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sábado, junio 25, 2022
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El nuevo centro de gravedad de la geopolítica mundial es el Indopacífico y la zona del mundo más dinámica y con mayor crecimiento.

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Estrategias de Negocios Internacionales

El nuevo centro de gravedad de la geopolítica mundial es el Indopacífico

El nuevo centro de gravedad de la geopolítica mundial es el Indopacífico.

Emma Reverter

Aukus pilló al mundo por sorpresa. La alianza entre Australia, Reino Unido y EEUU, sellada el mes pasado, se negoció en el más absoluto de los silencios y a espaldas de la Unión Europea, hasta el punto de que el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, un país especialmente perjudicado por este pacto militar, afirmó que Aukus era “una puñalada trapera”.

De la noche a la mañana, Australia canceló un contrato valorado en 56.000 millones de euros con Francia para la construcción de 12 submarinos convencionales y anunció un nuevo acuerdo con Estados Unidos para hacerse con submarinos con tecnología nuclear. Este ha sido uno de los puntos más llamativos de un acuerdo que tiene como objetivo “defender” los intereses de los tres países anglosajones en el Indopacífico. El director del organismo de control nuclear de Naciones Unidas dice que otros países podrían seguir el ejemplo de Australia, lo que puede plantear graves cuestiones legales y de proliferación.

Consciente de la importancia estratégica de la región, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se ha esforzado por dar un giro hacia Asia que sus dos predecesores nunca llegaron a completar. La región indopacífica alberga los dos países más poblados del mundo, China e India. Si se suman otros países de la región, como Indonesia, alberga a más de la mitad de la población mundial. En estos momentos, representa cerca de la mitad de la producción económica del planeta.

En esta ocasión, los aliados de Washington han sido Reino Unido, con quien ya comparte desde hace décadas secretos de tecnología militar, y Australia, el único de los tres socios que se encuentra en la región y, por tanto, el que vive con más cercanía geográfica el crecimiento del músculo armamentístico del gran gigante chino.

“El centro de gravedad del mundo se está desplazando hacia el Indopacífico, tanto en términos geoeconómicos como geopolíticos”, dijo un día después del anuncio el Alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, tras firmar una comunicación conjunta con la Comisión Europea. “El futuro de la UE y el de la región indopacífica están interrelacionados”. La Unión, según Borrell, “es el mayor inversor, el principal proveedor de cooperación al desarrollo y uno de los socios comerciales más importantes de la región”.

Unas semanas más tarde, la UE buscaba limar asperezas con Estados Unidos y acercar posiciones. Hace una semana, tras dos días de reuniones en Washington, Borrell afirmaba en un encuentro con periodistas que tanto la UE como EEUU “están claramente comprometidos en mejorar la relación transatlántica” y que da “por superados los desencuentros de los últimos días”.

Una alianza de muchas

ElDiario.es ha consultado con varios expertos en relaciones internacionales y seguridad las implicaciones de este acuerdo. Consideran que, aunque la Unión Europea haya quedado fuera en esa ocasión de un pacto estratégico, Aukus solo es una de las muchas alianzas que se van a alcanzar para intentar contrarrestar la creciente militarización de China.

“Aukus es solo un ejemplo del crecimiento de los acuerdos minilaterales en la región de Asia-Pacífico”, dice Rana Mitter, profesor de Historia y política de la China moderna en la Universidad de Oxford. “Es de esperar que Estados Unidos, actores de la seguridad regional como Australia y Japón, y las potencias europeas con proyección mundial, especialmente Reino Unido y Francia, participen en una serie de pactos”, dice el también autor del libro China’s Good War: How World War II is Shaping a New Nationalism [La guerra nueva de China: cómo la Segunda Guerra Mundial está dando forma a un nuevo nacionalismo].

Para el académico, el principal reto para China ahora “es cómo puede crear un cambio en la atmósfera regional, ya que la mayoría de los demás actores de la región han apoyado discretamente la iniciativa Aukus”.

Ramón Pacheco Pardo, profesor de Relaciones Internacionales en el King’s College de Londres, especializado en Asia-Pacífico, también sostiene que “Australia, Corea del Sur, Japón y otros países de la región continuarán creando foros y alianzas minilaterales para contener a China”.

