El discurso de Aristófanes en El Banquete de Platón y el mito de la media naranja

por: Luis Alberto Pintado Córdova de Innovas y Alfonso Barba Caballero ABC

Sabías que el mito de la media naranja tiene más de 2000 años?
El banquete es la acción de reunirse un grupo de personas para comer juntas, signo y al propio tiempo causa de unidad entre ellas. Esta razón psicológica, unida a la obvia importancia de la comida para la conservación de la vida, justifica que el banquete ritual se registre en numerosas culturas. Banquetes ofrendados a los dioses, ofrendados a uno mismo, o el banquete funerario, dependiente de las ideas sobre la necesidad de una manutención de ultratumba para los difuntos; finalmente, se han sellado tradicionalmente con banquetes los pactos, alianzas y convenios, las reconciliaciones entre enemigos, etc. Por otra parte, en el mundo actual de los negocios, es muy común la realización de banquetes para cerrar acuerdos. Yaiza Morales
En la antigua Grecia el mito de la media naranja y sus múltiples versiones podríamos manifestar  que es una de las ideas más extendidas dentro del amor romántico y una de las que mayor aceptación ha tenido a nivel mundial pero, ¿de dónde viene esta idea y qué nos está diciendo en realidad?

Lo más interesante de todo es que esta idea que nos parece de nuestro siglo proviene de hace muchos siglos atrás, esta idea de que somos seres incompletos sin nuestra media naranja viene de este fragmento del discurso de Aristófanes en El Banquete de Platón, escrito en el año 385–370 a. C. He aquí nuestra presentación:

«En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos…El andrógino (hombre-mujer), en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto a figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino.Todos los hombres tenían formas redondas, la espalda y los costados colocados en círculo, cuatro brazos, cuatro piernas, dos fisonomías unidas a un cuello circular y perfectamente semejantes, una sola cabeza, que reunía estos dos semblantes opuestos entre sí, dos orejas, dos órganos de la generación, y todo lo demás en esta misma proporción. Los cuerpos eran robustos y vigorosos de corazón animoso, y por esto concibieron la atrevida idea de escalar el cielo y combatir con los dioses”. Y ante aquella osadía, Zeus, que no quería reducirlos a la nada, encontró la solución para debilitarlos y tras mucho pensarlo, al fin  dijo: «Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó-, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número… Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza…»

“Sean graciosos y mordaces, cuando quieran, en los banquetes, a veces hasta elocuentes después de beber; pero una es la esencia del foro y otra la del triclinio; uno el comportamiento ante el tribunal y otro la mesa del banquete; no importe igual la presencia de unos jueces que la de unos juerguistas: en fin, es muy diferente la luz del sol que la de las lámparas” Cicerón , en el discurso de defensa de Celio.”

 

Al parecer esta es una de las primeras veces que se intentó explicar el amor entre humanos, puesto que hasta entonces el amor solo se podía dar entre dioses. Quien anticipa extraordinariamente el amor sorprendente son las enseñanzas bíblicas. El mérito griego es el aporte filosófico de esta idea, que surgió hace más de 2000 años, se acogió con tanta fuerza en occidente que ha llegado prácticamente intacta hasta nuestros días, poniendo en el centro de las relaciones la dependencia como pilar base. 

Románticamente,  la idea de no ser seres completos, de necesitar a otro ser humano que nos complemente de modo que solo así podremos ser completamente felices; y ponemos todas nuestras esperanzas en esa supuesta persona pensando que cuando llegue a nuestras vidas todo será felicidad y regocijo. Ese sentimiento de algún modo, lo justificamos la posibilidad de sentirnos mal o tener bajones cuando estamos solos, lo que llamamos la falta de nuestra media naranja. 

Según Francisco Duque Videla: “Vemos que el sentido platónico del mito se aproxima mucho a un carácter paradigmático, es decir, como modelo arquetípico de una realidad que solo es mímesis, imitación de otra original, eterna e inmutable.

El mito es una puerta que separa o enlaza el mundo sensible del mundo de las Ideas, es una forma de comunicación con ese mundo, inaccesible aun para el hombre en toda su magnificente grandeza.

