Desde que se proclamara la revolución violenta del comunismo para la captura del poder se han sobrepasado los 150 millones de vidas humanas mediante el terror en pleno siglo XXI
Por: Luis Alberto pintado Córdova y Alfonso Barba Caballero

EL LIBRO NEGRO DEL COMUNISMO

Es una larga y terrible descripción de los trágicos sucesos habidos en todas aquellas naciones donde los grupos armados del comunismo sentaron sus reales dominios. Son tan escalofriantes las cifras de muertes que nos lleva necesariamente a formular una impostergable interrogación: ¿ES EL MARXISMO NECESARIAMENTE UNA IDEOLOGÍA GENOCIDA Y DE EXTERMINIO FÍSICO DE TODO AQUELLO (HOMBRES E INSTITUCIÓN) QUE SEGÚN SU ENTENDER, SON OPUESTOS AL IDEAL DE UNA NUEVA Y PERFECTA SOCIEDAD?
La respuesta es necesariamente SÍ, es genocida pues pone a quienes la representan en un ánimo de corregir al ser humano, de forzarlo a ser distinto, y eso termina necesariamente engendrado violencia.
Todas las grandes ideologías, requieren siempre un remate o un cierre grandioso que movilice la imaginación de las multitudes: una clase elegida, una raza superior o una selección natural, pero todas, necesitan para acreditarlo, la eliminación física de su contrario: la burguesía, una raza inferior y, todos aquellos que manifiesten “defectos” o “deficiencias” (tanto física como morales), y éstos, los contaminados, quedarán en el camino, no entrarán en el paraíso prometido.
El comunismo y el nazismo, son en este absolutismo cruel y despiado, hermanos gemelos. Antidemocráticos, liquidación de adversarios político, todo controlado por el Estado falta de libertades, implantación del  partido  único y antireligiosos. Entre ambos le deben al mundo más de 200 millones de seres humanos cruelmente torturados y asesinados. Uno de ellos pagó sus crímenes, el otro, el comunismo, con el sueño de opio de una “sociedad nueva”, aún transita libremente, más aún, con el aplauso de sus futuras víctimas.

Importancia de la memoria histórica de Resolución del Parlamento Europeo que condena que los crímenes del nazismo y el comunismo

El Parlamento Europeo aprobó el 19 de septiembre 2019 la denominada Resolución sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa, que condena los crímenes cometidos por los regímenes nazi y comunista a lo largo del siglo XX.

El texto coincide con la conmemoración del 80º aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial y recuerda cómo fue el siniestro acuerdo secreto nazi comunista Pacto Molotov-Ribbentrop-Molotov  firmado en 1939 entre la Unión Soviética y la Alemania nazi, al que siguió la invasión de Polonia, primero por Hitler y luego por Stalin y la anexión por parte de la URSS de partes de Rumanía y de las repúblicas de Lituania, Letonia y Estonia, el desencadenante de la conflagración mundial.

Condena del genocidio perpetrado por los regímenes totalitarios

También recuerda las heridas que nunca deben cicatrizar de  los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad. Evoca asimismo los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi y condena los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios.

La resolución señaló que, tras la Segunda Guerra Mundial, algunos países europeos pudieron reconstruirse y acometer un proceso de reconciliación, pero otros siguieron sometidos a dictaduras, a veces bajo la ocupación o la influencia directa de la Unión Soviética, durante medio siglo, y continuaron privados de libertad, soberanía, dignidad, derechos humanos y desarrollo socioeconómico; como fueron los pases de Europa Oriental, llamado la “Cortina de hierro”.

Memoria histórica de la Unión Europea

Mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los Juicios de Núremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos.

La importancia de la resolución considera que la integración europea ha sido una respuesta a los sufrimientos provocados por dos guerras mundiales y por la tiranía nazi y la expansión de los regímenes comunistas totalitarios, así como una manera de superar las divisiones y hostilidades en Europa mediante la cooperación y la integración y de acabar con las guerras y consolidar la democracia en Europa.

La resolución  estima necesario mantener vivos los recuerdos del trágico pasado de Europa, con el fin de honrar la memoria de las víctimas, condenar a los autores y establecer las bases para una reconciliación basada en la verdad y la memoria.

El Parlamento Europeo condena el revisionismo histórico y la glorificación de los colaboradores nazis en algunos Estados miembros de la Unión y expresa su preocupación ante la creciente aceptación de ideologías radicales y la regresión al fascismo, el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en la Unión Europea. Pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo y que condenen y contrarresten todas las formas de negación del Holocausto, incluidas la trivialización y la minimización de los crímenes cometidos por los nazis y sus colaboradores, y que eviten su banalización en el discurso político y en los medios de comunicación.

Sostiene la resolución aprobada por el Parlamento que Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite política y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético y pide a la sociedad rusa que acepte su trágico pasado.

Histórico frente común contra los totalitarismos

Señala también la resulución que en algunos Estados miembros siguen existiendo en espacios públicos (parques, plazas, calles, etc.) monumentos y lugares conmemorativos que ensalzan los regímenes totalitarios, lo que facilita la distorsión de los hechos históricos sobre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la propagación del sistema político totalitario.

El Parlamento Europeo concluye instando a los Estados miembros a hacer frente a las organizaciones que difunden discursos de incitación al odio y a la violencia en los espacios públicos y a que prohíban efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo o cualquier otra forma de totalitarismo.

Galería del Terror

En esta exposición de imágenes también queremos resaltar que la humanidad entera  también sufrió las consecuencias del terror del comunismo… donde los países afectados , sus habitantes vivían a salto de mata y en la incertidumbre de seguir con vida, sobrevivieron, no se fueron de su país y siguieron trabajando e invirtiendo pujantemente sin perder la fe en la justicia y que la fuerza del mal no durarían  siempre.

Las fotografías analizadas, representan la violencia, construida por  grupos demenciales  causante de casi la totalidad de los “hechos violentos” legítimamente constituidos en ideales “revolucionarios”.

Para entender las características de la fotografía periodística es necesario saber en qué consiste y a que se refiere. Para ello la hemos convertido en un  caleidoscopio histórico.

Innovas desea ampliar el panorama político y cultural relacionado con el mundo. Sensibilizar a los jóvenes  que no vivieron esta etapa siniestra de la historia de la humanidad originada por ideologías extremistas,  el terror y las situaciones de violencia terrorista.

Nuestro objetivo, mostrar la verdad que el tiempo y el viento distorsiona de acuerdo a diversas interpretaciones. Mostramos una crónica de episodios más ingrato y dolorosos de la historia universal. 

 

Campos de concentración con trabajos forzados inclementes en la Siberia
Represión sangrienta y masacre comunista contra la libertad en Hungría. Miles de húngaros fueron arrestados, encarcelados y deportados a la Unión Soviética, muchos de ellos sin evidencia. Se estima 250,000  víctimas de genocidio comunista  y decenas de  miles de sobrevivientes en los campos de concentración.
Ciudadanos no armados les gritan “Fascistas” y “¡Regresen a sus casas!” a los militares soviéticos. Floreció la prensa libre, los artistas y escritores comenzaron a expresar sus ideas causando alarma en Moscú cuando proclamó que querían crear “una sociedad libre, moderna y profundamente humana. El nombre que se le dio a esta temporada de florecimiento de la esperanza y el optimismo fue Primavera de Praga. Sin embargo, casi en cuanto surgió el movimiento, cayó aplastado bajo las bandas de los tanques soviéticos /Getty Images

