Quién fue el padre Kolbe, el franciscano que murió hace 80 años en Auschwitz y es considerado el “santo del Holocausto”

  • Edison Veiga
  • Desde Eslovenia para BBC News Brasil

Maximiliano Kolbe

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGEN. Maximiliano Kolbe murió en Auschwitz el 14 de agosto de 1941.

Para la Iglesia católica es un santo, un mártir de la fe. Para los judíos, un héroe de la Segunda Guerra Mundial, uno de los 25.685 reconocidos por el Estado de Israel como «justos entre las naciones».

El papa Juan Pablo II (1920-2005) se refirió a él como «un santo de nuestro difícil siglo». El sargento del ejército y miembro de la resistencia judía en Polonia, Franciszek Gajowniczek (1901-1995) repitió hasta el final de su vida que gracias a él se había salvado de ser una de las víctimas del Holocausto.

Estamos hablando del sacerdote católico Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz hace poco más de 80 años, el 14 de agosto de 1941.

Como castigo por una fuga que se produjo, Gajowniczek fue uno de los prisioneros elegidos por los nazis para morir de hambre. Kolbe se ofreció de voluntario para el castigo fatal, en lugar del sargento. Los nazis aceptaron.

«Él cumplió el precepto cristiano de dar la vida por los que ama», señala el investigador y estudioso de la vida de los santos José Luís Lira, fundador de la Academia Brasileña de Hagiología y profesor de la Universidad Estatal de Vale do Aracaú, en Ceará.

Para el historiador, filósofo y teólogo Gerson Leite de Moraes, profesor de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, en Brasil, recordar la trayectoria y la muerte de Kolbe tiene una carga ecuménica y política.

Primero, porque su memoria está presente tanto en el catolicismo como en el judaísmo. En segundo lugar, porque su exterminio es un recordatorio de lo que son capaces de hacer los regímenes autoritarios.

«Muestra cómo las religiones pueden ser víctimas de estos regímenes. Murieron muchos judíos, muchos católicos, muchos protestantes, testigos de Jehová… La muerte de alguien tan importante en el campo de concentración demuestra cómo incluso las religiones que a veces hacen pactos con regímenes totalitarios también pueden ser victimizadas por estos regímenes».

Maximiliano Kolbe

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Retrato del joven Kolbe.

«Los regímenes totalitarios no perdonan a nadie. La perspectiva nazi es la de un contradiscurso, de eliminar al otro. Es una fábrica de cadáveres, que elimina a todos aquellos que por casualidad ofrecen algún tipo de resistencia», agrega.

Biografía

Nacido en 1894 en la ciudad polaca de Zduńska Wola, Kolbe fue bautizado como Rajmund. Se incorporó a la Orden de los Frailes Menores Conventuales en 1907. Cinco años después, se trasladó a Roma.

Fue allí donde, en 1914, asumió el nombre religioso de Maximiliano Maria Kolbe. Se licenció en Filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, pero también estudió seriamente matemáticas, física, química, varios idiomas y teología.

Fue ordenado sacerdote en 1918. En ese momento, su salud era mala; un año antes, le habían diagnosticado tuberculosis y los episodios de neumonía comenzaban a repetirse.

Durante este período en el que vivió en Italia, fundó, junto con otros jóvenes religiosos, un movimiento llamado Milicia de la Inmaculada. La idea era difundir la fe católica, especialmente a través de Nuestra Señora, mediante la oración y la difusión de una medalla considerada milagrosa.

En 1919, Kolbe obtuvo el permiso de sus superiores para regresar a su Polonia natal. Se instalaría en Cracovia como profesor en el seminario franciscano. Y, al mismo tiempo, actuaría como impulsor del movimiento del que había sido uno de los creadores.

Kolbe junto a otros sacerdotes franciscanos

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Cuando la ocupación nazi llegó a Polonia en 1939, Kolbe (en el centro de la foto) era un influyente formador de opinión.

Entre viajes al hospital para tratar los problemas derivados de su enfermedad de tuberculosis, Kolbe fundó una revista llamada Rycerz Niepoklanej —algo así como Caballero de la Inmaculada— en español. La publicación alcanzó tiradas de más de 60.000 ejemplares.

«Era la publicación más grande de Polonia en ese momento. Trataba de temas cristianos pero también traía noticias en general», dice Filipe Domingues, doctor en ciencias sociales por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Niepokalanów —en español, ‘Ciudad de la Inmaculada’—, un convento y comunidad religiosa en Teresin, cerca de Varsovia, fue creado por Kolbe en 1927. Después pasó un tiempo como misionero en Japón en la década de 1930 y cuando regresó a Polonia, fue uno de los fundadores de una emisora ​​de radio (la Radio 3 Niepokalanów).

Cuando la ocupación nazi llegó a Polonia en 1939, Kolbe era un influyente formador de opinión. Sacerdote y dueño de medios de comunicación, con espíritu crítico y alma solidaria. Eso lo puso en el radar de los nazis.

«Con la llegada de los nazis a Polonia, la Iglesia fue perseguida. Era un momento en que la gente miraba a la Iglesia, a los sacerdotes, en busca de orientación, de alguna esperanza en ese período de oscuridad. Y muchos sacerdotes fueron perseguidos», explica Domingues.

Polonia tenía 10.217 sacerdotes, de los cuales 3.646 fueron arrestados y llevados a campos de concentración; 2647 fueron asesinados por los nazis. «Eso sin contar los religiosos y religiosas que no eran sacerdotes y otras personas católicas que terminaron en prisión», agrega el experto.

Gajowniczek

FUENTE DE LA IMAGEN,DOMINIO PÚBLICO – AUTOR DESCONOCIDO. Gajowniczek, el hombre al que Kolbe le salvó la vida.

Los relatos de la época muestran que muchos sacerdotes albergaban a judíos en sus casas parroquiales, lo que también los convirtió en objetivos de la policía nazi. En el caso de Kolbe, estaba el agravante: las opiniones publicadas en sus medios también disgustaban a los alemanes.

«Aunque sabía todo esto, trató muy bien a los soldados nazis. Les dio la medalla milagrosa (de Nuestra Señora), tenía la esperanza de que se pudieran convertir», dice Domingues. «Quería tocarlos de alguna manera, aunque conocía los riesgos».