“El Indopacífico se ha vuelto clave para la economía de todo el mundo. Se puede decir que se ha vuelto el centro de gravedad de la economía mundial”, dice el experto.

¿Represalias de China?

En opinión de Pacheco Pardo, si el Gobierno de Pekín cambiase su actitud y se mostrase más dispuesto a dialogar con sus vecinos de forma abierta, tal vez la situación podría cambiar. “Pero no parece que esto vaya a suceder a corto o medio plazo, así que los países de la región no tienen razón alguna para cambiar esta política, más teniendo en cuenta que la Administración de Biden se ha mostrado dispuesta a liderar este tipo de alianzas, como se puede ver con Aukus, el Quad o el trilateral incluyendo a Corea del Sur y Japón”.

 

Sin gesto conciliador a corto plazo, ¿qué cabe esperar de la gran potencia asiática? “Imagino que China continuará ‘modernizando y ampliando su programa armamentístico y también continuará desplegando su armada por los océanos Índico y Pacífico. China también intentará mantener e incluso ampliar sus represalias económicas, como ha venido haciendo durante años. E imagino que Xi Jinping también intentará reforzar la diplomacia al más alto nivel con Biden”, dice el académico del King’s College.

Patricia O’Brien, profesora adjunta del Programa de Estudios Asiáticos de la Universidad de Georgetown, tampoco descarta las represalias económicas del gigante asiático. “Es probable que China reaccione con alguna estrategia comercial y es de esperar que no se produzcan actos que aumenten las tensiones militares”. Pero para entender el último movimiento de Australia, opina, es necesario analizar cómo se ha deteriorado su relación con China desde el inicio de la pandemia de COVID-19.

En los últimos años, Australia se ha beneficiado económicamente del auge de China, su principal socio comercial, al mismo tiempo que ha mantenido estrechos lazos con EEUU, un aliado histórico. En abril de 2020, en uno de los momentos más críticos del avance de la COVID-19, el Gobierno de Canberra pidió una investigación internacional independiente sobre los orígenes del coronavirus, por considerar que Pekín no estaba actuando con transparencia.

China inició una cadena de represalias económicas y, desde entonces, la tensión entre los dos países no ha hecho más que escalar. “El acuerdo Aukus se ha materializado ahora como consecuencia al drástico deterioro de las relaciones bilaterales entre Australia y China desde 2020”, dice Patricia O’Brien. “Desde entonces, las tensiones militares, agravadas por las actividades de China en el Mar de la China Meridional, Taiwán y también las actividades de China en las naciones del Pacífico vecinas de Australia, han aumentado enormemente la preocupación y han expuesto las vulnerabilidades de Australia”.

La académica explica que estas inquietudes en el Gobierno de Camberra condujeron a conversaciones con Washington y Londres, “que querían aumentar su presencia en el Indopacífico”. Según indica, el interés de EEUU por el Pacífico ha alcanzado “niveles no vistos” desde la Segunda Guerra Mundial, en un contexto de tensiones militares en torno a Taiwán, Hong Kong y el Mar de China Meridional.

El ‘gran garrote’

“En los últimos tiempos, Australia había optado por hablar alto y mostrar un bastoncito. Con el acuerdo Aukus, Australia exhibe el ‘gran garrote”, dice John Blaxland, profesor de Seguridad internacional en el Centro de Estudios Estratégicos y de Defensa de la Universidad Nacional de Australia, en referencia a la máxima de Theodore Roosevelt –“habla con suavidad, pero muestra un gran garrote”–. Según esa doctrina, una potencia debe estar dispuesta a negociar con sus adversarios, pero siempre evidenciando la posibilidad de una acción militar como modo de presión.

“El vínculo con Estados Unidos y Reino Unido a través de este nuevo acuerdo parece tener como objetivo reforzar la confianza de Australia de que no está sola y que no será abandonada a su suerte. A la inversa, a medida que se acumulan los nubarrones en el Indopacífico, se espera que el aumento de la disuasión refuerce la seguridad y envíe un mensaje, especialmente a Pekín, de que se recurrirá al uso de la fuerza si es necesario”, dice el experto.