Ni el NKVD ni sus sucesores han revelado la cifra de niños con la misma suerte que sus padres, declarados “enemigos del pueblo”, o que, adolescentes, fueron deportados por delitos menores en tiempos de penuria, como robar un saco de patatas. Ante el número de niños fallecidos en los confines del Gulag la respuesta todavía es el silencio.
Archipiélago Gulag es una obra del escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn que denuncia el sistema de represión política en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Fue redactado entre 1958 y 1968, partiendo de la propia experiencia de testimonios de compañeros de campos de concentración, prisión, trabajo forzado, exterminio y «reeducación». Premio Nobel de Literatura 1970 (es decir, antes de publicar el libro, fue expulsado de la URSS en 1974 y  20 años después (1994) pudo regresar a la ex Unión Soviética, hasta su muerte en 2008. El libro fue publicado en la URSS en 1990 al calor de la Perestroika de Mijaíl Gorbachov.
Llegada de niños españoles a una ciudad soviética, los pequeños que no se adaptaron a la vida soviética por la dificultad del idioma llevados  a campos de “reeducación”, varios fueron tratados como esclavos.
Ucrania, Kazakhstán y la Ciscaucasia fueron las regiones más castigadas desde que Iósif Stalin diseñara planes especiales para estas poco después de su llegada al poder en 1924
Las ejecuciones soviéticas fueron clandestinas; como en los campos de concentración nazi,  las familias no fueron informadas del paradero de las víctimas. Las pertenencias y documentos no se conservaron.
Muerte por intento de fuga hacia la libertad, acribillados  por la represión totalitaria
Imágenes de campos de concentración soviéticos en las peores condiciones
La canción “Libre” de Nino Bravo está inspirada en la historia de Peter Fechter, un jovencito de poco más de 18 años, que fue el primer alemán que intentó saltar en 1962 el Muro de  Berlín. El joven que fue alcanzado por varios disparos comunistas y cayó del muro en lo que se denominaba “zona de nadie”. Tendido a la vista de todo el mundo, ciudadanos, periodistas y militares, pidiendo auxilio mientras se desangraba a borbotones, sin poder moverse por la seriedad de las heridas, y sin nadie que se atreviera a recogerlo. Los occidentales tenían miedo de recibir disparos en aquella nueva situación y tan solo se atrevieron a lanzarle un botiquín, que de nada sirvió a un Peter Fechter casi moribundo y a cada minuto con menos vida. Hasta su muerte final.
Un hombre del pueblo que con una bolsa parado frente a los tanques del ejército chino quedó como un icono mundial de la lucha por la democracia y las libertades básicas.
Protesta Plaza Tiananmen. Foto Jiang Lin. donde los estudiantes se manifestaban en contra del partido comunista y a favor de la democracia y de sus derechos humanos, desde hacía ya tres semanas. La brutalidad sanguinaria del régimen se impuso por el terror y la fuerza.
Vehículos acorazados abrieron fuego contra la multitud antes de arrollarla, y sin previo aviso. Los aplastaron una y otra vez hasta hacer con ellos un pastel de carne. Los restos fueron recogidos por excavadoras, incinerados y tirados a los desagües. A miles de sobrevivientes les dijeron que podían escapar…, y cuando lo intentaron, los acribillaron con ametralladoras que disparaban balas explosivas, prohibidas por el Derecho Internacional. Pero no sólo hubo muertos y heridos. Muchos sobrevivientes fueron arrojados a campos de trabajos… para su “reeducación política”.

 

En su libro Red China Blues, Jan Wong describe como muchasas personas murieron en sus casas debido a balas perdidas, lo que muestra un despliegue militar sin contemplaciones contra la población civil que apoyaba a los estudiantes. La matanza continuó al día siguiente en los alrededores de Tiananmen, a plena luz del día. Jan Wong, desde la ventana de su hotel, hablaba de ráfagas de metralleta hasta bien entrada la tarde del 4 de junio, donde eran asesinados niños, jóvenes en bicicleta y cualquiera que por allí pasara.
El quinto mandamiento: No mataras. Ni los niños y jóvenes inocentes se salvaron de las fuerzas del mal.
Las masivas protestas que tomaron Pekín duraron casi dos meses, expandiéndose por otras urbes en donde la masacre también se reprodujo. Sus jóvenes líderes fueron detectados y brutalmente asesinados, exigían medidas contra la inflación y contra la anarquía de la corrupción el final del nepotismo, una mayor libertad de prensa y una mejor inversión en la educación, demandas que comenzaron a crear una brecha entre los mismos líderes chinos. Los estudiantes chinos hicieron temblar al gobierno comunista…

 

Ejecuciones si ningún proceso judicial dirigido por fríos psicópatas de asesinatos en serie.
La prisiòn de Tuol Sleng se hizo famosa por su brutalidad: los prisioneros recibían palizas y torturas basadas en descargas eléctricas y colgamientos, y a veces se les hacía comer sus propias heces y beber su propia orina. Varios internos fueron utilizados en experimentos “médicos” sádicos: se les abría sin anestesia y se removían sus órganos, o se les desangraba gota a gota para descubrir el punto de expiración.

 

El cura asiste al condenado en su último momento, detrás los que lo fusilarán durante la revolución cubana. Fotografía Premio Pulitz
La purga y asesinatos masivos incluía intelectuales, religiosos, minorías, políticos opositores, exfuncionarios del gobierno y sus familias. Era común ver los restos en las calles.
Algunas de las víctimas asesinadas en la prisión de Toul Sleng, desenterradas de fosas comunes en la aldea de Choeung Ek, a 15 kilómetros de Phnom Penh, Camboya, el 13 de mayo de 1983. Varios pozos rodean el sitio; las autoridades dijeron que descubrieron 129, cada uno con unos 100 cuerpos. (AP Photo/John Laird)
Fidel Castro y Ernesto Guevara otros comunistas mitificados que no merece loas: fueron asesinos además de ser una dictadura. Fuente: Hispanidad
Fuente VALLEDUPAR:.Foto del Che Guevara y Fidel Castro fusilando a libre pensadores, sin juicio ni ley #masacre en la impunidad. “Hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando”. Discurso del Che ante la ONU reconociendo ante el mundo como Jefe de Fusilamientos de la revolución cubana las ejecuciones masivas.
Golpes, descargas eléctricas, secuestros, masacres y abusos sexuales. Violaciones de los derechos humanos en Venezuela tienen múltiples formas, cada una de ellas acompañadas por la opacidad del Estado y la impunidad del sistema judicial.
Pruebas de torturas y ejecuciones en Venezuela de Maduro. Fuente: El País…  Hechos denunciados por Michelle Bachelet la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU asegura que el Gobierno de Venezuela se niega a reconocer las dimensiones de la vasta crisis de derechos humanos que vive el país.
En Venezuela se está viendo la aplicación más retrógrada en el continente del concepto de justicia militar y judicial, solo comparable a Cuba. Son los dos países menos avanzados en esta materia, siendo los más represivos de la región.
16 Jul 1992.- Atentado más grande de cochebomba en el Perú, Tarata, Miraflores, Lima
Cruel y demencial atentado terrorista con coches bombas. La sumatoria de la crueldad costo miles de víctimas humanas.
La lucha contra la alianza del narcotráfico y el terrorismo ha causado la muerte de cientos de agentes policiales y militares
Estragos del atentado senderista en las cercanías del Centro Comercial San Isidro. Los subversivos colocaron bombas que causó múltiples daños materiales en edificios comerciales y viviendas. Fue parte de una prolongada campaña de terror en Lima durante 1992. Foto: Óscar Medrano. Revista Caretas

EL ATENTADO CONTRA CANAL 2. En 1992 fue el primer atentado contra un medio de comunicación.  Foto: La República. Fuente: Rincón de historia peruana.

Rescate de víctimas inocentes de atentados terroristas

 

 

Matanza de hermanos campesinos por hordas terroristas de Sendero Lumninoso 1989

Secuestro de rehenes por terroristas del MRTA..  Operación “Chavín de Huantar”. El 22 de abril de 1997, cuatro meses después de la toma de la residencia por el MRTA, un comando de las Fuerzas Armadas libera a 71 rehenes. Perecieron todos los emerretistas y también el vocal de la Corte Suprema Carlos Giusti, el comandante EP Juan Valer Sandoval y el teniente EP Raúl Jiménez Chávez. Foto: Silvia Izquierdo. Agencia Reuters

EL CLÁSICO ESCONDIDO DEL EXPEDIENTE NEGRO DEL COMUNISMO

Se ha podido escribir que “la historia es la ciencia de la desgracia de los hombres”, y el  siglo XX es marcado por la  violencia de las ideologíasarece confirmar la veracidad de esta frase de una manera contundente.

Es cierto que en los siglos anteriores pocos pueblos y pocos estados se han visto libres de algún tipo de violencia en masa.

Nuestro siglo parece haber superado al respecto a los siglos anteriores. Un vistazo retrospectivo impone una conclusión sobrecogedora: fue el siglo de las grandes catástrofes humanas –dos guerras mundiales, el nazismo, sin hablar de tragedias más localizadas en Armenia, Biafra, Ruanda y otros lugares–.El imperio otomano se entregó ciertamente al genocidio de los armenios, y Alemania al de los judíos y los gitanos. La Italia de Mussolini asesinó a los etíopes. Los checos han tenido que admitir a regañadientes que su comportamiento en relación con los alemanes de los Sudetes durante 1945-1946 no estuvo por encima de toda sospecha. Incluso la pequeña Suiza se encuentra hoy en día atrapada por su pasado de gestora del oro robado por los nazis a los judíos exterminados, incluso aunque el grado de atrocidad de este comportamiento no tenga ningún punto de comparación con el del genocidio.

