Clive Staples Lewis

C S Lewis Fotos e Imágenes de stock - Alamy

Elaboradao por: Luis Alberto Pintado Córdova

Frases famosas de Clive Staples Lewis 

“El amor no son sentimientos afectivos, sino el fuerte deseo del bien de la persona amada hasta donde sea posible.”

“La verdadera humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo”

 “Lo que atrae a las personas a ser amigos es que ven la misma verdad. Ellos lo comparten.”

 “Creo en el Cristianismo así como creo que el sol ha salido. No sólo porque lo veo, sino porque gracias a que lo veo puedo ver todo lo demás.”

“Todavía hay esperanza, cuando nos enfrentamos sin prejuicios a un problema sin solucionar. Sin embargo, no hay esperanza si actuamos como si el problema no existiese.”

Clive Staples Lewis, mejor conocido como C. S. Lewis (29 de noviembre de 1898 – 22 de noviembre de 1963), escritor, apologista cristiano y académico. Nació en Belfast, Irlanda del Norte. Este escritor es más conocido como  C.S. Lewis, sus amigos lo llamaban Jack. Su padre fue un abogado llamado Albert James Lewis y su madre fue Florence Augusta Lewis, hija de un sacerdote anglicano de la Iglesia de Irlanda. Clive ordenó a la familia que lo llamaran Jacksie en honor a su amado perro que murió arrollado por un carro. Posteriormente, fue llamado Jack. Cuando tenía alrededor de siete años se mudaron a una hermosa casa construida por su abuelo materno en el área de Strandtown, al este de Belfast.

Tu Libro Digital: C. S. Lewis, coleccion completa de las Crónicas de Narnia, El problema del dolor, mas alla del planeta silencioso, perelandra, Esa horrible fortaleza

La educación de Lewis estuvo entre tutores privados y otro periodo ingresó a una escuela cercana, al Wynyard School en Watford, Hertfordshire, por ese entonces su madre falleció a causa de un cáncer. Sumándose a la terrible situación el colegio tuvo que dejar de funcionar poco tiempo después, debido a los desordénenos mentales del rector Robert «Oldie» Capron fue enviado a una clínica psiquiátrica. Lewis buscó otra alternativa y comenzó a asistir al Campbell College, ubicado a una milla de su casa. Luego de un tiempo tuvo que parar sus estudios, debido a problemas respiratorios. Lewis tuvo que trasladarse a un lugar de clima más saludable por lo que fue enviado al pueblo de Malvern, Worcestershire. Su salud mejoró y comenzó a asistir al colegio preparatorio Cherbourg House.

En esta escuela Lewis afrontó varios cambios en su personalidad y mentalidad, a los 15 años de edad decidió convertirse al ateísmo, y se inmiscuyó en el mundo de la mitología y el ocultismo. También tuvo acercamientos con el homosexualismo. Tras dejar Malvern decidió estudiar de forma personalizada con William T. Kirkpatrick, el antiguo tutor de su padre y ex rector del Lurgan College. Con él desarrolló aún más la habilidad de escribir. Lewis tenía una gran pasión por antropomorfismo animal, por ello, leía todas las historias de Beatrix Potter y, a menudo, se atrevia a ilustrar sus propias historias de animales. Él y su hermano Warnie crearon el mundo de Boxen, habitado y gobernado por animales. Lewis amaba leer, y la casa de su padre estaba llena de libros.

Posteriormente, ingresó a la Universidad de Oxford en 1917. Al recibir su título en  literatura y filosofía y gracias a sus excelentes notas ejerció como  profesor de lengua y literatura inglesa en dicha universidad. Ahora bien, Lewis conoció a J. R. R. Tolkien, autor de la saga El Señor de los Anillos, con quien fundó en 1939, junto a Charles Williams y Owen Barfield, el Club de los Inklings, la idea de este grupo era realizar tertulias para discutir temas diversos sobre literatura y filosofía. Sus disertaciones relacionadas con el agnosticismo fueron muy admiradas. También realizó varios comentarios magistrales sobre el libro El Hombre Eterno.