«Recibió a mucha gente en Niepokalanów, brindaba comida, refugio. Él y otros franciscanos lideraron una buena parte de la iniciativa allí (de la resistencia polaca a los nazis)», señala. «El padre Kolbe era consciente de que la ideología del nazismo era totalmente contraria a la de Cristo, al cristianismo».

Franciszek Gajowniczek junto a su esposa

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Franciszek Gajowniczek junto a su esposa en 1971.

Según antiguos testimonios, Kolbe les dijo a quienes lo visitaban que no le importaba perderlo todo, siempre y cuando se salvaran las almas, siempre y cuando lograra llevarse esta imagen de Cristo y la Inmaculada Nuestra Señora.

La periodista Patricia Treece cuenta en su libro «Un hombre para los demás: Maximilian Kolbe El santo de Auschwitz», la historia de una mujer que vivía cerca de la comunidad y estaba preocupada por el hecho de que los judíos iban de puerta en puerta pidiendo ayuda frente a la persecución nazi.

Ella no sabía si debía ayudarlos o no y fue a consultarle a Kolbe. El sacerdote respondió que sí, que era necesario ayudarlos «porque todo ser humano es nuestro hermano».

«En otras palabras: aunque no hizo nada públicamente que atentara contra la ideología nazi, por el simple hecho de ser cristiano y predicar el mensaje de Cristo, de vivir esto, influir en las personas, llegó a ser visto como un enemigo «, recalca Domingues. «El padre Kolbe tenía eso muy claro, algo típico de los santos».

Auschwitz

Después de muchos interrogatorios, Kolbe fue arrestado por la Gestapo -la policía secreta de los nazis – el 17 de febrero de 1941. Fue encarcelado en Pawiak, famosa prisión construida en 1835 en Varsovia. El 28 de mayo, en compañía de otros 320 prisioneros, fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz.
Beatificación de Kolbe en el Vaticano.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Muchos acudieron a la plaza del Vaticano para asistir a la beatificación de Kolbe.

«No fue arrestado por ser sacerdote, por ser católico. Era un preso político, porque se le consideraba un formador de opinión, casi como un miembro de la inteligencia de la resistencia polaca, propietario de una publicación, líder espiritual, un símbolo, en cierto modo, de la identidad polaca», contextualiza Domingues.

Como relata la periodista Treece en su libro, Kolbe entró en Auschwitz como una misión de fe. Les dijo a sus compañeros que era necesario tener compasión y rezar por los nazis.

En ese momento, el campo de concentración aún no tenía una estructura, ni como un espacio organizado para trabajos forzados ni como un lugar para asesinatos masivos. Aún no existía allí una organización laboral para explotar la mano de obra de los presos, ni el espantoso uso de la cámara de gas.

Según Treece, era común que un preso en esta etapa muriera en unas pocas semanas, debido a las escasas comidas, sumadas a la rutina de los castigos y el trabajo físico, como cavar agujeros y llenarlos más tarde. Para los nazis, cada muerto significaba la ventaja de dejar espacio para un nuevo prisionero.

Kolbe recibió el número 16.670. Era una época en la que en el campo vivían unos 8.000 prisioneros, lo que nos permite concluir que la otra mitad ya no había sobrevivido al horror nazi.

Hay varios registros, incluidos testimonios de testigos que sobrevivieron al Holocausto, sobre el paso del sacerdote por el campo de concentración. Domingues señala que se ve como impresionante que haya sobrevivido tanto tiempo, considerando que ya no era joven, tenía 47 años y mala salud.

Treece cuenta que las condiciones de neumonía del sacerdote se vieron agravadas por los baños fríos y la limitada disponibilidad de ropa.

«Además, como era sacerdote, lo golpeaban mucho y los nazis le daban los peores servicios», dice Domingues. «Los que sobrevivieron a Auschwitz dicen que la única forma en que pudo haber resistido durante tanto tiempo fue por su vida espiritual, por su profunda unión con Dios».

El sacerdote cantaba, rezaba y nunca dejaba de responder, incluso en las peores condiciones, a quien acudía a él para pedirle una confesión o un consejo.

También hay relatos de que en repetidas ocasiones no comía y pasaba su ración a quienes tenían más hambre.

Según los registros históricos, las comidas en los campos de concentración consistían en un «café» matutino —hecho con cereales y hierbas— y una sopa ligera para el almuerzo. En total, los prisioneros ingirieron menos de la mitad de las calorías necesarias en la vida diaria de un trabajador manual.

Papa Juan Pablo II

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. El papa Juan Pablo II (1920-2005) completó el proceso de canonización de Kolbe.

«También hay testimonios de personas que pensaban en suicidarse, arrojándose contra la cerca eléctrica para acortar su sufrimiento. El padre Kolbe habló con estas personas, convenciéndolas de que lo soportaran. Algunos sobrevivientes de Auschwitz dijeron que simplemente no se habían matado por el consuelo de las palabras de Kolbe», dice Domingues.

En julio de ese año, 1941, se produjo una fuga y tres presos lograron escapar. El oficial nazi Karl Fritzsch (1903-1945), a cargo del campo, ordenó que diez personas elegidas al azar entre los reclusos fueran condenadas a muerte, como represalia, para enviar un mensaje de que eso no podía repetirse.

Los diez chivos expiatorios serían llevados a una celda subterránea, donde los dejarían sin luz, agua y comida hasta la muerte. Durante el día, los nazis obligaron a todos los prisioneros a hacer fila al sol hasta seleccionar a las víctimas.

Entonces comenzaron a separar a los que irían a su muerte. Uno de los seleccionados, el judío Franciszcek Gajowniczek, empezó a llorar y gritar. Fue entonces cuando Kolbe se ofreció a morir en lugar de él.

Era una situación muy excepcional. Y, según los informes de testigos, todo ya estaba adquiriendo un tinte milagroso. Kolbe salió de la fila donde estaban los prisioneros y se acercó al comandante Fritzsch, bajo la mirada de los oficiales nazis.

Miró a Fritzsch a los ojos y argumentó, en perfecto alemán, que le gustaría pedir un deseo, que le gustaría morir en el lugar de ese hombre que lloraba por su familia.

«Curiosamente, nadie disparó. Curiosamente, nadie intervino. Y Fritzsch lo escuchó, lo que también fue un hecho extraño: un oficial hablando con un prisionero. Esto iba en contra de la estrategia nazis de deshumanizar a los prisioneros», señala Domingues.