El comunismo se inserta en esta parte del espcaio-tiempo- histórico desbordante de tragedias. Constituye incluso uno de sus momentos más intensos y significativos. El comunismo, fenómeno trascendental de este breve siglo XX que comienza en 1914 y concluye en Moscú en 1991, se encuentra en el centro mismo del panorama. Se trata de un comunismo que existió antes que el fascismo y que el nazismo, y que los sobrevivió y alcanzó los cuatro grandes continentes.

¿Qué es lo que designamos exactamente bajo la denominación de comunismo? Es necesario introducir aquí inmediatamente una distinción entre la doctrina y la práctica. Como filosofía política, el comunismo existe desde hace siglos, incluso milenios.

Un pensador y hombre de estado tan eminente como sir Tomás Moro, canciller de Inglaterra en 1530, autor de la famosa Utopía y muerto bajo el hacha del verdugo de Enrique VIII, ¿acaso no fue otro precursor de esa tesis de la ciudad ideal? La trayectoria utópica da la impresión de ser perfectamente legítima como crítica útil de la sociedad. Participa del debate de ideas, oxígeno de nuestras democracias. Sin embargo, el comunismo del que hablamos aquí no se sitúa en el cielo de las ideas. Se trata de un comunismo muy real que ha existido en una época determinada, en países concretos, encarnado por dirigentes célebres –Lenin, Stalin, Mao, Ho Chi Minh, Castro, etc.

Sea cual sea el grado de implicación de la doctrina comunista anterior a 1917 en la práctica del comunismo real (…), fue éste el que puso en funcionamiento una represión sistemática, hasta llegar a erigir, en momentos de paroxismo, el terror como forma de gobierno. ¿Es inocente, sin embargo, la ideología? Algunos espíritus apesadumbrados o escolásticos siempre podrán defender que ese comunismo real no tenía nada que ver con el comunismo ideal.

Superando los crímenes individuales, los asesinatos puntuales, circunstanciales, los regímenes comunistas, a fin de asentarse en el poder, erigieron el crimen en masa en un verdadero sistema de gobierno. Es cierto que al cabo de un lapso de tiempo variable –que va de algunos años en Europa del Este a varias décadas en la URSS o en China– el terror perdió su vigor y los regímenes se estabilizaron en una gestión de la represión cotidiana a través de la censura de todos los medios de comunicación, del control de las fronteras y de la expulsión de los disidentes. Pero la memoria del terror continuó asegurando la credibilidad, y por lo tanto la eficacia, de la amenaza represiva. Ninguna de las experiencias comunistas que en algún momento fueron populares en Occidente escapó de esa ley: ni la China del “Gran Timonel”, ni la Corea de Kim Il Sung, ni siquiera el Vietnam del “agradable Tío Ho” o la Cuba del radiante Fidel, acompañado por el puro Che Guevara, sin olvidar la Etiopía de Mengistu, la Angola de Neto y el Afganistán de Najibullah.

Los crímenes del comunismo no han sido sometidos a una evaluación legítima y normal, tanto desde el punto de vista histórico como desde el punto de vista moral. Sin duda, ésta es una de las primeras ocasiones en que se intenta realizar un acercamiento al comunismo interrogándose acerca de esta dimensión criminal como si se tratara de una cuestión a la vez central y global. Se nos replicará que la mayoría de estos crímenes respondían a una legalidad aplicada por instituciones que pertenecían a regímenes en ejercicio, reconocidos en el plano internacional y cuyos jefes fueron recibidos con gran pompa por nuestros propios dirigentes. Pero ¿acaso no sucedió lo mismo con el nazismo? Los crímenes que exponemos en esta approximación  no se definen de acuerdo con la jurisdicción de los regímenes comunistas, sino con la del código no escrito de los derechos naturales de la humanidad.

La historia de los regímenes y de los partidos comunistas, de su política, de sus relaciones con sus sociedades nacionales y con la comunidad internacional, no se resume en esa dimensión criminal, ni incluso en una dimensión de terror y de represión. En la URSS y en las “democracias populares” después de la muerte de Stalin, en China después de la de Mao, el terror se atenuó, la sociedad comenzó a recuperar su tendencia y la coexistencia pacífica –incluso si se trataba de “una continuación de la lucha de clases bajo otras formas”– se convirtió en un dato permanente de la vida internacional. No obstante, los archivos y los abundantes testimonios muestran que el terror fue desde sus orígenes una de las dimensiones fundamentales del comunismo moderno. Abandonemos la idea de que determinado fusilamiento de rehenes, determinada matanza de obreros sublevados, determinada hecatombe de campesinos muertos de hambre sólo fueron accidentes coyunturales, propios de determinado país o determinada época. Nuestra trayectoria supera cada terreno específico y considera la dimensión criminal como una de las dimensiones propias del conjunto del sistema comunista durante todo su período de existencia. Libertad digital

¿De qué vamos a hablar? ¿De qué crímenes? El comunismo ha cometido innumerables: primero, crímenes contra el espíritu, pero también crímenes contra la cultura universal y contra las culturas nacionales. Stalin hizo demoler centenares de iglesias en Moscú. Ceausescu destruyó el corazón histórico de Bucarest para edificar en su lugar edificios y trazar avenidas megalómanas. Pol Pot ordenó desmontar piedra a piedra la catedral de Phnom Penh y abandonó a la jungla los templos de Angkor. Durante la Revolución Cultural maoísta, los guardias rojos destrozaron o quemaron tesoros inestimables. Sin embargo, por graves que pudieran ser a largo plazo esas destrucciones para las naciones implicadas y para la humanidad en su conjunto, ¿qué peso pueden tener frente al asesinato masivo de personas, de hombres, de mujeres, de niños?

Nos hemos limitado, por lo tanto, a los crímenes contra las personas, que constituyen la esencia del fenómeno del terror. Éstos responden a una nomenclatura común incluso, aunque una práctica concreta se encuentre más acentuada en un régimen específico: la ejecución por medios diversos (fusilamientos, horca, ahogamiento, apaleamiento; y en algunos casos gas militar, veneno o accidente automovilístico), la destrucción por hambre (hambrunas provocadas y/o no socorridas) y la deportación, o sea, la muerte que podía acontecer en el curso del transporte (marchas a pie o en vagones de ganado) o en los lugares de residencia y/o de trabajos forzados (agotamiento, enfermedad, hambre, frío). El caso de los períodos denominados de “guerra civil” es más complejo: no resulta fácil distinguir lo que deriva de la lucha entre el poder y los rebeldes y lo que es matanza de poblaciones civiles.

No obstante, podemos establecer un primer balance numérico que aún sigue siendo una aproximación mínima y que necesitaría largas precisiones, pero que, según estimaciones personales, proporciona un aspecto de considerable magnitud y permite señalar de manera directa la gravedad del tema:

Nuestra obra contiene muchas palabras y pocas imágenes. En ella se aborda uno de los puntos sensibles de la ocultación de los crímenes del comunismo: en una sociedad mundial hipermediatizada, en que la imagen –fotografiada o televisada– es lo único que merece credibilidad ante la opinión pública, solamente disponemos de algunas escasas fotografías de los archivos dedicados al Gulag o al Laogay, y ninguna foto de la deskulakización o del hambre durante el Gran Salto Adelante. Los vencedores de Nüremberg pudieron fotografiar y filmar con profusión los millares de cadáveres del campo de concentración de Bergen-Belsen y se han encontrado las fotos tomadas por los mismos verdugos, como ese alemán que dispara a bocajarro sobre una mujer que lleva a su hijo en brazos. Nada de eso existe en relación con el mundo comunista, en que se había organizado el terror en el seno del secreto más estricto.

No se contente el lector con algunos documentos iconográficos reunidos aquí. Consagre el tiempo necesario a conocer, página a página, el calvario sufrido por millones de seres humanos. Realice el indispensable esfuerzo de imaginación para representarse lo que fue esa inmensa tragedia que va a continuar marcando la historia mundial durante las próximas décadas. Entonces se planteará la cuestión esencial: ¿por qué? ¿Por qué Lenin, Trotsky, Stalin y los demás consideraron necesario exterminar a todos aquellos a los que designaban como “enemigos”? ¿Por qué se creyeron autorizados a conculcar el código no escrito que rige la vida de la humanidad: “No matarás”?