Lewis sentía un gran aprecio por Tolkien por eso le apoyo en a la creación de su Tierra Media. Igualmente Tolkien animó a su amigo en la creación de varias obras conocidas actualmente como  “Trilogía Cósmica”, esta contiene las novelas de ciencia-ficción: Más allá del Planeta Silencioso, Perelandra y Esa horrible fortaleza; y Las Crónicas de Narnia (su libro más conocido), una colección de siete novelas de fantasía. También escribió varias obras sobre el cristianismo. Definitivamente las obras de Lewis se ubican principalmente en la literatura medieval, apologías cristianas, criticismo literario y su ficción.

Claramente la religión fue algo muy importante en su vida y esta se dejó ver en cada una de sus obras. Aunque fue criado en una familia religiosa de la Iglesia de Irlanda la mayoría de su juventud y adultez se declaró agnóstico. Su separación del Cristianismo se dio porque se cansó de sentir su religión como una tarea y un deber. También por el interés que desarrolló sobre el ocultismo, en suma este fue reforzado por su gran amigo Tolkien.

Pero luego de un largo periodo, en 1931 después de una larga discusión con Tolkien y otro de sus amigos cercanos como Hugo Dyson, Lewis les comunicó que volvería al Cristianismo y, a pesar del desacuerdo de Tolkien, se unió a la Iglesia de Inglaterra. Quizá porque en ese momento recién había muerto su mujer, Joy Gresham, por un cáncer en los huesos y comenzó a sentirse desamparado e infeliz. Existe una obra que relata esta situación y este cambio en su vida: Entré al Cristianismo pateando y gritando. Realmente, en sus obras cuando fue agnóstico se continuó percibiendo su espíritu cristiano, por ejemplo, en su libro Cartas del Diablo a su sobrino, allí validó la doctrina romana del Pecado mortal.

Su obra más exitosa, como mencionamos arriba, es Las Crónicas de Narnia; escrita entre los años 1949 y 1954 y consta de seis libros.  Esta historia tuvo tanto reconocimiento y es tan atractiva que logró despertar la atención de los mejores guionistas y productores de cine y fue llevada a la pantalla gigante el 9 de diciembre de 2005 en los Estados Unidos. La historia se sitúa en un territorio de fantasía: Narnia, habitado por criaturas fantásticas y mitológicas y en el cual se desarrolla un enfrentamiento entre bien y mal. También fue adaptada a la radio, teatro y a la televisión. Con esto vemos la importancia de este escritor, quien falleció el 22 de noviembre del año 1963, en Oxford a los 65 años de edad.

Las obras más famosas de C.S Lewis son:

  • La Trilogía Cósmica, formada por las novelas de ciencia ficción: Más allá del Planeta SilenciosoPerelandra, y Esa horrible fortaleza;
  • Las crónicas de Narnia, una colección de siete novelas de fantasía formadas por El león, la bruja y el armarioEl príncipe CaspianLa travesía del Viajero del AlbaLa silla de plataEl caballo y el muchachoEl sobrino del mago, y La última batalla.

Anayanceen a Twitter: "#22Nov 1963. Inglaterra. Fallece por una Insuficiencia renal, Clive Staples Lewis conocido como C. S. Lewis (64), fue un crítico literario y novelista, reconocido por sus novelas de ficción:

C. S. Lewis: el autor de Narnia contra el nihilismo

POR Wolfgang Gil Lugo. Perspectivas

 

«Dos cosas llenan mi ánimo de creciente admiración y respeto, a medida que pienso y profundizo en ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí». Immanuel Kant: Crítica de la razón práctica.

 

El exprimer ministro francés Georges Clemenceu afirmaba con agudeza: “La guerra es un asunto demasiado importante para confiárselo a los militares”. Este es un principio aplicable a otras disciplinas. Sin dejar de reconocer la competencia correspondiente en cada caso, los especialistas no siempre ven el paisaje completo. Paradójicamente, aunque la filosofía presume de una visión amplia, a veces esa visión se queda corta.

La mayor parte de la filosofía del siglo XX, y lo que va del XXI, ha dejado mucho que desear en sus corrientes principales. Grandes figuras que ocuparon la escena mundial colaboraron más al desconcierto existencial que a la orientación del sentido de la vida.

Mucha de esa orientación tan valiosa no llegó de autores como Sartre o Heidegger, sino intelectuales a quienes no se le reconoce su aporte a la filosofía. Entre otros, George Orwell y C. S. Lewis, ambos más cercanos a la literatura que al pensamiento abstracto.

