Economista y sociólogo: Joseph A. Schumpeter, el profeta de la innovación

“En la naturaleza de las innovaciones está implícito el vértigo de emprender grandes cambios para poder dar grandes saltos. El mejor camino para que una nación se proyecte mejor en el futuro es que definitivamente asuma que sólo innovando podrá alcanzar a los países más prósperos” – Joseph A. Schumpeter

Por Luis Alberto Pintado Córdova

Qué es destrucción creativa y cómo afecta al comercio online? - El Target

 

(Trest, Moravia, 1883 – Salisbury, Connecticut, 1950) Economista y sociólogo austríaco. Joseph Schumpeter inició su formación superior en Viena, en donde fue discípulo de Friedrich Von Wieser y Eugen von Böhm-Bawerk, destacados representantes de la escuela marginalista austríaca. En 1907 continuó sus estudios en Gran Bretaña. Ministro de Hacienda austríaco (1919), se dedicó principalmente a la enseñanza, siendo profesor en Bonn y Harvard. En 1932 se instaló definitivamente en Estados Unidos.

Teoría del desenvolvimiento económico (1912), obra que introduce la posibilidad de que un cambio tecnológico sea la causa suficiente para provocar una fluctuación cíclica. En este mismo texto, se describe como la innovación es la perturbación necesaria para romper con la economía estática y cómo el propio desarrollo empresarial establece las bases de crecimiento económico. Para Schumpeter, el concepto de innovación agrupa los siguientes extremos:

  • Introducción de nuevos bienes o de bienes de nueva calidad.
  • Introducción de un nuevo método productivo, ya existente en un sector, que no deriva de algún descubrimiento científico.
  • Apertura de un nuevo mercado.
  • Conquista de nuevas fuentes de oferta de materias primas.
  • Establecimiento de una nueva organización en una determinada industria.

Tal y como podemos observar, esta obra sienta las bases estratégicas de la dirección empresarial, del crecimiento económico y de la innovación fuera del nucleo productivo.

Los ciclos económicos (1939), trabajo que recopiló todos los estudios anteriores sobre la evolución de los ciclos de la economía, las bases de predicción del punto de encuentro de cada ciclo y los dividió en tres bloques temporales. La ckasificación temporal de Schumpeter de los ciclos económicos estableció un ciclo económico largo o ciclo de Kondratieff para los ciclos de 40-50 años, ciclo económico medio o de Juglar para los ciclos de 5-10 años y ciclo económico corto o ciclo de Kitchin para los ciclos de duración inferior.

La historia del análisis económico (1954), Esta obra póstuma está considerada por muchos economistas la obra maestra de Schumpeter dado que hace un repaso completo a todas las corrientes económicas existentes hasta la época con una prosa y redacción impecables. Destacan del texto las críticas a Ricardo, al que llega a señalar como un mero recopilador de todas las teorías de políticas fiscales existentes en el siglo XVIII.

Su paso por la escuela austríaca tampoco pasa desapercibida la esencia escolástica de todas las teorías en las que se inició en su estudio económico. Los análisis al socialismo marxista y la manera de rebatir toda la exposición a la obra marxista sustentando la muerte del capitalismo como propio de su éxito están latentes también en este texto.

 

Capitalismo, socialismo y democracia (1942)

La definición de las bases del sistema capitalista y el ordenamiento económico se apoya sobre los siguientes pilares:

  • Propiedad e iniciativa privada.
  • Producción para el mercado y subdivisión del trabajo.
  • El papel fundamental de la creación de créditos por parte de las entidades bancarias.

Según estas bases, el sistema capitalista sería estable por sí mismo, perdurando indefinidamente, como una mentalidad determinada de la sociedad y de su modo de vida. La destrucción del propio sistema se sustenta en los cambios de mentalidad por la ruptura de la estabilidad provocada por los ciclos económicos.

Toda la obra de Schumpeter merece ser leida, dado que sus aportes en todas las áreas económicas y empresariales han sentado grandes pilares en todas las áreas económicas. Esta obra puede ser criticada o denostada pero es obvio que su influencia ha marcado el desarrollo económico y social de todo el siglo XX.


