Por: Sharon Torres Portilla, analista de turismo y de negocios internacionales de Innov@s UNFV. Asesoría: Dr. Luis Pintado Córdova

  1. LA FIESTA DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA EN PUNO

Se inicia como es de costumbre cada dos de febrero de cada año. Pero antes, como en el mes de enero, se lleva a cabo reuniones y novenas con el fin de que la fiesta se lleve sin ningún problema. Esta iniciación de la Virgen de la Candelaria se lleva a cabo de una manera religiosa con oraciones, plegarias por parte de todos los fieles creyentes puneños.

La Festividad de la Virgen de la Candelaria como ya hemos mencionado, es escenario de un encuentro muy complejo de identidades con diferentes patrones culturales, que pugnan por representar su identidad, a través de un conglomerado de valores culturales, particularmente de la danza.

Y es así como el papel de la danza tiene importancia dentro de esta festividad, donde son justamente los actores sociales representan roles dentro de este escenario. Por ejemplo, tenemos a las danzas autóctonas que hacen un performance totalmente diferente a los danzantes mestizos. Y así se ve cuando los actores sociales, los autóctonos entran en plena ciudad de Puno danzando de una manera muy significativa y diferente, saliendo a relucir con sus danzas, sus movimientos, sus indumentarias, etc. Y es justo aquí, donde la memoria colectiva es compartida por los danzantes originarios. El grupo los mestizos, en cambio buscan representar de una manera más hegemónica su poder en sus comparsas, en sus trajes, y sobre todo en sus movimientos.

Las danzas mestizas o llamadas también ―trajes de luces contiene un significado único y especial. Pues a simple rasgos, para algunos espectadores (externos) puede interpretarse que se trata de las danzas más tradicionales de la ciudad de Puno (Por el uso de la indumentaria ―como la polleras). Pero en realidad lo que se observa en este escenario, es la presencia de la fiesta carnaval o lo carnavalesca–compartida a su vez, con la festividad religiosa de la Candelaria.

En pocas palabras la fiesta de la Virgen de la Candelaria, es un escenario de expresiones culturales de transformación y negociación, mecanismos para construir su identidad o para reafirmarla – ya sea una identidad étnica colectiva (como es el caso del grupo de los originarios) o una identidad legitimadora/hegemónica (como es el caso de los mestizos) – a partir de medios disponibles como la danza y la activación de la memoria colectiva. En efecto, en este performance observamos que tanto  los danzantes como los espectadores tienden a participar, ya que comparten los mensajes que trasmiten.

Vídeo formativo: Fiesta de la Virgen de la Candelaria es considerada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad

Vídeo educativo de apoyo: Virgen de la Candelaria, Puno (documental, PUCP) Fuente: Karlos Unmsm

  1. WAYLARSH ¡BIEN ZAPATEADITO!

En la zona central del Perú, precisamente en Huancayo, se ejecuta el “Huaylas”, danza típica peruana con melodías ejecutadas con orquestas compuestas de saxos, clarinetes, violines y arpas.

Existe un debate acerca del nombre de esta típica danza y de como fue evolucionando en el tiempo; y es que el antiguo waylarsh evolucionó hacia una danza de carnaval, urbana y pública que conservó el mismo nombre, pero en su forma castellanizada: “huaylas”. La trilla nocturna de cereales, llamada waylarsh, fue celebrada hasta la década de los cuarenta por jóvenes solteros, hombres y mujeres, quienes cantaban y saltaban durante la noche encima de una era de trigo. Mientras lo hacían separaban el grano de la espiga.

“Es una danza típica donde los bailarines imitan los movimientos que realizan en el campo durante la siembra de la papa, se ejecuta con fuerza, habilidad y destreza, permitiendo entre los varones una competencia sana.

Al principio, este baile fue solo de hombres, quienes al compás de los cánticos de sus mujeres, tratan de llevar el ritmo con movimientos de carácter agrícola que dieron origen a esta expresión cultural del Valle del Mantaro”. DePerú.com

Los bailarines ejecutan un contrapunto de habilidad, con vigor y energía, mostrando creatividad y tratando de ser el mejor del grupo.

