concluya que hubo graves episodios de uso excesivo de la fuerza.

 

5

5. Le cerró puertas al adelanto de elecciones

5. Le cerró puertas al adelanto de elecciones

 

Aunque inicialmente, la presidenta Boluarte se mostraba renuente a sentar una posición sobre un adelanto de elecciones, tras las primeras muertes en las protestas, el 12 de diciembre de 2022 su administración presentó un proyecto ante el Congreso para ir a comicios en abril de 2024. No obstante, entre idas y vueltas del Parlamento, esta iniciativa se fue diluyendo.

Durante la etapa más álgida de las manifestaciones, entre diciembre del año pasado y marzo último, la jefa de Estado exhortó, en diferentes momentos, al Parlamento a aprobar ir a las urnas de manera adelantada.

“Exijo se reconsidere la votación del adelanto de elecciones. No vengan con pretextos inoficiosos pretendiéndose quedar hasta el 2026. No todos, claro. Hay un grupo, por eso digo, la abstención es un disfraz. Decida y que el pueblo los conozca quiénes se quieren ir y quiénes se quieren quedar. Sean sinceros con el pueblo”, manifestó el 17 de diciembre pasado. Esto luego de que el pleno no alcanzará los votos para aprobar su propuesta.

Y a fines de enero, volvió a emplazar al Poder Legislativo: “congresistas, tienen que entender su responsabilidad histórica […]. Digámosle al Perú entero, con la más alta responsabilidad: ‘nos vamos todos”, les instó enérgicamente. Incluso le puso fecha tentativa al proceso electoral. “La primera vuelta debería ser el segundo domingo de octubre, y la segunda vuelta, en diciembre”.

En febrero, la ex titular del MIDIS respaldó la propuesta de Fuerza Popular para que las elecciones sean en el 2023.

No obstante, cuando finalmente la propuesta fue enviada al archivo, no cuestionó y cambió otra vez de postura.

A mediados de junio, en declaraciones a la prensa fuera de Palacio de Gobierno, afirmó que el adelanto de elecciones era un tema “cerrado”.

“La prensa en general sabe que ese tema de adelanto de elecciones está cerrado. Nosotros seguiremos trabajando de manera responsable y en ese respeto al Estado de derecho, a la democracia y a la Constitución, hasta julio del 2026″, subrayó.

*****

Humor académico:

Vídeo recomendado:

 

22 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Boluarte recibió una inversión privada que ya estaba de capa caída: el indicador retrocedió un 0,5% en el tercer trimestre de 2022, durante el gobierno de Pedro Castillo, tras trimestres de continuo crecimiento, y cerró los últimos tres meses del año con una caída de 4,1%. Entre enero y marzo de este 2023, la inversión privada colapsó un 12%, reflejando el impacto de menores inversiones mineras, protestas sociales y desconfianza aún generalizada. Un buen artículo de nuestromaestro Riojas orgullo de nuetsra alma mater UNFV

  2. Las expectativas empresariales se enlazan directamente con el pobre desempeño que ha registrado la inversión privada a la fecha. De hecho, una encuesta elaborada por el BCR ha demostrado cómo el sector privado mantiene perspectivas poco optimistas sobre la economía en el corto plazo; un escenario que no ha cambiado desde hace más de dos años.. DINA bOLUARTE NO INSPIRA CONFIANZA POR SU MILITANCIA DE ULTRA IZQUIERDA MUY DADOS A SER CÍNICOS EN LOS GOBIERNO, EN CUALQUIER MOMENTO PUEDEN METER LA YUCA AL PAÍS ENTERO.

  3. El primer año del gobierno de la presidenta Dina Boluarte ha estado marcado por la muerte de 48 civiles, entre ellos menores de edad, en las protestas contra su mandato y el Parlamento; también el desborde de la inseguridad y el ingreso a una recesión económica. El saldo es negativo para la mandataria y una muestra de ello es que en noviembre llegó a su punto más alto de rechazo: 84%, de acuerdo a una encuesta de Datum Internacional.

  4. Una lástima conocer estas cifras. Como consecuencia del debilitado escenario económico, el crecimiento de los puestos de trabajo en el sector privado a nivel nacional ha mantenido un descenso a lo largo del año. Mientras que en diciembre del 2022 la tasa de expansión fue de 6%, para setiembre esta llegó apenas a 1,24%, según datos del Banco Central de Reserva.
    Asimismo, de acuerdo a cifras del INEI, el empleo nacional acumula tres trimestres consecutivos en caída, con alrededor de 125.000 peruanos que se quedaron sin trabajo al mes de setiembre. Mientras tanto, un mapeo elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE) mostró que el empleo retrocedió en 15 de las 26 principales ciudades del Perú; siendo las más afectadas las ubicadas al sur: el epicentro de las protestas a inicios de año.

  5. Felicito al Mg. Miguel Antonio Riojas Cieza. Docente de Administración Pública de la Univesidad Nacional Federico Villarreal y analista de gestión de Innovas por la publicación de un artículo de actualidad económica. bendiciones.

  6. La economía peruana va camino a cerrar su peor caída en 25 años –sin contar la pandemia–, mientras que las medidas que fue implementando el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no tenían el impacto deseado. Hoy hacemos un balance con cinco indicadores económicos que reflejan esta golpeada coyuntura, y que demuestran la urgencia de contar con acciones que reviertan este escenario.

  7. La fragilidad económica se desarrolla en un entorno donde las condiciones laborales continúan afectadas por las secuelas de la pandemia y se ven influenciadas por una inflación elevada. Los salarios, ajustados por la inflación, se sitúan considerablemente por debajo de los niveles registrados en 2019, marcando una divergencia con el desempeño del resto de los países de la región. Paola Herrea, economista.
    Dina Boluarte en mi humilde opinión debe cambiar su gabinete para llegar al 2026 y no caer en la anrquía.

  8. un buen compendio de material acdémico en favor de nuetsra realidad nacional. La economía peruana va camino a cerrar su peor caída en 25 años –sin contar la pandemia–, mientras que las medidas que fue implementando el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no tenían el impacto deseado. Hoy hacemos un balance con cinco indicadores económicos que reflejan esta golpeada coyuntura, y que demuestran la urgencia de contar con acciones que reviertan este escenario.
    felicitaciones gran maestro Riojas.

  9. Excelente artículo de mi amestro de mi Alma Mater UNFV. La gestión Boluarte está dentro de un escenario que llevó a una disminución constante en las proyecciones de crecimiento económico para el año 2023. Esto se atribuye, en gran medida, a la incapacidad del gobierno para restaurar la confianza de los empresarios y revertir el retroceso observado en la inversión privada.Las denuncias de corrupción y sobretodo el problema de inseguridad pública. Comparto sus enseñanzas.

  10. Excelente artículo del dr. Riojas, felicitaciones. Buen análisi: Aunque hubo dos meses de magro crecimiento -marzo y abril-, la recuperación que aseguraba el gobierno no pudo sostenerse. Es así que, desde enero hasta setiembre, la actividad económica nacional ha caído en siete de 10 meses.