RASGOS DE VALOR

El libro sobre Jesús de Nazaret que demuestra que Benedicto XVI era un intelectual deslumbrante

Tras la muerte del Papa emérito, Andrés Amorós recuerda este libro publicado en España en 2007

El papa emérito Benedicto XVI marca un estilo de gobierno en el Vaticano - YouTube

 

Tras la muerte de Benedicto XVI, es sorprendente la masiva atención que se ha prestado a su figura de aquellos que decían que era un intelectual frío, distante, incapaz de suscitar simpatía. Los progres le llaman «inquisidor» y «Rotweiler», algo que demuestra ignorancia y mucho sectarismo.

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Joseph Ratzinger escribió Jesús de Nazaret (Esfera de los libros), un libro que no es oscuro ni abstruso, pero sí profundo, para leer con calma, reflexionando, sin saltarse nada. También resulta interesante para los no creyentes.

Ratzinger es, básicamente, lo contrario a Francisco y al populismo. También es lo opuesto al marxismo, al relativismo y a la teología de la revolución.

Era una persona muy inteligente y culta. Ratzinger hablaba seis idiomas: alemán, italiano, francés, inglés, español y latín. Además, leía griego antiguo y arameo. Su discurso en la Universidad de Bonn se tituló: «El Dios de la fe y el Dios de la filosofía».

«He intentado presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el ‘Jesús histórico’ en sentido propio y verdadero. Estoy convencido, y confío en que el lector también pueda verlo, de que esta figura resulta más lógica y, desde el punto de vista histórico, también más comprensible que las reconstrucciones que hemos conocido en las últimas décadas. Pienso que precisamente este Jesús -el de los Evangelios- es una figura históricamente sensata y convincente», escribió Benedicto XVI respecto a este libro.

Para Ratzinger, la omnipotencia de Dios se manifiesta a través de una persona real e histórica: Jesús de Nazaret. Se basa en la Biblia, San Pablo y San Agustín. Sus tres encíclicas están dedicadas a las tres virtudes básicas: fe, esperanza y caridad.

Se coincida o no con su creencia, Joseph Ratzinger era un intelectual deslumbrante y este libro da muestra de ello.

Joseph Ratzinger (Benedicto XVI). Jesús de Nazaret. Madrid, Ed. La Esfera de los Libros, 2007. 447 págs. ISBN: 978-84-9734-636-8. (Hay 2 partes más: II: «Desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección». III: «La infancia de Jesús»).

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¿Cuál era la importancia para Iglesia Católica del papa Benedicto XVI?

50 reseñas de las principales obras de Benedicto XVI. Señalamos en * las que consideramos más básicas y asequibles *RATZINGER, Joseph, Creación y pecado, Eunsa, 1992, 144pp. Se recogen unas conferencias Cuaresmales que el entonces Arzobispo de Munich pronunció en la Catedral a partir de 197 y que desarrollan un plan de catequesis de adultos en torno a la Creación. El mundo creado no es conocido por muchos en su más profunda verdad de ser un don amoroso hecho al hombre por Dios Creador. En tor…

50 reseñas de las principales obras de Benedicto XVI. Señalamos en * las que consideramos más básicas y asequibles

*RATZINGER, Joseph, Creación y pecado, Eunsa, 1992, 144pp. Se recogen unas conferencias Cuaresmales que el entonces Arzobispo de Munich pronunció en la Catedral a partir de 197 y que desarrollan un plan de catequesis de adultos en torno a la Creación. El mundo creado no es conocido por muchos en su más profunda verdad de ser un don amoroso hecho al hombre por Dios Creador. En torno al estudio de la creación van surgiendo los distintos temas: significado de la creación, ecologismo, la creación del hombre. Creación y evolución. Mención especial merece el estudio de las consecuencias que el pecado tuvo para la creación y la libertad del hombre, consecuencias que son reparadas por Jesucristo.

*RATZINGER, Joseph, Una mirada a Europa, Alianza, 1993, 144pp. Ensayo sobre las relaciones entre la Iglesia y el mundo, cuya conclusión es que la Iglesia debe hacer lo que le es propio por su identidad: dar a conocer a Dios para que la moral recupere su existencia más allá del círculo de los creyentes. El libro reúne una serie de conferencias del autor, ya publicadas, sobre los fundamentos inalienables de Europa, profundamente cristianos. Considera a Europa no sólo en su aspecto geográfico, sino más bien en su grandeza histórica y moral, y afirma que los verdaderos valores de la persona son los que sustentan «la razón de vivir». Advierte que en el mundo occidental hay abiertas varias cuestiones: crisis de la fe en la ciencia, a nueva exigencia de espiritualidad y de ética, y la nueva sed de religión. Afirma que el Estado, que no puede ser neutral, debe garantizar la libertad de religión y de pensamiento, y que esta tarea requiere el compromiso de todos los hombres. La obra está bien estructurada y escrita con estilo claro.

RATZINGER, Joseph, La fe como camino, Eiunsa, 1997, 144pp. Esta obra se compone de una serie de artículos escritos en estas dos últimas décadas por el Cardenal Ratzinger. Tratan cuestiones que se sitúan en la frontera entre la Teología Moral y el Magisterio y procura encontrar una justa colaboración entre ambas. El primer artículo, escrito para una conferencia en Padua con ocasión del 800 aniversario del nacimiento de S. Antonio, aborda la relación entre Libertad y Verdad. Luego, afronta la triple dependencia que se da entre Magisterio, Fe y Moral, para terminar el capítulo con un artículo que se utilizó en un encuentro de obispos americanos y que versa sobre la tarea del obispo y del teólogo en relación con el problema moral de nuestro tiempo. El segundo capítulo lo constituyen los textos fundamentales que sirvieron para la presentación de la encíclica Veritatis Splendor. Los últimos artículos hablan de la sacralidad humana, de la encíclica Evangelium vitae y de algunas cuestiones teológicas sobre el origen de la vida humana.