A Orwell le debemos una de las más profundas críticas al totalitarismo a partir del análisis de la manipulación del lenguaje político. A Lewis le debemos una acertada crítica a toda forma de relativismo y subjetivismo.

Yo Influyo News - La profunda huella de Clive Staples Lewis

Desde Narnia al Tao

¿Quién es Lewis? Clive Staples Lewis (1898 – 1963) fue un escritor británico, profesor de literatura medieval de la universidad de Oxford. Es famoso por ser el autor de las Crónicas de Narnia, una serie de novelas fantásticas sobre una tierra encantada, donde las aventuras poseen un hondo sentido moral. También fue autor de una serie de ensayos sobre filosofía. Destaca entre estos La abolición del hombre (1943), la cual es una de las mejores defensas de la tradición de la ley natural en el siglo XX. El concepto de ley natural postula que existe una comprensión innata del bien y el mal que es posesión de todo ser humano.

Con ese libro, Lewis se ubica en la tradición de los grandes de la civilización occidental como Platón, Aristóteles, Agustín y Tomás de Aquino. A pesar de su fe cristiana, este autor no quiso refugiarse en ella ni siquiera exclusivamente en la tradición occidental. Para eso, incluyó a la sabiduría oriental. Busca evidencias en Confucio y los sabios del hinduismo, e incluso se apropia del término chino “Tao” como símbolo de la tradición de la ley natural.

La gran preocupación de Lewis es que el mundo occidental, aquejado de la ideología modernista, está poniendo en riesgo su destino al rechazar esta tradición de la conciencia moral y suscribir el nihilismo. Además, vio que este rechazo se convertía en ideología y se propagaba en los sistemas escolares de la época. Debido a su convicción de que cualquier sociedad que acepte el sistema de educación nihilista, está condenado a la destrucción, Lewis escribió esta defensa de la tradición de la ley natural como un intento de salvar la civilización occidental.

El desvarío de la voluntad

Antes que nada, repasemos la estructura y las ideas principales de La abolición del hombre. En el primer capítulo, Hombres sin pecho, rechaza el intento moderno de desacreditar las virtudes objetivas y el cultivo de sentimientos apropiados para obedecerlas.

Allí, Lewis nos recuerda que el propósito de la educación es inculcar virtudes objetivas en las personas vinculándolas con las emociones adecuadas. Reforzar la virtud con la emoción produce caracteres fuertes y sensibles, para protegerlos del salvajismo.

Por el contrario, los “innovadores” educativos, al desacreditar todas las virtudes objetivas y las emociones que les corresponden, están produciendo personas de voluntad débil, seres incapaces de resistir sus bajos apetitos. Esta situación hace que la civilización sea, a su manera de ver, insostenible.

“Con una especie de terrible simplicidad extirpamos el órgano y exigimos la función. Hacemos hombres sin corazón y esperamos de ellos virtud e iniciativa. Nos reímos del honor y nos extrañamos de ver traidores entre nosotros. Castramos y exigimos a los castrados que sean fecundos”.

En el segundo Capítulo, El Camino, Lewis defiende la existencia de un código moral objetivo que trasciende el tiempo y la cultura. Un estudio honesto de diferentes culturas muestra que indica la existencia de un código moral universal al que Lewis se refiere como “Tao”.

A partir de dicho código, Lewis denuncia que todos aquellos que niegan la validez de los juicios morales, entran en contradicción consigo mismos. Los que niegan la validez de tales juicios no pueden, a la vez, emitirlos. La única forma de evitar la contradicción lógica es convertir los juicios morales en actos volitivos. De ser así, caemos en la trampa de la doctrina de la voluntad de poder de Nietzsche, una solución que conduce al abismo.

Finalmente, en el tercer capítulo, La abolición del hombre, el cual brinda el título del libro, Lewis extrae las consecuencias políticas del relativismo y el subjetivismo. Allí nos alerta que aumenta la amenaza a la democracia en una sociedad donde las élites ya no creen en la verdad objetiva. Todo se reduce a una lucha por el poder. No hay restricciones sobre lo que las élites sociales, políticas y culturales pueden hacer para controlar y remodelar la sociedad. La cuestión no es qué está bien o qué está mal, sino qué grupo tiene más poder para imponer su voluntad en el conjunto. Estamos al borde de la tiranía.

