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miércoles, mayo 8, 2024
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El Perú aún no está en recesión, pero los ingresos per cápita retroceden

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El Perú aún no está en recesión, pero los ingresos per cápita retroceden

El PBI habría cerrado la primera mitad del 2023 con dos trimestres en negativo. Sin embargo, esto no necesariamente implica una recesión económica, puesto que el empleo aún mantiene cierto dinamismo

(USI)
(USI)
Instituto Peruano de Economía (IPE)
Instituto Peruano de Economía (IPE)

La debilidad de la actividad económica en el Perú ha encendido las alertas sobre la posibilidad de que la economía peruana se encuentre en una recesión. Sin embargo, una caracterización detallada de la producción y el empleo otorgan indicios más acordes con un proceso de desaceleración provocado por el clima de alta incertidumbre acentuada desde mediados del 2021.

Más allá de los riesgos de una potencial recesión, el mayor peligro para la economía peruana es que profundice su desaceleración y con ello postergue aún más las oportunidades de recuperación de las condiciones de vida de los más vulnerables.

¿Economía en recesión?

El 2023 se inició con una serie de eventos adversos que afectaron temporalmente a la economía peruana. Por un lado, los conflictos sociales explicaron gran parte de la caída del PBI durante el primer trimestre del año (-0,4%), al interrumpir las actividades de sectores como el transporte, construcción y minería. Para el segundo trimestre, pese al crecimiento de doble dígito de la minería, la actividad primaria se vio afectada por los efectos del fenómeno de El Niño y otros factores sobre el agro, la pesca y manufactura primaria. A ello se suma la contracción de los sectores vinculados a la inversión, producto de la menor confianza empresarial, así como un débil avance de los sectores relacionados con el consumo.

Con ello, el PBI habría cerrado la primera mitad del 2023 con dos trimestres en negativo. Sin embargo, esto no necesariamente implica una recesión. Si bien se suele decir que una recesión técnica es la contracción del PBI por dos trimestres consecutivos, el uso del término comprende, en realidad, una caída generalizada de la economía a través de un menor consumo, inversión y producción de bienes y servicios, que afecta también a los niveles de empleo e ingresos laborales.

En esa línea, el Perú no se encontraría en recesión puesto que el empleo, otro indicador de actividad, aún mantiene un desempeño positivo. Así, entre enero y mayo del 2023, el empleo formal privado creció 4,8%, equivalente a la creación de cerca de 190.000 trabajos formales por mes. Esto ha sido impulsado principalmente por sectores intensivos en mano de obra, como servicios y comercio, los cuales compensaron la caída de rubros como construcción.

El crecimiento del empleo formal en lo que va del 2023 contrasta con su comportamiento en episodios previos de recesión en las últimas tres décadas. Por ejemplo, durante la crisis política del 2000, el número de trabajadores formales registró una caída de 2,0%, mientras que durante el 2020 la pandemia ocasionó un retroceso del empleo formal de 6,2%.

Recuperación esquiva

Si bien la economía peruana no se encontraría en recesión, con el débil crecimiento del primer semestre, el IPE estima que el ingreso por habitante –calculado como la división del PBI de los últimos cuatro trimestres entre la población– habría acumulado una caída de 1,5% frente al 2019. Ello implica un retroceso frente a los resultados al cierre del 2022, cuando el PBI por habitante se encontraba a solo 0,3% de alcanzar los niveles prepandemia.

La lenta recuperación del ingreso por habitante entre el 2019 y 2023 contrasta significativamente con el desempeño en años previos. Según cifras ajustadas por paridad de poder adquisitivo del Fondo Monetario Internacional, el PBI per cápita en el Perú creció entre el 2000 y 2019 a un ritmo promedio de 3,5% por año, superior al de países como Colombia (2,6%), Chile (2,5%), Brasil (1,3%) o México (0,6%). Comparado con estos, el Perú fue el que más redujo la pobreza y desigualdad, ventaja que se estaría revirtiendo en los últimos años ante la continua debilidad del crecimiento de la economía nacional.

