Escenarios naturales del mundo: Biblioteca Luis Alberto Pintado Córdova

El recóndito oeste de Islandia

Los fiordos occidentales a menudo no entran en los circuitos turísticos tradicionales, pero no por ello dejan de resultar fascinantes

Todo lo que necesitas saber sobre Islandia

Los fierdos del oeste, la zna más desconocida de Irlanda

Los fiordos del oeste, la zona más desconocida de Islandia. Francesco Riccardo Iacomino

Hablar de un lugar remoto en un país con una geografía tan hostil como hermosa o con una densidad de población de cuatro habitantes por kilómetro cuadrado parece imposible, pero en Islandia nada lo es. Al noroeste de la isla se encuentran los fiordos del oeste, un apéndice de unos 10.000 kilómetros cuadrados que puede presumir de ser la región más inexplorada, sorprendente y auténtica de todo el país.

Su ubicación fuera de la Ring Road (la carretera de circunvalación que rodea el territorio islandés) y su escasa inclusión en los itinerarios turísticos hacen de los fiordos del oeste una delicia casi exclusiva para aquellos viajeros que se atreven a aventurarse en sus serpenteantes carreteras e impresionantes paisajes (menos del 10% de los turistas, según las estadísticas).

Isafjordur - La Capital de Los Fiordos Occidentales | Islandia24

Un viaje por esta parte de la isla es una prueba fehaciente de que lo más importante es disfrutar del camino

En los fiordos del oeste, también conocidos como Westfjords, todo se relativiza. Quizá para recorrer unas pocas decenas de kilómetros que parecen cercanas sobre el mapa sea necesario emplear más de cuatro horas. O quizá se puede atajar por alta montaña, sin visibilidad más allá del morro del propio vehículo (es muy recomendable que el coche de alquiler para recorrer esta zona sea todoterreno, por si acaso).

En cualquier caso, un viaje por esta zona de la isla es una prueba fehaciente de que lo más importante no es siempre la meta, sino disfrutar del camino. Un camino que en esta región islandesa es tan tortuoso y (por momentos) complicado como satisfactorio, hermoso y, sin dudas, absolutamente inolvidable.

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Dynjandi, la cascada más singular de Islandia

En Dynjandi el agua baja en siete cascadas

En Dynjandi el agua baja en siete cascadas. Getty Images/iStockphoto

¿Cómo logra destacar una cascada en un país donde los saltos de agua están a la orden del día y cada uno es más impresionante que el anterior? Siendo diferente, y eso Dynjandi lo logra con creces. Se ubica a orillas del fiordo Arnarfjörður, y su majestuosidad ya se deja ver desde las sinuosas curvas de la carretera que lleva hasta ella. En Dynjandi el agua baja con un desnivel de más de cien metros a través de siete cascadas de diversos tamaños, aunque uno de ellos brilla con luz propia: el conocido como “el velo de la novia”.

Este velo nupcial tejido por la naturaleza consiste en una catarata en la que el agua desciende suave pero constantemente por una pared casi tan ancha como alta. Este flujo, que en verano llega a alcanzar los ochos metros cúbicos por segundo, genera un efecto óptico en el que un manto blanco cubre la montaña, generando uno de los paisajes más cautivadores no solo de los fiordos del oeste, sino de toda Islandia.

Los fiordos occidentales de Islandia: la belleza más salvaje de la isla

Látrabjarg, el paraíso de los frailecillos

Látrabjarg es el punto más occidental de la isla islandesa. Y, también, es uno de los mejores lugares de toda Islandia (rivalizando con Borgarfjordur Eystri, al este del país) para admirar frailecillos, también conocidos como puffins.

Estas simpáticas aves no podían haber escogido una zona mejor para asentarse, y es que los catorce kilómetros de acantilados (cuya altura supera los cuatrocientos metros) no solo les proporcionan unas vistas únicas del océano Atlántico, sino que también les brindan una tranquilidad y recogimientos dignos de un monje de clausura. Frente a este impresionante paisaje, en el que la fauna y flora viven ajenas al ser humano, el visitante se percata de su pequeñez con respecto al mundo que le rodea.