La educación sentimental

En estos tiempos de dictadura cultural posmoderna, leer a Lewis es todo un alivio. Luchó contra las formas subrepticias del nihilismo. Las consideraba aún peores que las ideologías totalitarias, pues encontraba que ellas eran su origen.

Lewis alerta sobre los textos escolares que se dedican a promover el subjetivismo. Realmente los ejemplos que indica son de emotivismo, donde los valores se reducen a emociones. En axiología, véase el libro de Risieri Frondisi, se acostumbra a distinguir entre emoción, objeto y valor. Existe un objeto externo que produce en nosotros cierta emoción, pero la emoción está condicionada no solo por el objeto sino por el valor que se encuentra entre ambos. Por eso es posible educar nuestras emociones. Ante una ofensa, no es necesario que reaccionemos con violencia, podemos responder de manera civilizada.

El emotivismo lo que hace es quitar valor a la ecuación. En otras palabras, es un reduccionismo del valor de la emoción. Lewis nos trata de mostrar que esta estrategia tiene como propósito descalificar a los viejos valores para promover unos nuevos. Este proceso termina destruyendo el fundamento de todo valor. Así que los nuevos no tienen basamento.

Lewis muestra que la educación emocional es fundamental. Las emociones son la forma que la razón tiene para dominar nuestros apetitos. Para esto cita a Platón, quien estableció la concepción tripartita del alma. En el Fedro, Platón ilustra su concepción con la alegoría del coche alado, donde el conductor es la razón, mientras que uno de los caballos, completamente indócil, corresponde a los apetitos; el otro es obediente, la voluntad.

Si el conductor es hábil, podrá dominar al caballo dócil, para que este a su vez influya en el indócil. De no ser así, el caballo rebelde terminará influyendo en la dirección del coche y el conductor perderá el control por completo.

Lewis advierte que esta educación subjetivista terminará produciendo personas que no son dueñas de sí mismas, pues las emociones no han sido educadas. Las personas de esta clase no tendrán valores humanos y serán fáciles víctimas de la manipulación y de la propaganda.

Lewis se adelantó a la ideología posmoderna. Un autor como Gianni Vattimo, representante del posmodernismo, es un promotor del nihilismo. El pensador niega la verdad objetiva y los valores en nombre del relativismo y, a la vez, promueve la retórica, es decir, la propaganda.

Dos rebeldías

Después de la muerte de Lewis, el nihilismo ha ido en aumento. Ha logrado éxito cultural. Vemos que lo exaltan desde autores posmodernos como Vattimo hasta dibujos animados como Rick y Morty. Es un síntoma de la desorientación de nuestra época.

En El hombre rebelde, Albert Camus distingue entre rebeldes contra la injusticias divinas y rebeldes contra las injusticias humanas. El primero es el rebelde metafísico, quien le reclama a Dios la existencia del mal en el mundo y quien, en revancha, adopta al nihilismo. Por tanto, declara la muerte de Dios y termina exaltando el genocidio. Tal como sucede con todos los ideólogos de los totalitarismos.

En cambio, quienes se oponen a las injusticias humanas, los insumisos, no niegan ni lo divino ni los valores. Su lucha es contra la opresión. Esto es evidente en las gestas de los practicantes de la no-violencia como Gandhi.

Los “innovadores” de la educación, de los que habla Lewis, lo que realmente hacen es tratar de salirse de la ética y promover el nihilismo. Son variantes menores de los rebeldes metafísicos de los que hablaba Camus. Respecto a este tipo de personajes, Chesterton, en El hombre que fue jueves, nos alerta: “el criminal peligroso es el criminal culto”, es decir, el filósofo que “odia la vida, ya en sí mismo o en sus semejantes”.


ARTÍCULOS MÁS RECIENTES DEL AUTOR

24 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. C.S. Lewis es un gran escritor, admirado por todos nosotros por sus libros de Las Crónicas de Narnia, que muchos también admiraron por su proyección en los cines. A través de su vida y sus obras hemos conocido más de la moral e incluso nos acerca a la Biblia, al estar muchos de sus personajes y trama basados en historias contenidas en las Sagradas escrituras. Él junto a su amigo Tolkien, nos transportan a mágicos mundos en los que los nos gustaría estar.