Soluciones de fondo

Al margen de una posible recesión en el corto plazo, uno de los mayores riesgos que enfrenta el Perú es que el débil crecimiento económico que viene exhibiendo desde la segunda mitad del 2022 se prolongue hacia los próximos años. Las consecuencias de un escenario como este implican una menor capacidad para reducir la vulnerabilidad de los hogares, la cual se ha ubicado entre el 2021 y 2022 en sus niveles más altos desde el 2004, según cálculos del IPE a partir de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho).

Para evitar este potencial panorama de bajo crecimiento, el Banco Mundial estima que países como el Perú podrían crecer hasta 0,5 puntos porcentuales más por año con reformas que promuevan una mayor inversión, y que corrijan las distorsiones regulatorias que impiden que la mayor parte de su población acceda a más y mejores empleos. Estas líneas de acción deberían ser prioridad para las autoridades: el Ejecutivo y el Congreso, con la finalidad de que el Perú recupere el liderazgo que alguna vez tuvo en el crecimiento económico de América Latina.

Definición

Recesión y estanflación

Recesión: según la Agencia Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, la recesión comprende una caída significativa de la actividad productiva que se propaga al resto de la economía a través de un menor consumo, inversión y producción de bienes y servicios. Por ello, para identificar recesiones utilizan indicadores que van más allá de la contracción del PBI por dos trimestres consecutivos, como por ejemplo los niveles de empleo e ingresos laborales.

Estanflación: es un período que se caracteriza por un estancamiento de la economía, ya sea por un crecimiento económico bajo o negativo, sumado a una inflación creciente. En el caso del Perú, la economía viene mostrando un crecimiento negativo por factores temporales; sin embargo, la inflación ha comenzado a moderarse significativamente, por lo que su comportamiento no coincide con el de un período de estanflación.

Infografía: Antonio Tarazona.
Infografía: Antonio Tarazona.

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  1. En el primer semestre de 2023, la economía peruana enfrentó eventos adversos, como conflictos sociales y fenómenos naturales, que afectaron temporalmente el PBI. Aunque se registraron dos trimestres en negativo, indicando una posible recesión, el empleo formal privado mantuvo un desempeño positivo, creciendo un 4,8% entre enero y mayo, impulsado por sectores como servicios y comercio. Aunque la economía no entraría técnicamente en recesión, el Instituto Peruano de Economía (IPE) estima una caída del 1,5% en el ingreso per cápita respecto a 2019. Esta desaceleración contrasta con el periodo 2000-2019, en el que el PBI per cápita peruano creció a un promedio anual del 3,5%, superando a otros países de la región. Estas reformas son cruciales para evitar un prolongado estancamiento y reducir la vulnerabilidad de los hogares peruanos.

  2. Interesante artículo que evidencia y alerta la posibilidad de que la economía peruana se encuentre en una recesión debido a la disminución de la actividad económica ( inversión en las industrias, minerías, entre otras), la cual es medida por el Producto bruto Interno, en el Perú. No obstante, los reportes de producción y de empleo otorgan indicios más acordes a un proceso de desaceleración provocado por el clima de alta incertidumbre acentuada desde mediados del 2021. Considero que esto es una llamada de atención ya que refleja la situación actual del país, mayores complicaciones al conseguir empleo, la paralización de la inversión debido a diversos factores como la incertidumbre, las confrontaciones sociales, el fenómeno del niño y la inestabilidad políticas, entre otras razones.

  3. Sin duda un artículo muy interesante debido a la realidad actual que vive el país. Si bien es cierto, aún no está en recesión el Perú, sin embargo, el hecho de que los ingresos per cápita retrocedan es preocupante y refleja los desafíos económicos que enfrenta el país. En el artículo podemos ver como los ingresos per cápita indica que la economía no está creciendo lo suficiente para mejorar la vida de la población; por lo cual, es importante que el gobierno y los actores económicos tomen medidas para pulsar el crecimiento económico y garantizar que los beneficios lleguen a todos los ciudadanos. Esto incluye políticas que apoyen la inversión, lo cual conducirá a la creación de fuerza laboral y una mayor productividad; a su vez abordar fundamentalmente las desigualdades económicas y sociales que existen en el país, para así reducir finalmente la brecha entre ricos y pobres.