Joseph A. Schumpeter

La obra de Joseph Schumpeter, una de las más vastas que se produjeron en el siglo XX, ejerció una amplia influencia en el pensamiento económico y las ciencias sociales en su conjunto. Schumpeter destacó la importancia de los empresarios, de la creación del crédito y de la técnica en el desarrollo económico, además de polemizar con el socialismo.

La empresa y el empresario como motor de desarrollo económico, la capacidad para asumir el riesgo, los conceptos de innovación empresarial y la ruptura con el esquema de precios prefijados y la mera figura de empresa como núcleo productor de bienes y servicios son unas de las principales aportaciones que podemos encontrar dentro de la vida y obra de Joseph Schumpeter.

Uno de los conceptos introducidos por Schumpeter que tendría más predicamento fue el de innovación. Según él, existe un estado de no crecimiento, el «circuito» económico, y un estado de crecimiento, la «evolución»; el paso del «circuito» a la «evolución» se efectúa por medio de las innovaciones, que constituyen el motor del crecimiento.

Principales publicaciones y contribuciones

La obra de Schumpeter es extensísima y toda ella viene marcada por la escuela austriaca de economía, su evolución y corriente de pensamiento fue constante durante toda su vida. Keynes es una constante en toda la obra de Schumpeter al igual que se ve muy influenciado por Karl Marx y el francés León Walrus. Contribuciones:

Joseph schumpeter fotografías e imágenes de alta resolución - Alamy

Teoría del desenvolvimiento económico (1912), obra que introduce la posibilidad de que un cambio tecnológico sea la causa suficiente para provocar una fluctuación cíclica. En este mismo texto, se describe como la innovación es la perturbación necesaria para romper con la economía estática y cómo el propio desarrollo empresarial establece las bases de crecimiento económico. Para Schumpeter, el concepto de innovación agrupa los siguientes extremos:

  • Introducción de nuevos bienes o de bienes de nueva calidad.
  • Introducción de un nuevo método productivo, ya existente en un sector, que no deriva de algún descubrimiento científico.
  • Apertura de un nuevo mercado.
  • Conquista de nuevas fuentes de oferta de materias primas.
  • Establecimiento de una nueva organización en una determinada industria.

Tal y como podemos observar, esta obra sienta las bases estratégicas de la dirección empresarial, del crecimiento económico y de la innovación fuera del nucleo productivo.

Los ciclos económicos (1939), trabajo que recopiló todos los estudios anteriores sobre la evolución de los ciclos de la economía, las bases de predicción del punto de encuentro de cada ciclo y los dividió en tres bloques temporales. La ckasificación temporal de Schumpeter de los ciclos económicos estableció un ciclo económico largo o ciclo de Kondratieff para los ciclos de 40-50 años, ciclo económico medio o de Juglar para los ciclos de 5-10 años y ciclo económico corto o ciclo de Kitchin para los ciclos de duración inferior.

La historia del análisis económico (1954), Esta obra póstuma está considerada por muchos economistas la obra maestra de Schumpeter dado que hace un repaso completo a todas las corrientes económicas existentes hasta la época con una prosa y redacción impecables. Destacan del texto las críticas a Ricardo, al que llega a señalar como un mero recopilador de todas las teorías de políticas fiscales existentes en el siglo XVIII.

Su paso por la escuela austríaca tampoco pasa desapercibida la esencia escolástica de todas las teorías en las que se inició en su estudio económico. Los análisis al socialismo marxista y la manera de rebatir toda la exposición a la obra marxista sustentando la muerte del capitalismo como propio de su éxito están latentes también en este texto.

Capitalismo, socialismo y democracia (1942)

Obra maestra del autor, en liza en protagonismo con “La historia del análisis económico” para muchos economistas, en la que Schumpeter denota su admiración hacia Marx y las teorías que plasma en toda su obra aunque difiere ampliamente del desarrollo del marxismo y cómo considera ineludible la descomposición del sistema capitalista e, inversamente, inevitable el surgimiento del socialismo.