Los más de 100 millones de muertos que causó el comunismo, divididos por países

Lo 

El 6 de noviembre 2017 se cumplieron 20 años de la publicación de una obra de referencia sobre el terror comunista: “El libro negro del comunismo”, publicado por Harvard University Press en Francia.

La persecución de científicos en el comunismo: una represión fanática que acabó en catástrofe
La persecución comunista a los homosexuales:  hechos que algunos callan y muchos ignoran

Esta obra fue realizada por un equipo de profesores e investigadores del Centro Nacional para la Investigación Científica, la institución científica más importante de Francia. Hace tiempo que quería trasladar a una entrada las cifras de asesinados por el comunismo que indica ese libro por cada país, actualizándolas en la medida de lo posible, pues en estas últimas dos décadas esa ideología totalitaria ha seguido provocando muertes en diversos puntos del mundo. Os ofrezco aquí un listado por países, ordenados por los que han tenido un mayor número de víctimas. Cito “El libro negro del comunismo” por sus siglas, ELNDC. Las cifras que indico en letras grandes son el resultado de añadir a las estimaciones de esa obra las de otros estudios más recientes.

Cifras por país:

TOTAL: Más de 120 millones de muertos

 

China: 82 millones de muertos

ELNDC da una estimación de 65 millones de muertos y desglosa esta cifra del siguiente modo:

  • 20 millones de presos políticos muertos durante su cautiverio. La historiadora británica de origen chino Jung Chang, en “Mao: The Unknown Story” (2005), cifra en 27 millones los prisioneros muertos en la enorme red del Laogai, el equivalente chino del Gulag soviético. A día de hoy el Laogai sigue existiendo y podría albergar a entre 3 y 5 millones de prisioneros, según la ONG Laogai Research Foundation, de modo que esas cifras de muertos podrían seguir aumentando día a día.
  • Entre 20 y 43 millones de muertos entre 1959 y 1961 durante el llamado “Gran Salto Adelante”, principalmente a causa de la hambruna provocada por Mao Tse-Tung. Fue la mayor hambruna de la historia de la humanidad. El historiador holandés Franck Dikötter, en “La gran hambruna de Mao” (2010) elevó esa cifra a 45 millones. Sin embargo, el mayor investigador de este genocidio y el que más documentación ha acumulado sobre él, el historiador chino Yu Xiguang, cifra los muertos en 55 millones.
  • 2.000 monjes y peregrinos muertos en el bombardeo chino contra el gran monasterio tibetano de Chode Gaden Phendeling en 1956.
  • Entre 2.000 y 10.000 tibetanos muertos en Hasta Lhassa durante la insurrección tibetana del Jam en 1959.
  • 70.000 tibetanos muertos de inanición entre 1959 y 1963.
  • Un millar de muertos en la matanza de Tiananmén de 1989.

Así pues, podríamos estar ante cifras de hasta 82 millones de muertos ya sólo en la República Popular China.

URSS: más de 21 millones de muertos

ELNDC estima en 20 millones los muertos en la URSS, divide esta estimación del siguiente modo:

  • Fusilamiento de decenas de miles de rehenes o personas presas sin juicio.
  • Asesinato de centenares de miles de obreros y campesinos rebeldes entre 1918 y 1922.
  • Hambruna de 1922, que provocó 5 millones de muertos.
  • Cita la liquidación de los cosacos del Don. En su página 25 ELNDC no adelanta la cifra, pero el historiador Michael Kort ha estimado que entre 300.000 y 500.000 cosacos muertos entre 1919 y 1920.
  • Asesinato de decenas de miles de personas en campos de concentración entre 1918 y 1930.
  • 690.000 muertos en la Gran Purga de 1937-1938. N.G. Okhotin y A.B. Roginsky, en “El Gran Terror 1937-1938. Breve crónica”, cifran en 724.000 los ejecutados.
  • Deportación de los kulaks. En su página 25 ELNDC no adelanta cifras, pero Orlando Figes (“The Whisperers: Private Life in Stalin’s Russia”, 2007), basándose en los archivos soviéticos, señala que 486.370 habrían muerto entre 1930 y 1931, y otros 389.521 murieron entre 1932 y 1940. ELNDC también cita otras deportaciones de pueblos y etnias y otras matanzas, sin especificar cifras. En “Holocausto rojo” (2009), Steven Rosefielde cifra en un total de 6 millones de muertos los provocados por estas deportaciones.
  • Hambruna de Ucrania: seis millones de muertos. Recientemente la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania ha rebajado esa cifra a 3,9 millones.

Sin embargo, echo en falta en ELNDC algunos hechos que elevan aún más esa cifra. Añado aquí unos cuantos, junto a las fuentes:

  • El asesinato de 20.000 prisioneros de guerra blancos a los que se les había prometido una amnistía si entregaban las armas. Citado por Robert Gellately en “Lenin, Stalin, and Hitler: The Age of Social Catastrophe” (2007).
  • 240.000 asesinados en la represión de la rebelión de Tambov (1920-1921). Cifra que el historiador Boris Sennikov considera conservadora en su estudio sobre este levantamiento usando datos censales de la época.
  • La Hambruna Kazaja de 1919–1922, con un total de 400.000 (según Nelly Leonidovna Krasnobaeva en “La población de Kazajstán a fines del siglo XIX-primer cuarto del siglo XX”, 2004) a 750.000 muertos (según Tom Everett-Heath en “Asia Central: Aspectos de la Transición”, 2003).
  • La Hambruna Tártara de 1921-1922, que provocó entre 500.000 (según N. M. Dronin y E. G. Bellinger en “Climate Dependence and Food Problems in Russia, 1900-1990”, 2005) y 2 millones de muertos (según Peter Christopher Mizelle en “Battle with Famine”, 2002).
  • La Hambruna Kazaja de 1932–1933, también conocida como el Genocidio Goloshchekin, por el mandatario soviético que la provocó. A la luz del estudio de Gabriele Rasuly-Paleczek y Julia Katschnig para la European Society for Central Asian Studies en 2004 sobre la población registrada en Kazajistán entre 1926 y 1937, la hambruna provocó 1,5 millones de muertos.
  • 1.500 civiles asesinados en la República soviética de Balkaria por el NKVD en noviembre de 1942 (citado por la agencia oficial RIA Kabardino-Balkaria en 2014).
  • El asesinato de 9.015 prisioneros políticos ucranianos en la Segunda Guerra Mundial, según las estadísticas soviéticas de las 78 prisiones existentes en Ucrania (citado por V.G. Timofeev en “El sistema criminal-ejecutivo de Rusia: figuras, hechos y eventos”, 1999).

Sumando todos estos hechos, estaríamos hablando de más de 21 millones de muertos en total en la URSS.

Corea del Norte: 4,6 millones de muertos

Al comienzo del libro, ELNDC cifra en 2 millones los muertos a causa del comunismo norcoreano. En el capítulo dedicado a esa brutal dictadura da estimaciones más detalladas:

  • 90.000 muertos por ejecuciones por diversos motivos.
  • 100.000 muertos en las purgas del Partido del Trabajo.
  • 1,5 millones de muertos en campos de concentración entre 1953 y 1998.

A eso hay que añadir los que son asesinados cuando intentan huir del país, los muertos por inanición (ELNDC cita estimaciones de la Cruz Roja Alemana que calculan en 10.000 muertes de niños al mes por hambre en Corea del Norte) y 500.000 muertos por enfermedades y por mala alimentación. Pero hay que recordar que ELNDC se publicó en 1997. En 1999 Pyongyang reconoció 220.000 muertos por hambre desde 1995 a causa de las inundaciones de ese año. Un informe publicado en agosto de 1999 por el United States Institute for Peace cifra los efectos de esa hambruna en entre 2 y 3 millones de muertos. Así pues, podríamos estar hablando de un total de 4,6 millones de muertos hasta la fecha, y eso sin contar los de la Guerra de Corea de 1950-1953, provocada por los norcoreanos.

Vietnam: 3,8 millones de muertos

ELNDC cifra en 1 millón de muertos el resultado de la represión comunista primero en Vietnam del Norte y después en todo Vietnam tras la invasión norvietnamita de Vietnam del Sur. Sin embargo, el profesor Rudolph Rummel señala que la violencia política habría supuesto 3,8 millones de muertos en el país, de los cuales 1,25 millones habrían sido víctimas de asesinatos.