  4. El panorama económico en el Perú muestra signos de desaceleración más que una recesión. Aunque se registraron eventos adversos al inicio del 2023, como conflictos sociales y efectos climáticos, la economía aún no cumple con todos los criterios técnicos de una recesión.En resumen, aunque la economía peruana enfrenta desafíos y desaceleración, no se encuentra en una situación de recesión técnica en este momento. Sin embargo, es crucial abordar estos problemas para evitar que la desaceleración se profundice y afecte las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.

  5. La situación económica en el Perú en 2023 plantea desafíos importantes que deben ser abordados de manera efectiva para garantizar un crecimiento económico sostenible y mejorar las condiciones de vida de la población. La estabilidad en el empleo formal es un aspecto positivo, pero la disminución del ingreso por persona es una señal de que se requieren esfuerzos adicionales para revitalizar la economía y promover la prosperidad para todos los peruanos.

  6. El año 2023 comenzó con desafíos para la economía peruana. Conflictos sociales y fenómenos naturales afectaron la actividad económica en los primeros dos trimestres, aunque no se considera una recesión técnica. A pesar de la contracción en ciertos sectores, el empleo formal se mantuvo en crecimiento, en contraste con recesiones anteriores. Sin embargo, el ingreso por habitante ha disminuido, lo que plantea preocupaciones sobre la recuperación económica en el futuro.

    El bajo crecimiento económico es una preocupación, y se señala que reformas que fomenten la inversión y corrijan las regulaciones restrictivas podrían impulsar el crecimiento. Estas medidas son esenciales para reducir la vulnerabilidad de los hogares y restaurar el liderazgo de Perú en el crecimiento económico en América Latina. La economía peruana no se encuentra en un período de estanflación, ya que la inflación ha comenzado a moderarse a pesar del bajo crecimiento económico.

  7. El artículo destaca los retos económicos a los que se enfrenta Perú, que no ha experimentado una recesión, pero sí un descenso de los ingresos per cápita. Este descenso se debe en parte a la pandemia de COVID-19, así como a otros factores como la inestabilidad política y el descenso del precio de los minerales, que son una exportación clave para el país. Es preocupante ver un descenso de la renta per cápita, ya que esto puede conducir a un aumento de la pobreza y la desigualdad. Será importante que el gobierno y otras partes interesadas tomen medidas para hacer frente a estos retos económicos y apoyar a los más afectados por ellos.

  8. El artículo aborda la preocupante situación económica en Perú, donde si bien no se ha declarado oficialmente una recesión, se enfrenta a un proceso de desaceleración marcado por una serie de eventos adversos, como conflictos sociales y problemas climáticos, que han afectado la actividad económica. A pesar de que no se cumple estrictamente la definición técnica de recesión, la economía peruana se encuentra en un estado delicado que plantea desafíos significativos. Se enfatiza la importancia de implementar reformas que promuevan la inversión y corrijan las distorsiones regulatorias para impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de la población. La advertencia es clara: Perú necesita tomar medidas significativas para evitar que su economía continúe deteriorándose y para recuperar su liderazgo en el crecimiento económico de América Latina.

  9. Algunas noticias interesantes nos exponen a un análisis detallado de la economía y nos recuerdan los desafíos que enfrenta nuestra sociedad actualmente. Aunque técnicamente Perú no está en recesión, la desaceleración económica y el menor ingreso per cápita son señales alarmantes para los residentes. La urgencia de reformas para impulsar la inversión y crear mejores empleos es una máxima prioridad. Centrarse en el crecimiento económico sostenible no sólo afectará las cifras, sino que también tendrá un impacto directo en la vida de las personas, particularmente en la capacidad de reducir la vulnerabilidad y mejorar las condiciones de vida.