Al principio Fritzsch parecía irritado y trató de juntar al sacerdote con los otros presos sin liberar a Gajowniczek. Luego reflexionó y terminó sacando al judío del grupo, con una violenta patada. «Los que lo presenciaron dijeron que fue un hecho milagroso», dice Domingues.

Años más tarde, Gajowniczek dijo que «sólo podía intentar agradecerle con los ojos». «Me quedé atónito y apenas podía entender lo que estaba pasando», comentó. «La inmensidad de todo esto: yo, condenado, iba a vivir porque alguien más ofreció voluntariamente su vida por mí. Un extraño. ¿Fue un sueño o una realidad?»

Maximiliano Kolbe

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Las opiniones publicadas por Kolbe disgustaban a los nazis.

En la última prisión, el padre Kolbe y los otros diez prisioneros serían abandonados a su muerte. El religioso siguió cantando y buscando consolar a los demás hasta el último minuto. Rezó y celebró misas. Se esperaba que no sobreviviera por mucho tiempo. «Pero no murió», dice Domingues.

Fueron dos semanas de deshidratación y hambre. Solo Kolbe y otros tres compañeros quedaron con vida. «Luego, el 14 de agosto de 1941, los nazis le dieron a él (ya los otros tres) una inyección letal. Más tarde incineraron su cuerpo».

Héroe de dos religiones

Póstumamente, la importancia de Kolbe llegó a ser reconocida por judíos y católicos. Especialmente en Polonia, su vida siguió siendo celebrada y recordada. En 1971, el papa Pablo VI (1897-1978) lo beatificó. Le tocó al polaco Juan Pablo II (1920-2005) completar el proceso de canonización, en 1982, colocándolo en la lista de santos de la Iglesia católica.

La celda de Kolbe en Auschwitz.

FUENTE DE LA IMAGEN,DNALOR 01/ CREATIVE COMMONS. La celda de Kolbe en Auschwitz.

Jesucristo dijo que ‘nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos’. Dependiendo de la traducción, podemos ver ‘por los que ama’. Así que un fraile católico de origen judío se ofrece a dar su vida por la de un padre de familia que se encontraba en su misma condición en el campo de concentración, es un acto de amor cristiano que merece ser recordado para siempre», comenta la hagióloga Lira.

«Por eso, el testimonio de san Maximiliano Kolbe es uno de los más bellos y nos remonta a la época en que Jesucristo estaba, humanamente, entre nosotros».

Los judíos también reconocieron la grandeza espiritual de Kolbe. A través del Memorial del Holocausto, Israel incluyó al sacerdote entre los llamados «justos entre las naciones», el premio que se otorga a todos los no judíos que se arriesgaron para proteger o salvar a los judíos de los nazis.

«Como santo, comienza a recibir veneración por sus acciones, termina siendo alguien que recibe este reconocimiento dentro de la tradición católica», explica Moraes.

«Por otro lado, el judaísmo, desde una edad muy temprana, se opone a cualquier tipo de valoración del hombre que pueda conducir a la idolatría, y hay una línea muy fina entre venerar a un santo y adorar a un santo, desde una perspectiva católica».

Basílica de Niepokalanów.

FUENTE DE LA IMAGEN,FCZARNOWSKI / CREATIVE COMMONS. Basílica de Niepokalanów.

«Pero este honor recibido por Kolbe, como ‘justo entre las naciones’, es en realidad un reconocimiento a todos aquellos que de alguna manera arriesgaron o dieron la vida, en el proceso de lo que se conoció como el Holocausto, para salvar judíos», explica el profesor.

«Es un homenaje a la valentía, el coraje, el sacrificio, a favor de combatir la violencia practicada contra los judíos».

Moraes explica que, en la tradición judía, «justo» debe entenderse desde la perspectiva del Antiguo Testamento. «Sería ese ciudadano que cumple con los deberes, fiel seguidor de los preceptos. Por tanto, alguien digno, alguien recto», define.

«Alguien declarado justo es alguien que sigue preceptos éticos, morales y de comportamiento. Cuando ves a una persona desinteresada, hasta el punto de sacrificarse, tomar riesgos, dar su vida para salvar a un judío en el contexto del Holocausto, hay un merecimiento de este honor».

Por otro lado, la canonización del padre Kolbe por parte de la Iglesia católica puede verse como un gesto político y ecuménico de Juan Pablo II, un pontífice hábil, que supo utilizar la comunicación como pocos.

«Juan Pablo II fue un papa de la llamada cortina de hierro (en el contexto de la Guerra Fría), también polaco. Y una de las principales misiones de su pontificado fue la lucha contra el comunismo. En este sentido, al canonizar a Kolbe, denunció la atrocidades de los regímenes totalitarios, en general, tanto del nazismo, de derecha, como del comunismo real, de izquierda», dice Moraes.

«En la década de 1980 había un enorme deseo de combatirlos, de acuerdo con el ideal de libertad».

Domingues recuerda que Juan Pablo II, como compatriota de Kolbe, conocía bien la historia del franciscano. En la ceremonia de canonización, celebrada en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, con la presencia de Franciszek Gajowniczek, el papa dijo que «la muerte sufrida por amor, en lugar del hermano, es un acto heroico del hombre a través del cual, junto con el nuevo santo, glorificamos a Dios».

«La canonización de Kolbe nos recuerda que un régimen totalitario como el nazismo no se puede perder de la memoria colectiva por el peligro que representa. Juan Pablo II dio el mensaje de que los regímenes totalitarios, ya sean de derecha o de izquierda, son muy peligrosos«, añade Moraes.

Y también fue un signo de ecumenismo, de acercamiento al judaísmo. «Hacer santo a Kolbe fue una forma de mostrar que la Iglesia católica también sufrió con los judíos. Si por un lado hay numerosos ejemplos de asociaciones religiosas con regímenes totalitarios, la religiosidad cristiana misma también contó sus víctimas y tuvo sus mártires», dice Moraes.

Lira explica que San Maximiliano Kolbe es reconocido como mecenas de la prensa, por la creación de la revista Caballero de la Inmaculada. «Se convirtió en periodista, mensajero de la buena nueva de Dios a través de la Inmaculada Concepción», comenta. «La revista trae no sólo devoción a Nuestra Señora, sino también reflexiones pertinentes a la vida cristiana».