Camboya: 2,4 millones de muertos

ELNDC calcula en 2 millones los camboyanos muertos durante el genocidio provocado por el régimen comunista de Pol Pot. Sin embargo, el profesor Rudolph Rummel calcula que 2,4 millones de hombres, mujeres y niños fueron asesinados por los Jemeres Rojos.

Afganistán: 1,5 millones de muertos

ELNDC señala que tras el golpe de Estado comunista de 1978, el 29 de abril de ese año hubo una primera purga de militares no comunistas que se saldó con 3.000 muertos. La represión contra los opositores al nuevo régimen mató a otras 10.000 personas. Tras la rebelión de los muyahidines islámicos, la URSS intervino militarmente en el país, emprendiendo una salvaje represión contra los rebeldes, destruyendo pueblos enteros y masacrando a hombres, mujeres y niños. ELNDC calcula entre un millón y medio y dos millones las víctimas de esa guerra.

Yugoslavia: 1.172.000 muertos

ELNDC cifra en torno a un millón de muertos los provocados por la instauración del comunismo en Yugoslavia, y eso en un país con 15,5 millones de habitantes. El libro no da más detalles de esta cifra. En 2009 el Gobierno serbio formó una comisión estatal que publicó los nombres de 55.973 personas asesinadas durante las purgas comunistas de 1944 y 1995, entre ellas 27.367 alemanes, 14.567 serbios y 6.112 húngaros. Entre 1949 y 1956 4.000 presos fueron asesinados en la prisión de Goli Otok, según un informe del Osservatorio Balcani e Caucaso publicado en 2008. En 2007 The New York Times informaba de la existencia de 100.000 tumbas en Eslovenia conteniendo los restos de víctimas de la represión comunista en esa parte de la antigua Yugoslavia. Muchas de las tumbas fueron dinamitadas por los propios comunistas para no dejar rastro de sus matanzas. El profesor Rudolph Rummel calcula que las víctimas del comunismo en Yugoslavia se dividirían de este modo:

  • Unos 100.000 asesinados por los partisanos comunistas entre 1941 y 1944.
  • Unos 500.000 asesinados por la dictadura de Tito entre 1944 y 1945.
  • Unos 572.000 asesinados por la dictadura de Tito entre 1945 y 1987.

Estaríamos hablando, así pues, de 1.172.000 muertos.

Alemania Oriental: 815.000 muertos

ELNDC habla de 756 condenadas a muerte en la mal llamada República Democrática de Alemania (RDA) durante la dictadura comunista. Benjamin Valentino, en “Final Solutions, Mass Killing and Genocide in the 20th Century” (2004), cifra en de 80.000 a 100.000 muertos los causados por la represión comunista allí desde 1945. Rudolph Rummel calcula en 70.000 los asesinados por la RDA. Un estudio publicado por el Gobierno alemán en 1989 cifró en 270.000 los alemanes muertos por crímenes de guerra soviéticos, así como 205.000 muertos entre los alemanes enviados a campos de trabajos forzados en la URSS desde 1944. Además, Helke Sander y Barbara Johr, en “BeFreier und Befreite” (2005), calculan en 240.000 las alemanas muertas como consecuencia de su violación a manos soldados soviéticos. En total estaríamos hablando de 815.000 muertos.

Mozambique: 729.000 muertos

ELNDC señala que entre 1975 -año en que subieron al poder los comunistas del Frelimo, que aún se mantienen en él- y 1985 murieron de hambre en Mozambique 600.000 personas, según datos de UNICEF. Otras 8.000 murieron de hambre en la primavera de 1989. Unas hambrunas en buena medida provocadas por la corrupción política, que se apropiaba de la ayuda humanitaria. El profesor Rudolph Rummel calcula en 3.000 los muertos por el la guerrilla del Frelimo entre 1964 y 1975, y en 118.000 los asesinados tras la subida de ese grupo comunista al poder. Estaríamos hablando, así pues, de al menos 729.000 muertos.

Etiopía: 725.000 muertos

ELNDC cifra entre 200.000 y 300.000 las personas muertas de hambre durante la dictadura comunista instaurada en Etiopía entre 1974 y 1991 con apoyo de la URSS y de Cuba. El profesor Rudolph Rummel calcula en 725.000 los muertos entre 1974 y 1987.

Rumanía: 435.000 muertos

ELNDC no da una cifra total de la represión comunista en Rumanía. Benjamin Valentino, en “Final Solutions, Mass Killing and Genocide in the 20th Century” (2004), cifra en de 60.000 a 300.000 muertos los causados por la represión comunista desde 1945, tanto por represión política como por la colectivización forzosa de la agricultura. El profesor Rudolph Rummel calcula en 435.000 los muertos por el comunismo rumano.

Checoslovaquia: 262.082 muertos

ELNDC no da una estimación de muertos para la Checoslovaquia bajo el dominio comunista. El profesor Rudolph Rummel calcula en 197.000 muertos entre 1945 y 1948 y 65.000 muertos entre 1948 y 1968. A eso hay que añadir que un informe secreto del gobierno comunista, desclasificado en 1990, cifraba en 82 muertos en la represión de la Primavera de Praga de 1968 a manos de las tropas del Pacto de Varsovia. En total estaríamos hablando de 262.082 muertos.

Venezuela: más de 252.000 muertos

Tras la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999, en el país caribeño se instauró un régimen autoritario cuyo partido, el PSUV, se inspira en el marxismo-leninismo. El régimen socialista venezolano ha tenido el apoyo de Cuba. En junio de 2015 el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) calculó que entre 1999 y mayo de 2015 se produjeron en el país 252.073 muertes violentas. Desde entonces la violencia ha seguido dominando el país, con el gobierno reprimiendo a tiros manifestaciones de oposición, lo que provocó más de 100 muertos por la represión ya en la primera mitad de 2017.

Polonia: más de 235.000 muertos

ELNDC da algunas cifras sobre la represión comunista en Polonia. Las indico y las amplío a continuación:

  • Durante la “Operación polaca” del NKVD soviético contra la minoría polaca en la URSS en 1933-1938: el ELNDC cifra entre 50.000 y 60.000 fusilados.
  • Durante la ejecución de prisioneros de guerra polacos en la primavera de 1940: ELNDC cifra en 4.404 los prisioneros de Kozielsk ejecutados en Katyn, en 3.896 los prisioneros de Starobielsk ejecutados en Jarkov, en 6.287 los prisioneros de Ostaszkow ejecutados en Kalinin: total, 14.587 prisioneros ejecutados. Sin embargo, esta cifra se ha visto ampliada en investigaciones posteriores. En 2004 el Instituto Nacional de la Memoria de Polonia cifró en 21.768 el número de ejecutados.
  • Durante la ocupación soviética de 1939-1941: el ELNDC cifra en 30.000 personas fusiladas, y entre 90.000 y 100.000 muertos entre los polacos deportados a la URSS. En 2009 el Instituto Nacional de la Memoria de Polonia cifró en 150.000 polacos muertos a causa de la ocupación soviética.
  • Represión del Armia Krajowa y de la resistencia anticomunista: ELNDC no da una cifra global, pero cita 1.486 miembros de la resistencia muertos en 1947. El historiador polaco Jan Żaryn, en un trabajo publicado por el Instituto Polaco de la Memoria (“Aparat bezpieczeństwa w walce z podziemiem politycznym i zbrojnym 1944–1956”), cifra en 1.975 los muertos entre enero de 1945 y agosto de 1946.
  • A esto hay que añadir que unas 100.000 mujeres y niñas polacas fueron violadas por los soviéticos, y muchas de ellas fueron, además, asesinadas.
  • En la represión de la revolución obrera de Poznan en 1956, los comunistas enviaron al Ejército contra los manifestantes, abriendo fuego y provocando alrededor de 70 muertos, según ELNDC.
  • Establecimiento de la Ley Marcial, 1981-1983: provocó 14 muertos según ELNDC. El Gobierno polaco sitúa hoy en día la cifra en 56 muertos.