*RATZINGER, Joseph, Fe, verdad y tolerancia, Sígueme, 2005. El diálogo entre la fe y la cultura No es frecuente el olvido, en la teología y en la vida de la Iglesia, de la idea que, con frecuencia, remarcaba Romano Guardini: el cristianismo, la fe cristiana, no es producto de nuestras experiencias internas, sino un acontecimiento que llega hasta nosotros desde fuera. La escritora evangélica Eva Zeller, en su novela autobiográfica Nein und Amen, recuerda lo que decía Guardini en sus clases: «Por experiencias internas nunca jamás se puede deducir a Dios; antes al contrario, tan sólo a pesar de todas las experiencias, Él puede irrumpir desde un origen enteramente distinto, que presupone nuestra capacidad para ser captados». Y añade el cardenal Ratzinger en este oportuno y clarificador libro, compendio de escritos suyos publicados en fechas recientes: «La fe se basa en que algo (o alguien) nos sale al encuentro, algo a lo que no llega por sí misma nuestra capacidad de experiencia. No es que se amplíe o se haga más profunda la experiencia «cosa que ocurre en los modelo estríctamente místicos», sino que acontece algo. Las categorías encuentro, alteridad (Levinas: alterité), suceso, describen el origen interno de la fe cristiana y señalan los límites del concepto de experiencia». Cada día que pasa se hace más necesario presentar lo que es la fe y lo que supone para el hombre, al margen de los supuestos culturales y de los estereotipos sociales que presenta lo políticamente correcto. Más allá de la imagen, la palabra y la claridad de ideas, debemos tener claro que no es el afán de poder, como nos recuerda el autor de este libro, el punto de partida del universalismo cristiano. Es la certeza de haber recibido el conocimiento salvador y liberador, al que tienen derecho todos los hombres por el mero hecho de ser hombres, lo que mueve los corazones y la mente y nos conduce a la evangelización. El encuentro de la fe con la cultura, con todas y cada una de las culturas, y de las culturas entre sí, es posible porque el hombre, en medio de las diferencias de la Historia y a pesar de ellas, es uno solo, «es una misma y única esencia». Fe, religión y cultura, en un mundo tecnológico, es el reto en el que estamos inmersos. La exigencia de la verdad en favor de los enunciados concretos de la fe «nos recuerda el cardenal Ratzinger» aparece hoy, no sólo como una arrogancia, sino como una señal de deficiente ilustración. Sistemáticamente nos encontramos con la contraposición de la cultura con la verdad. La verdad es sustituida por la decisión de la mayoría, por el procedimiento establecido y por la normativización del diálogo social. La pluralidad de las culturas es presentada como prueba de la relatividad de todas ellas. La verdad es sustituida, en suma, por la praxis. No sabemos qué es verdad, pero sí sabemos lo que tenemos que hacer. Escribe el cardenal Ratzinger con claridad abrumadora: «Lograr una sociedad, el reino, como suele decirse utilizando un término tomado de la Biblia y entendido en sentido profano y utópico. El eclesiocentrismo, el cristocentrismo, el teocentrismo, todos esos conceptos parecen haber quedado anticuados y superados por el regnocentrismo: centrarse en el reino como tarea común de las religiones». José Francisco Serrano Oceja

*RATZINGER, Joseph, Dios y el mundo, Círculo de lectores, 2002, 441pp. Nuevo libro-entrevista con el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. Esta vez las preguntas del periodista alemán Peter Seewald no versan sobre asuntos controvertidos de la vida eclesial -como ocurría en «Informe sobre la fe», o en «La sal de la tierra»- sino acerca de las grandes cuestiones de la fe cristiana. Se responden con lucidez y profundidad cuestiones referentes a casi todas las verdades de la fe (Dios y la Trinidad, la fe y la duda, la Biblia y la Iglesia) y a la ética cristiana: el bien y el mal, la ley y la libertad, el amor y el dolor, los mandamientos y las bienaventuranzas… En la visión personal del entrevistado puede apreciarse un aparente tono pesimista ante los muchos problemas que se ciernen sobre la fe y la Iglesia Católica. Sin embargo, y al mismo tiempo, Ratzinger mira al futuro con esperanza.

*RATZINGER, Joseph, El Espíritu de la liturgia, Cristiandad, 2000, El autor pretende impulsar algo así como «un nuevo movimiento litúrgico», que ayude a conseguir una renovada comprensión de la liturgia, amenazada hoy -según el Cardenal- «tanto por las restauraciones o reconstrucciones desacertadas, como por el aliento de las masas que pasan de largo» El libro constituye una sugerente reflexión sobre lo acaecido tras la reforma litúrgica conciliar, debido a interpretaciones que, en opinión de muchos, han traicionado el espíritu del Concilio, y por otras desvirtuaciones del sentido del misterio surgidas en aras de una dudosa creatividad o de un arqueologismo fuera de contexto. El autor considera que asistimos hoy a una crisis grave, que amenaza la destrucción de la liturgia si no se toman medidas para contener las influencias nocivas. Y, ante el peligro principal de la arbitrariedad, apuesta por una maduración que traiga la paz litúrgica necesaria, según varias coordenadas: evitando esteticismo exagerado; huyendo del pastoralismo o del pragmatismo desmedido, que todo lo consiente; y, finalmente, procurando una comprensión de la liturgia abierta no sólo al hoy, sino también al mañana y al ayer, que refleje verdaderamente la grandeza intemporal de la liturgia. Un ensayo que ayuda a pensar y a profundizar en las dimensiones trinitaria, cristológica y eclesiológica de la liturgia, así como a promover desde sus fundamentos la dignidad del culto y del arte sacro.