 

La definición de las bases del sistema capitalista y el ordenamiento económico se apoya sobre los siguientes pilares:

  • Propiedad e iniciativa privada.
  • Producción para el mercado y subdivisión del trabajo.
  • El papel fundamental de la creación de créditos por parte de las entidades bancarias.

Según estas bases, el sistema capitalista sería estable por sí mismo, perdurando indefinidamente, como una mentalidad determinada de la sociedad y de su modo de vida. La destrucción del propio sistema se sustenta en los cambios de mentalidad por la ruptura de la estabilidad provocada por los ciclos económicos.

Toda la obra de Schumpeter merece ser leida, dado que sus aportes en todas las áreas económicas y empresariales han sentado grandes pilares en todas las áreas económicas. Esta obra puede ser criticada o denostada pero es obvio que su influencia ha marcado el desarrollo económico y social de todo el siglo XX.

Schumpeter es autor, entre otros trabajos, de Teoría de la evolución económica (1912), Ciclos económicos (1939), Capitalismo, socialismo y democracia (1942), Historia del análisis económico (1954) y del ensayo Diez grandes economistas: de Marx a Keynes (1951), además de diversos estudios sobre el pensamiento de Max Weber, Vilfredo Pareto, Leon Walras, Carl Menger, Alfred Marshall, Irving Fisher y John Maynard Keynes.

Referencias: 
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Joseph Alois Schumpeter». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004.
El Economista – BBC – Revista Si crees, Innovas – El Blog Salomón

 ******

Joseph Schumpeter, el hombre que predijo el fin del capitalismo y que es clave para entender la economía de hoy

  • Margarita Rodríguez
  • BBC News Mundo
Joseph Schumpeter

GETTY IMAGES. Joseph Schumpeter nació en 1883 y murió en 1950.

«¿Puede el capitalismo sobrevivir?», se preguntó Joseph Schumpeter. «No, no creo que pueda», fue su respuesta.

Su reflexión la plasmó en una de sus principales obras: «Capitalismo, Socialismo y Democracia», de 1942.

Pero el gran economista austriaco no creía en la dictadura del proletariado ni en la revolución de Marx. De hecho, rechazaba lo que entendía como los elementos ideológicos del análisis marxista.

Para él, lo que llevaría al fin del capitalismo sería su propio éxito.

«Considero que Schumpeter es el analista del capitalismo más penetrante que jamás haya existido. Él vio cosas que otras personas no vieron«, le dijo Thomas K. McCraw, quien fue profesor emérito de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, a Working Knowledge, publicación de ese centro de estudios.

Schumpeter «fue para el capitalismo lo que Freud fue para la mente: alguien cuyas ideas se han vuelto tan ubicuas y arraigadas que no podemos separar sus pensamientos fundamentales de los nuestros», señaló el académico.

Para Steven Pearlstein, profesor de la Universidad George Mason en Estados Unidos, Schumpeter «fue para la economía lo que Charles Darwin fue para la biología«.

Lo han llamado uno de los mejores economistas del siglo XX, un genio, un profeta reivindicado por los vaivenes de la economía de las últimas dos décadas.

De hecho, para varios economistas, el siglo XXI va a ser «el siglo de Schumpeter».

La tragedia

Schumpeter nació en 1883 en una localidad de la República Checa, que en esa época formaba parte del imperio austrohúngaro.

Joseph Schumpeter

GETTY IMAGES. Schumpeter vivió y enseñó en varios países. Además hablaba diferentes idiomas

Fue hijo único y perdió a su padre cuando tenía 4 años. Su crianza quedó en manos de su madre y de su nueva pareja que tenía vínculos aristocráticos.

Aunque estudió Derecho, la Economía sería lo que lo atraería y se convertiría en uno de los pupilos más destacados de la Escuela Austriaca de Economía.