Hungría: 210.000 muertos

ELNDC cifra en 200.000 húngaros muertos de entre los más de 600.000 que fueron deportados por los soviéticos. No se cita, sin embargo, la efímera República Soviética de Hungría (mayo-agosto de 1919). En los escasos meses que duró, los tribunales revolucionarios instaurados por los comunistas ejecutaron a 590 personas (según apunta Tibor Hajdu en “La República Soviética Húngara”, 1979). A eso hay que añadir 2.000 miembros del partido único purgados y ejecutados entre 1948 y 1956 (según apuntan Robert Bideleux e Ian Jeffries en “A History of Eastern Europe: Crisis and Change”, 2007) y otros 5.000 ejecutados que no eran del partido (según apunta R.J. Crampton en “Eastern Europe in the twentieth century and after”, 1997). Además, entre 2.500 y 3.000 insurgentes murieron durante la Revolución Húngara de 1956 (de ellos entre 1.800 y 2.000 en Budapest) según el informe presentado ante la ONU en 1957. Además, 229 personas fueron ejecutadas tras el levantamiento. Así pues, estaríamos hablando de un total de unos 210.000 muertos.

Angola: 125.000 muertos

ELNDC no ofrece estimaciones sobre el número total de muertos provocados por la guerrilla comunista del MPLA, apoyada por Cuba y la URSS. El profesor Rudolph Rummel calcula en 125.000 los muertos entre 1975 y 1987.

Colombia: 105.419 muertos

Según el Registro Único de Víctimas del Gobierno de Colombia, el conflicto provocado por los terroristas comunistas de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ha causado 103.089 muertes por atentado terrorista. Además, el los terroristas del ELN (Ejército de Liberación Nacional, un grupo marxista-leninista) son responsables de 2.330 asesinatos según el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia. Entre ambos grupos comunistas suman 105.419 muertos, y eso sin contar los fallecidos en combates contra esas bandas terroristas.

Albania: 100.000 muertos

ELNDC no da una cifra total de la represión comunista en Albania. El profesor Rudolph Rummel calcula en 100.000 los muertos por el régimen estalinista de Enver Hoxha.

Rhodesia / Zimbabue: más de 50.000 muertos

En Rhodesia (hoy Zimbabue), los terroristas del Ejército de Liberación Popular de Zimbabue, un grupo marxista-leninista apoyado por la URSS, asesinaron a 102 civiles mediante el derribo de dos vuelos de Air Rhodesia (en uno de ellos, los terroristas asesinaron en el propio sitio del accidente a 10 pasajeros que habían sobrevivido). Otro grupo terrorista comunista, los maoístas del Ejército de Liberación Nacional de Zimbabue, apoyado por China y encabezado por Robert Mugabe, participó en diversos actos terroristas, siendo conocido por su salvajismo. El profesor Rudolph Rummel calcula en 19.000 los muertos provocados por esas guerrillas entre 1970 y 1979. Tras el ascenso de Robert Mugabe al poder en 1980 se instauró en el país una dictadura comunista, hasta su destitución en noviembre de 2017. Durante ese periodo se sucedieron en el país todo tipo de violaciones de derechos humanos, entre ellas las masacres de Gukarahundi, que según apunta Geoff Hill en “The Battle for Zimbabwe: The Final Countdown” (2005) habrían provocado 30.000 muertos. En total, estamos hablando de unas cifras totales que superan con creces los 50.000 muertos.

Laos: 45.000 muertos

Este pequeño país del sudeste asiático, poco poblado, sufrió una cruenta Guerra Civil entre 1963 y 1975 entre la monarquía constitucional entonces vigente y los guerrilleros comunistas del Pathet Lao, apoyados por Vietnam del Norte y por la URSS. Los comunistas ganaron la contienda, y aún se mantienen en el poder mediante una dictadura comunista de partido único. ELNDC cita la cifra de 45.000 asesinados y muertos de inanición proporcionada por refugiados laosianos.

Bulgaria: 31.150 muertos

ELNDC cifra entre 30.000 y 40.000 los muertos provocados por la brutal represión comunista desatada desde 1944 por los comunistas y por las fuerzas de ocupación soviéticas, especialmente contra personalidades locales, alcaldes, maestros, sacerdotes y comerciantes. Un informe del Hannah Arendt Center de Sofía en 2010, elaborado en colaboración con los profesores Dinyu Sharlanov y Venelin I. Ganev, aporta las siguientes cifras:

  • 26.850 asesinados mediante ejecuciones sin juicio previo entre septiembre y octubre de 1944.
  • 1.050 ejecutados por sentencia de muerte entre enero y mayo de 1945.
  • 640 asesinados en campos de concentración entre 1945 y 1962.
  • 680 ejecutados por sentencia de muerte entre 1946 y 1975.
  • 160 manifestantes asesinados durante las protestas de la minoría turca entre 1984 y 1989.
  • 1.500 asesinados entre 1946 y 1989 cuando intentaban huir del país.

En total estaríamos hablando de 30.880 muertos. Dinyu Sharlanov, en “Historia del comunismo en Bulgaria” (2009), cifra en 31.000 los muertos entre 1944 y el final del comunismo en el país en 1989. A eso hay que añadir que el 16 de abril de 1925 miembros del Partido Comunista de Bulgaria perpetraron un brutal atentado contra la Iglesia de San Nedelya, en Sofía, haciendo volar el techo del templo y asesinando a 150 personas.

Cuba: 73.000 muertos

ELNDC calcula entre 15.000 y 17.000 muertos en Cuba a causa de ejecuciones desde 1959. A eso hay que sumar los 7.000 balseros que han muerto intentando huir de la isla por mar. El profesor Rudolph Rummel calcula en 73.000 los muertos por el régimen comunismo cubano entre 1959 y 1987.

Perú: 37.840 muertos

ELNDC calcula entre 25.000 y 30.000 los asesinados por la guerrilla maoísta Sendero Luminoso. La Comisión de la Verdad y Reconciliación creada en 2001 calculó entre 24.823 y 37.840 el número de víctimas de ese grupo terrorista comunista.

Mongolia: 35.000 muertos

Una estimación de Hiroaki Kuromiya en “Stalin’s Great Terror and the Asian Nexus” (2014), correspondiente a la represión estalinista de 1937 a 1939. Las cifras incluirían la ejecución de 18.000 monjes budistas a manos de los soviéticos.

Filipinas: 22.799 muertos

En 1969 iniciaron una ofensiva terrorista tres grupos marxistas-leninistas: el Bagong Hukbong Bayan (Nuevo Ejército del Pueblo), el Partido Comunista de Filipinas y el Frente National Democrático de Filipinas, contando con el apoyo de ciertos países comunistas (Corea del Norte, China y Nicaragua) y de grupos terroristas y partidos comunistas de varios países. Según datos del Ejército Filipino, esta ofensiva terrorista provocó 22.799 muertos entre 1969 y 2002.

Grecia: 15.401 muertos

Las prisas por garantizarse el dominio de la Grecia de postguerra llevó al Ejército de Liberación Nacional de Grecia (ELAS), controlado por el Partido Comunista de Grecia (KKE), a provocar una guerra civil en 1943 contra otros grupos de la resistencia griega contra el nazismo. En 1946 el KKE boicoteó las primeras elecciones libres después de la guerra, y en 1947 organizó un gobierno provisional: un golpe de Estado en toda regla, apoyado por los los comunistas de Yugoslavia, Albania y Bulgaria. Se produjo una nueva guerra civil en la que los comunistas fueron derrotados en octubre de 1949 y el KKE fue ilegalizado. Según un informe publicado por el Estado Mayor de Grecia en 1985, los comunistas causaron 15.291 muertos a las fuerzas armadas griegas y 210 muertos a las británicas. Décadas después, entre 1975 y 2002, la Organización Revolucionaria 17 de Noviembre, de ideología marxista, perpetró más de un centenar de atentados asesinando a 23 personas.

Nicaragua: 5.000 muertos

ELNDC no ofrece estimaciones sobre el número total de muertos provocados por el régimen sandinista entre 1979 y 1990. El profesor Rudolph Rummel calcula en 5.000 los muertos provocados por ese régimen entre 1979 y 1987.

España: al menos 4.176 muertos

ELNDC dedica todo un capítulo a España, citando los 500 muertos provocados por los comunistas en sus enfrentamientos con anarquistas y socialistas en mayo de 1937 en Barcelona. No menciona, sin embargo, la masacre de Paracuellos, dirigida por el comunista Santiago Carrillo en 1936 y en la que fueron asesinadas al menos 2.750 víctimas ya identificadas -entre ellas 50 niños-, según el historiador Ricardo de la Cierva (“El cementerio de Paracuellos del Jarama”, 1972). A eso habría que añadir otros crímenes cometidos por comunistas en el bando republicano durante la Guerra Civil Española. También habría que sumar a esta lista de muertes los asesinatos perpetrados por bandas terroristas de ideología marxista: ETA (829 asesinados, siendo el primero una niña de sólo 22 meses), los GRAPO (88 asesinatos), el FRAP (6 asesinatos), el MIL (un asesinato), el EGPGC (un asesinato) y el Front d’Alliberament de Catalunya (un asesinato).