Rory Medcalf, director del Colegio de Seguridad Nacional, también de la Universidad Nacional de Australia, piensa que muchos problemas estructurales en el orden internacional “se estaban haciendo cada vez más evidentes”. Para Medcalf, cuyo libro Indo-Pacific Empire [Imperio indopacífico] trata sobre la rivalidad estratégica en la región, la COVID-19 ha acelerado “la desconfianza hacia China y la injerencia de este país en los asuntos mundiales”. Pero cree que Aukus habría ocurrido de todos modos. Más que un detonante, fue un acelerador.

El acuerdo Aukus, dice por correo electrónico, “es sobre todo una respuesta a la creciente preocupación de Australia por la rápida modernización militar de China y la coerción de otros países en la región indopacífica”. “Al Gobierno australiano le preocupa que el entorno estratégico siga deteriorándose durante muchos años, ya que el poder militar y el comportamiento agresivo de China van en aumento”. Es decir, a Camberra no se le escapa un detalle muy importante: sus socios en Aukus tienen intereses comerciales y miliares en la región, pero, si la tensión aumenta, están a miles de kilómetros.

Pacheco Pardo cree que Australia solo podrá apoyarse en una estrategia del ‘gran garrote’ si mantiene el apoyo de Washington. “Estados Unidos y otras potencias a su nivel, como China hoy en día, se pueden permitir dicha estrategia. Pero Australia es una potencia media, así que su ‘gran garrote’ en realidad es el de EEUU. Además, no creo que Australia estuviera hablando de manera suave a China. El mensaje de los líderes políticos australianos estaba muy claro desde hacía tiempo. Y no era un mensaje de apaciguamiento”.

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La importancia geopolítica del Indo-pacifico, la zona del mundo más dinámica y con mayor crecimiento.
Por: Emilio de Miguel Calabia. Diplomatico y escritor. Especialista en temas asiáticos, ha vivido doce años en ese continente. Se hubiera hecho monje budista en Nepal si en el monasterio le hubiesen permitido beber cerveza.

 

Por algún motivo, el Océano Índico es ese océano que a uno se le olvida cuando tiene que enumerar los océanos del planeta. Hablamos de la era del Atlántico, cuando el eje del mundo estuvo en ese océano y que duró hasta los años 70 del siglo pasado. Lo sustituyó el Pacífico, que ya es la zona del mundo más dinámica y con mayor crecimiento. Obnubilados por esos dos océanos, nos olvidamos de que el Índico es como Teruel, también existe.

Históricamente el Océano Índico ha sido muy relevante. Fue la vía principal por la que el Imperio Romano comerció con la India. La expansión del Islam en el Sudeste Asiático se produjo por la vía marítima. Vasco de Gama lo cruzó para encontrar una ruta hacia la India, que evitase la vía terrestre. Holandeses e ingleses crearon emporios en él para controlar las rutas comerciales de la Bahía de Bengala. Fue una vía de comercio e intercambios culturales entre la Persia safávida y el imperio mogol… El Océano Índico fue también cuna de importantes Estados marítimos: el imperio cholla del sur de la India, que efectuó un raid famoso en el siglo XI, que le llevó hasta Sumatra y Java, el sultanato de Aceh, el reino de Arakan, el sultanato de Malaca, que controlaba el paso por los estrechos de Singapur…

Yo empecé a darme cuenta de la importancia del Océano Índico cuando leí “Monsoon. The Indian Ocean and the Future of American Power” de Robert Kaplan. En este libro Kaplan afirma que el Océano Índico está ganando en importancia geopolítica y que EEUU tendrá que involucrarse más en la región si quiere ser una potencia global en el siglo XXI. Casi al tiempo que leía yo esto, se produjo la revitalización de la Asociación de la Cuenca del Océano Índico (IORA por sus siglas en inglés) con la sucesión de las presidencias de la India (2011-2013), Australia (2013-2015) e Indonesia (2015-2017), que le fijaron unos objetivos estratégicos y unas áreas tangibles de trabajo. Y ahora, por si quedaba alguna duda, cada vez se habla más del Indo-pacífico.