  2. Clive Staples Lewis, popularmente conocido como C. S. Lewis, fue un apologista cristiano, medievalista y escritor británico, reconocido por sus obras de ficción, especialmente por su saga “Las Crónicas de Narnia”. . Lewis se reconvirtió al cristianismo, siendo “un seglar muy común de la Iglesia de Inglaterra”. Su conversión tuvo un profundo efecto en sus obras, y sus transmisiones radiofónicas en tiempo de guerra sobre temas relacionados con el cristianismo, donde fueron ampliamente aclamadas. Las obras de Lewis han sido traducidas a más de 30 idiomas, y ha vendido millones de copias a través de los años. Los libros que componen Las Crónicas de Narnia han sido los más vendidas y se han popularizado en el teatro, la televisión y el cine. Sin duda alguna fue un prolífico autor de ficción y no ficción que escribió docenas de libros a lo largo de su vida, de las cuales cada libro nos deja grandes enseñanzas.

  3. Es claro que tener un punto de vista diferente al mundo, jamás será malo sino te hará exitoso. Su vida, su historia y la forma en que dejo marcada la de todos nosotros es admirable. Lewis fue un prolífico autor de ficción y no ficción que escribió docenas de libros a lo largo de su carrera. Sus argumentos basados en la fe como se ve en textos como “El gran divorcio” y “Los Milagros” son tenidos en gran estima por muchos teólogos, eruditos y lectores en general. Su novela de ficción satírica “Cartas del diablo a su sobrino” es también un clásico. Lewis. También continuó su historia de amor con la mitología clásica y las narraciones durante sus últimos años: su libro “Mientras no tengamos rostro” contaba la historia de Psique y Cupido. También escribió una autobiografía “Cautivado por la alegría”. Murió el 22 de noviembre de 1963 en Headington, Oxford. Por ello termino este comentario con la frase que mas resalto de este autor: “No agredas a aquellos que son mas debiles que tu. A los que son mas fuertes, hazlo como quieras.”

  4. Me resultó muy interesante la vida de Clive Staples Lewis y ver como su gran mente tenía tanta imaginación y esa pasión por escribir, también es admirable como desde tan niño tenía un punto de vista diferente al resto primero pasando por el cristianismo, luego su cambio al ateísmo y agnosticismo en diferentes épocas y seguido de la muerte de su esposa su regreso al Cristianismo, esto representa que en lo largo de su vida y también reflejado en algunos escritos que dejó en sus libros su identificación con la religión.
    Personalmente no sabía que el era el creador de las Crónicas de Narnia pero estoy contento de saber que detrás de esa gran película con varias sagas existe un pensamiento tan interesante como el de este señor.

  5. La mayor parte de la filosofía del siglo XX, y lo que va del XXI, ha dejado mucho que desear en sus corrientes principales. Grandes figuras que ocuparon la escena mundial colaboraron más al desconcierto existencial que a la orientación del sentido de la vida.
    Mucha de esa orientación tan valiosa no llegó de autores como Sartre o Heidegger, sino intelectuales a quienes no se le reconoce su aporte a la filosofía. Entre otros, George Orwell y C. S. Lewis, ambos más cercanos a la literatura que al pensamiento abstracto.
    A Orwell le debemos una de las más profundas críticas al totalitarismo a partir del análisis de la manipulación del lenguaje político. A Lewis le debemos una acertada crítica a toda forma de relativismo y subjetivismo.
    Excelente artículo cultural.

  6. Debo resaltar la lbor de estos grande pensadores universales, que mucha de esa orientación tan valiosa no llegó de autores como Sartre o Heidegger, sino intelectuales a quienes no se le reconoce su aporte a la filosofía. Entre otros, George Orwell y C. S. Lewis, ambos más cercanos a la literatura que al pensamiento abstracto.
    A Orwell le debemos una de las más profundas críticas al totalitarismo a partir del análisis de la manipulación del lenguaje político. A Lewis le debemos una acertada crítica a toda forma de relativismo y subjetivismo.
    Estan en la moradas de los grandes hombres del pensamiento humano.