«Schumpeter era un estudiante sobresaliente, lector infatigable, mente vivaz y curiosa, dominador de varios idiomas», escribió Gabriel Tortella, catedrático emérito de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad de Alcalá, en el artículo “Un profeta de la socialdemocracia”, publicado en Revista de Libros.

Tenía una personalidad carismática, era mujeriego y aficionado a los caballos.

Vivió un tiempo en Inglaterra, donde tuvo una relación con una mujer de clase alta 12 años mayor que él.

Sylvia Nasar, en su libro “Grand Pursuit. The Story of Economic Genius” («La gran búsqueda. La historia del pensamiento económico»), cuenta que se casaron, pero que con el tiempo reconocieron que había sido un error. En 1913 se separaron y años después se divorciaron.

Schumpeter se volvió a casar en 1925, en esta oportunidad con una mujer varios años menor que él.

Pero un año después, la tragedia sacudiría su vida: su esposa murió cuando daba a luz y su hijo falleció poco tiempo después. Ese mismo año, su madre también moriría.

Entre el lujo y la academia

Schumpeter vivió en Viena durante los devastadores años posteriores a la Primera Guerra Mundial y a la caída del imperio austrohúngaro.

Schumpeter rodeado de personas

GETTY IMAGES. Schumpeter vivió la Primera Guerra Mundial, la cual estuvo centrada en Europa.

Fue ministro de Economía en el gobierno socialista que gobernó a Austria en 1919.

Llegó a vivir en siete países, en algunos de los cuales fue profesor, y trabajó como banquero de inversiones, lo cual le permitió hacer una fortuna que después vería esfumarse.

Antes de su segundo matrimonio, hubo una época en la que Schumpeter llevó una vida de muchos lujos y parecía no importarle que lo vieran en público con prostitutas, cuenta Nasar.

«Schumpeter fue un académico brillante que fracasó rotundamente como ministro de finanzas de Austria», escribió Pearlstein, ganador del Premio Pulitzer, en una reseña sobre el libro de Nasar publicada en The Washington Post.

El economista se radicó en Estados Unidos en 1932, donde enseñó en la Universidad de Harvard por el resto de su vida.

En su nuevo hogar, cuenta Tortella, Schumpeter se enamoró y se casó con una historiadora de la economía llamada Elizabeth Boody, quien era 15 años menor que él.

«Ella fue quien compiló y preparó sus escritos sobre historia del pensamiento económico, que se publicaron póstumamente (los dos murieron antes de publicarse el libro en 1954: él en 1950 y ella en 1953) en la monumental ‘History of Economic Analysis’ (‘Historia del Análisis Económico’)», indica el autor.

Destrucción creativa

McCraw, ganador del Premio Pulitzer, fue el autor de «Prophet of Innovation: Joseph Schumpeter and Creative Destruction» (“Profeta de la innovación: Joseph Schumpeter y la Destrucción Creativa”).

Puerto en Nueva York

GETTY IMAGES. Schumpeter analizó la Gran Depresión, que ocurrió después de que el 29 de octubre de 1929, se desplomara la bolsa de valores de Nueva York en el llamado martes negro.

En una entrevista que le concedió a Working Knowledge, de la Escuela de Negocios de Harvard, en 2007, McCraw contó que durante la Gran Depresión de los años 30, “mucha gente inteligente de la época creyó que la tecnología había llegado a su límite y que el capitalismo había alcanzado su punto máximo”.

“Schumpeter creyó exactamente lo opuesto y, por supuesto, tenía razón”.

Uno de los conceptos que el economista popularizó fue el de la destrucción creativa.

Y, de acuerdo con Fernando López, profesor del Pensamiento Económico de la Universidad de Granada, ese planteamiento es una especie de darwinismo social.

“El capitalismo destruye las empresas poco creativas y poco competitivas”, le dice el docente a BBC Mundo.

«El proceso de acumulación de capital las lleva continuamente a competir entre ellas y a innovar y sólo sobreviven las más potentes».

Un afán constante

Esa dinámica del capitalismo hace que los empresarios nunca pueden relajarse.