RATZINGER, Joseph, La Eucaristía el centro de la vida, Edicep, 2003, Se recogen las homilías que el nuevo arzobispo pronunció al ocupar su sede en la catedral de Munich. En ellas hace una detenida catequesis sobre el misterio eucarístico «el corazón de la vida y de la Iglesia-. Así, por ejemplo, hablará del carácter sacrificial de la Misa y dirá que «la eucaristía es mucho más que una simple cena; su precio ha sido la muerte, y la majestuosidad de la muerte está presente en ella». La lógica que explica el sacrificio eucarístico será siempre la donación y la entrega. No deja de abordar temas más comprometidos, en los que se había difundido una cierta confusión. «La eucaristía no es, en sí misma, el sacrificio de la reconciliación, sino que presupone este sacramento». No se trata, de este modo, de la mesa de los pecadores, sino de la mesa de los elegidos y reconciliados. Habla también de las ambigüedades de la presencia real: «»Esto es mi cuerpo» significa por tanto esta es mi persona presente en mi cuerpo». De ahí que la única respuesta posible por nuestra parte sea la adoración. Se refiere al sentido teológico y eclesial de toda la liturgia; «la eucaristía no está a disposición del sacerdote y ni siquiera a la de cada comunidad, sino que es un don de Dios a toda la Iglesia que mantiene su grandeza si la recibimos en su no-arbitrariedad». Como se ve, no faltan las imágenes brillantes que acompañan esta reflexión creyente y piadosa sobre el mysterium fidei, hasta el punto de que toda esta predicación constituye el complemente ideal de una teología que reflexiona sobre los dogmas y pretende transmitirlos de modo claro y creíble. En este sentido, recuerda a los sermones de su maestro de Hipona: expone todas estas verdades teológicas en un lenguaje actual, a la vez que entra a los distintos debates teológicos sobre el mayor de los sacramentos. Llama también la atención el interés que muestra hacia la Escritura, e incluso hacia la exégesis de los distintos textos bíblicos que emplea. Un buen libro de homilética y teología. Palabra

Benedicto XVI: el Papa filósofo - UDEP Hoy
Ratzinger no estuvo nunca en contra de la razón. De hecho, fue uno de sus principales defensores. Proponiendo, eso sí, una concepción de la razón más amplia que el espacio confinado del positivismo. Fue el papa filósofo.

 

*RATZINGER, Joseph, Verdad, Valores, Poder: piedras de toque de la sociedad pluralista. Rialp, 112p. Tres ensayos que abordan la conexión entre conceptos tan esenciales como libertad individual y justicia social, conciencia y verdad, o democracia y Estado, en un mundo relativista como el nuestro. Ed. Rialp, pp.112

*RATZINGER, Joseph, Convocados en el camino de la fe: la iglesia como Comunión, El círculo de discípulos del teólogo y cardenal Joseph Ratzinger ha reunido en este volumen, publicado con ocasión de su 75 aniversario, quince escritos suyos de los últimos años que convergen con coherencia en torno a la realidad de La Communio que es la Iglesia, Eclesiología, ecumenismo y práctica pastoral se entretejen en estas página, que ilustran bien el título de la recopilación: los discípulos de Jesús son convocados y unidos en el mismo camino de la fe común para la vida del mundo, Ed. Cristiandad, pp 390, 2005.

*RATZINGER, Joseph Mi vida: Recuerdos (1927-1977), Joseph Ratzinger, protagonista de excepción del fin del milenio, pone de manifiesto en esta autobiografía, plena de sentido del humor, inteligencia y pasión, que toda su vida ha estado y está marcada por el lema que escogió para su escudo episcopal: «Cooperatores veritatis». Como no podía ser de otro modo, al hilo de su historia personal, el autor repasa los grandes problemas de la Iglesia en este siglo, dando una visión plena de lucidez e inteligencia. Encuentro, 133p, 2005.

*RATZINGER, Joseph, Introducción al cristianismo, ¿Qué es el cristianismo» Responder a esta pregunta constituye el objetivo fundamental de este libro. Para ello, nada mejor que centrarse en uno de los textos fundamentales, el Credo, en el que la comunidad cristiana ha sintetizado su fe y a través del cual la proclama cada vez que la recita, Sígueme, 328, 2002

RATZINGER, Joseph,   De la mano de Cristo: homilias sobre la Virgen y algunos santos, «Sólo cuando redescubramos a los Santos podremos igualmente reencontrarnos con la Iglesia». Esta idea del Cardenal Joseph Ratzinger late en el fondo de estas homilías, que nos impresionan fuertemente por su profundidad. Merced al conocimiento de los cristianos cuya santidad es reconocida públicamente por la iglesia, podremos comprender con más hondura los retos de nuestro tiempo; examinarnos y purificarnos a la luz de sus vidas, y percibir a través de ellos la cercanía de Dios. Haciendo esto, no sólo cumpliremos un deber, sino que, sobre todo, recibiremos un estímulo poderoso. Esta colección de textos del Cardenal Ratzinger, el actual papa Benedicto XVI, ha sido preparada por el P. Stepahn Otto Horn, Profesor de Teología Fundamental de la Universidad de Passau, y se compone de predicaciones dedicadas a: San Juan Nepomuceno Neumann; San Francisco de Sales; San Pablo Miki; San José; María, Madre de los creyentes; San Juan Bautista; San Pedro; Beata Irmengarda; Santa Rosa de Lima; San Agustiín; San Wolfgang; Beato Ruperto Mayer; San Leonardo; San Corbiniano; Santa Cecilia; San Andrés y María Ward. Eunsa, 2005, 170p.

RATZINGER, Joseph, Servidor de vuestra alegría, Herder, 2005, 120p. Estas reflexiones giran en torno a la misión sacerdotal y analizan algunas de las sentencias evangélicas sobre la llamada y el seguimiento de Jesús. Pero se dirigen no sólo a sacerdotes y religiosos, sino a todos cuantos desean configurar activamente su vida como cristianos. Así, el encuentro con Jesucristo es el centro y núcleo de estas páginas. El seguimiento significa dar el primer paso que será recompensado con «el ciento por uno». A este riesgo quieren proporcionar impulso y orientación las reflexiones del entonces cardenal Joseph Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI.

RATZINGER, Joseph, Informe sobre la fe, BAC, 2005, 220p. Se trata de las más larga y completa entrevista concedida por el responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Es un informe claro y vigoroso sobre los peligros que amenazan a la fe, vistos por quien, día a día, recibe de todos los continentes las informaciones más reservadas. Tiene, tal vez, el acento de una denuncia, pero que no es pretexto para la resignación o el pesimismo. Lo que el cardenal Ratzinger pretende es ayudar a los creyentes a encontrar de nuevo la esperanza y la alegría de la Escritura, leída en el interior de la tradición antigua y siempre nueva de la Iglesia.