Argentina: 1.501 muertos

Según datos del Ejército Argentino, entre 1969 y 1979 las bandas terroristas de ideología marxista-leninista Montoneros y Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que se fusionaron en 1973, perpetraron más de 6.200 atentados, más de 1.700 secuestros y 1.501 asesinatos.

Yemen del Sur: 1.000 muertos

Aunque ELNDC no lo menciona, Yemen del Sur fue una dictadura comunista entre 1967 y 1990. El profesor Rudolph Rummel calcula en 1.000 muertos los provocados por ese régimen.

Israel: 83 muertos

El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y el Nihon Sekigun (Ejército Rojo Japonés), dos grupos terroristas de ideología marxista-leninista, perpetraron en 1972 una masacre en el Aeropuerto de Lod, asesinando a 26 personas. Además, el FPLP ha asesinado a otras 21 personas en Israel en diversos atentados perpetrados entre 1969 y 2014. Otro grupo terrorista de ideología marxista-leninista, el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), asesinó a 36 personas en Israel -una parte de ellas niños- entre 1974 y 1975.

Uruguay: 66 muertos

Entre 1967 y 1972, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, un grupo terrorista compuesto en gran medida por comunistas maoístas, perpetró multitud de atentados en los que fueron asesinadas 66 personas.

Alemania Occidental y Berlín Occidental: 35 muertos

El Baader-Meinhof-Gruppe o Rote Armee Fraktion (Facción del Ejército Rojo) fue un grupo terrorista de ideología comunista, apoyado por Alemania Oriental, que entre 1968 y 1993 perpetró 31 asesinatos en el Berlín Occidental y en la República Federal de Alemania, según apunta Jan Oskar Engene en “Terrorism in Western Europe: Explaining the Trends Since 1950” (2004). Otro grupo terrorista alemán de ideología comunista, las Revolutionäre Zellen (Células Revolucionarias), fueron responsables de un asesinato. Además, el Frente Popular para la Liberación de Palestina, un grupo terrorista de ideología marxista-leninista, perpetró tres asesinatos en la Alemania Occidental en 1969 y 1977.

Estados Unidos: 10 muertos

En los EEUU han actuado varios grupos terroristas de ideología comunista:

  • Entre 1974 y 1983, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional Puertorriqueña, de ideología marxista-leninista, perpetró 120 atentados en los que fueron asesinadas 6 personas.
  • Entre 1975 y 1984, el United Freedom Front (UFF), una pequeña organización criminal de ideología marxista, perpetró una veintena de atentado, asesinando a una persona.
  • Entre 1978 y 1985, la May 19th Communist Organization perpetró diversos atentados y robos, asesinado 3 personas.

Referencias:

Contandoestrelas

(Banderas: Wikimedia)

“El libro negro del comunismo” de Stéphane Courtois, Nicolas Werth, Jean-Louis Panné, Andrzej Paczkowski, Karen Bartosek, Jean-Louis Margolin (Páginas 33-34) – Ediciones B – Barcelona 2010 – ISBN 978-84-666-4343-6

Vídeo de apoyo: TV Programa: El libro Negro del Comunismo. Fuente: USAHavana

Entrevista a Stephane Courtois por ‘El libro negro del comunismo’. Fuente: LDcultura

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  1. El libro negro del comunismo recibió criticas favorables y desfavorables, atrayendo consigo reprobaciones considerables y causando una enorme controversia. Los críticos del libro han alegado que este usa el término de comunismo para referirse a una amplia variedad de crímenes históricos totalmente diferentes a lo que realmente refiere el término , tales como la guerra civil de 1819, la colectivización forzosa, el gran terror en la Unión Soviética, el gobierno de Mao en China, así como diversos movimientos politicos latinoamericanos como los Sandinistas en Nicaragua y Sendero Luminoso en Perú. Lo que todos conocen del comunismo es que provoco tantos millones de muertes y que los más grandes genocidas de la historia fueron líderes de este pensamiento; pero todo seria una distorsión de la historia concreta de la revolución socialista basada en mentiras.

  2. El comunismo ha sido de las peores pesadillas de la humanidad en dolor humano. Los dos más grandes líderes comunistas de la historia han sido al mismo tiempo los mayores genocidas. Entre Mao y Stalin mataron por gusto sádico, ambición y supuesta venganza a un número de personas inocentes superior a la población actual de Colombia. En general los comunistas son tan enfáticos en su convicción que con la mayoría resulta imposible hacer un diálogo que no parezca un ataque contra una religión. En medio de los auténticamente idealistas hay un buen número de personas con ideas comunistas que las han usado y las siguen usando exclusivamente para obtener beneficios para ellos mismos y para personas que piensan como ellos.

  3. ELNDC calcula entre 25.000 y 30.000 los asesinados por la guerrilla maoísta Sendero Luminoso. La Comisión de la Verdad y Reconciliación creada en 2001 calculó entre 24.823 y 37.840 el número de víctimas de ese grupo terrorista comunista, que cifra tan alarmante, como es que las muertes pueden ser justificadas por estas ideologías tan crueles. Una ideología que se represente con el derramamiento de sangre nunca será una buena ideología. Un sabio no hace uso de la fuerza ni la violencia, tan solo le basta con su sabiduría e inteligencia. La historia debe recordar estos hechos siempre y que todas las generaciones conozcan este acto tan doloso para que no se vuelva a repetir nunca más.

  4. Son demasiadas victimas en consecuencia de la aplicación de los gobiernos o movimientos comunistas que increíblemente aun existen en pleno siglo XXI. La imposición de una ideología como esta a generado un nivel impresionante de violencia, vulnerando los derechos humanos. Un ejemplo cercano para nosotros es nuestro vecino Venezuela, que bajo el comunismo a llevado a su pais una gran crisis económica y al atropello de las derechos humanos de su poblacion que ha tenido que migrar a diversos paises, huyendo de un gobierno opresor. Asi hay muchos otros paises comunistas en todo el mundo. Son muy crudas las imagenes, debemos conocer la historia y evitar que eventos de esta naturaleza vuelvan a sucedes.

  5. Me parece que el totalitarismo es una reacción del carácter mesiánico que se tiene en buscar un salvador que nos lleve por el camino indicado, desde diversos movimientos religiosos hasta los llevados a nivel político que marcan y centrar el poder en una persona que funge de salvavidas y faro de guía. Es por esto que debemos ser conscientes que cualquier persona desde su propia subjetividad tiene una opinión errada. Aunque pueda parecer incongruente la realidad es tan amplia que el algún detalle estará equivocado y por ello debemos no tomar todo como falso, sino descubrir donde está errando para poder tomar lo mejor de una opinión y adaptarlo a nuestra realidad. Por eso el centralismo y totalitarismo es perjudicial ya que no permiten evolucionar un pensamiento de acuerdo a las circunstancias sino que pretende ser verdad absoluta e inmutable para una realidad cambiante y mutable.

  6. El comunismo cometió muchos delitos los más conocidos fueron contra la integridad de las persona, tantas muertes, tantos hechos tan trágicos. Se derramo tanta sangre, millones de millones murieron a causa de una ideología basado en el terror, niños inocentes fueron victimas de estos comunistas pero debemos recordar que hubieron mas delitos, los cuales no tomamos en cuenta los cuales fueron contra el espíritu y contra la cultura nacional por ejemplo cuando Stalin hizo demoler centenares de iglesias en Moscú.

  7. Excelente articulo, bien dice el dicho ” El que no conoce la historia esta condenado a repetirla” y así es, lastimosamente la historia ha distorsionado muchos momentos históricos de acuerdo a las interpretaciones y percepciones que ciertas personas han tenido sobre ellos, a lo largo de los años.
    Estas fotos que no te muestran en los libros, marcaron un hito histórico, pues nos muestran momentos trágicos, crueles, de horror, y que no deben ni deberían repetirse jamás. Si no hay juicio último en historia, importa que sea trazado paso a paso, ante cada gran opción, cada gran bifurcación, la pista de otra historia posible. Es lo que preserva la inteligibilidad del pasado y permite sacar de él lecciones para el futuro. Lo que conmovió al mundo entero, no debe ser borrado. Por ello, aprendamos de lo vivido, para no cometer los mismos errores del pasado.