Playa de Rauðisandu, en los fiordos del oeste

Playa de Rauðisandu, en los fiordos del oeste. Getty Images/iStockphoto

Además de esto, el viaje hasta Látrabjarg alberga otros tesoros. A nivel natural, destaca la playa de Rauðisandur, cuyo nombre significa “arena roja”. Y es que, efectivamente, esta franja costera de diez kilómetros de longitud (en el que algunos atrevidos llegan a bañarse si el tiempo acompaña) es de un vivo color bermellón que cautiva a todo aquel que la admira. Incluso a las focas, visitantes frecuentes de esta playa. Atendiendo ya a la mano del hombre, en el camino hasta Látrabjarg se encuentran un barco y un avión abandonados, tan curiosos como fotogénicos.

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Las termas de Pollurinn, auténtico relax a la islandesa

En Islandia, al igual que en otros países nórdicos, existe un gran apego a las termas o spa. Sin embargo, el carácter volcánico del país islandés hace que aquí las aguas termales proliferen aún más que en países vecinos como Dinamarca o Suecia. En ese sentido, la Laguna Azul (a pocos kilómetros de Reikiavik) es la más famosa de todos estos balnearios, seguidas por otras como los baños naturales de Myvatn o la Laguna Secreta. Sin embargo, en los fiordos del oeste es posible encontrar una alternativa a estas mucho más auténtica, sencilla… Y gratis.

Los propios vecinos de Tálknafjörður gestionan y mantienen las termas de Pollurinn

En concreto, este lugar se ubica en el pequeño pueblo de Tálknafjörður. Allí, son los propios vecinos los encargados de gestionar y mantener las termas de Pollurinn, tres pequeñas piscinas de agua caliente (entre 36 y 40°C) que proviene de un manantial cercano.

En estas modestas termas la profundidad es escasa, lo cual invita a relajarse sentado bebiendo algo (los locales lo hacen, siempre respetando la limpieza del lugar) mientras se disfruta de las impresionantes vistas panorámicas del fiordo. Todo un oasis de relax que no suele aparecer en las guías turísticas, y si se quiere preservar su autenticidad y tranquilidad… Casi que mejor.

Relax en Pollurinn

Relax en Pollurinn. Jim Leach / Flickr

Hvitanes, ideal para ver focas en libertad

A pocos kilómetros de Isafjordur, la localidad más poblada de los fiordos del oeste, se encuentra Hvitanes, en la península de Litlibær. Este punto es uno de los lugares predilectos de las focas y aves marinas de la zona para descansar, relajarse o buscar comida.

Por tanto, es una de los puntos más destacados de Islandia para el avistamiento de esta fauna (junto con Ytri Tunga, al sudoeste del país). Además, al mismo tiempo, es posible disfrutar de un espectacular paisaje, donde el agua de los fiordos se extiende kilómetros hasta detenerse frente a una inmensa pared montañosa blanca y gélida.

Los (pocos) vecinos de la zona han habilitado un punto de observación en el que ceden prismáticos

Además, Hvitantes es uno de esos lugares que logra reconciliar al viajero con la sociedad. Los (pocos) vecinos de la zona han habilitado un punto de observación en el que ceden prismáticos (sin cortapisas: estamos en uno de los países con menor índice de criminalidad del mundo) que ayudan considerablemente al disfrute de la naturaleza.

Otra curiosidad de este rincón de los fiordos del oeste es que, en el mismo lugar, se vende mermelada casera… Sin ningún comerciante en kilómetros a la redonda. Una pequeña hucha hace las veces de tienda, en la que la confianza en el prójimo se convierte en indispensable y hace esbozar una sonrisa a quienes tienen dificultades en concebir un intercambio tan bienintencionado.

Excursión a la cascada Godafoss para cruceros desde Akureyri

Hornstrandir, naturaleza en su estado más salvaje

Reserva natural de Hornstandir, Islandia

Reserva natural de Hornstandir, Islandia. Getty Images/iStockphoto

Al norte de los fiordos del oeste se encuentra la reserva natural de Hornstrandir, la región más remota e inhóspita (pero no por ello menos hermosa) de toda Islandia. Tanto es así que, para poner en contexto qué clase de lugar es este, es necesario rellenar un formulario ante los guardias forestales antes de inmiscuirse en él, apenas existen locales de restauración (lo habitual es llevar la comida en una mochila) y la modalidad preferida para dormir es la acampada. Por tanto, como puede verse, no es un viaje apto para todos los públicos y es necesario estar preparado tanto a nivel físico como de equipo.