RATZINGER, Joseph, Ser cristiano en la era neopagana, Encuentro, 2005, Europa está hoy a punto de volver a ser de nuevo pagana. Pero entre estos nuevos paganos existe también una nueva sed de Dios que a menudo está mal orientada. Esta sed no se apaga con sueños de una nueva Iglesia ni con una Iglesia que pretenda renovarse a sí misma mediante discusiones sin término. Cuando es esto último lo que se ofrece, muchos prefieren refugiarse en lo esotérico, en lo mágico, allí donde parece abrirse la atmósfera del misterio,.

RATZINGER, Joseph, Imágenes de la esperanza. Itinerarios por el año litúrgico, Ed. Encuentro.  .Un recorrido singular por lugares donde la fe se muestra como experiencia viva. El buey y el asno junto al pesebre, una poesía pascual, la sede vacía de Pedro, la espada de Pablo, la capilla de la Porciúncula en Asís, un mosaico de los primeros tiempos de la Iglesia… Quien no se limita a contemplar fugazmente tales imágenes puede percibir en ellas contenidos fundamentales de la fe. Con exquisita sensibilidad, el autor traduce el lenguaje propio de estas imágenes de una manera que hace comprensible al hombre de hoy su contenido profundo. Así, estas imágenes se convierten en puntos de contacto con el fundamento de las esperanzas de todo individuo. Un libro publicado con ocasión del 70º aniversario del cardenal Ratzinger.

RATZINGER, Joseph, Cooperadores de la verdad, Rialp, Patmos, 1991, 551pp.  Recomendaciones y meditaciones para cada día del año. Una selección de pasajes desde sus profundos escritos espirituales y teológicos, ofrecidos como meditaciones para cada día del año,

RATZINGER, Joseph-Ranher Karl, Episcopado y primado, Herder, 2005, 144p. Tras haber expuesto el Concilio Vaticano I la doctrina del primado y la infalibilidad del papa, en el Concilio Vaticano II tuvo lugar una más profunda reflexión sobre la función episcopal en la Iglesia y sobre las relaciones entre los obispos y el Papa. El núcleo de la constitución sobre la Iglesia que se aprobó en aquella ocasión, respondía precisamente a esta cuestión. Aunque escritos con anterioridad, estos estudios de dos grandes teólogos, Karl Rahner y Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, marcaron un cambio de rumbo importante. Sus respuestas coinciden sustancialmente con las del concilio. Episcopado y primado ofrece interesantes materiales para una teología de la relación entre estas dos funciones. En el primer capítulo, Karl Rahner arroja luz sobre la cuestión de la esencia de la Iglesia vista desde la relación entre Iglesia universal e Iglesia local. En el segundo capítulo, Ratzinger, amplía y completa esta visión tratando de entender la relación viva entre primado y episcopado, no partiendo del sacramento, sino de la palabra; y demuestra que la «sucesión apostólica» es, por su esencia, la presencia viva de la palabra en forma de testimonio. En el tercer capítulo, Karl Rahner aborda la problemática de la relación entre el obispo singular y el colegio apostólico

RATZINGER, Joseph, El nuevo pueblo de Dios, Herder, 2005, 472, La presente obra del joven Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, exhaustivo tratado de eclesiología, se abre con un importante estudio sobre su historia, donde se establecen, los fundamentos de la pertenencia a la iglesia y se bosqueja la doctrina del primado. En la sección destinada a estudiar la Iglesia y sus oficios, se empieza viéndola en sus orígenes, remontándose para ello a la institución divina y examinándola luego a la luz de la teología paulina, como signo y misterio de fe. Se estudia más a fondo el problema de la pertenencia a la Iglesia, tomando como base los documentos del Magisterio, hasta llegar al concilio Vaticano II con su valiosa aportación a este respecto. Bajo nueva luz, Ratzinger, ahonda en los conceptos de primado y episcopado, y hace hincapié en la doctrina conciliar sobre la colegialidad de los obispos e implicaciones de esta doctrina. El destacado teólogo, entonces catedrático de Dogmática en la universidad de Ratisbona, establece las bases de una verdadera reforma en la Iglesia, comenzando por aquello que es esencial a toda auténtica reforma: la renovación interna del reformador, en este caso de cualquier cristiano. En suma, el libro aborda, con plena responsabilidad cristiana, las doctrinas que más impacto han causado sobre la estructura de la Iglesia y sus más urgentes adaptaciones.

RATZINGER, Joseph, Teoría de los principios teológicos. Materiales para una teología fundamental, Herder, 2005, 470, En este volumen, el eminente teólogo Joseph Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI, recopila los trabajos elaborados en los últimos decenios, para configurar un todo que desarrolla sistemáticamente las preguntas de la estructura de lo cristiano. Con esta visión, se analizan en primer término las relaciones entre las estructuras, los contenidos y las actitudes, para tener bien presente el contexto de la doctrina de los principios. A continuación, se discuten los principios formales del catolicismo, primero en sí mismos, esto es, esencialmente la coordinación de escritura y tradición y las relaciones entre fe, historia y metafísica. Las segunda parte del libro sitúa estas reflexiones en el contexto ecuménico. Se profundiza aquí en el tema de la tradición, que se convierte en el problema básico de la controversia ecuménica, es decir, en el problema de la forma personal concreta de la tradición en el sacramento de la sucesión apostólica. De aquí se deriva la tarea de analizar en qué sentido la «catolicidad» constituye una estructura formal de lo cristiano. Una tercera parte orienta la totalidad a la problemática estructural de la teología y alcanza, al mismo tiempo, a través de su situación antropológica, la inflexión que inicia el retorno a los problemas objetivos que fueron el punto de partida en el planteamiento de la obra. Tras el considerable retroceso de las reflexiones sobre la auténtica teología fundamental en los últimos años, esta obra entabla un diálogo global entre las diferentes posiciones teológicas-católicas, protestantes y ortodoxas- y lleva el estudio de las cuestiones concretas hasta sus soportes básicos más profundos, para descubrir así, al mismo tiempo, caminos de auténtica unidad y comprensión. El conjunto de materiales reunidos aquí por Joseph Ratzinger estructura los cimientos sobre los que asentar un cuerpo de doctrina firme.