«Esta es una lección extremadamente dura de aceptar, particularmente para las personas exitosas. Pero los negocios son un proceso darwinista y Schumpeter con frecuencia lo vinculaba con la evolución«, indicó McCraw.

Hombre camina delante de unc artel

GETTY IMAGES. Si nos detenemos a ver el mercado de los teléfonos celulares, no sólo veremos cómo su consumo se ha masificado sino cómo un nuevo dispositivo deja a otro obsoleto.

Constantemente aparecen nuevos productos que desplazan a los antiguos, que se vuelven obsoletos.

«Es un proceso continuo de mejora y esa es la característica número uno del capitalismo», le dice a BBC Mundo Pep Ignasi Aguiló, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares en España.

La dinámica empresarial lleva a que «la única forma de zafarse de la competencia, que es muy dura y que hace que siempre tengas los nervios y los músculos en tensión, es a través de intentos de reducción de costes, lo cual requiere procesos de innovación en la producción, o bien a través del diseño de productos nuevos que sean preferidos por los consumidores en comparación con los anteriores», indica el doctor en Economía.

El fin del capitalismo y las medias de mujer

Aguiló cuenta que uno de los ejemplos que Schumpeter usó para explicar sus teorías fue el de las medias de mujer.

medias veladas en exhibición

GETTY IMAGES. Las medias de mujer fue uno de los productos que Schumpeter escogió para explicar sus teorías

A principios del siglo XX, solamente las mujeres de clase alta las podían comprar. Pero, después de la Segunda Guerra Mundial se volvieron más accesibles para consumidoras de diferentes grupos sociales.

«El hacer algo accesible para todo el mundo lleva a que la mentalidad socialista poco a poco vaya introduciéndose por los poros del sistema capitalista y frenando su característica esencial que es la competencia entre productores», señala el profesor.

Al apaciguar la competencia y al querer la igualdad en el acceso a productos, «porque el capitalismo ha llevado a esa igualdad, el capitalismo llegará a su fin», pensaba el austriaco.

«Incluso le pone fecha«, indica Aguiló. Schumpeter apuntó hacia el final del siglo XX.

«En eso se equivocó. Creía que para entonces las condiciones de divulgación de la producción en masa y de productos entre toda la población haría que la población viviese mejor que el rey de Francia del siglo XVIII y, por lo tanto, el clamor por el socialismo fuese contundente».

Víctima de su propio éxito

“El capitalismo lleva a la producción en masa, la producción en masa lleva a una riqueza extraordinaria que se difunde entre una parte muy importante de la población y eso hace que el ansia por la igualdad sea mayor”, explica Aguiló.

Fils de automóviles

GETTY IMAGES. El automóvil, como muchos productos, dejó de ser adquirido sólo por una élite y se masificó.

El automóvil, por ejemplo, pasó de ser un producto que sólo podía adquirir una élite a que estuviera al alcance de millones de personas.

“El precio se hunde, las cantidades se disparan y eso pasa una y otra vez con todos los productos”, dice el docente.

Esa circulación masiva de los productos hace que el nivel de vida de los consumidores suba, «que haya un reclamo de más igualdad por su propio éxito y que se acabe poniendo trabas a lo que es la esencia del sistema: la competencia», explica el doctor.

«Ese propio éxito de la abundancia compartida, porque está alcance de todos, es lo que llevaría al fin del capitalismo».

Virtud y peligro

Siguiendo esa lógica, la competencia se convierte al mismo tiempo tanto en una virtud como en un problema para las empresas.

Karl Marx

GETTY IMAGES. Schumpeter estudió la obra de Marx a profundidad, pero no compartió sus ideas.

De acuerdo con López, Schumpeter creía que «el proceso de acumulación incesante de capital iba a llevar en algún momento a lo que Marx de alguna manera había anunciado como la tendencia decreciente de la tasa del beneficio».

«El capitalismo es un sistema que productivamente no tiene parangón, es un sistema que a nivel productivo -vuelvo a usar a Marx- es el más progresivo de la historia pero que tiene el problema de que la acumulación incesante de capital lo lleva a competir también de manera incesante«.