  10. La debilidad de la actividad económica en el Perú ha encendido las alertas sobre la posibilidad de que la economía peruana se encuentre en una recesión.
    El 2023 se inició con una serie de eventos adversos que afectaron temporalmente a la economía peruana. Por un lado, los conflictos sociales explicaron gran parte de la caída del PBI durante el primer trimestre del año, al interrumpir las actividades de sectores como el transporte, construcción y minería. Y si bien la economía peruana no se encontraría en recesión, con el débil crecimiento del primer semestre, el IPE estima que el ingreso por habitante –calculado como la división del PBI de los últimos cuatro trimestres entre la población– habría acumulado una caída de 1,5% frente al 2019.
    Al margen de una posible recesión en el corto plazo, uno de los mayores riesgos que enfrenta el Perú es que el débil crecimiento económico que viene exhibiendo desde la segunda mitad del 2022 se prolongue hacia los próximos años.

  11. La situación económica en Perú refleja la fragilidad de las economías emergentes ante factores externos e internos. Aunque el país no enfrenta una recesión técnica, la desaceleración es evidente y preocupante, sobre todo cuando afecta directamente el ingreso per cápita. Es esencial que Perú, con su histórica capacidad de crecimiento y reducción de pobreza, implemente reformas estructurales para incentivar inversiones y restablecer la confianza empresarial. La estabilidad económica es primordial para proteger a los más vulnerables y asegurar un crecimiento sostenido.

  12. Me gustó la claridad y profundidad del análisis presentado en el artículo, que examina detalladamente la situación económica en el Perú, diferenciando entre una recesión y una desaceleración económica, y destacando el impacto positivo en el empleo a pesar de los desafíos. Además, el enfoque en el impacto en los ingresos per cápita y las recomendaciones para impulsar el crecimiento económico sostenible proporcionan una perspectiva integral y relevante para entender la situación económica actual del país.

  13. Este artículo analiza la situación económica actual en Perú, destacando que aunque el país no se encuentra en recesión técnica, experimenta una desaceleración económica debido a una serie de factores adversos, como conflictos sociales, fenómeno de El Niño y una disminución en la confianza empresarial. A pesar de esta desaceleración, el empleo formal privado ha mantenido un crecimiento positivo en los primeros meses de 2023, lo que distingue esta situación de episodios anteriores de recesión en el país. Sin embargo, el artículo resalta que el mayor riesgo es que la economía peruana continúe su débil crecimiento y retrase la recuperación de los ingresos per cápita, lo que podría afectar a los más vulnerables. Se sugiere que se necesitan reformas que fomenten la inversión y corrijan las distorsiones regulatorias para impulsar el crecimiento económico y recuperar la posición de liderazgo de Perú en América Latina.

  14. Pensar en que el ingreso per cápita disminuye es crítico para un país come el nuestro, donde la mayoría de la población a penas tiene ingresos para subsistir, con poca capacidad para ahorrar, por ende, poca capacidad para afrontar los malos tiempos. En ese sentido, si llegamos a una recesión afectaría profundamente a la sociedad, donde las personas no tendrán mas opción que participar en actos delictivos para poder sobrevivir. Por ello no podemos seguir sin cambios en nuestro gobierno y se tiene que prevenir las amenazas lo más que se pueda con gente competente que gobierne al país.

  15. El artículo señala que la economía peruana ha enfrentado diversos desafíos al comienzo de 2023, como conflictos sociales, el fenómeno de El Niño y otros factores que han afectado sectores como el transporte, la construcción y la minería.
    A pesar de la contracción económica, el artículo destaca que el empleo formal privado ha mantenido un desempeño positivo, con un crecimiento del 4,8% en los primeros cinco meses del año. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por sectores intensivos en mano de obra, como servicios y comercio. Destaca que el mayor riesgo para la economía peruana es una prolongación de la desaceleración económica en los próximos años. Se mencionan recomendaciones del Banco Mundial, como llevar a cabo reformas que fomenten una mayor inversión y corrijan las distorsiones regulatorias que limitan el acceso de la población a empleos de calidad.