RATZINGER, Joseph-Ranher, Karl, Revelación y tradición, Herder, 2005, Desde los comienzos de la Modernidad, la teología católica apenas ha progresado en los intentos de dar una solución al problema de las relaciones entre revelación y tradición. Al establecer contactos con los teólogos protestantes en tiempos más recientes y plantear de modo especial este problema de la relación entre revelación y tradición, las primeras figuras de la teología católica pudieron apreciar las dificultades existentes y comenzaron a trabajar en un profundo replanteamiento de todo el problema. En este volumen, los destacados teólogos Joseph Ratzinger y Karl Rahner exponen los términos de este planteamiento, que fue uno de los temas centrales del Concilio Vaticano II. El estudio del teólogo Karl Rahner aborda el problema desde un punto de vista más bien especulativo. Interpreta la revelación en función de la ascendencia del ser humano, que se eleva al plano sobrenatural y la mediación del misterio divino que se realiza en el acontecimiento histórico. Considerado así, Dios aparece como el secreto absoluto, y la encarnación de Cristo como una mediación histórica de esta experiencia trascendental. La investigación de juventud del hoy Papa Benedicto XVI se desarrolla, en cambio, en el terreno de la historia que viene a confirmar las especulaciones de Karl Rahner sobre el problema de la revelación. En realidad, toma como punto de partida la disputa con los teólogos de la Reforma protestante al abordar el problema de la revelación y la tradición. Joseph Ratzinger marca con gran cautela los jalones que se pueden observar en la larga polémica entre las teologías católica y protestante y subraya la estrecha conexión que las interpretaciones más recientes tienen de hecho con las más tradicionales, asociadas al Concilio de Trento. Ambos ensayos valoran las interpretaciones de Lutero en todo aquello que realza la Sagrada Escritura dentro de la realidad de la tradición.

*RATZINGER, Joseph, La sal de la tierra, Palabra, 2005, 320p. Un periodista alemán, Peter Seewald, entra a fondo en la vida, la actuación y el pensamiento de Joseph Ratzinger: su infancia, aficiones y familia; su vocación sacerdotal y actividad teológica; su intervención en el Concilio Vaticano II, su trabajo como arzobispo de Munich y, luego, al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Las cuestiones más candentes (teología de la liberación, bioética, celibato sacerdotal, disidencia…) lo mismo que la situación de la Iglesia en diversos países y sus relaciones con otras religiones… todo lo aborda Joseph Ratzinger con franqueza y serenidad, sin rehuir ninguna pregunta por dolorosa o incómoda que resulte.

RATZINGER, Joseph, Caminos de Jesucristo, Cristiandad, 2005. Nos hallamos ante una nueva recopilación de artículos del card. Ratzinger. Siguiendo la tónica de sus últimas publicaciones, el cardenal persigue aclarar y precisar aspectos de la fe especialmente sometidos a discusión en los últimos años. Tal intención determina los argumentos elgidos y el estilo con que se abordan. Respecto a los primeros, destaca, por ejemplo, la exposición que hace de la relación entre la cultura y la Fe. Explica Ratzinger cómo éste no se sitúa en el mismo plano que las culturas, como un elemento más. Al contrario, es capaz de vivificar y corregir todas y capaz, igualmente, de asimilar cuantos aspectos positivos entrañan. En el mismo orden, comenta otras cuestiones, como la historicidad de los textos bíblicos, la dimensión cultural de la Fe, etc. Y, fiel al propósito que le guía, el cardenal se expresa con luminosa concisión, con perfecta claridad. No construye un ensayo creador, sino una síntesis asequible, enderezada a la formación de sus lectores. Esta característica convierte el libro en un escrito apto para un público amplísimo y en un instrumento de la mayor eficacia para ayudar ala fundamentación teórica de los contenidos de la Fe.

RATZINGER, Joseph, La fraternidad de los cristianos, Sígueme, 2005, 120p. Cuando a finales de los años 50 Joseph Ratzinger era un joven teólogo, dictó un curso en Viena sobre el concepto «hermano» según el cristianismo. Aquella investigación histórica y su correspondiente reflexión teológica fueron puestas por escrito para ser publicadas en forma de un libro que ha llegado a convertirse en todo un clásico. Su título es ya una declaración de intenciones: La fraternidad de los cristianos. ¿En dónde radicaba la originalidad de este análisis» ¿Por qué sigue siendo hoy válido» Fundamentalmente porque reúne los datos históricos más significativos del cristianismo primitivo, porque los contrasta con la mentalidad occidental dominante (mezcla de Ilustración y marxismo) y porque propone cuatro tesis teológicas para nada pacíficas: 1) la fraternidad depende del concepto que se tenga de la paternidad de Dios y de cómo sea Dios; 2) la fraternidad cristiana está siempre por delante de los lazos biológicos (familia) y sociales (ciudadanía); 3) el cristiano es antes de nada y sólo hermano del cristiano; 4) el cristiano es hermano para servir a los que están fuera de la comunidad cristiana.

Benedicto XVI, en el despacho de la residencia de verano de los papas
Con Benedicto XVI ha desaparecido uno de los grandes intelectuales de la historia de la Iglesia contemporánea, un hombre de Universidad, experto en el estudio e investigación y en el conocimiento de las Escrituras y el magisterio eclesial.

 

RATZINGER, Joseph, El Dios de los cristianos, Sígueme, 2005, 120, Estas meditaciones sobre Dios uno y trino y sobre la encarnación de Dios en Cristo, tienden un puente entre la reflexión teológica más teórica y la vida de fe concreta. Dicha relación es más necesaria que nunca. No en vano, en la actualidad se corre el riesgo de separar teología y espiritualidad, pensando que la primera es pura abstracción mientras que la experiencia personal y comunitaria de la fe basta por sí misma. Las tres partes que componen este libro se ocupan de las tres grandes afirmaciones de la fe cristiana. La primera se centra en Dios como unidad plural; la segunda afirma la encarnación y la resurrección de Jesús, el Cristo; la tercera reflexiona sobre el Espíritu santo como fuente y término de la esperanza humana. Joseph Ratzinger ha sido profesor de teología y ha desempeñado altas responsabilidades al servicio de la Iglesia en varias diócesis de Alemania y en la Curia romana. El 19 de abril de 2005 es elegido papa, tomando el nombre de Benedicto XVI.

*RATZINGER, Joseph, Un cántico nuevo para el Señor, Sígueme, 2005, 212, En este volumen el cardenal Ratzinger expone con profundidad la teología de la celebración, desarrolla su perspectiva cristológica y afronta cuestiones concretas como la celebración penitencial, el canto en la liturgia, el lugar del culto y la formación de los futuros ministros de la Iglesia.