Muchos de los bailes se efectuaban en círculo, y eran ejecutados con un vigoroso zapateo. En momentos determinados, algunos hombres y mujeres ejecutaban bailes de pareja, pero encima de la era. Una atmósfera lúdica, de alegría y de un sutil erotismo caracterizaba a toda la ceremonia.

Muchas de las memorias de los orígenes del huaylas cuentan que, hacia el final, los participantes waylarsh llegaban bailando hasta los límites de la ciudad de Huancayo. Una vez allí, sus integrantes regresaban a sus comunidades sin atreverse a entrar a la ciudad. Con el tiempo, sin embargo, sí lo hicieron, y sus bailes y canciones se hicieron muy populares entre los citadinos. Poco a poco, el waylarsh, transformado en huaylas, danza de carnaval, se convirtió en un elemento familiar del sistema de fiestas del valle del Mantaro.

Esta danza trata de expresar e imitar los movimientos que se hacen durante la siembra de la papa, donde se ejecuta fuerza, habilidad y destreza, permitiendo entre los varones una competencia sana.

Vídeo educativo:

  1. LA COQUETERIA DE LA MARINERA

La Marinera es la danza nacional del Perú, hay modalidades locales de ella pero la más popular es la norteña, en referencia a la que procede de la parte noroccidental del territorio patrio. Este baile de pareja libre e independiente que proviene de la zamacueca, y que se hizo muy popular en el siglo XIX.

La zamacueca y su recreación permanente hicieron que en cada país se generaran nuevas formas derivadas de la original: la cueca boliviana, la zamba argentina y la cueca chilena –también conocida simplemente como “chilena”. Luego de la Guerra del Guano y el Salitre, Abelardo Gamarra El Tunante, periodista y político peruano, propuso un cambio de nombre a la zamacueca, y es así que, en homenaje a Miguel Grau, al Huáscar y a la Marina de Guerra del Perú, este baile pasa a llamarse “marinera”, representando nuestra identidad nacional.

Es, tradicionalmente, definida como un baile de pareja mixta de coreografía libre que escenifica el cortejo amoroso. En los últimos años la encontramos en todos los confines del país, en países de todos los continentes y al interior de espacios rituales andinos finamente estructurados cuando, solo cinco décadas atrás, su presencia estaba restringida a la costa nor-peruana.

En los inicios de este proceso los/as bailarines/as no se hacían, nacían o aprendían en casa, con la familia, es la abuela(o) la/el maestro(a) más entusiasta. Hoy los cuerpos danzantes son cuerpos construidos que se caracterizan por tener una gran resistencia física, elasticidad fuera de lo común, dominio del espacio en sus diferentes niveles, seguridad en el equilibrio corporal en posiciones muy variables y complejas del centro de gravedad, velocidad de las extremidades y control del cuerpo en las variaciones de velocidad que la música exige, independencia de movimiento de las partes del cuerpo, naturalidad en la expresión facial para dar a entender que los movimientos que se están ejecutando no implican mayor esfuerzo o que se les ejecuta connaturalidad; es decir, se busca que esos movimientos se conviertan en “hábitos corporales”.

En principio se dedicaron a elaborar coreografías de pareja, pero grupales; en los que todas las parejas deberían realizar, en sincronía, las mismas figuras coreográficas. Subrepticiamente se organizó a inicios del 2000, y ha tenido continuidad, el primer concurso gay de Marinera. Con frecuencia junto a los concursos de exhibición de caballos peruanos de paso se presentaban algunas parejas de Marinera para animar la reunión, aunque una teoría de origen refiere que los laterales (paso con el que se baila la mayor parte de la Marinera) son imitaciones del desplazamiento del caballo de paso.

Posteriormente se presentó una Marinera en la que una bailarina la ejecutaba frente a un chalán montado en su caballo; hoy, ya existen concursos de Marinera de a caballo y a pie. La modalidad de baile está creciendo y ya tenemos chalanes y chalanas (Amazonas) en varios caballos desarrollando coreografías grupales de Marinera; varones solos, mujeres solas o de ambos. Hasta parejas bailando cada una sobre su caballo.