    Aunque el Perú ha experimentado una serie de desafíos económicos al inicio de 2023, el artículo argumenta que no se puede afirmar definitivamente que el país esté en recesión debido al crecimiento positivo del empleo. Sin embargo, se destaca la importancia de abordar los problemas económicos y tomar medidas para evitar una prolongada desaceleración que pueda afectar negativamente a la calidad de vida de la población.

  16. Interesante artículo donde se detalla un análisis exhaustivo y matizado de la situación económica actual en el Perú, abordando la preocupación sobre la posibilidad de una recesión. En primer lugar, destaca que la debilidad en la actividad económica no necesariamente indica una recesión, sino más bien una desaceleración causada en gran medida por eventos adversos como conflictos sociales y condiciones climáticas adversas durante el primer semestre del año. Un punto fuerte del artículo es su explicación sobre la diferencia entre una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción del PBI) y una recesión más amplia que afecta a factores como el empleo y los ingresos laborales. En este sentido, el artículo destaca que, a pesar de la desaceleración económica, el empleo formal privado sigue mostrando un desempeño positivo, lo que sugiere que el país no está en una recesión completa. El análisis del artículo también arroja luz sobre la preocupación crucial sobre el impacto en los ingresos por habitante. A pesar de no estar en una recesión técnica, se señala que el ingreso por habitante ha experimentado una caída acumulativa, lo que plantea preocupaciones sobre la calidad de vida de la población. Esto proporciona una perspectiva importante sobre los efectos tangibles de la situación económica en la vida cotidiana de las personas.

  17. La noticia de que Perú aún no se encuentra en recesión es un alivio, pero el retroceso en los ingresos per cápita es un desafío significativo. Esto puede reflejar desigualdades económicas y resalta la necesidad de políticas que impulsen el crecimiento sostenible y la distribución equitativa de la riqueza. Es crucial que el país tome medidas para fortalecer su economía y garantizar un futuro más estable y próspero para todos los peruanos.

  18. El análisis sobre la situación económica de Perú es preocupante, ya que muestra un declive en el crecimiento del ingreso por habitante en los últimos años. Aunque la economía peruana no se encuentra en recesión, el débil crecimiento del primer semestre y la caída acumulada del 1,5% en el ingreso por habitante con respecto a 2019 son señales de alarma.

  19. Un interesante artículo el cual proporciona una perspectiva detallada sobre la situación económica en Perú, donde se discute la posibilidad de una recesión económica en el país. Se menciona que, aunque el Producto Interno Bruto (PIB) ha tenido dos trimestres consecutivos en negativo, lo que suele indicar una recesión técnica, otros indicadores como el empleo aún mantienen cierto dinamismo. Esto sugiere que la debilidad económica podría deberse más a factores temporales, como conflictos sociales y fenómenos climáticos, que a una recesión completa.

  20. En el Perú, la economía está pasando por un momento difícil en este 2023, ya que se presentaron dos trimestres consecutivos de contracción económica y aunque esto no se considera una recesión técnica, la situación es preocupante. Las razones incluyen conflictos sociales y problemas climáticos que afectaron a sectores clave como la minería y la agricultura. Sin embargo, a pesar de la caída en el PBI, el empleo formal en el país se mantiene estable y ha crecido en algunos sectores, como servicios y comercio. Por otro lado, el ingreso por persona ha disminuido en un 1.5% en comparación con 2019, lo que es una señal de que las condiciones de vida no están mejorando. Lo cual es preocupante ya que el Perú solía tener un crecimiento económico sólido.