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Aunque el concepto de Indo-pacífico debería estar claro (todo el espacio que va desde la costa pacífica americana hasta la costa índica africana), en la práctica no es así. Japón, que fue quien puso de moda el concepto, sí que lo tiene claro. Su Estrategia para un Indo-pacífico Libre y Abierto señala que la región Indo-pacífica va desde Asia-pacífico, a través del Océano Índico hasta Oriente Medio y África.

Australia fue, después de Japón, el primer país que comenzó a pensar en términos Indo-pacíficos. El Libro Blanco de Defensa de 2009 ya reconoció que “el Océano Índico tendrá un papel estratégico cada vez mayor que jugar” e instaba a buscar socios regionales que compartieran los mismos objetivos estratégicos. El documento estratégico “Australia en el siglo asiático” de 2012 mencionaba el concepto de Indo-pacífico y decía que “bajo tal concepción, el Océano Pacífico occidental y el Océano Índico vendrían a ser considerados como un único arco estratégico”.

El Libro Blanco de Política Exterior de 2017 trata profusamente sobre el Indo-pacífico, pero no lo define. Probablemente dé por sentado que sólo con el nombre el lector ya sabrá a qué realidad se está refiriendo. Para mí no está tan claro. El Libro menciona a las democracias de la región con las que Australia debería tener partenariados y que son, aparte de EEUU: Japón, Corea del Sur, la India e Indonesia. El Libro presta atención a ASEAN que ocupa un lugar central en el Indo-pacífico y dentro de la Asociación se fija especialmente en Indonesia y Vietnam. Finalmente, incluye una referencia a IORA y eso es todo lo lejos que va en cuanto a aludir a la orilla índica de África. La impresión es que el Indo-pacífico para Australia termina en la costa occidental de la India.

El Libro Blanco de la Defensa australiano de 2016 sí que define claramente qué entiende por Indo-pacífico: “El Indo-pacífico incluye el norte de Asia, el Mar del Sur de China, y las líneas marítimas extendidas de comunicación en los océanos Índico y Pacífico que soportan el comercio australiano”. El Libro Blanco señala los rasgos que Australia desea que tenga esa región: estabilidad basada en un sistema fundamentado en normas. Sorprenden un poco la imprecisión y la limitación que se le da al término Indo-pacífico. Uno hubiera esperado más de un país que se juega tanto en la región.

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Algo parecido podría decirse de la India, el país que más tiene que ganar con el nuevo concepto. La Estrategia de Seguridad Marítima India de 2015 habla de un mundo cuyo eje ha pasado de ser euro-atlántico a ser indo-pacífico, pero no define ese eje geográficamente. La Estrategia está muy centrada en el Océano Índico y las escasas menciones al Indo-pacífico parecen más cláusulas de estilo que producto de una reflexión elaborada.

La definición india de la geografía del Indo-pacífico no llegaría hasta el discurso que el Primer Ministro Narendra Modi pronunció en el Diálogo Shangri-la en 2018: “… la región Indo-pacífica- desde las costas de África hasta las de las Américas…” Al igual que el Libro Blanco de Defensa australiano de 2016, Modi enumera los rasgos que deben definir al Indo-pacífico: libre, abierto e incluyente,- la misma caracterización que le daba Japón; centralidad de ASEAN, lo que tiene sentido geográfico; regido por un orden basado en reglas; importancia de la conectividad, que no se limita a las infraestructuras.

EEUU no empezó a tomarse en serio el Indo-pacífico hasta la presidencia de Trump. La Estrategia de Seguridad Nacional de 2017 fue el primer documento norteamericano que otorgó una importancia relevante al Indo-pacífico. De las seis regiones estratégicas a las que menciona, la primera de la que habla es el Indo-pacífico; Europa viene en segundo lugar y Oriente Medio, en tercero. La Estrategia definió el Indo-pacífico como “la región, que se extiende de la costa occidental de la India a las costas occidentales de EEUU”. Esta misma definición fue adoptada por el documento de junio de 2017 del Departamento de Defensa, “Indo-pacific Strategy Report: Preparedness, Partnerships and Promoting a Networked Region”. En diciembre de 2019 el Departamento de Estado lanzó el documento “A Free and Open Indo-Pacific. Advancing a shared vision”, que no define textualmente la extensión de la región, pero cuyo mapa de inicio deja claro que en la concepción norteamericana el Indo-pacífico se termina en la costa oeste de la India. El documento da como valores que EEUU quiere defender en el Indo-pacífico los siguientes: 1) Respeto por la soberanía y la independencia de todas las naciones; 2) Resolución pacífica de las controversias; 3) Comercio libre, justo y recíproco basado en inversiones abiertas, acuerdos transparentes y conectividad; 4) Adhesión al Derecho Internacional, incluyendo la libertad de navegación y el sobrevuelo.