RATZINGER, Joseph, Iglesia, ecumenismo y política, BAC, 2005, 304p. Esta obra, que apareció por primera vez en la colección BAC Normal en 1987, cuando su autor era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aborda con palabra franca y vigorosa los temas más candentes de la vida eclesial. En la primera parte se reflexiona sobre la imagen de la Iglesia que emergió en el Concilio Vaticano II, poniendo de relieve la íntima vinculación que debe existir entre singularidad y universalidad, entre pluralidad y unidad. El ecumenismo es el contenido de la segunda parte. El diálogo interconfesional se presenta como un largo camino hacia la unidad en la caridad, un camino que debe recorrerse confiados en el Espíritu, empeñados, unos y otros, en la búsqueda apasionada de la verdad y sin ceder a la tentación de un fácil concordismo. A las relaciones entre la Iglesia y la política dedica el autor la última y más extensa parte de la obra. Sin duda, estos tres campos de pensamiento reflejan bien la visión de la Iglesia, hacia dentro y hacia fuera, de quien ahora es el sucesor de Pedro con el nombre de Benedicto XVI.

*RATZINGER, Joseph, El camino pascual, BAC, 2005, 192p. Más información: Este libro presenta al público las meditaciones de los Ejercicios Espirituales que el cardenal Joseph Ratzinger, siendo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, predicó a Juan Pablo II y a los miembros de la Curia Romana durante la Cuaresma de 1983. Partiendo de la convicción de que los cuarenta días de la Cuaresma son ya en sí mismos Ejercicios Espirituales que la Iglesia nos ofrece año tras año, el autor trata de adentrarse en el camino sugerido por la liturgia. Asistimos de este modo a una contemplación Pascual del Misterio de Cristo y de la Iglesia, que va progresando desde las tentaciones de Jesús en el desierto, a su resurrección, al don del Espíritu Santo, a la misión de la Iglesia, al sacerdocio. La relativa novedad de estas páginas consiste en que nos permiten apreciar no sólo la profundidad teológica del autor, sino también el rostro espiritual de alguien que comparte con todos los creyentes, y ahora como Papa Benedicto XVI, la fatiga y el gozo de la fe.

RATZINGER, Joseph, Al principio creó Dios, Edicep, 2005, 128. Éste es un libro útil para traer de nuevo a consideración los puntos esenciales de la fe cristiana en la creación, dando así alientos para su desarrollo en la predicación y en la teología.

RATZINGER, Joseph, Evangelio, catequesis, catecismo, Edicep, 2005, 77. En contraposición con los que opinan que la aparición del nuevo catecismo de la Iglesia Católica ha sido un error, se produce una demanda sorprendente en todas partes.

RATZINGER, Joseph, Mirar a Cristo, Edicep, 138. El Papa Benedicto XVI, gran teólogo, nos ofrece una interesante reflexión sobre las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Sin duda alguna esta obra representará una nueva iniciación acerca de aquellas actitudes de fondo dentro de las cuales la existencia humana se abre a Dios

RATZINGER, Joseph.- CONGDON, William El sábado de la historia, Encuentro. Dos voces diferentes y lejanas entre sí interrogan al tiempo. Las dos voces son la del cardenal Ratzinger y la del pintor americano William Congdon. Dos caminos sin aparentes puntos de contacto particulares. Pero su pregunta sobre el tiempo les ha hecho cruzarse, una pregunta que en Ratzinger se convierte en meditación sobre el Sábado Santo y en Congdon, sobre todo, en cuadros que evocan la lucha del hombre que busca un tiempo significativo, una historia transfigurada.

RATZINGER, Joseph, Dios como problema, Cristiandad

RATZINGER, Joseph, El Dios de Jesucristo, Sígueme

RATZINGER, Joseph- SCHÖNBORN, C, Introducción al Catecismo de la Iglesia Católica, Ciudad Nueva, Madrid 1994, 111 p. El Cardenal Ratzinger y el Cardenal Schonborn ofrecen útiles aproximaciones para la lectura y estudio del Catecismo, incluyendo una prehistoria del Catecismo, una mirada sobre su estructura y contenidos, los principales temas y métodos en él contenidos, una introducción especial a las cuatro partes del Catecismo y consejos específicos sobre cómo usarlo.

RATZINGER, Joseph,  La teología de la historia de san Buenaventura, Encuentro. La cuestión de si el cristiano puede pensar en una plenitud intramundana, de si sería posible algo así como una utopía cristiana, una síntesis entre utopía y escatología, puede designarse, quizá acertadamente, como el núcleo teológico del debate en torno a la teología de la liberación y a los movimientos espirituales milenaristas que empiezan a surgir en la Iglesia a partir de la figura y la obra de Joaquín de Fiore. Una cuestión íntimamente vinculada a su vez con la del papel que les correspondería a las órdenes religiosas (a las órdenes mendicantes) como portadoras de la dimensión pneumatológica de la existencia cristiana en su camino hacia una nueva época de la historia. Buenaventura las aborda ambas con maestría escolástica, con evangélica equidad y con franciscana sencillez. Su teoría del conocimiento teológico, su teología de la historia, su postura ante el aristotelismo y su concepción del pensamiento científico forman parte de los logros teológicos más importantes de todos los tiempos.

RATZINGER, Joseph, La teología al servicio del hombre, Cristiandad

RATZINGER, Joseph, La La Iglesia, una comunidad siempre en camino, S. Pablo, 2005. La Iglesia, una comunidad en camino es una reflexión incisiva sobre algunos temas fundamentales para la concepción y la vida católica: la unidad y universalidad de la Iglesia, el ministerio del papa al servicio de la unidad, la función del obispo en su diócesis y en el ejercicio más vasto de su responsabilidad pastoral, el ministerio del sacerdote en la dirección de una espiritualidad personal y eclesial más viva, el papel del laico llamado a una mayor responsabilidad y fuerza de testimonio.

RATZINGER, Joseph, fiesta de la fe, Desclée, 1999, 203p. En este libro se recogen algunas contribuciones a la liturgia cristiana. La cuestión decisiva tratada en todos los artículos es siempre la misma: cómo podemos, en nuestros días, rezar y unirnos a la alabanza de Dios en el seno de la Iglesia.