  21. Excelente artículo ya que nos muestra el impacto negativo que ha tenido el socialismo en América Latina, tanto en lo político, económico como en lo social. Podemos ver que el objetivo central del socialismo es que el Estado ejerza un fuerte control sobre la economía, lo que lleva a la nacionalización de recursos naturales y a la implementación de políticas de redistribución de la riqueza. Sin embargo, esto ha generado crisis económicas, escasez, debilitamiento de la democracia y restricciones a la libertad de expresión.

  22. Interesante artículo ya que proporciona un análisis equilibrado de la situación económica actual en el Perú. Si bien no se encuentra en recesión, la economía ha experimentado una desaceleración significativa debido a diversos factores como los conflictos sociales y los efectos del fenómeno de El Niño. Por otro lado, aunque el empleo se ha mantenido relativamente estable, los ingresos per cápita han retrocedido, lo que indica una dificultad para mejorar las condiciones de vida de la población. Finalmente se destaca la importancia de implementar reformas para promover la inversión y corregir las distorsiones regulatorias, con el fin de reactivar el crecimiento económico y reducir la vulnerabilidad de los hogares.

  23. El artículo nos menciona una realidad económica que podría complicarse si no se toman acciones, ya que nos comenta que el PBI peruano tuvo dos trimestres negativos en la primera mitad de 2023, pero esto no necesariamente indica recesión, ya que el empleo sigue estable. La actividad económica débil se debe a factores internos como conflictos sociales e inestabilidad política que generó una desconfianza en los inversionistas, pero debemos también tener en cuenta los factores externos como el fenómeno de El Niño y otros cambios climáticos. Aunque el empleo formal creció, el ingreso por habitante disminuyó, mostrando dificultades en la recuperación; en tal sentido, las personas más afectadas son las de bajo recursos, que tras la pandemia se volvieron más pobres aún, y que por supuesto muchos no han podido recuperar su calidad de vida. Para evitar un bajo crecimiento sostenido, se necesitan reformas que impulsen la inversión y mejoren el acceso a empleos de calidad.

  24. Este artículo nos habla del primer semestre de 2023, la economía peruana enfrentó desafíos, como conflictos sociales y problemas climáticos, que afectaron su crecimiento. A pesar de un fuerte desempeño en la minería, otros sectores se vieron perjudicados. Aunque el PBI tuvo dos trimestres de contracción, no se considera una recesión técnica, ya que el empleo formal continuó creciendo, en contraste con recesiones anteriores. Sin embargo, el ingreso por habitante cayó un 1.5% en comparación con 2019, lo que indica una recuperación más lenta en esta ocasión en comparación con años anteriores, cuando Perú experimentó un crecimiento más sólido en su PBI per cápita.

  25. Interesante artículo ya que nos aclara el verdadero significado de «recesión económica» la cual muchas veces confundimos al denominarla así solo por la negatividad o bajo porcentaje del PBI, ya que no solamente se debe a esta, sino que implica un rango más general, desde el consumo, inversión y empleo en el país. Por esa razón, se indica que el Perú no se encuentra atravesando una etapa de recesión, lo cual es excelente; sin embargo, también hay que tener en cuenta el débil crecimiento de la economía, la cual puede significar un riesgo a futuro sino se toma acciones para poder mejorarla. Tal y como indica el Banco Mundial, por ejemplo: Reformas que promuevan mayores inversiones, regular procesos normativos con el fin de generar más empleo, y así se incremente el ingreso y poder adquisitivo de las personas, etc.

  26. En este presente artículo nos informa acerca de la recesión en el Perú ya que tiene un impacto en la sociedad, economía y el bienestar de las personas además durante la recesión, las empresas pueden volverse más cautelosas en cuanto a la inversión en nuevos proyectos, esto puede ralentizar el crecimiento económico a largo plazo y limitar las oportunidades de empleo y desarrollo, así también la recesión afecta negativamente al sector financiero respecto a las instituciones crediticias.