«Esa competencia obliga a las empresas a tener una guerra constante por innovar, por obtener nuevos mercados, nuevos productos. Y ahí está el peligro».

Harry Landreth y David C. Colander en su libro «Historia del pensamiento económico» explican que «donde Marx había predicho que la decadencia del capitalismo procedería de sus contradicciones, Schumpeter especulaba que su fin sería producto de su propio éxito».

Su idea de sociedad socialista

En su obra «Capitalismo, Socialismo y Democracia», Schumpeter proyectó un tipo de sociedad socialista que emergería después de que el capitalismo pereciera.

Hombre con un letrero de la Tierra que dice "Sálvenme"

GETTY IMAGES. Como le sucedió a Schumpeter con el capitalismo de su época, millones de personas en la actualidad cuestionan el sistema capitalista.

Guillermo Rocafort, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad Europea, ubica al pensador austriaco dentro de un grupo de economistas pesimistas o fatalistas que estaban desencantados con el capitalismo de su época.

Mientras Marx veía una lucha de clases entre la burguesía y la clase trabajadora, Schumpeter percibió una gran tensión entre un grupo de emprendedores, los que provocan «vendavales capitalistas que dan lugar a un gran crecimiento económico» y otro conformado por emprendedores «que implementan un capitalismo no tan pionero, sino más bien calculador, más conservador», le dice el doctor a BBC Mundo.

La sociedad que imaginaba Schumpeter era una en la que la distribución de la riqueza fuese más equitativa y en la que no se rechazaba al mercado.

Es una sociedad en la que el valor de la igualdad está por encima de todo -reflexiona Aguiló- «en la que se llegue a un estatus quo en el que la innovación se va deteniendo y, por lo tanto, el peso del mercado a la hora de distribuir los recursos es menor y el peso del Estado, del conjunto de lo común de la sociedad, cada vez es mayor».

Landreth y Colander citan a Schumpeter: «Los verdaderos promotores del socialismo no eran los intelectuales o agitadores que lo predicaban sino los Vanderbilts, Carnegies y Rockefellers».

Ciclos económicos

Rocafort explica que Schumpeter reforzó la teoría de los ciclos económicos como una forma en la que el capitalismo evoluciona.

Niña y una bandera de EE.UU.

GETTY IMAGES. La obra de Schumpeter es muy amplia y desarrolla diferentes teorías como la de los ciclos económicos y el futuro del capitalismo.

«Como si se tratara de una montaña rusa, de subir y bajar, (…) Schumpeter se refiere a ciclos económicos que tienen su origen en innovaciones tanto tecnológicas como financieras que provocan momentos de gran auge, después de estabilización y luego puede producirse una depresión o recesión», señala el docente.

El experto pone como ejemplos el crack de 1929 y la crisis financiera de 2008.

Schumpeter nos hace ver el capitalismo como “un proceso histórico y económico que no tiene un crecimiento continuo, que sería lo deseable, sino un crecimiento bastante volátil y eso al final tiene consecuencias en la sociedad en términos, por ejemplo, de desempleo y pensiones».

En el siglo XXI

«Varios economistas, incluyendo Larry Summers y Brad DeLong, han dicho que el siglo XXI va a ser ‘el siglo de Schumpeter’ y estoy de acuerdo», indicó McCraw.

Foto del logo de Google

GETTY IMAGES. La innovación es un elemento del capitalismo que Schumpeter estudió.

«La razón es que la innovación y el espíritu emprendedor están floreciendo en todo el mundo de una manera que no tiene precedentes, no sólo en los casos bien conocidos de China e India, sino en todas partes, excepto en áreas que tontamente siguen rechazando el capitalismo».

«La destrucción creativa puede ocurrir en una compañía innovadora grande (Toyota, GE, Microsoft), pero es mucho más probable que suceda en start-ups, especialmente ahora que tienen mucho acceso a capital de riesgo», señaló McCraw.