RATZINGER, Joseph, El fin de los tiempos, Trotta, 2001. Es el año 1998: en unas jornadas teológicas se reunen el cardenal Ratzinger, la filósofa judía de la religión Eveline Goodman-Thau y el protestante liberal Jürgen Moltmann. Hablaron de Dios y del fin del mundo. «¿Qué sucedería si alguna vez los hombres pudieran defenderse con el arma del olvido de la infelicidad presente en el mundo, si pudieran construir su felicidad sobre el olvido inmisericorde de las víctimas»» Un libro serio, sin tabús, breve, aunque no de los más divulgativos.

RATZINGER, Joseph, Juan Pablo II: un Papa entre dos milenios, Lumen, 2000, 93p. El cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, guía al lector a través de los hitos de la vida de Su Santidad, destacando los grandes hechos y temas que marcaron su pontificado. La voz de Ratzinger es la voz de un amigo y compañero del Papa, que asiste emocionado al cruce de milenio de una de las personalidades que más hondamente marcaron nuestro siglo. Incluye fotografías de Giancarlo Giuliani.

RATZINGER, Joseph, La revolución de Dios, San Pablo, 2005, 158p. Este libro recoge las intervenciones del Santo Padre durante la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia (Alemania), realizada del 18 al 21 agosto de este año.

RATZINGER, Joseph, Las bases del pontificado de Benedicto XVI, Belacqua, 2005, 125p. Bases doctrinales del pontificado. Resume en breves páginas cuáles serán las bases fundamentales de su pontificado con una selección de pasajes de sus escritos espirituales y teológicos, compendio de los principios fundamentales de su pensamiento a lo largo de su vida al servicio de la Iglesia.

RATZINGER, Joseph, El cristiano en la crisis de Europa, Cristiandad, 2005, 100p. Este título recoge tres textos de Benedicto XVI compuestos inmediatamente antes de su elección y publicados por vez primera en forma de libro y bajo su supervisión una vez elegido Papa. Nos encontramos, por tanto, ante lo que puede considerarse la primera obra del nuevo Pontífice. En ellos, vuelve el Papa sobre argumentos que le son especialmente queridos: el sentido de Europa, el contraste cultural y su armonía, la exigencia del compromiso cristiano en el presente.

Benedicto XVI enuncia una tesis deslumbrante: el juicio sobre la realidad no debe hacerse calculando su valor con independencia de si Dios existe, sino apreciándola como don divino. Sólo esta perspectiva permite superar la quiebra de fundamentos éticos en la que ha desembocado la ilustración.

RATZINGER, Joseph, Vía crucis: meditación y oración, Edicep, 2005, 101p. El Via Crucis nos muestra un Dios que padece de Él mismo los sufrimientos de los hombres, y cuyo amor no permanece impasible y alejado, sino que viene a estar con nosotros, hasta su muerte en la cruz.

RATZINGER, Joseph, La belleza. La Iglesia, Encuentro, 2006, 48p. «Benedicto XVI nos dice dos palabras sustanciales para comprender el Misterio de la salvación cristiana. La primera es la palabra belleza. Ésta revela la inexorable nostalgia del hombre por la verdad, la justicia y el bien, es decir, la nostalgia de Dios. [«] La segunda es la palabra Iglesia. La Iglesia es el lugar a través del cual cada hombre encuentra el acceso al Padre y se hace hijo de Dios en Su pueblo». (de la Introducción).

 

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Las 33 mejores frases que nos dejó el papa Benedicto XVI

1. «Después del gran papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un trabajador sencillo y humilde en la viña del Señor».

2.«Las tendencias de disolución del matrimonio (…) hasta el pseudomatrimonio entre personas del mismo sexo son (…)expresión de una libertad anárquica, que se presenta injustamente como verdadera liberación del ser humano».

3.«Los pueblos de los países ricos deben estar dispuestos a asumir la carga de condonar las deudas a los países pobres».

4.»El papa no es ningún oráculo y (…) sólo es infalible en escasísimos casos».

5.«La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana».

6. «Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy».

7.»Cuando la política pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca».

8.«El fundamentalismo es siempre una falsificación de las religiones».

9.«Lo que me llena de estupor no es la incredulidad sino la fe. Lo que me sorprende no es el ateo, sino el cristiano».

10.»La verdad no se determina mediante un voto de la mayoría».

11.«El laicismo no puede ser una religión universal, porque es parcial y no responde a las preguntas del ser humano».

12. «La bondad implica también la capacidad de decir no».

13.«Cuando el relativismo moral se absolutiza en nombre de la tolerancia, los derechos básicos se relativizan y se abre la puerta al totalitarismo».

14.«El hundimiento del comunismo no significa automáticamente la bondad del capitalismo».

15.»Matar a inocentes en nombre de Dios es una ofensa contra él y contra la dignidad humana».

Benedicto XVI: Silencio que gana aplausos | Secciones | DW | 19.04.2006

16.«El terrorismo, sea cual sea su origen, es una decisión perversa y cruel, quepisotea el sagrado derecho a la vida».

17.(En Auschwitz)»Hablar en este lugar de horror, cúmulo de crímenes contra Dios y contra los seres humanos sin igual en la historia resulta casi imposible. Es especialmentedifícil y opresivo para un Papa que viene de Alemania».

18.«Muéstrame lo que Mahoma ha traído de nuevo y encontrarás sólo cosas malas y deshumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba».

19.«No se puede solucionar el problema (del sida) repartiendo sin más condones.Tiene que hacerse mucho más».

20.(En elmemorial del Holocausto de Yad Vashem en Jerusalén)»He venido para guardar silencio ante este monumento que fue erigido para honrar el recuerdo de los millones de judíos que fueron asesinados durante la horrible tragedia de la shoah.(…) La Iglesia católica, que está comprometida con las enseñanzas de Jesús y quiere imitar su amor por todas las personas, siente una profunda compasión por las víctimas que son recordadas aquí».

21.(Conversación con los astronautas de la Estación Espacial Internacional)»Vosotros, que sobrevoláis nuestro planeta, debéis tener claro que todos vivimos juntos y loabsurda que es cualquier guerra».