La idea pura es trascendente a las cosas e inmanente al alma, y su lenguaje es el mito. «El hombre es superior a las cosas sobre las que piensa e inferior a aquello por lo cual piensa». El mito abre un camino en dirección a lo inaccesible”.

Jean Brun afirma en su libro Platón y la Academia«El mito es el medio por el cual lo intemporal se torna narración en la boca de los hombres y lo Uno viene a ubicarse en los límites del discurso. Por este recurso, lo invisible deviene inteligible para el hombre y, si no perfectamente visible, por lo menos perceptible. Gracias al mito, lo inefable puede relatarse y lo incomunicable se comunica. El mito es una vía analógica que trata de suscitar en nosotros la anamnesis capaz de conducirnos nuevamente al lugar donde se encuentra un origen que hemos olvidado. El mito es una ascensión por medio del Logos».

Para concluir, reflexionaríamos que donde la razón no llega, el mito sí; está más cerca de la intuición que de la razón. El mito nos habla de una verdad en lenguaje simbólico, y ese lenguaje presenta notables ventajas; es suficientemente rico, amplio y plástico como para que dentro de ese simbolismo cada cual capte lo que pueda asimilar. Ante el mito nadie se queda ‘en blanco’, mientras que ante una explicación racional sí. Por eso Platón acude al mito cuando tiene que explicar elementos tan sutiles como para que no encajen dentro de la estricta capacidad humana.

¿QUÉ DICE EL MITO DE ARISTÓFANES SOBRE EL AMOR? Fuente: Transvaloracion del Pensamiento

 

MUERTE Y RESURRECCIÓN DE LA MEDIA NARANJA

Ciclo “Noches de amor, filosofía y vino: El mito de 'la media naranja' en el Banquete platónico” | Escuela de Filosofía
En “Banquete” 191c-193d Platón pone en boca del famoso comediógrafo de la antigüedad, Aristófanes, una amena historia donde se condensan distintos elementos de la concepción popular griega sobre el amor, que, a su vez, encuentran gran resonancia en las discusiones contemporáneas de distintas disciplinas. En efecto puede leerse allí una primera explicación y justificación de las diversas formas de orientación sexual, del carácter natural del “amor libre”, el “poliamor” y el “sexo recreativo”, así como también una primera descripción del fenómeno de lo que la cultura occidental asociará al “amor romántico”, con sus rasgos de exclusividad del objeto amoroso, eternidad y los problemas de identidad personal relacionados con ello.
Los sexos de los seres humanos eran tres: masculino, femenino y andrógino. Cada uno de éstos estaba representado por individuos de forma esférica, con cuatro brazos, cuatro piernas, dos rostros y dos órganos sexuales. Poseedores de gran vigor, se dice que estos seres intentaron ascender al cielo y desafiaron a los dioses, lo cual derivó en un merecido castigo. Pero, tras mucho deliberar, Zeus determinó que antes que exterminarlos haría algo mucho peor: debilitarlos. Por ello, cortó al medio a cada uno de estos seres esféricos de modo tal que de uno de éstos deviniesen dos varones, del otro dos mujeres y del último un varón y una mujer, en cada uno de los casos, con sus dos brazos, sus dos piernas, su rostro y sus genitales correspondientes.

Así podría resumirse el comienzo de este maravilloso relato que Platón pone en boca de Aristófanes en El Banquete. Se trata de uno de los discursos sobre el amor que es conocido como “el mito del andrógino”. Más allá de su belleza, el relato ha marcado la historia de occidente porque allí está presente una idea que llega hasta nuestros días, esto es, la idea de la “media naranja”, esa especie de alma gemela que presuponemos que existe en algún lugar del planeta y que, de hallarla, nos “completaría” de modo tal de garantizarnos una suerte de realización y felicidad eterna.

Todo vínculo tiene tensiones, desacuerdos y diferencias que, por suerte, en la mayoría de los casos, el mundo de los adultos logra resolver sin que se llegue al límite en el que deban intervenir terceros, instituciones o la mismísima justicia

En términos del propio Aristófanes en el libro de Platón mencionado: “Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros”.