«Por las razones de su martirio, es el patrón de las familias en dificultad, de los que luchan por la vida, de la lucha contra las adicciones, de la recuperación de las drogas y el alcoholismo, e incluso de los presos comunes, dado que fue detenido, y de los presos políticos, ya que no hay que hacer mucho esfuerzo para entender que su arresto y muerte fueron por motivos políticos», agrega el hagiólogo.

Domingues sostiene que el mensaje de Kolbe debe estar presente en los tiempos actuales, cuando la extrema derecha avanza en varias partes del mundo.

«Ser católico y víctima del Holocausto demuestra que el cristianismo es incompatible con el autoritarismo, con cualquier régimen que vacíe la identidad de cada persona, le quite la libertad individual y le impida manifestar su fe», argumenta.

Auschwitz.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. El 28 de mayo, en compañía de otros 320 prisioneros, Kolbe fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz.

«El padre Kolbe lo dejó muy claro, al demostrar que cualquier ser humano es nuestro hermano. Cualquier régimen que nos enfrente o que diga que este grupo está por encima de otro grupo, o que en última instancia separa a una parte de la población, eso no es cristiano».

«La religión es solo un elemento que puede ser utilizado inicialmente por los regímenes totalitarios de manera instrumental para ganar mentes y corazones. Pero cuando los integrantes de esas religiones se tornan obstáculos para esos regímenes totalitarios como el nazismo, no existe la menor duda de que esas personas serán victimizadas», concluye Moraes.

«El padre Kolbe dejó esto claro para que también recordemos hoy, cuando vemos en diferentes partes del mundo, un intento de volver a algunas ideas de ese período», dice Domingues. «El amor de Cristo no distingue a las personas, no es exclusivo. Es inclusivo. El padre Kolbe es un mártir (…) y si tuviéramos que elegir un santo para representar esto (este contexto geopolítico actual), sería él».

Después de todo, como le gustaba decir a este religioso franciscano, «el odio no es una fuerza creadora: sólo el amor lo es».

Galería del prisionero polaco por el cual el padre Kolbe ofrendó su vida

El 13 de marzo pero... - Holocausto y Segunda Guerra Mundial | Facebook

Franciszek Gajowniczek – Wikipedia, wolna encyklopedia

Weird polis — Franciszek Gajowniczek - A man who was saved by...

Fundacja im. Janusza Kurtyki på Twitter: "Franciszek Gajowniczek-ocalony przez Ojca Kolbe:„Ja nie mogłem nic powiedzieć ani podziękować, tylko się obydwaj patrzyliśmy na siebie i tak on odszedł. Został odprowadzony, a ja wróciłem

El Mirador Nocturno: San Maximiliano María Kolbe

Auschwitz Memorial on Twitter: "Maximilan Kolbe sacrificed his life for Franciszek Gajowniczek. Here is the cell in which fr. Kolbe was murdered on 14 August 1941 with a candle left by John

Franciszek Gajowniczek (15 de noviembre de 1901 – 13 de marzo de 1995) fue un sargento polaco enviado al campo de concentración nazi de Auschwitz, conocido por el hecho de que el sacerdote Maximiliano Kolbe ofreció su vida en lugar de la de él, un día de agosto de 1941.​

Estuvo presente con 71 años en la plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano cuando hicieron beato a Maximiliano Kolbe, el hombre que le salvó la vida. Once años más tarde, Kolbe fue canonizado (elevado a santo) y nuevamente Franciszek Gajowniczek estuvo presente.

Elaboración: Luis Alberto Pintado Córdova

Conoce a estos santos y beatos que fueron luz en medio del campo de concentración nazi de Auschwitz

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Estos 5 santos y beatos vivieron el terror del campo de concentración de Auschwitz

Este 27 de enero se conmemora 76 años de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau (Polonia), donde más de un millón de personas fueron víctimas del genocidio dirigido por el régimen nazi.

Entre tantas personas que sufrieron persecución, podemos encontrar vidas ejemplares de católicos que decidieron entregar sus vidas para defender su fe y sus principios. Conoce la historia de cinco santos, beatos y mártires que nos enseñan cómo ser luz en medio de la oscuridad y de la crueldad humana.

1. San Maximiliano Kolbe

Maximiliano Kolbe nació un 8 de enero de 1894 en la ciudad polaca de Zundska Wola, que en ese momento se encontraba ocupada por Rusia.

Siendo estudiante en Roma, funda la “Milicia de la Inmaculada” con la finalidad de promover el amor y el servicio a la Virgen María y la conversión de las almas a Cristo. De regreso a Polonia, publica la revista mensual “Caballero de la Inmaculada”.

En 1929 funda la «Ciudad de la Inmaculada» en el convento franciscano de Niepokalanów, a 40 kilómetros de Varsovia. Tiempo después se ofrece como voluntario para ir al Japón.

Regresa a Polonia en plena Segunda Guerra Mundial, es apresado, liberado y nuevamente apresado. Fue enviado al campo de concentración de Auschwitz. Cierto día se escapó un prisionero y los alemanes, para dar muestra de severidad, escogen a 10 prisioneros que son condenados a morir de hambre. El décimo número le tocó al sargento Franciszek Gajowniczek, polaco también, quien exclamó: “Dios mío, yo tengo esposa e hijos”.

Ante esto, el P. Maximiliano ofrece intercambiarse por el condenado. El sacerdote es llevado a un subterráneo, donde alienta constantemente a los demás presos a seguir unidos en la oración. Todos mueren y solo él queda vivo. Al final, le aplican una inyección letal que acaba con su vida el 14 de agosto de 1941.

2. Santa Edith Stein

Edith Stein, luego Sor Teresa Benedicta de la Cruz, nació en Breslau (1891), ciudad que perteneció a Alemania y que luego pasó a Polonia. En la adolescencia dejó la religión judía porque no encontraba en ella sentido a su vida.

Más adelante llegó a ser una brillante estudiante de fenomenología en la Universidad de Gottiengen y el filósofo Husserl la escogió antes que a Martín Heidegger (uno de los filósofos más importantes del siglo XX) como asistente de cátedra. Finalmente Edith recibió el título de Filosofía de la Universidad de Friburgo.