  8. Los asesinatos en masa ocurrieron bajo varios regímenes comunistas del siglo XX . Las estimaciones de muertes varían ampliamente, dependiendo de las definiciones de muertes incluidas. Las estimaciones más altas de asesinatos en masa dan cuenta de los crímenes cometidos contra civiles por los gobiernos, incluidas las ejecuciones, la destrucción de la población a causa del hambre provocada por el hombre y las muertes durante las deportaciones forzadas, el encarcelamiento y el trabajo forzoso. Los términos utilizados para definir estos asesinatos incluyen “asesinatos en masa”, ” democidio “, ” politicidio “, ” clasicidio ” y una definición amplia de ” genocidio “. CONDENO TODO INTENTO DE APOLOGÍA EN FAVOR DEL COMUNISMO ESPECIALMENTE EN EL PERÚ, LOS FAMOSOS IZQUIERDISTAS Y CAVIARES NIEGAN ESTOS GENOCIDIOS.

  9. Los crímenes del comunismo no han sido sometidos a una evaluación legítima y normal, tanto desde el punto de vista histórico como desde el punto de vista moral. Sin duda, ésta es una de las primeras ocasiones en que se intenta realizar un acercamiento al comunismo interrogándose acerca de esta dimensión criminal como si se tratara de una cuestión a la vez central y global. Es falso que la mayoría de estos crímenes respondían a una legalidad aplicada por instituciones que pertenecían a regímenes en ejercicio, reconocidos en el plano internacional y cuyos jefes fueron recibidos con gran pompa por nuestros propios dirigentes. Pero ¿acaso no sucedió lo mismo con el nazismo? Los crímenes que exponemos en esta approximación no se definen de acuerdo con la jurisdicción de los regímenes comunistas, sino con la del código no escrito de los derechos naturales de la humanidad. POR TANTO REPUDIO TOSO TOTALITARISMO EN ESPECIAL EL COMUNISMO QUE MAS QUE UNA AMENAZA ES ALGO QUE DESTRUIRÍA A LA MHUIMANIDAD.

  10. El comunismo como sabemos y la historia nos ha demostrado fue marcado por diversos hechos, actos, violencia e ideologías que los países en los que estuvieron involucrados los sufrieron y de muchas formas esto afecto tanto moralmente, socialmente y económicamente a estos mismos, en el artículo cita el libro negro del comunismo (recopilación de los desastres) que dejó en diferentes países con fotos periodísticas recopiltorias en las que muestra a los que no vivimos esos tiempos la crudeza la maldad y el odio hacia gente que no tenía nada que ver, a los cuales en muchos casos privaban de sus libertades, torturaban, violaban, experimentaban y dejaban desatar sus más retorcidos accionar es frente estás personas, como en una parte cita el siglo xx es un reflejo de los errores humanos en los cuales reflejan esos actos.

  11. Este libro que investiga sobre el comunismo es muy amplio , en el pasado se pensaba en el comunismo como utopía ideal y en el siglo pasado llevado a la práctica registra varios regímenes que siempre perseguían el poder pero llevaron a un extremo el ser una clase diferenciada eliminando a sus rivales , promoviendo el castigo , represión y torturas horribles causando un número significante de víctimas alrededor del mundo siendo el comunismo soviético ya una señal antes del fascismo o nazismo con Lenin ,como explica el historiador Courtois , que llevo el terror en su gobierno como símbolo de ascenso , también la resolución del parlamento europeo es importante para quitar esos vestigios de gloria de estos personajes ,honrar a las víctimas y no olvidar los sucesos para que haya una mejor interacción entre los países.

  12. EL MARXISMO ES UNA IDEOLOGÍA GENOCIDA Y DE EXTERMINIO FÍSICO DE TODO AQUELLO (HOMBRES E INSTITUCIÓN) QUE SON OPUESTOS AL IDEAL DE UNA NUEVA Y PERFECTA SOCIEDAD. IRÓNICO MATAR PORQUE NO HACEN SU MUNDO IDEALISTA REALIDAD, CUANTAS VIDAS MURIERON EN ESE SUEÑO TAN EGOÍSTA DE LOS COMUNISTAS,NIÑOS INOCENTES TRATADOS COMO ESCLAVOS.NO TIENE NINGUNA JUSTIFICACIÓN TAN CRUELDAD, ESTOS MOMENTOS MARCAS HITOS IMPORTANTES EN LA HISTORIA LAS CUAL NOS DEBE SERVIR DE EJEMPLO PARA NO REPETIRLO.

  13. El libro propone demostrar científicamente que el comunismo es el responsable de los mayores crímenes de la historia de la humanidad, donde nos habla acerca de, torturas, hambrunas, asesinatos, deportaciones, represión sistemática. Es un catálogo extenso de los actos criminales llevados a cabo por los distintos estados comunistas en todo el mundo: Unión Soviética, Polonia, China, Corea del Norte, Camboya, Latinoamérica, aquel mundo comunista odiado con rara unanimidad por los que lo sufrieron. Se produjo en fin el efecto deshumanizador de una ideología que se pretendía científica y hacía que los comunistas se creyeran ejecutores de las exigencias de la historia, donde también se habla del nazismo es considerado como una “singularidad”, mientras que el comunismo es un “sistema mundial”, en las cuentas de cadáveres a la que se dedica El libro negro, los comunistas se cargan cuatro muertos por cada asesinado por los nazis.

  14. sin duda alguna la ideoliga comunista ha cobrado millones de muertes por la lucha de su causa, debemos aprender de nuestros errores, lamentablemente todo tiene un por que, la desigualdad social, el esclavismo, y la diferencia de riquezas ha hecho que esta idiologia crezca poco a poco hasta que estallo. hoy en dia este regimen se ha hido modificando actualizando a los nuevas tendias tanto del mercado global como en lo economico un claro ejemplo es china, russia, la india y brazil tambien llamados los “bric”. en este siglo xxi las economias y mercados estas cada vez mas avanzados y la competencia se ha vuelto mas tecnologia que polita.

  15. La historia de los regímenes y de los partidos comunistas, de su política, de sus relaciones con sus sociedades nacionales y con la comunidad internacional, no se resume en esa dimensión criminal, ni incluso en una dimensión de terror y de represión. En la URSS y en las “democracias populares” después de la muerte de Stalin, en China después de la de Mao, el terror se atenuó, la sociedad comenzó a recuperar su tendencia y la coexistencia pacífica –incluso si se trataba de “una continuación de la lucha de clases bajo otras formas”– se convirtió en un dato permanente de la vida internacional. No obstante, los archivos y los abundantes testimonios muestran que el terror fue desde sus orígenes una de las dimensiones fundamentales del comunismo moderno. Abandonemos la idea de que determinado fusilamiento de rehenes, determinada matanza de obreros sublevados, determinada hecatombe de campesinos muertos de hambre sólo fueron accidentes coyunturales, propios de determinado país o determinada época. Loa hechos superan cada terreno específico y considera la dimensión criminal como una de las dimensiones propias del conjunto del sistema comunista durante todo su período de existencia. Este libro es un testimonio del genocidio comunista que la historia y la humanidad nunca deben cicatrizar.

  16. Conocer, página a página, el calvario sufrido por millones de seres humanos. Es bueno que el lector realice el indispensable esfuerzo de imaginación para representarse lo que fue esa inmensa tragedia que va a continuar marcando la historia mundial durante las próximas décadas. Entonces se planteará la cuestión esencial: ¿por qué? ¿Por qué Lenin, Trotsky, Stalin y los demás consideraron necesario exterminar a todos aquellos a los que designaban como “enemigos”? ¿Por qué se creyeron autorizados a conculcar el código no escrito que rige la vida de la humanidad: “No matarás”? El comunismo es quien más daño al mundo le ha hecho por los genocidios realizados, más muertos que toda pandemia.

  17. Gulags, torturas, hambrunas, asesinatos, deportaciones, represión sistemática… El libro negro del comunismo es un catálogo extenso de los actos criminales llevados a cabo por los distintos estados comunistas en todo el mundo: Unión Soviética, Polonia, China, Corea del Norte, Camboya, Latinoamérica… Escrito por académicos e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique. Un material histórico de primera. Felicitaciones por la publicación.

  18. El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997) es un libro escrito por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional para la Investigación Científica, organización pública de investigación de Francia. Su propósito es catalogar diversos actos criminales (asesinatos, tortura, deportaciones, etc.) que son el resultado de la búsqueda e implementación del comunismo (en el contexto del libro, se refiere fundamentalmente a las acciones de Estados comunistas). Felicito a los autores de este excelente artículo.