De hecho, de acuerdo con el autor, Schumpeter fue uno de los primeros economistas que usó ese término: lo hizo en un artículo que escribió en 1943, en el que habló de venture capital (capital de riesgo).

Los innovadores de Schumpeter

Schumpeter, sus ideas y sobre todo el concepto de la destrucción creativa ha cobrado especial importancia en las dos últimas décadas.

Steve Jobs

GETTY IMAGES. En la interpretación del capitalismo de Schumpeter el rol del innovador y del emprendedor es fundamental. En esta foto se ve a Steve Jobs, cofundador de Apple.

«Es esencial para entender nuestra economía», indica Aguiló.

Esa competencia empresarial no siempre se trata de «dominar el mercado con un producto sino con una idea, con un tipo o modelo de negocio», reflexiona el doctor.

Rocafort destaca de la obra de Schumpeter cómo en esa destrucción creativa, los innovadores y los emprendedores son los grandes protagonistas.

Un ejemplo es cómo la industria tecnológica y sus gigantes como Google y Microsoft han desplazado un sector que en los años 20, 30, 40 y 50 era uno de los principales: el automotriz.

«Si uno ve la cotización bursátil, las empresas tecnológicas son las más importantes y todas son estadounidenses», acota.

Una advertencia

Expertos como López piden cautela a la hora de pretender explicar la economía actual con las ideas de Schumpeter.

John Maynard Keynes

GETTY IMAGES. Para muchos expertos, Schumpeter y John Maynard Keynes (en la foto) son los principales economistas del siglo XX. De hecho se les suele comparar.

No es conveniente trasladar categorías históricas porque se trata de sociedades diferentes. Las viejas teorías no nos servirían”, le dice a BBC Mundo.

Schumpeter es producto de una época y «su capitalismo no es el capitalismo actual«, advierte.

La acumulación de capital era diferente y no tenía ni los alcances globales ni el impacto ecológico de hoy.

De acuerdo con el docente, el sistema está traspasando barreras que antes parecían impensables: si se industrializa un país aumenta el empleo, pero se deteriora el medio ambiente.

«Eso no lo tenía Schumpeter en la cabeza, ni John Maynard Keynes. (En su época) la industrialización era el elemento fundamental del desarrollo».

Pero López reconoce que «aspectos parciales de la obra de Schumpeter (como la destrucción creativa) nos pueden ayudar a entender el sistema».

¿En transición?

Rocafort se une a la cautela: la obra de Schumpeter es su visión personal de la realidad que le tocó vivir.

Cartel sobre el capitalismo.

GETTY IMAGES. En la actualidad son muchos sectores de la sociedad que piden un cambio de paradigma económico.

«Ahora tenemos un contexto macroeconómico que no existía en esa época: paraísos fiscales, fondos de inversión especulativos, excesivo endeudamiento de las naciones», explica.

Sin embargo, aclara, ante la situación de incertidumbre que vivimos frente a la economía mundial, es lógico buscar explicaciones en los grandes clásicos de la economía.

«Hay que intentar ver lo positivo que tienen los teóricos porque no puede haber ortodoxia ni dogmatismo en la economía. Hemos idolatrado a Keynes y al final, como hemos estado viendo en los últimos 15 años, está siendo un fracaso».

El doctor cree que Schumpeter y «sus ciclos económicos y su destrucción creativa» pueden darnos luces.

«Quizás el modelo económico actual esté agotado y necesitamos nuevas innovaciones tanto tecnológicas como financieras».

«Él habla de destrucción creativa como ese nuevo ciclo que viene provocado por un gran desarrollo tecnológico».

«Quizás un ciclo está chocando con otro, como unas placas tectónicas«, reflexiona.

*******

20 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. El académico destacó el rol del empresariado como creador de nuevos procesos y productos. Las innovaciones transforman los modelos de negocio en las diferentes industrias. A esto se le conoce como destrucción creativa.
    Schumpeter defendió a lo largo de su trabajo la libertad empresarial. Sin embargo, apoyó el otorgamiento de monopolios temporales a las innovaciones. Esto, como una forma de proteger y hacer más rentable la actividad creativa.
    Gracias por el compartir un artículo magistral.