  27. En mi opinión puedo decir que el hecho de que Perú no esté en recesión es una buena noticia porque demuestra que la economía del país en su conjunto no está en declive. Sin embargo, la caída del ingreso per cápita es una señal de advertencia, ya que indica que el bienestar de los hogares está cayendo. Varias razones podrían explicar la caída del ingreso per cápita en el Perú. Uno de ellos es la inflación, que aumenta los precios de los bienes y servicios y, por tanto, reduce el poder adquisitivo de los hogares. Otra razón es que la economía no está creciendo lo suficiente como para crear nuevos empleos y oportunidades de ingresos.
    La disminución del ingreso per cápita es preocupante porque puede afectar negativamente la calidad de vida de las familias peruanas. Esto puede conducir a un menor consumo, lo que a su vez afecta el crecimiento económico.

  28. El artículo nos habla del saldo negativo del PBI en el primer semestre del 2023, debido a los conflictos sociales que afectaron a sectores de transporte, construcción y minería. También, por el Fenómeno del Niño. Sin embargo, esto no significa que nuestro país está atravesando por una recesión económica, pues el empleo tiene un desempeño positivo, impulsado por los sectores de servicios y comercio. Además, nuestra economía podría entrar en un proceso de desaceleración, debido al crecimiento lento del PBI. Por lo tanto, el Banco Mundial recomienda la creación de reformas que promuevan una mayor inversión y el acceso a empleos. Otra medida podría ser la implementación de políticas fiscales y monetarias expansivas para reactivar la economía a través de la reducción de las tasas de interés y el incremento del gasto público.

  29. El artículo señala que el Perú se encuentra con una actividad económica débil debido a la disminución del PBI y que ello ha generado preocupación sobre una posible recesión. Por otro lado, se dio a conocer un análisis más detallado que aclara la situación en que se encuentra el país, sin embargo, debemos estar alertas y tomar medidas como la implementación de reformas que fomenten la inversión y corrijan las distorsiones regulatorias para revitalizar el crecimiento económico y evitar que esta situación continúe y afecte a la población.

  30. Aunque ha habido dos trimestres con crecimiento negativo en el PBI, la economía peruana no está en recesión aún, ya que, el empleo se mantiene dinámico, lo que es un indicio positivo. Sería un peligro si la desaceleración continua, afectando a los mas vulnerables. Aunque el empleo crece, los ingresos por habitante han caído un 1,5% desde 2019. Se necesita priorizar la implementación de reformas que fomenten la inversión y creen empleos de calidad. La orientación hacia un crecimiento económico sostenible no solo influye en las estadísticas, sino que también repercute directamente en la calidad de vida de los habitantes, especialmente en la capacidad para disminuir la fragilidad económica y elevar los estándares de vida.

  31. Pese a que nuestro país ha experimentado una caída del PBI durante los dos primeros trimestres consecutivos del año 2023, esto no significa que nos encontremos en recesión ya que se necesitan de otros indicadores, como el nivel de empleo, la inversión empresarial, entre otros, para afirmarlo. Para dinamizar la economía peruana, es importante que se promueva la inversión y se detecten las disposiciones regulatorias que obstaculizan el acceso de la población a empleos de calidad. Entre ellos podríamos mencionar a la existencia de muchos requisitos burocráticos para crear una empresa u obtener licencias. Es vital que el gobierno tome acción e implemente medidas como la inversión en la construcción de carreteras o proyectos relacionados con el transporte público para crear empleo y así facilitar el crecimiento económico.

  32. El análisis sobre la situación económica de Perú y la posible recesión es informativo, pero siento que podría haber profundizado en algunos aspectos. Me gustó cómo se destacó la diferencia entre una recesión técnica y una disminución generalizada en la economía, ya que esto es esencial para una comprensión precisa. Sin embargo, me habría gustado ver una exploración más detallada de las causas detrás de la debilidad económica y la incertidumbre mencionada.
    El enfoque optimista en el crecimiento del empleo formal es valioso, pero es importante considerar que el empleo formal no siempre refleja completamente la realidad laboral. En momentos de crisis, las empresas pueden tomar medidas que no se reflejan en las estadísticas formales de empleo. Por lo tanto, habría sido útil analizar más a fondo la calidad del empleo y cómo se relaciona con la actividad económica real.
    En general, aprecio la visión general presentada, pero siento que profundizar en las causas de la debilidad económica, explorar más la calidad del empleo y su relación con la actividad económica, y abordar más la incertidumbre habría brindado una perspectiva aún más completa.