22.«La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad».

23.«La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona».

24.»El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios».

25.«Conservad la llama que Dios ha encendido en vuestros corazones en esta noche: procurad que no se apague, alimentadla cada día, compartidla con vuestros coetáneos que viven en la oscuridad y buscan una luz para su camino».

26.«En el fondo, lo que nuestro corazón desea es lo bueno y bello de la vida. No permitáis que vuestros deseos y anhelos caigan en el vacío, antes bien haced que cobren fuerza en Cristo. Él es el cimiento firme, el punto de referencia seguro para una vida plena».

27.«Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios.

28.«Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice.No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad.El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.

29.«Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por si solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quien es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso a lazar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios».

30.«España es una gran Nación que, en una convivencia sanamente abierta, plural y respetuosa, sabe y puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica».

31.«Dejo España contento y agradecido a todos. Pero sobre todo a Dios, Nuestro Señor, que me ha permitido celebrar esta Jornada, tan llena de gracia y emoción, tan cargada de dinamismo y esperanza».

32.«Rezo igualmente por los jóvenes de España. Estoy convencido de que, animados por la fe en Cristo, aportarán lo mejor de sí mismos, para que este gran País afronte los desafíos de la hora presente y continúe avanzando por los caminos de la concordia, la solidaridad, la justicia y la libertad».

33.(En su despedida como Papa) «Gracias de corazón y pido perdón por mis errores».

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18 Comentarios

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  1. Ratzinger era considerado el opuesto al populismo y mantenía una postura contraria al marxismo, al relativismo y a la teología de la revolución. Se destacaba por su erudición y dominio de varios idiomas, como el alemán, italiano, francés, inglés, español y latín, además de leer griego antiguo y arameo.
    En sus encíclicas, Ratzinger abordó las tres virtudes teologales básicas: fe, esperanza y caridad. También escribió sobre la relación entre la Iglesia y el mundo, defendiendo que la Iglesia debe cumplir su función de dar a conocer a Dios y promover la moral, no solo entre los creyentes, sino también en la sociedad en general.

  2. Este articulo presenta una gran reflexión sobre la figura del papa Benedicto XVI, quien ha sido señalado muchas veces por su forma de ser que muchos catalogan «fría» o «distante», sin embargo, esto se debe más que nada al contraste que marco la personalidad del Papa Francisco. Muy contrario a lo que las generaciones más modernas piensan, el papa Benedicto tenía muy marcados sus compromisos y su deseo de justicia y paz, siendo formador de una iglesia acogedora y cercana a los creyentes.

  3. PARA AQUELLOS QUE SE CREEN TOCADOS POR DIOS CUANDO PERMANECEN EN EL PODER Y AFIRMAN QUE CON ELLO SE CUMPLA LA VOLUNTAD DE DIOS, TRAFICANDO CON LA FE Y TRAFICAN CON LA RELIGIÓN. SABIAS PALABRAS DE bENEDICTO XVI: »Cuando la política pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca».

  4. «El terrorismo, sea cual sea su origen, es una decisión perversa y cruel, quepisotea el sagrado derecho a la vida».Benedicto XVI
    Una frase para los amantes de la violencia y de los socialistas extermistas que creen en la revolución violenta del comunismo.

  5. Un razonamiento lógico digno de destacar. denota gran cultura. El diálogo entre la fe y la cultura No es frecuente el olvido, en la teología y en la vida de la Iglesia, de la idea que, con frecuencia, remarcaba Romano Guardini: el cristianismo, la fe cristiana, no es producto de nuestras experiencias internas, sino un acontecimiento que llega hasta nosotros desde fuera.

  6. Benedicto XvI destaca por su grandeza histórica con mucha humildad sin buscar protagonismo ysin buscar ser famoso sino destaca por su sabiduría propia de los hombrse entrgados a Dios en silencio. Su ensayo sobre las relaciones entre la Iglesia y el mundo, cuya conclusión es que la Iglesia debe hacer lo que le es propio por su identidad: dar a conocer a Dios para que la moral recupere su existencia más allá del círculo de los creyentes.
    Su producción intelectual devería más difundida.

  7. Me gusto el pensamiento de benedicto. «He intentado presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el ‘Jesús histórico’ en sentido propio y verdadero. Estoy convencido, y confío en que el lector también pueda verlo, de que esta figura resulta más lógica y, desde el punto de vista histórico, también más comprensible que las reconstrucciones que hemos conocido en las últimas décadas. Pienso que precisamente este Jesús -el de los Evangelios- es una figura históricamente sensata y convincente», escribió Benedicto XVI respecto a este libro.
    Para Ratzinger, la omnipotencia de Dios se manifiesta a través de una persona real e histórica: Jesús de Nazaret. Se basa en la Biblia, San Pablo y San Agustín. Sus tres encíclicas están dedicadas a las tres virtudes básicas: fe, esperanza y caridad. Un buen escrito de fre.

  8. Me encanto esta lectura. impresionante: Era una persona muy inteligente y culta. Ratzinger hablaba seis idiomas: alemán, italiano, francés, inglés, español y latín. Además, leía griego antiguo y arameo. Su discurso en la Universidad de Bonn se tituló: «El Dios de la fe y el Dios de la filosofía».
    «He intentado presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el ‘Jesús histórico’ en sentido propio y verdadero. Estoy convencido, y confío en que el lector también pueda verlo, de que esta figura resulta más lógica y, desde el punto de vista histórico, también más comprensible que las reconstrucciones que hemos conocido en las últimas décadas. Pienso que precisamente este Jesús -el de los Evangelios- es una figura históricamente sensata y convincente», escribió Benedicto XVI respecto a este libro.

  9. Un papa impresionante, demasiado humilde, como siempre los enemigos de la fe y que alimenta odio se equivocaro. Tras la muerte de Benedicto XVI, es sorprendente la masiva atención que se ha prestado a su figura de aquellos que decían que era un intelectual frío, distante, incapaz de suscitar simpatía. Los progres le llaman «inquisidor» y «Rotweiler», algo que demuestra ignorancia y mucho sectarismo.
    Por el contraio fue un pensador extraordinario, este artículo me hizo comprender su grandeza intelectual.