Para aquellos que estén listos, todas estas dificultades permiten cribar al turismo de masas y les brinda como regalo una región tan salvaje como bella en la que disfrutar en estado puro de la naturaleza islandesa. La ruta más habitual es la del Hornsleid, que dura aproximadamente cinco días y va desde Veidileysufjordur hasta Hesteyri.

En ella, los escarpados senderos llevan hasta los acantilados más bonitos de Islandia mientras fauna salvaje como zorros árticos o aves autóctonas acompañan a los intrépidos viajeros. Una vez frente al mar, el espectáculo que forman las ballenas y focas en libertad no puede explicarse: hay que vivirlo.

Fuente: La Vanguardia

Un viaje de turismo visual por los lugares de Islandia que parecen de otro planeta

Una costa en color negro, un lago de icebergs esculturales, una cascada coronando un acantilado de columnas basálticas, geisers que parecen latir, un mar congelado de hielo y hasta una erupción volcánica entre glaciares. Islandia es en su integridad, una colección de paisajes que rompen los tópicos de nuestro propio planeta. Repasamos algunos ejemplos que nos introducen a éste remoto país europeo, tierra de volcanes y actividad geotermal:

1. La costa negra de Vik

A dos horas de Reykjavik, nos toparemos en la zona de Vik con una costa que tiene poco de usual, aunque con la lógica de una isla de gran actividad volcánica. Las playas que miran al Atlántico tienen un aire a “fin del mundo”, una frontera entre rocas volcánicas, cenizas y columnas de basalto negro modeladas por el mar. Para completar la atmósfera “irreal”, la niebla y la humedad más elevada de Islandia acentúan ese aire misterioso:

Alan Levine

Andrea de Poda

Imagen 47Mhg491Vcb

2. Un lago lleno de icebergs esculturales (lago Jokulsarlon)

Es el mayor lago glaciar de Islandia, y se encuentra al sur del glaciar Vatnajökull. Sin duda, la estrella del lago son sus icebergs, que se desprenden del glaciar Breioamerkurjökull, en una de las zonas más accesibles del mundo para observarlos:

3. Una Cascada entre columnas basálticas.

Dentro del Parque Nacional Skaftafell, una de las principales atracciones es la cascada Svartifoss, que cae enmarcada por cientos de columnas basálticas de origen volcánico.

Rosino

Rosino

Ulrich Latzenhofer

Shadowgate

4. Calderas en turquesa

Sólo se puede llegar unos pocos meses al año por el clima, entre junio y octubre. Askja es la mayor de las calderas de un estratovolcán a 1.500 msnm, al norte de Vatnajökull. Si parece de otro planeta, de hecho la zona fue utilizada como parte del entrenamiento del programa Apolo para astronautas. Otra de la más conocida, es la de Krafla, en otra zona de fisuras en la región de Mývatn.

Andrea de Poda

Sara Yeomans

Sara Yeomans

5. Un géiser que “late”.

Los géiser en un territorio de gran actividad geotérmica son un espectáculo en sí mismo. El famoso Geyeir Strokkur (el más activo) son algunos de los más visitados. Con suerte, presenciaremos una erupción cada 5 a 10 minutos con agua propulsada hasta a 20 metros de altura.

Audrey

Nico Kaiser

Laslo Ilyes

Imagen Lars Plougmann

Andrea de Poda

6. Un mar “congelado” (lengua del glaciar Svínafellsjökull)

Si tuviera que definir la lengua glaciar Svínafellsjökull (parte del glaciar Vatnajökull), diría que tiene el aspecto de un mar congelado. A veces, está cubierto de cenizas volcánicas, pero con suerte, lo encontraremos en su versión más usual, cuando el hielo ¿celeste? y la nieve lo hacen parecer un mar revuelto posando para la foto:

batinherain

Floheinstein

Imagen Sela Yair

7. Una batalla entre el fuego y el hielo

Islandia ofrece contrastes naturales únicos, como la eterna lucha entre el fuego y el hielo, en zonas como Fimmvorduhals. En una zona de glaciares y una de las rutas a pie más populares del país, se abren fisuras de las que brota lava convirtiendo la nieve en vapor. Difícil ver algo igual:

Fimmvorduhals

Fuente: 101 Lugares Increíbles

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26 Comentarios

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  1. Ver las fotos de diversos lugares de Islandia, es realmente increíble, uno puede pensar que son fotos de una película, donde la escena es diseñada, pero no, estos son lugares reales, y llegar a estos lugares sería un sueño, conocer estos espectáculo de la misma madre naturaleza, sería sorprendente.
    Aquí, también nos damos cuenta que muchos no conocemos estos lugares y eso es porque a Islandia le falta promoción turística, e inversión turística, ya que cuenta con maravillas naturales, esto se debe de aprovechar, pero también concientizar y cuidar.

  2. Islandia sin duda es un paraíso natural y a la vez irreal, sus espectaculares paisajes volcánicos, sus cataratas y lagos son los principales atractivos. Espero que los gobiernos cuenten con protocolos especiales para proteger su flora, fauna y se sigan conservando estos asombrosos atractivos turísticos.

  3. Definitivamente este país es una maravilla visual, la naturaleza en su máxima expresión.
    Interesante articulo que nos permite tener una visión un poco mas clara y cercana de los variados atractivos con los que cuenta esta nación.

  4. Islandia es, claramente, un país hermoso y con muchos atractivos turísticos por explorar y explotar. Su majestuoso e impresionante relieve hace pensar que es un país de ensueño, de maravillas exquisitas el cual uno con tan solo observar, optaría por un destino asi. Buen articulo.

  5. El articulo nos menciona los paisajes impresionantes con las que cuenta Islandia, con sus majestuosas cascadas en Dynjandi, las termas de Pollurin con impresionantes vistas panorámicas del fiordo, gestionadas por los propios habitantes del pueblo, sus lagos de icebergs esculturales, cascadas, geiser, mar congelado, y sus contrastes naturales únicos como la eterna lucha entre el fuego y el hielo. Islandia, tierra de volcanes, sin lugar a dudas cuenta con una colección de paisajes que rompen los estereotipos de nuestro planeta. Buen artículo.

  6. Es tan impresionante los paisajes de este país, en el que la fauna y flora viven ajenas al ser humano, los turistas que llegan a estas increíbles vistas se percatara de que aún nos falta observar y conocer con respecto el mundo que nos rodea y como menciona el articulo de verdad las vistas parecen irreales.

  7. Los lugares mostrados en este artículo parecen irreales. Es maravilloso todo lo que Islandia posee en su naturaleza, con sitios que parecen de otro mundo. Al igual que en nuestro país, hay mucho por explorar. Islandia tiene que trabajar en promover más el turismo por todos los recursos que tiene. Buen artículo.

  8. Comparto todo que manifiesta este gran artículo. Las playas que miran al Atlántico tienen un aire a “fin del mundo”, una frontera entre rocas volcánicas, cenizas y columnas de basalto negro modeladas por el mar. Para completar la atmósfera “irreal”, la niebla y la humedad más elevada de Islandia acentúan ese aire misterioso, totalemnte cierto por apreciado en las imágenes. Impresionante.

  9. Tengo entendido que en los países nórdico los baños temales son altamente cotizados por ser terapéuticos y donde el desnudo es lo más natural del mundo desde la niñez. En Islandia, al igual que en otros países nórdicos, existe un gran apego a las termas o spa. Sin embargo, el carácter volcánico del país islandés hace que aquí las aguas termales proliferen aún más que en países vecinos como Dinamarca o Suecia. Me gusto.

  10. Me impresionaroon en Dynjandi el agua baja con un desnivel de más de cien metros a través de siete cascadas de diversos tamaños, aunque uno de ellos brilla con luz propia: el conocido como “el velo de la novia”. Este velo nupcial tejido por la naturaleza consiste en una catarata en la que el agua desciende suave pero constantemente por una pared casi tan ancha como alta. Buen artículo motivador para viajar.

  11. Un viaje por esta parte de la isla es una prueba fehaciente de que lo más importante es disfrutar del camino. mientras veo las fotografías y luego los vídeos, estoy alucinando un viaje a Islandia. Soñar no cuesta nada pero ya conocí algo en forma remota y virtual.