Entró en un estado de crisis profunda y a la vez de purificación hasta que meses después decide ser bautizada. Busca la ayuda de un sacerdote y recibe el sacramento en 1922. Poco a poco va brotando la inquietud vocacional en ella, mientras es acompañada por su director espiritual. El 15 de abril de 1934 toma el hábito carmelitano y cambia su nombre a Teresa Benedicta de la Cruz.

Las fuerzas nazis de ocupación declaran a todos los católicos-judíos como “apátridas”, un cuerpo militar nazi ingresa al convento carmelita y se lleva a Edith con Rosa, su hermana, al campo de concentración de Auschwitz, junto a unos mil judíos.

10 frases de Santa Edith Stein que te ayudarán a mejorar tu oración – Fides Digital

Inmediatamente los prisioneros son conducidos a la cámara de gas y Santa Edith parte a la Casa del Padre el 9 de agosto de 1942, ofreciendo su vida por la salvación de las almas, la liberación de su pueblo y la conversión de Alemania.

Santa Edith Stein fue canonizada por San Juan Pablo II en 1998, quien le dio el título de “mártir por amor” y en octubre de 1999 fue declarada co-patrona de Europa.

3. Beato P. José Kowalski

José Kowalski nació el 13 de marzo de 1911 en Siedliska (Polonia), un pequeño pueblo campesino. Perteneció a una familia profundamente católica, por lo cual fue bautizado el 19 de marzo, día en el que se celebra la fiesta de San José.

El beato se destacaba por su servicio, atención y trabajo arduo, así como por su disposición para apoyar a los jóvenes y en el servicio de confesiones. Su celo por acercar a más personas a Cristo llamó la atención del ejército nazi, que lo arrestó junto a otros once salesianos el 23 de mayo de 1941.

Sin embargo, a pesar de los riesgos el P. José realizó su pastoral en el campo de concentración de Auschwitz. De acuerdo con los testimonios, el beato organizaba la oración cotidiana en el campo.

Jozef Kowalski el sacerdote asesinado en Auswitchz que se negó a pisotear su rosario

El P. José Kowalski falleció la madrugada del 4 de julio de 1942, ahogado en la cloaca del campo, luego de haber sido torturado. Fue beatificado el 13 de junio de 1999.

“Con pleno conocimiento, con voluntad decidida y dispuesta a todas las consecuencias, abrazo la dulce cruz de la llamada de Cristo y quiero llevarla hasta el final, hasta la muerte”, dijo el beato, quien siguiendo el llamado de Dios se unió a la congregación salesiana en 1927.

4. Sierva de Dios Stanislawa Leszczynska

Stanislawa Leszczynska nació el 8 de mayo de 1896 en Polonia dentro de un matrimonio católico. En 1922, años en los que las mujeres solían dar a luz en sus casas, se recibió de matrona (partera) en la Universidad de Varsovia.

En 1916 se casó con Bronislaw Leszczynski, con quien tuvo dos hijos y una hija. Sin embargo, fue separada de los varones de su familia cuando Alemania invadió Polonia en 1939.

Tras ser capturada por los nazis, es enviada junto a su hija al campo de concentración de Auschwitz, donde como parte de las prácticas de los nazis, las mujeres que quedaban embarazadas eran asesinadas, pues consideraban que los bebés eran “inútiles” y retrasaban las labores de las madres en el campo de concentración.

How a Polish midwife and a Jewish gynaecologist helped save the lives of thousands of women | Daily Mail Online

Por ese motivo, “Mutti” (Madre) como apodaron a Stanislawa en el campo, tuvo que improvisar una “sala de maternidad” en las barracas que se encontraban junto a las calderas, que estaban infestadas de toda clase de insectos y humedad. Sin embargo, ese lugar se convirtió en la salvación de miles de madres y niños por nacer. La profunda fe católica de la matrona la llevó a bautizar a cada recién nacido con la señal de la cruz en la frente.

“Mutti” estuvo en Auschwitz hasta su liberación por las tropas soviéticas el 26 de enero de 1945, falleció en 1974 y su causa de canonización se ha introducido en la Diócesis de Lodz.

5. Sierva de Dios María Cecilia Autsch

María Cecilia Autsch, bautizada bajo el nombre de Ángela del Sagrado Corazón, nació en Röllecken (Alemania) en 1900.

May 07th, 2018 - Theresa Marie Moreau

El 26 de octubre de 1933, el mismo año en que Adolfo Hitler subió al poder, María comenzó el postulantado en el convento de las trinitarias de Mötz (Austria), pequeña población del Tirol austriaco.

Este "ángel de Auschwitz" llegó al campo de concentración porque llamó a Hitler una calamidad

Fue detenida por la Gestapo por “un comentario que hizo mientras hacía la compra para su convento en el que manifestó que ‘Hitler es un azote para Europa’”, según se revela en la documentación incorporada a su causa.

Fue llevada al campo de concentración de Ravensbrück (Alemania) y después al de Auschwitz (Polonia), donde por ser alemana y enfermera fue destinada al dispensario médico, donde se las ingenió para dar a escondidas más raciones de comida o jabón a las mujeres enfermas.

En 1944, la religiosa murió tras ser alcanzada por un proyectil durante un bombardeo en el campo de concentración, mientras ayudaba a los enfermos a refugiarse.

Fuente: ACI Prensa

Max y Yo – San Maximiliano Kolbe. Dos Corazones Films

Cinco cosas que quizá no sabías de San Maximiliano María Kolbe. Tekton Centro Televisivo – Canal Youtube Católico

Maximiliano María Kolbe (1991) – Película Completa En Castellano. David Barnave

62 Comentarios

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  1. Una historia que nos muestra lo que es capaz de hacer el ser humano, tanto del lado positivo como negativo, si hablamos del Padre Kolbe, encontramos el amor al prójimo, el ser capaz de entregar tu propia vida por la alguien más es un símbolo de heroísmo y amor, en cambio si hablamos de los regímenes totalitarios, son regímenes que no perdonan a nadie. Esta perspectiva nazi de eliminar a otro ser humano porque quizá no tiene tus mismos ideales y de convertir un estado en una fábrica de cadáveres es aterrador, hasta donde puede llegar el humano con sus pensamientos extremistas.