Ocupando una posición central, justo a caballo entre ambos océanos, uno se imaginaría que ASEAN tendría una clara idea de lo que es el Indo-pacífico. Sorprendentemente el “ASEAN Outlook on the Indo-pacific”, que la Asociación aprobó en 2019, no define la región. Lo más cerca que llega es cuando dice que uno de los elementos clave del Outlook es “una perspectiva que ve las regiones de Asia-pacífico y del Océano Índico no como espacios territoriales contiguos, sino como una región estrechamente integrada e interconectada, en la que ASEAN juega un papel central y estratégico (me gusta esta última frase; en este tipo de documentos siempre es importante barrer para casa).” Más adelante, al hablar de la exploración de sinergias con otros marcos subregionales, menciona el IORA, más distintas iniciativas que engloban la Bahía de Bengala y la arquitectura regional en la cuenca del Mekong. A pesar de la mención de IORA y de las amplias menciones al Océano Índico, la impresión que deja el documento es que su visión del Indo-pacífico es más restringida que las vistas anteriormente. Yo diría que para ASEAN el Indo-pacífico va desde la costa occidental de la India hasta el Pacífico Occidental.

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Una sesión plenaria de la cumbre entre EE.UU. y los países de la ASEAN, Washington, el 13 de mayo de 2022. XYurixGripasx XPoolxviaxCNPx MediaPunchx / Legion-Media

Si los países aledaños al Indo-pacífico no acaban de tener clara su extensión, ¿qué ocurre con los países más alejados? ¿lo tienen más claro?

Este abril el Reino Unido publicó una revisión de sus políticas de defensa, seguridad, cooperación y asuntos exteriores bajo el título “Global Britain in a Competitive Age” que más que un título parece el delirio de una potencia media que, habiendo descubierto que la vida fuera de la UE no es tan agradable como pensaba, sueña con redorar sus glorias imperiales. Un área donde el Reino Unido quiere mostrar que sigue siendo una gran potencia es el Indo-pacífico.

El documento habla del “balanceo del Reino Unido hacia el Indo-pacífico” y aspira a que para 2030 el país esté profundamente comprometido con el Indo-Pacífico. Aunque de los documentos que he analizado es el que más veces menciona el término Indo-pacífico, no he visto que en ninguna parte detalle su alcance geográfico. No obstante, por referencias, uno puede hacerse una cierta idea del concepto inglés del Indo-pacífico. Por ejemplo, en el párrafo que mencioné sobre el compromiso profundo con el Indo-pacífico, a continuación habla de África, África Oriental y Oriente Medio y el Golfo Pérsico. Cabe inferir, por tanto, que el Indo-pacífico se concibe como una región que no abarca las subregiones que acabo de mencionar. El documento habla también de la necesidad de trabajar con instituciones existentes tales como ASEAN, el Tratado Progresivo del Partenariado Transpacífico (que engloba a 11 economías de ambas cuencas del Pacífico) y el Foro de Islas del Pacífico, un foro que agrupa a Australia, Nueva Zelanda y 14 pequeños Estados insulares del Pacífico, pero no habla de IORA. Al señalar los poderes relevantes en la región, menciona a China, Japón, la India,- en tanto que poderes de primera categoría-, y a continuación se refiere a Corea, Vietnam, Indonesia, Malasia, Tailandia, Singapur y Filipinas. EEUU, Australia y Nueva Zelanda no aparecen singularizados en las referencias al Indo-pacífico, pero a lo largo de todo el documento se aprecia su papel de socios preferentes del Reino Unido. ¿En qué consiste entonces el Indo-Pacífico para el Reino Unido? Mi impresión es que por un lado su concepto llegaría hasta la costa pacífica de América, pero dónde terminaría su extremo occidental no lo veo tan claro; dudo en todo caso que incluya la costa oriental de África.