▷ El mito de la media naranja - Sendas del Viento
El problema del mito surgió después: «Hecha esta división, cada mitad hacía esfuerzos para encontrar la otra mitad de que había sido separada; y cuando se encontraban ambas, se abrazaban y se unían, llevadas del deseo de entrar en su antigua unidad, con ardor tal que, abrazadas, perecían de hambre e inacción, no queriendo hacer nada la una sin la otra». ¿Sientes que sin esa otra mitad, la vida no tiene sentido? Cuéntanos quién es tu media naranja.

 

Recordé esta bella descripción del amor cuando algunas semanas atrás me recomendaron la serie Soulmates en Amazon Prime Video. Codirigida por William Bridges, uno de los guionistas de Black Mirror, la serie de seis capítulos autónomos tiene como columna vertebral un tópico que justamente recuerda a “Hang the DJ”,  capítulo cuarto de la cuarta temporada de la ya mítica serie británica dirigida por Charlie Brooker. En otras palabras, el espíritu “blackmirroriano” y distópico está presente a lo largo de la serie en la idea de un futuro próximo en el que una empresa, a través de un simple test, logra encontrar nuestra media naranja en cualquier parte del mundo donde ésta esté. Más allá de que algunos capítulos estén más logrados que otros, como experimento mental el argumento es extraordinario por al menos dos razones: en primer lugar, se puede ver cómo la sola posibilidad de que exista una tecnología tal que garantice acceder a esa media naranja que todos añoramos, destroza cualquier pareja presente. Efectivamente, en uno de los capítulos, una pareja que era feliz comienza a derrumbarse en la medida en que sabiendo que está al alcance “la relación perfecta”, todos los defectos de la pareja actual salen a la luz como nunca haciendo que lo que antes se toleraba ya no se tolere. ¿Por qué voy a convivir con esta persona sabiendo que mi persona ideal está a un test de distancia?

Sin embargo, y en segundo lugar, la serie, de una u otra manera, hace énfasis en otro elemento sobre el que me quiero detener porque puede servir para reflexionar acerca de ciertas cosmovisiones que intentan imponerse en la actualidad. Es que Soulmates expone que la relación con la pareja ideal no está exenta de conflictos. En un capítulo, un matrimonio maravilloso se rompe y hacia el final se muestra que las nuevas relaciones que habían emprendido cada uno con su “media naranja”, los había convertido en personas más infelices que añoraban volver con su anterior pareja; en otro, la pareja perfecta que se había encontrado a través de la empresa se casa a las seis semanas de haberse conocido, pero el pasado de ambos empieza a incomodarlos; no falta tampoco el caso de una pareja de chicas que vive un apasionado romance hasta que una de ellas se da cuenta que no podía asumir compromisos y se separa; en el último, una mujer conoce al amor de su vida a través de la empresa y logra sacarse de encima al parásito de su marido. Sin embargo, esa media naranja resulta ser un asesino y hace que ella revele una faceta desconocida de su propia vida.

Que la serie derribe el mito de la media naranja o que al menos lo relativice asumiendo la complejidad de las relaciones humanas supone un aporte enorme a una cultura en el que se están reconfigurando las relaciones amorosas y las relaciones personales en general. Para decirlo de un modo amplio y carente de matices, el hecho de haber expuesto que lo que se consideraba familia ideal muchas veces encerraba relaciones tóxicas y formas solapadas de violencia encubiertas detrás de las cuatro paredes del hogar, significó un avance enorme en lo que respecta a la protección de niños, mujeres y, por supuesto, varones también. En este sentido, puede ser relevante consultar una extensísima bibliografía acerca del llamado “amor romántico” y el modo en que, en algunos casos, esa “romantización” no es otra cosa que la justificación de relaciones posesivas y violentas enmascaradas detrás de una supuesta pasión irrefrenable.