  2. Interesante artículo. Donde nos detalla la vida de Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz en 1941. Maximiliano Maria Kolbe era un hombre noble que se ofreció de voluntario para el castigo fatal, en lugar del sargento del ejército y miembro de la resistencia judía en Polonia, Franciszek Gajowniczek repitió hasta el final de su vida que gracias a él se había salvado de ser una de las víctimas del Holocausto. Por último, añadir que el tema del Holocausto es delicado para miles de familias judías y el padre Kolbe representa una nueva oportunidad.

  3. El padre Maximiliano Maria Kolbe comenzó su vida en la iglesia a una edad temprana y, después de sus diversas asignaciones, supongo que no es casualidad que se haya encontrado en su Polonia natal y se haya afirmado. Soy una persona que opina en los medios de comunicación. . El comienzo fue la persecución nazi.
    Creo que Dios colocó a Kolbe en este camino para acompañar a los prisioneros de Auschwitz, sabiendo que les daría incluso un poco de fe y esperanza para sobrevivir a lo que estaban pasando a diario. Y el hecho de que a pesar de tener neumonía, poder sobrevivir en esta condición fría, y al mismo tiempo tener la fuerza suficiente para asesorar y dar esperanza a los internos, nos deja una gran lección de la fuerza para vivir de actos de fe y amor de vecino. Sin duda, la vida y la muerte del Padre Maximiliano Maria Kolbe nunca deben olvidarse, pero es un ejemplo para que todos nos mantengamos solidarios y alentadores sin esperar nada a cambio, responda cuando veamos a alguien que necesita nuestro apoyo.

  4. Tan solo recordar todo el dolor y sufrimiento que causo estos campos de exterminio, nos hacen dudar de la humanidad. En menos de cuatro años, los nazis asesinaron sistemáticamente a al menos 1,1 millones de personas en Auschwitz. Los deportados a este complejo eran gaseados, obligados a trabajar o pasar hambre hasta la muerte e incluso asesinados en experimentos médicos. Y aunque nada pudo aliviar tanta tristeza en ese momento, el padre Kolve simbolizó una luz de esperanza dentro de todo ese infierno.

  5. interesante articulo que nos muestra la vida y obra de una persona de no le importo dar su vida por el prójimo y mas halla de una religión salvo a personas en problemas sin tener en cuenta raza o religión lo cual es de admirar, también nos muestra que nadie esta libre de ser atropellado o perseguido, ni un país, ni una religión, ni una persona.

  6. Un artículo que nos muestra el gran corazón de muchos personajes que pasaron a la historia por nobles gestos que atentaban con su propia vida. Claro ejemplo de » amaras a tu prójimo más que a ti mismo «.

  7. Interesante artículo, que nos muestra cómo las religiones pueden ser víctimas de estos regímenes. Muchos judíos murieron, muchos católicos, protestantes, testigos de Jehová. La muerte de alguien tan importante en el campo de concentración demuestra cómo incluso las religiones que a veces hacen pactos con regímenes totalitarios también pueden ser victimizadas por estos regímenes. Maximilian Kolbe, nos resalta como un ejemplo a seguir ya que siempre estaba predispuesta apoyar y brindar ánimos sin ningún tipo de interés y es eso que debemos poner en práctica sin esperar nada a cambio cuando veamos que una persona necesita de nuestra ayuda siendo empático siempre.

  8. La vida cristina es un don, no todos tienen el corazón tan grande y compasivo; y es admirable conocer cada historia que ha dejado marcado el pasado. es admirable la valentía y el humanitarismo dejado como legado en la actualidad, sin importar religión, edad, género, nacionalidad. Seamos conscientes de lo acontecido y seamos capaces de mejorar nuestra fe, nuestro compromiso en ayuda con el prójimo.

  9. Una persona de mucha fe y valentía, Kolbe, el santo del Holocausto, realmente impresionante la acción que tuvo, increíble a pesar de los largos años que han pasado, que importante conmemorar estas acciones inusuales y de gran valentía, es algo que en estos tiempos ya no se ve, ni de las personas que se encuentran dentro de la religión. Muy buen artículo, que nos da conocimiento de este tipo de personas porque fueron una luz en medio de tanto terror y horror en esos tiempos fatales.

  10. El sacerdote católico Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el horrible campo de concentración de Auschwitz hace poco más de 80 años el 14 de agosto de 1941, ha sido apodado el «Santo de nuestro siglo difícil».
    Gajowniczek fue uno de los cautivos elegidos por los nazis para morir de hambre como castigo por un intento de fuga. Kolbe se ofreció a ser ejecutado en lugar del sargento. No fue detenido por ser sacerdote o católico. Fue retenido como preso político ya que fue visto como una figura pública.
    «Él estuvo a la altura del mandamiento cristiano de dar su vida por los que ama». La canonización de Kolbe sirvió como recordatorio de que un sistema totalitario como el nazismo no puede olvidarse por el peligro que representa; también era una forma de demostrar que la Iglesia católica sufría junto a los judíos.

  11. San Kolbe fue un fraile franciscano que murió voluntariamente, en el lugar de un desconocido y un activo promotor de la veneración, que fundó y supervisó la llamada “Ciudad de la Inmaculada”. Sin duda fue un gran hombre que se aferraba a sus principios, estando atrapado les decía a las personas que lo visitaban que no le importaba perderlo todo, siempre y cuando se salvaran las almas y se llevaran esta imagen como un acto de apreciación a Cristo. A pesar de vivir todo el horror de la época, él nunca se despojo de su fe, resistió a todo el maltrato y discriminación por parte de los Nazis, su mayor logro para él como una persona de fe, fue ayudar a uno de los prisioneros que fue lastimosamente seleccionado para morir por culpa de una fuga que se ocasionó en la prisión donde ellos estaban, como toma de disciplina escogieron al azar a 10 personas para que fueran a morir en una celda subterránea, uno de los seleccionados fue un judío, quien lloraba por su vida, fue en ese momento donde él vio la oportunidad de demostrar su fe y gloria hacia Dios, ya que él se ofreció a cambiar la vida de ese pobre prisionero por su propia vida, este acto llevo a que la figura de él sea reconocía por judíos y católicos. Gracias a este acto fue canonizado en la lista de Santos de la Iglesia Católica.

  12. La religión es solo un elemento que puede ser utilizado inicialmente por los regímenes totalitarios de manera instrumental para ganar mentes y corazones. Pero cuando los integrantes de esas religiones se tornan obstáculos para esos regímenes totalitarios como el nazismo, no existe la menor duda de que esas personas serán victimizadas. El padre Kolbe dejó esto claro para que también recordemos hoy, cuando vemos en diferentes partes del mundo, un intento de volver a algunas ideas de ese período.