De Francia cabría esperar mayor precisión en la definición geográfica del Indo-pacífico. Francia se considera a justo título potencia indo-pacífica en razón de sus posesiones en la región: en total siete regiones, en la que viven 1,6 millones de ciudadanos franceses y que le otorgan derechos sobre 9 millones de kilómetros de Zona Económica Exclusiva, la segunda mayor del mundo. Y efectivamente, Francia tiene las cosas más claras en cuanto a la geografía del Indo-pacífico. Su Estrategia de Defensa en el Indo-pacífico de 2019 define la extensión de éste de la siguiente manera: “El concepto de Indo-pacífico engloba, para la defensa francesa, un conjunto geopolítico extendido desde Yibuti a la Polinesia. Este espacio está dotado de una continuidad geoestratégica y de una coherencia histórica.” Los principales actores regionales que la Estrategia identifica son EEUU, China, Japón, India y Australia.

Alemania ha llegado un poco tarde a la región, pero en 2020 publicó unas “Directrices de Política para el Indo-pacífico”, notorias por su brevedad, concisión y pragmatismo. En sus primeras páginas señalan que “la región indo-pacífica no está claramente delineada en términos geográficos y se la define de manera distinta por diferentes actores. El Gobierno Federal considera que el Indo-pacífico es la región entera definida por el Océano Índico y el Pacífico”.

La UE decidió en abril que se dotaría de una estrategia indo-pacífica que se dará a conocer en septiembre. El comunicado de prensa del Consejo de 19 de abril sobre las conclusiones para una estrategia de cooperación en el Indo-pacífico, definió a éste como la “región que va de la costa oriental de África a los estados insulares del Pacífico.”

Resulta interesante que haya tanta indeterminación sobre este nuevo concepto geo-político. Esto me lleva a preguntarme si realmente era necesario. Pero una vez que el genio ha salido de la botella, es imposible hacerlo regresar. Tenemos un nuevo concepto geopolítico y los Estados ya se han apresurado a dotarle de contenido. Yo recomendaría que todas las direcciones o instituciones que lleven el nombre de Asia-pacífico, lo vayan cambiando por el de Indo-pacífico.

20 Comentarios

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  1. Esta apuesta asiática por la multilateralidad cuenta entre sus principales propulsores con India (posicionada en el corazón de la nueva centralidad), Japón, Australia y EE UU. Como toda idea, contiene una serie de valores y principios: un “Indo-Pacífico Libre y Abierto”, lo bautizó hace 10 años el mandatario japonés Shinzo Abe. Libre e inclusivo para la navegación. Abierto a la cooperación transnacional, el respeto al derecho internacional y la transparencia institucional. Y, cómo no, responde también al avance de China, presente en la zona a través del ramal marítimo de la Ruta de la Seda, con el objetivo de evitar una expansión territorial y militar como la acontecida en el mar del Sur de China. Las consecuencias defensivas quedan patentes en la nomenclatura de los documentos oficiales: el reciente Informe Estratégico del Indo-Pacífico del Departamento de Defensa estadounidense y el documento Francia y la seguridad en el Indo-Pacífico. La Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) presentó el pasado sábado en la cumbre de Bangkok las Perspectivas de ASEAN en el Indo-Pacífico. Prosperidad y vigilancia, asociación y conflicto. Además de un solapamiento de intereses entre las principales potencias, China se expande en vertical e India, en horizontal, señala Robert Kaplan, el espacio también ofrece un marco de interacción que garantice el bienestar de un amplio dominio común, interconectado por una tupida red de inversiones y vínculos comerciales.

  2. Un nuevo espacio se está abriendo camino en la imaginación de la geopolítica mundial. Gradualmente está desplazando al eje Asia-Pacífico en los foros diplomáticos y ‘think tanks’. Se trata del Indo-Pacífico, un constructo que refleja el modo actual de comprender las relaciones internacionales. Configura una mega-región compuesta por los dos océanos de referencia, que confluyen en los estrechos de Malaca y Sunda, los grandes corredores del comercio marítimo. Según algunas fuentes, por estas aguas discurre el 70% de los productos petrolíferos. Su límite costero forma un arco que se despliega por África oriental, el golfo Pérsico, el subcontinente indio, las cadenas de islas del Pacífico para cerrarse en Australia. El término, de significado variable según la óptica desde que se mire, es susceptible de abarcar la costa oeste americana, legitimando así mismo la presencia estadounidense en el área. Conecta los centros de producción de Asia Oriental, con el litoral del Océano Indico, donde se encuentran los países con mayor crecimiento de población, y EE UU.