  7. Debo resaltar la lbor de estos grande pensadores universales, que mucha de esa orientación tan valiosa no llegó de autores como Sartre o Heidegger, sino intelectuales a quienes no se le reconoce su aporte a la filosofía. Entre otros, George Orwell y C. S. Lewis, ambos más cercanos a la literatura que al pensamiento abstracto.
    A Orwell le debemos una de las más profundas críticas al totalitarismo a partir del análisis de la manipulación del lenguaje político. A Lewis le debemos una acertada crítica a toda forma de relativismo y subjetivismo.
    Estan en la moradas de los grandes hombres del pensamiento humano.

  8. Quiero recordar a Lewis con este gran artículo con sus grases famosas:
    “El amor no son sentimientos afectivos, sino el fuerte deseo del bien de la persona amada hasta donde sea posible.”
    “La verdadera humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo”
    “Lo que atrae a las personas a ser amigos es que ven la misma verdad. Ellos lo comparten.”
    “Creo en el Cristianismo así como creo que el sol ha salido. No sólo porque lo veo, sino porque gracias a que lo veo puedo ver todo lo demás.”

  9. el joven Lewis de 15 años de edad abandonó la fe cristiana de su niñez, y Lewis se convirtió en un ateo interesado por la mitología y el ocultismo. Desde pequeño, Lewis tuvo una fascinación con el antropomorfismo animal, enamorándose de las historias de Beatrix Potter y, a menudo, escribiendo e ilustrando sus propias historias de animales. Él y su hermano Warnie crearon el mundo de Boxen, habitado y gobernado por animales. Lewis amaba leer, y la casa de su padre estaba llena de libros. Solía pensar que encontrar un libro que no hubiera leído eran tan fácil como “encontrar una aguja en un pajar.” Despues se convirtió al cristianismo y comenzo su prolifica obra literaria y filosófica.

  10. Quiero ampliar que muchas de las ideas de la Trilogía Cósmica, en particular su oposición a la deshumanización tal como se la retrataba en el tercer libro, se presentan de manera más formal en La abolición del hombre (The Abolition of Man),. basado en una serie de conferencias a cargo de Lewis en la Universidad de Durham en 1943. Se trataba de un libro que, en el decir del propio Lewis, era su favorito dentro de su propia producción aunque reconocía que en general había sido ignorado por el público.

  11. Lewis en 1917 comienza sus estudios en la Universidad de Oxford, donde desde 1925 ejerce como profesor de lengua y literatura inglesa. Al año siguiente conoce a J. R. R. Tolkien, con quien funda en 1939, junto a Charles Williams y Owen Barfield, el Club de los Inklings para discutir sobre literatura y filosofía.
    Siendo un agnóstico declarado en su autobiografía, afirmaría que fueron dos autores quienes lo movieron en un principio a acercarse al cristianismo: el escocés George MacDonald, y el inglés G. K. Chesterton con su libro El hombre eterno. A su vez afirmaría en la mencionada Autobiografía que siendo joven, mientras vivía en Belfast, le habían aconsejado que no se acercara a los papistas, y cuando ingresó en la Universidad, le aconsejaron que no se acercara a los filólogos. Opto por los dos. Este converso al cristianismo le permitió escribir con más claridad y con mayor calidad de excelencia.

  12. Siendo un agnóstico declarado en su autobiografía, afirmaría que fueron dos autores quienes lo movieron en un principio a acercarse al cristianismo: el escocés George MacDonald, y el inglés G. K. Chesterton con su libro El hombre eterno. A su vez afirmaría en la mencionada Autobiografía que siendo joven, mientras vivía en Belfast, le habían aconsejado que no se acercara a los papistas, y cuando ingresó en la Universidad, le aconsejaron que no se acercara a los filólogos. Pero en una oportunidad, Lewis dijo que J. R. R. Tolkien “era ambas cosas”.
    Con Tolkien, Lewis trabó una duradera amistad que se vio interrumpida pero nunca rota. Lewis fue un gran apoyo para Tolkien en cuanto a la creación de su Tierra Media, ya que era Lewis quien oía sin parar a Tolkien recitándole su novela, al igual que hacían con otras obras, tales como la Iliada y la Odisea de Homero o la Divina Comedia de Dante; y así, Lewis alentó siempre a J.R.R. a que terminara su obra.