Sin embargo, este tipo de señalamientos y los avances en cuanto a derechos y protección de los más vulnerables hoy están conviviendo con perspectivas que, paradójicamente, parecen apoyarse en la idea de que los vínculos amorosos deben estar exentos de conflictos. Como si la deconstrucción del amor romántico tuviera que derivar necesariamente en relaciones libres de cualquier disputa o diferencia; como si una situación angustiante o emociones “negativas” no pudieran formar parte también del amor.

Sentido del mito en Platón - Biblioteca de Nueva Acrópolis
Entre los platonistas encontramos la opinión de que Platón, mediante su sentido poético, interpreta los mitos como medio de romper el rigor racional. Se atribuye su utilización a las ideas religiosas órficas, movimiento espiritualista que ejerció gran influencia en algunos de los presocráticos, especialmente en Pitágoras.

 

Y por supuesto que todos soñamos con vínculos armoniosos e ideales como los que ofrece la empresa que brinda el test en la serie o como los que describe Aristófanes pero también sabemos que todo vínculo tiene tensiones, desacuerdos y diferencias que, por suerte, en la mayoría de los casos, el mundo de los adultos logra resolver sin que se llegue al límite en el que deban intervenir terceros, instituciones o la mismísima justicia. Dicho de otra manera, el progreso social, moral y cultural de occidente cada vez brinda más herramientas legales para proteger a quien sea dañado en el marco de una relación pero eso no implica la inexistencia de una enorme cantidad de situaciones conflictivas y angustiantes que pueden y deben ser resueltas por los adultos. Cuando estas situaciones se sostienen en el tiempo muchas parejas se separan pero también hay muchas parejas que son felices o han sido felices conviviendo con momentos de crisis.

Parece una obviedad pero hay que advertirlo porque parte de las nuevas generaciones están trasladando a las relaciones de pareja, pero también a las relaciones interpersonales, esta cultura de la victimización y la vulnerabilidad que se viene imponiendo en los campus universitarios estadounidenses desde hace ya algunas décadas. Así, del mismo modo que pueden exigir en una universidad “espacios seguros” cuando se presenta en el campus un orador que no comulga con sus ideas o realizar una protesta para que en los programas de estudio se retiren a los autores que, en algunos casos siglos atrás, defendían ideales repudiables para la moral presente, asistimos a generaciones enteras incapaces de asumir por sí mismas y sin intervención de terceros o instituciones, la vida en sociedad que es, sin duda, una vida en la cual el conflicto existe. Todos queremos que nuestros hijos vivan la menor cantidad de riesgos posibles y para eso exigimos, en distintos niveles, formas de protección pero también parece razonable otorgarles las herramientas para que sean capaces de resolver los conflictos que la vida con los otros trae aparejada. En momentos donde todo el tiempo se exaltan lo valioso de las diferencias, no se admiten diferencias en las relaciones de pareja ni interpersonales, se abusa del bloqueo y la cancelación a través de las redes y la poca tolerancia a la frustración hace que los vínculos exploten tensionados por personalidades egoístas que instrumentalizan al otro. El dar por el dar mismo, el deseo de ceder por el otro es visto como una resignación en tiempos donde está de moda y es cool quejarse o levantar la bandera de la minoría más minoritaria.

En síntesis, si bien, como decíamos anteriormente, tanto el modelo de familia tradicional como el de “amor romántico” están puestos en cuestión, esta idea de relaciones interpersonales sin conflictos parece, paradójicamente, recuperar la arcaica cosmovisión que subyace al discurso de Aristófanes, esto es, la idea de que todos tenemos una media naranja y que solo junto a ella hallaremos la completitud y realización de nuestro ser. Si, como se puede colegir de la serie, asumiéramos que esa completitud es irrealizable y que el amor y las relaciones interpersonales que nos pueden hacer felices, no están exentas de disputas, tensiones y diferencias, probablemente logremos mejores formas de vincularnos y una mayor capacidad para resolver los conflictos con la madurez que un mundo cada vez más infantilizado requiere.

Fuente: Disidenta. Pensar esta de moda.

El mito de Andrógino / El discurso de Aristófanes (El Banquete de Platon). Soma Instituto de Pedagogía y Sexo

16 Comentarios

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  1. Excelente articulo mi estimado Luis Pintado . Cierto no existe ninguna relación perfecta y no podría existir por q el hombre no es perfecto .