  33. Que interesante noticia que nos permite entender un detallado análisis económico que nos alerta sobre los desafíos que nuestra sociedad enfrenta actualmente. Aunque el Perú no esté técnicamente en recesión, la desaceleración económica y la reducción de los ingresos per cápita son señales preocupantes. La urgencia de promover reformas que impulsen la inversión y generen mejores empleos resalta como una prioridad. El enfoque en el crecimiento económico sostenible no solo afecta los números, sino que tiene un impacto directo en las vidas de los ciudadanos, especialmente en la capacidad de reducir la vulnerabilidad y mejorar las condiciones de vida.

  34. Aunque no se haya alcanzado oficialmente una recesión, la disminución en los ingresos per cápita y el declive en el PBI demandan una atención cuidadosa y acciones proactivas para asegurar un desarrollo económico estable y equitativo en el país, es por ello que para abordar esta situación, el gobierno y los actores económicos deberían enfocarse en políticas que impulsen el crecimiento sostenible y la diversificación económica. Además, es crucial prestar atención a la calidad de los empleos y la protección social para garantizar que la población pueda afrontar los desafíos económicos con mayor resiliencia.

  35. Es evidente que la situación económica en Perú está presentando desafíos preocupantes. Aunque el país aún no ha entrado en recesión, el retroceso en los ingresos per cápita es una señal que no debe pasarse por alto. Es importante que las autoridades económicas tomen medidas adecuadas para asegurar un desarrollo sostenible y equitativo, que permitan a la población mantener su calidad de vida y enfrentar cualquier posible contratiempo económico en el futuro.

  36. Para evitar este potencial panorama de bajo crecimiento, el Banco Mundial estima que países como el Perú podrían crecer hasta 0,5 puntos porcentuales más por año con reformas que promuevan una mayor inversión, y que corrijan las distorsiones regulatorias que impiden que la mayor parte de su población acceda a más y mejores empleos.

  37. La lenta recuperación del ingreso por habitante entre el 2019 y 2023 contrasta significativamente con el desempeño en años previos. Según cifras ajustadas por paridad de poder adquisitivo del Fondo Monetario Internacional, el PBI per cápita en el Perú creció entre el 2000 y 2019 a un ritmo promedio de 3,5% por año, superior al de países como Colombia (2,6%), Chile (2,5%), Brasil (1,3%) o México (0,6%). Comparado con estos, el Perú fue el que más redujo la pobreza y desigualdad, ventaja que se estaría revirtiendo en los últimos años ante la continua debilidad del crecimiento de la economía nacional. Algo es algo, Dios obra en silencio y despacio.

  38. Al margen de una posible recesión en el corto plazo, uno de los mayores riesgos que enfrenta el Perú es que el débil crecimiento económico que viene exhibiendo desde la segunda mitad del 2022 se prolongue hacia los próximos años. La situación es incierta.

  39. Más allá de los riesgos de una potencial recesión, el mayor peligro para la economía peruana es que profundice su desaceleración y con ello postergue aún más las oportunidades de recuperación de las condiciones de vida de los más vulnerables. El ambiente económico esta enrarecido por indiferencia del gobierno central y de los regionales que son más corruptos especialmente los de izquierda.

  40. La debilidad de la actividad económica en el Perú ha encendido las alertas sobre la posibilidad de que la economía peruana se encuentre en una recesión. Sin embargo, una caracterización detallada de la producción y el empleo otorgan indicios más acordes con un proceso de desaceleración provocado por el clima de alta incertidumbre acentuada desde mediados del 2021. Todo es culpa de los caviares y de los comunistas en el gobierno cada día más caótico con Castillo y sus mafiosos.