  13. Interesante el articulo y nos remonta a los años en donde los nazis aun estaban en todo su apogeo , y este articulo noa enseña que cada persona es dueño de su destino y cada quien es libre de dexidir y en este caso el.padre maximiliano fue claro ejemplo de este ya que su creencia su fe estaba en la iglesia y en dioa y cuando lo nazis capturaron a todos en polonia junto com el padre maximiliano este dio su vida voluntariamente por otro projimos y por eso se le.considera como wl santo del holocausto

    • Gracias por tu comentario y preferencia, éxitos profesionales en esta nueva etapa de tu vida en el campo dew la gestión.

  14. Interesante articulo, nos dice que en el año 1941, el sacerdote polaco Maximilian Kolbe fue arrestado por los nazis y sería recluido en el campo de concentración de Auschwitz. Con motivo de la fuga de un prisionero, los nazis escogieron a varios hombres al azar, para ser ejecutados y desalentar nuevas escapadas. Cuando uno de los prisioneros elegidos, padre de familia, suplicó por su vida pensando en los suyos, Kolbe se ofreció voluntariamente para sustituir a ese hombre.

    • Gracias por el comentario y preferencia. Éxitos profesionales en tu nueva etapa de vida en el campo de la gestión.

  15. El padre Maximiliano Maria Kolbe, fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz, se ofrecio de voluntario en lugar de Gajowniczek donde el castigo era morir de hambre. Es increíble el amor al prójimo de este sacerdote, el cual no le importaba perderlo todo, siempre y cuando se salvaran vidas, dejándonos hasta hoy en día una enseñanza de humanidad y solidaridad hacia los demás.

    • Gracias por tu comentario y preferencia, éxitos profesionales en esta nueva etapa de tu vida en el campo de la gestión.

  16. En los años 1800, en una de las épocas más oscuras de la humanidad se encontraba Kolbe, un sacerdote que hizo frente a los nazis sin importarle las consecuencias, fue llevado al holocausto y milagrosamente sobrevivo 10 días días sin agua y comida, esto solo puede ser gracias a la fe y creencia hacia Dios.
    Y así como Kolbe hubieron muchos más historias de santos que dieron su vida con tal que salvar otras vidas, su amor hacia el prójimo fue mas grande que el temor de perder su vida.

    • Gracias por el comentario y preferencia. Éxitos profesionales en tu nueva etapa de vida en el campo de la gestión.

  17. En los momentos más duros y difíciles podemos avizorar actos de humanidad y bondad a pesar del temor por perder la vida, las personas mencionadas en el artículo sin duda dieron una luz de esperanza a aquellos que se sumergían en el sufrimiento. Muchos de ellos estaban tan apegados a su fe con Dios que se mantuvieron en pie hasta el último momento, vivir para los demás es el principal mensaje que cada uno de ellos transmitieron a través de sus acciones.

  18. El sacerdote Maximiliano Maria Kolbe comenzó desde muy temprana edad su vida en la iglesia y después de sus varias misiones, considero que no es coincidencia que terminara en su Polonia natal y se asentara como un formador de opinión en los medios de comunicación, justo en medio de lo que comenzaría a ser la persecución nazi.
    Considero que Dios puso a Kolbe en ese camino para que acompañara a los prisioneros de Auschwitz, sabiendo que él les daría, aunque sea un poquito de fe y esperanza que se necesita para sobrevivir a lo que día a día tuvieron que pasar. Y el hecho de que a pesar de su enfermedad de neumonía el pudiera sobrevivir a esas condiciones de frio y además de ello tener la fortaleza para aconsejar y transmitir esperanza a los prisioneros, nos deja una gran lección sobre el poder de vivir con acciones de fe y basados en el amor al prójimo. Sin duda la vida y muerte del sacerdote Maximiliano Maria Kolbe nunca debe de ser olvidada, más bien debe ser tomada como ejemplo a todos nosotros para siempre apoyar y dar ánimos sin esperar nada a cambio cuando veamos que alguien necesita de nuestro apoyo.

  19. La religión que inculcó y que predicó lo llevo a tomar acciones que hoy lo recuerdan como el santo del holocausto, el imperio Nazi, desato muertes y tragedias a muchos solo por considerarlos como un amenaza y ese fue el caso de Maximiliano María Kolbe un padre que dio su vida por otro a costa de su tranquilidad y bienestar, no lo pensó dos veces a pesar de saber las consecuencias y es la vocación de uno que nos lleva a tomar acciones de este tipo, hubieron muchos mas personajes que murieron en servicio del prójimo, si bien la religión nos forma como personas de buen corazón con la función de velar por los demás y dar la mano a veces nos pone un camino difícil o la muerte así lo fue en esos años de terror por la Alemania nazi, es un gran articulo de reflexión y sucesos que nunca mas deben pasar.

  20. Excelente articulo donde nos demuestra que la mejor forma de predicar es dando el ejemplo con acciones. Nos cuenta la vida del sacerdote católico Maximiliano Maria Kolbe que se ofreció como voluntario por el castigo de Gajowniczek. Nos demuestra que las personas fieles seguidoras de las religiones pueden ser victimas que los regímenes estrictos.

  21. Muy interesante la historia de Maximiliano María Kolbe fue un fraile franciscano conventual polaco que murió en el campo alemán de concentración de Auschwitz, en la Polonia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, el cual según el artículo nos indica que fue un activo promotor de la veneración al Inmaculado Corazón de María, fundó y supervisó la Ciudad de la Inmaculada, publicaciones y promocionó la labor de otras organizaciones. El 10 de octubre de 1982 el papa san Juan Pablo II lo canonizó y lo declaró mártir por la caridad. El Papa mencionó que Kolbe supo encarnar el amor más grande: el dar la vida por sus amigos, en base a ello vemos un gran y claro ejemplo de dedicación y amor a dios, la vida de una persona seguidora de Dios y sus mandamientos es muchas veces complicada, pero no imposible y ello lo demuestra Kolbe, siendo un ejemplo real de ello.