  2. Este brillante economista plantea que el sistema capitalista sería estable por sí mismo, perdurando indefinidamente, como una mentalidad determinada de la sociedad y de su modo de vida. La destrucción del propio sistema se sustenta en los cambios de mentalidad por la ruptura de la estabilidad provocada por los ciclos económicos.

  3. Felicto a la revista Innovas por la acañlidad de sus publicaciones, artículos que nos brindan cultura finaciera y nos empujan hacoia mayores emprendimientos. La definición de las bases del sistema capitalista y el ordenamiento económico se apoya sobre los siguientes pilares:
    Propiedad e iniciativa privada.
    Producción para el mercado y subdivisión del trabajo.
    El papel fundamental de la creación de créditos por parte de las entidades bancarias.

  4. Una comparación innovadora en el fondo. A principios del siglo XX, solamente las mujeres de clase alta las podían comprar. Pero, después de la Segunda Guerra Mundial se volvieron más accesibles para consumidoras de diferentes grupos sociales.
    «El hacer algo accesible para todo el mundo lleva a que la mentalidad socialista poco a poco vaya introduciéndose por los poros del sistema capitalista y frenando su característica esencial que es la competencia entre productores», señala el profesor.
    Al apaciguar la competencia y al querer la igualdad en el acceso a productos, «porque el capitalismo ha llevado a esa igualdad, el capitalismo llegará a su fin», pensaba el austriaco.

  5. Una comparación innovadora en el fondo. A principios del siglo XX, solamente las mujeres de clase alta las podían comprar. Pero, después de la Segunda Guerra Mundial se volvieron más accesibles para consumidoras de diferentes grupos sociales.
    «El hacer algo accesible para todo el mundo lleva a que la mentalidad socialista poco a poco vaya introduciéndose por los poros del sistema capitalista y frenando su característica esencial que es la competencia entre productores», señala el profesor.
    Al apaciguar la competencia y al querer la igualdad en el acceso a productos, «porque el capitalismo ha llevado a esa igualdad, el capitalismo llegará a su fin», pensaba el austriaco.

  6. Schumpeter «fue para el capitalismo lo que Freud fue para la mente: alguien cuyas ideas se han vuelto tan ubicuas y arraigadas que no podemos separar sus pensamientos fundamentales de los nuestros», señaló el académico.
    Para Steven Pearlstein, profesor de la Universidad George Mason en Estados Unidos, Schumpeter «fue para la economía lo que Charles Darwin fue para la biología«.
    Lo han llamado uno de los mejores economistas del siglo XX, un genio, un profeta reivindicado por los vaivenes de la economía de las últimas dos décadas.

  7. Muy interesante, «Considero que Schumpeter es el analista del capitalismo más penetrante que jamás haya existido. Él vio cosas que otras personas no vieron«, le dijo Thomas K. McCraw, quien fue profesor emérito de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, a Working Knowledge, publicación de ese centro de estudios.

  8. Excelente artículo. La empresa y el empresario como motor de desarrollo económico, la capacidad para asumir el riesgo, los conceptos de innovación empresarial y la ruptura con el esquema de precios prefijados y la mera figura de empresa como núcleo productor de bienes y servicios son unas de las principales aportaciones que podemos encontrar dentro de la vida y obra de Joseph Schumpeter.

  9. Según Joseph, estas bases, el sistema capitalista sería estable por sí mismo, perdurando indefinidamente, como una mentalidad determinada de la sociedad y de su modo de vida. La destrucción del propio sistema se sustenta en los cambios de mentalidad por la ruptura de la estabilidad provocada por los ciclos económicos.

  10. En la naturaleza de las innovaciones está implícito el vértigo de emprender grandes cambios para poder dar grandes saltos. El mejor camino para que una nación se proyecte mejor en el futuro es que definitivamente asuma que sólo innovando podrá alcanzar a los países más prósperos. Un visionario que profetiso la inovación creativa a gran escala.