  2. Amor platónico es una expresión que, en su uso común, pretende referirse a la visión filosófica que tuvo Platón acerca del amor. Sin embargo, los significados popularmente asociados a esta misma expresión (esto es, el amor platónico​ como amor no correspondido o imposible) es erróneo desde el punto de vista filosófico, en la medida en que no refleja la concepción platónica del amor o Eros expuesta en El banquete. Por ello este artículo nos permite reflexionar sobre el amor en los que la juventud sufre y se entrega incesantemente.

  3. Estupenda concepción tanto el modelo de familia tradicional como el de “amor romántico” están puestos en cuestión, esta idea de relaciones interpersonales sin conflictos parece, paradójicamente, recuperar la arcaica cosmovisión que subyace al discurso de Aristófanes, esto es, la idea de que todos tenemos una media naranja y que solo junto a ella hallaremos la completitud y realización de nuestro ser. Si, como se puede colegir de la serie, asumiéramos que esa completitud es irrealizable y que el amor y las relaciones interpersonales que nos pueden hacer felices, no están exentas de disputas, tensiones y diferencias, probablemente logremos mejores formas de vincularnos y una mayor capacidad para resolver los conflictos con la madurez que un mundo cada vez más infantilizado requiere. felicitaciones a Innovas por este tipo de artículos de pensamiento

  4. Lo único que puedo expresar de ese buen artículo es que también los vínculos de pareja tiene tensiones, desacuerdos y diferencias que, por suerte, en la mayoría de los casos, el mundo de los adultos logra resolver sin que se llegue al límite en el que deban intervenir terceros, instituciones o la mismísima justicia
    En términos del propio Aristófanes en el libro de Platón mencionado: “Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros”. Recomiendo su difusión, especialmente para los jóvenes.

    • Excelentes comentarios, gracias por compartir y preferencia de lectoría, se convierte poco a poco en analista de gestión. Felicitaciones y éxitos profesionales.

  5. Incluso en los negocios internacionales se hacen banquetes donde uno tiene que tener estrategias de conversación y de las buenas costumbres. Nocae bien la reflexiones de Cicerón. “Sean graciosos y mordaces, cuando quieran, en los banquetes, a veces hasta elocuentes después de beber; pero una es la esencia del foro y otra la del triclinio; uno el comportamiento ante el tribunal y otro la mesa del banquete; no importe igual la presencia de unos jueces que la de unos juerguistas: en fin, es muy diferente la luz del sol que la de las lámparas” Cicerón , en el discurso de defensa de Celio. Excelente artículo.

    • Excelentes comentarios, gracias por compartir y preferencia de lectoría, se convierte poco a poco en analista de gestión. Felicitaciones y éxitos profesionales.

  6. Al parecer esta es una de las primeras veces que se intentó explicar el amor entre humanos, puesto que hasta entonces el amor solo se podía dar entre dioses. Quien anticipa extraordinariamente el amor sorprendente son las enseñanzas bíblicas. El mérito griego es el aporte filosófico de esta idea, que surgió hace más de 2000 años, se acogió con tanta fuerza en occidente que ha llegado prácticamente intacta hasta nuestros días, poniendo en el centro de las relaciones la dependencia como pilar base. Estamos antes las primeras mnifestaciones filosóficas ma´s civilizadas de concebir el amor de una manera trscendental.inquietudes

    • Excelentes comentarios, gracias por compartir y preferencia de lectoría, se convierte poco a poco en analista de gestión. Felicitaciones y éxitos profesionales.

  7. Estupendo artículo filosófico que nos hace reflexionar. Increíble lo interesante de todo es que esta idea que nos parece de nuestro siglo proviene de hace muchos siglos atrás, esta idea de que somos seres incompletos sin nuestra media naranja viene de este fragmento del discurso de Aristófanes en El Banquete de Platón, escrito en el año 385–370 a. C.Me gusto.

    • Excelentes comentarios, gracias por compartir y preferencia de lectoría, se convierte poco a poco en analista de gestión. Felicitaciones y éxitos profesionales.