  22. El presente articulo nos detalla acerca de la vida y obra del sacerdote católico Maximiliano Maria Kolbe, un franciscano polaco que fue asesinado en el infame campo de concentración de Auschwitz en 1941. Maximiliano Maria Kolbe se ofreció de voluntario para el castigo fatal, en lugar del sargento del ejército y miembro de la resistencia judía en Polonia, Franciszek Gajowniczek repitió hasta el final de su vida que gracias a él se había salvado de ser una de las víctimas del Holocausto.
    Con el presente articulo cabe destacar y recordar que las religiones pueden ser víctimas de estos regímenes, tal es el caso de la trayectoria y la muerte de Kolbe, que tiene una carga ecuménica y política.

  23. En 1941, el sacerdote polaco Maximilian Kolbe fue arrestado por los nazis. Sería recluido en el campo de concentración de Auschwitz.
    Con motivo de la fuga de un prisionero, los nazis escogieron a varios hombres al azar, para ser ejecutados y desalentar nuevas escapadas. Cuando uno de los prisioneros elegidos, padre de familia, suplicó por su vida pensando en los suyos, Kolbe se ofreció voluntario para sustituir a ese hombre.
    Juan Pablo II canonizó a Kolbe en 1982, proponiéndolo como mártir de la caridad.

  24. Verdaderamente impresionantes la historia de cada uno de estos santos y santas, hermanos de nuestra fe cristiana al haber soportado el buso de un redimen nazi tan corrupto, despiadado y cruel por su ambición totalitaria y corrupta de pretender un imperio mundial donde prevalecería el odio y el exterminio de otras razas. Estos santos de la cristiandad no dudaron en ningún momento de ofrendar su vida en defensa de su fe a cambio del sacrificio de su sangre y entregar la vida por el prójimo sin adjurar de su fe en Cristo Jesús, eso se llama martirologio lleno de un acto de heroísmo.
    Hoy quiero entregar mi vida al servicio de Dios a pesar de mis fallas y errores, ofrendo lo mejor que pueda al servicio de los demás. Gracias padre Kolbe y de mis otros hermanos mártires de nuestra Iglesias Católica. Gracias Dios mío por todo lo que me ayudas.

    • Gracias por tu comentario, felicitaciones, sigue avanzando hasta convertirte en analista de gestión. Éxitos profesionales.

  25. Tremenda historia Lucho. Una verdadera lección de vida que muestra hasta dónde puede llegar el sacrificio cuando se tiene convicciones y la fe y fortaleza están unidos a Dios. Gracias por compartir mi hermano. Un gran abrazo.

  26. La mejor forma de predicar es con el ejemplo, y fue esta la manera en la cual Kolbe predico la palabra de Cristo, a través del sacrificio de alguien que, pese a no pertenecer a su religión, decidió dar su vida a cambio. En el judaísmo y en el catolicismo es recordado con cariño y admiración, y es por ello que tiene carga ecuménica. De igual manera es un recordatorio a lo que los regímenes autoritarios son capaces de hacer, de cambiar y sacar lo peor de la naturaleza humana. La vida de Kolbe estuvo llena de aportes a la humanidad, y su impacto tanto en el clero como en la comunidad repercutió en la forma de vivir, una persona que no dejo de trabajar en beneficio de la humanidad, una persona que se nos fue arrebatada antes de dar todo lo que podía dar.

  27. BENDECIDO DOMINGO DÍA DEL SEÑOR. UN ARTÍCULO QUE ALIVIA EL ALMA. SABER QUE HUBO SANTOS QUE OFRENDARON SUS VIDAS POR EL PROJIMO EN PLENA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL CON RL HORROR DE LA LOCURA NAZI RN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN.

  28. Me impacto la historia del padre Kolbei, que quise ampliar la investigación de este artículo. Saber sobre el prisionero del campo de concentración y su testimonio sobre el padre Kolbei. Impresionante lo que encontré.
    Franciszek Gajowniczek (15 de noviembre de 1901 – 13 de marzo de 1995) fue un sargento polaco enviado al campo de concentración nazi de Auschwitz, conocido por el hecho de que el sacerdote Maximiliano Kolbe ofreció su vida en lugar de la de él, un día de agosto de 1941.
    Estuvo presente con 71 años en la plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano cuando hicieron beato a Maximiliano Kolbe, el hombre que le salvó la vida. Once años más tarde, Kolbe fue canonizado (elevado a santo) y nuevamente Franciszek Gajowniczek estuvo presente.
    Me mociono mucho este detalle de acercamiento a Dios a quien a diario siempre le fallo.

  29. El padre Kolbei cobra vida. En la memoria está presente tanto en el catolicismo como en el judaísmo. En segundo lugar, porque su exterminio es un recordatorio de lo que son capaces de hacer los regímenes autoritarios.
    “Muestra cómo las religiones pueden ser víctimas de estos regímenes. Murieron muchos judíos, muchos católicos, muchos protestantes, testigos de Jehová… La muerte de alguien tan importante en el campo de concentración demuestra cómo incluso las religiones que a veces hacen pactos con regímenes totalitarios también pueden ser victimizadas por estos regímenes”. Para el nazismo. fascismo y el comunismo la religión en especial el cristianismo son sus enemigos porque le hacer recordar sus pecados y no comparten con dictaduras totalitarias.

  30. Para la Iglesia católica es un santo, un mártir de la fe. Para los judíos, un héroe de la Segunda Guerra Mundial, uno de los 25.685 reconocidos por el Estado de Israel como “justos entre las naciones”. REl padre Kolbe reconocido por dos religiones y respetado en el mundo por su entrega al prójimo ofrendando su vida por el prójimo. Fuel último en moriri de diez condenados a muerte por hambre y como no moría le inyectaron veneno para que la celda sea ocupada por otros prisioneros.
    Los otros religiosos un ejemplo para los creyentes del mundo por su amor a Dios. Hermosea lectura.

  31. Luego de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau (Polonia), donde más de un millón de personas fueron víctimas del genocidio dirigido por el régimen nazi. Se conocieron las historias del padre Kolbe y otros santos que fueron una luz de entrega y esperanza en medio del horror de los campos de concentración nazi.
    Entre tantas personas que sufrieron persecución, podemos encontrar vidas ejemplares de católicos que decidieron entregar sus vidas para defender su fe y sus principios. Conocer la historia de cinco santos, beatos y mártires que nos enseñan cómo ser luz en medio de la oscuridad y de la crueldad humana. Este artículo refuerza mi fe en Dios y en el cristianismo.