  3. En opinión de Pacheco Pardo, si el Gobierno de Pekín cambiase su actitud y se mostrase más dispuesto a dialogar con sus vecinos de forma abierta, tal vez la situación podría cambiar. “Pero no parece que esto vaya a suceder a corto o medio plazo, así que los países de la región no tienen razón alguna para cambiar esta política, más teniendo en cuenta que la Administración de Biden se ha mostrado dispuesta a liderar este tipo de alianzas, como se puede ver con Aukus, el Quad o el trilateral incluyendo a Corea del Sur y Japón”. Algo muy peligroso para ls intereses de países afectados.

  4. Me gusto este análisis. De Francia cabría esperar mayor precisión en la definición geográfica del Indo-pacífico. Francia se considera a justo título potencia indo-pacífica en razón de sus posesiones en la región: en total siete regiones, en la que viven 1,6 millones de ciudadanos franceses y que le otorgan derechos sobre 9 millones de kilómetros de Zona Económica Exclusiva, la segunda mayor del mundo. Y efectivamente, Francia tiene las cosas más claras en cuanto a la geografía del Indo-pacífico. Su Estrategia de Defensa en el Indo-pacífico de 2019 define la extensión de éste de la siguiente manera: “El concepto de Indo-pacífico engloba, para la defensa francesa, un conjunto geopolítico extendido desde Yibuti a la Polinesia. Este espacio está dotado de una continuidad geoestratégica y de una coherencia histórica.” Los principales actores regionales que la Estrategia identifica son EEUU, China, Japón, India y Australia.

  5. podría decirse de la India, el país que más tiene que ganar con el nuevo concepto. La Estrategia de Seguridad Marítima India de 2015 habla de un mundo cuyo eje ha pasado de ser euro-atlántico a ser indo-pacífico, pero no define ese eje geográficamente. La Estrategia está muy centrada en el Océano Índico y las escasas menciones al Indo-pacífico parecen más cláusulas de estilo que producto de una reflexión elaborada.

  6. EEUU no empezó a tomarse en serio el Indo-pacífico hasta la presidencia de Trump. La Estrategia de Seguridad Nacional de 2017 fue el primer documento norteamericano que otorgó una importancia relevante al Indo-pacífico. De las seis regiones estratégicas a las que menciona, la primera de la que habla es el Indo-pacífico; Europa viene en segundo lugar y Oriente Medio, en tercero. La Estrategia definió el Indo-pacífico como “la región, que se extiende de la costa occidental de la India a las costas occidentales de EEUU”.

  7. el principal reto para China ahora “es cómo puede crear un cambio en la atmósfera regional, ya que la mayoría de los demás actores de la región han apoyado discretamente la iniciativa Aukus”. China es peligrosa por su expansionismo y por su grado de corrupción en las empresas que sobornan a políticos de los países donde penetran.

  8. Un artículo que hay que agradecer para nuestra formación. Los aliados de Washington han sido Reino Unido, con quien ya comparte desde hace décadas secretos de tecnología militar, y Australia, el único de los tres socios que se encuentra en la región y, por tanto, el que vive con más cercanía geográfica el crecimiento del músculo armamentístico del gran gigante chino.

  9. Consciente de la importancia estratégica de la región, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se ha esforzado por dar un giro hacia Asia que sus dos predecesores nunca llegaron a completar. La región indopacífica alberga los dos países más poblados del mundo, China e India. Si se suman otros países de la región, como Indonesia, alberga a más de la mitad de la población mundial. En estos momentos, representa cerca de la mitad de la producción económica del planeta.

  10. Los expertos consideran que Aukus, el pacto sellado recientemente entre Reino Unido, EEUU y Australia, solo es una de las muchas alianzas que se alcanzarán para intentar contrarrestar la creciente militarización de China. Buen articulo de actualidad.