Vídeo de apoyo: Huaylas Jallmay Perú “Huaylarsh de Carnaval”. Fuente: Danny RG

  1. PRESENCIA AFRICANA ¡PERU NEGRO Y SABROSO!

Aunque los esclavos africanos que llegaron al Perú durante la Colonia no provenían de una sola cultura, a partir del nuevo contexto sociocultural y económico en que se encontraron, supieron construir formas artísticas que, sintetizándose con elementos culturales indígenas y españoles, generaron una cultura costeña peruana con identidad propia.

La presencia africana en la costa peruana ha aportado significativamente en el trabajo, en la vida social, en la literatura oral, en el arte culinario; así como en la creación de canciones, música y danzas que en la actualidad se reconocen como criollas o afroperuanas. La cultura afroperuana fortalece los aspectos de la llamada cultura criolla popular.

Entre los géneros musicales y danzas, que se desarrollaron principalmente en la Costa producto de la síntesis indígena y española, se encuentran vigentes: el vals, la polca, la marinera norteña y la marinera limeña (canto de jarana), el triste o yaraví, el tondero, cumanana (canto de coplas en contrapunto), el festejo, el landó, el alcatraz, el Ingá, el Son de los Diablos, los Diabolicos de Túcume, la Danza de Pallas, la Danza de Negritos, el panalivio, el zapateo, entre otros. Todo este aporte cultural ha comenzado a ser revalorado en los últimos 30 años.

A partir de 1970, el surgimiento de un movimiento sociocultural afroperuano dio lugar a que se reconozca la presencia histórica del arte afroperuano en nuestra cultura. Desde entonces, los intérpretes y cultores de la música y danza afroperuana han fortalecido su práctica, presentándose constantemente en espacios públicos, auditorios, radio y televisión.

Como un ejemplo de síntesis cultural podemos mencionar a la Danza de Pallas y la de Negritos de Ica, que recogen las tres vertientes culturales más relevantes en nuestro país: la española, la indígena y la africana. Acompañadas con guitarra o violín, en dichas danzas se entonan canciones de Navidad en las que se recuerda el trabajo de los esclavos, así como se zapatea con interesante y sincopada rítmica que guarda la memoria de antiguos tambores que fueron prohibidos durante la época colonial.

Vídeo de complementario: Selección de landós – Vol 1 #MusicaPeruana. Fuente: El Rincón de la Peruanidad

Referencias:

  • Charo Tito Mamani. Lima-Perú 2012. Performance e identidad en la fiesta ‘carnavalesca’ de la virgen de la candelaria en puno: la puesta en escena de dos mundos que entran en tensión.
  • Raúl R. Romero. De-esencializando el mestizo Andino.
  • Daniel Diaz (2010) Cuerpo y Folklor. Lima, 21-23 octubre Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas. Cuerpos densos: La Marinera entre herencias y conquistas.
  • Ministerio de Educación Primera Edicion, 2007 Historia del Arte Peruano.
  • Revista Si crees, Innov@s

Vídeos de apoyo: Danzas típicas del Perú. Eloisa Elro

 

13 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Cuantos amores, cuantas alegrías y cuantos dolores y sufrimientos detrás de estas canciones y danzas, pero todas con un sentimiento que une a una nación entera.

  2. Peruanos despierte, lean este artículo que nos enorgullece como peruanos. Vale un Perú.

  3. Felicito estos artículo que nos impregnan de amor a la patria y no da identidad cultural. Viva el Perú.

  4. Este artículo me enriquece intelectualmente y me hace crecer como ser humano, la mayor parte de su contenido lo ignoraba por completo.

  5. Un denominador común de todas las danzas y canciones nacionales son que están relacionados con la naturaleza, los sentimientos y el amor humano.

  6. Excelente artículo y hermosos vídeos. Felicito a la autora por su rica sensibilidad social y humana.

  7. El Consejo directivo de la revista Si crees, Innov@s , nuevamente felicita a la autora de este brillante artículo sobre las “Danzas que enamoran y purifican el alma”, algo que nos enorgullece como peruanos, gran investigación de Sharon Torres Portilla, analista de turismo y de negocios internacionales de Innov@s UNFV.
    Un recuento histórico de nuestro pasado milenario y la descripción de nuestro orgullo nacional: la danza y la canción peruana.