El surf nació en Perú con la cultura Moche y los caballitos de totora

Los Caballitos de Totora: una tradición ancestral de Perú I Howlanders 💥

Los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surfeando y surcando las olas.

Por: Luis Alberto Pintado Córdova

Dedicado a Óscar Raúl  Pantoja Cáceres, Catedrático de la UNFV por su valioso apoyo a los estudiantes

Archivo:Vasija chimú caballito de totora (M. América 10788) 01.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Vasija chimú caballito de totora (M. América 10788) 01.jpg

 

Los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surfeando y surcando las olas. Hacían uso de un remo compuesto por caña de Guayaquil y para salir del agua aprovechaban para propulsarse con las olas hacia la orilla.

También existían otras navegaciones más grandes especializadas en trayectos largos y las “alaias” o los “olos”, que solo servían para coger olas.

Como vemos, esta tabla típica de Perú y el surf se encuentran íntimamente relacionados. Por eso, en los Festivales del Mar de Huanchaco compiten surfistas con caballito y otros con tabla.

La cultura moche o mochica es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre los siglos II y VII d. C. en el valle del río Moche (actual provincia de Trujillo, en el departamento de La Libertad). Esta cultura se extendió hacia los valles de la costa norte del actual Perú. Esta hizo grandes obras como canales de riego y presas, lo que les permitió ampliar su frontera agrícola.

Para la cultura mochica la materia prima fue el adobe. Construyeron complejos religiosos-administrativos conformados por palacios y templos o huacas de carácter monumental, las cuales los recubrían de grandes murales en alto y bajo relieve, pintados con colores extraídos de la naturaleza, donde plasmaron sus dioses, mitos, leyendas y toda su cosmovisión cultural. Las más notables de estas construcciones son las llamadas Huacas del Sol y de la Luna, en el valle de Moche.

Conocieron muchas técnicas para trabajar el oro (laminado, martillado, alambrado, etc.), lo que les permitió fabricar , atuendos, emblemas, ornamentos y toda su parafernalia ritual.

Son considerados los ceramistas del antiguo Perú, gracias a su trabajo que realizaron en sus ceramios. En ellas representaron, tanto de manera escultórica como pictórica, a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo. De este arte sobresalen los huacos retratos y los huacos eróticos.

Fueron navegantes: construyeron caballitos de totora, los que hacían más pequeños para la pesca y más grandes para sus viajes hasta las costas ecuatoriales, desde donde traían conchas de Spondylus, sagrada para los moches, y en general, para el resto de las culturas costeñas del Antiguo Perú.

Políticamente, las sociedades moches ―de fuerte segmentación en clases sociales― se organizaban en reinos o señoríos confederados. Se ha podido conocer más sobre esta cultura gracias al descubrimiento de algunas tumbas intactas de sus gobernantes o señores, como la del Señor de Sipán y la Dama de Cao.

Machu Picchu Travel Tours on Twitter: "Las #culturas #Mochica y #Chimú se mantienen vivas a través de sus legados: Caballitos de Totora #MachuPicchuTravel https://t.co/ikTvn1q4Bt https://t.co/MZXX520qpB" / Twitter

28 ideas de Caballito de totora | perú, cultura moche, huacos retratos

Caballitos de totora, milenaria tradición de pesca en Perú que aún se mantiene
Caballitos de totora, milenaria embarcación para la pesca en Perú que aún se mantiene
Cultura Chimú
Cultura Chimú

28 ideas de Caballito de totora | perú, cultura moche, huacos retratos

El Inca Túpac Yupanqui, un conquistador que descubrió Oceanía

Por: Luis Alberto Pintado Córdova en colaboración con ABC

Expedición inca a Oceanía

 

La expedición inca a Oceanía fue una expedición realizada por el entonces auqui (príncipe heredero) Túpac Yupanqui, quien luego se convertiría en Sapa Inca, aproximadamente en el año 1465.

Al llegar a la isla Puná, en la actual Ecuador, Túpac Yupanqui recibió noticias por parte de algunos comerciantes de la existencia de dos islas: Ahuachumbi y Ninachumbi, que se decía albergaban múltiples recursos.​

Sabedor de las noticias, Túpac Yupanqui preparó una expedición con 120 embarcaciones y 20 000 hombres. El viaje a las «islas» le tomó un año aproximadamente.

 

Hace más de 500 años, el Inca Túpac Yupanqui con solo 25 años habría emprendido una expedición a las actuales islas de la Polinesia (Oceanía) en búsqueda de oro y nuevas especies de animales y plantas. Esta teoría fue rescatada por el historiador José Antonio del Busto, quien afirmó que el inca conquistó más que Alejandro Magno. Al respecto, el historiador Joseph Dager, profesor de Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y estudiante de Del Busto, fue entrevistado por El Comercio.

Al no haber registro de exploraciones de Túpac Yupanqui, Dager señala que entre los varios indicios, que recogió su profesor, hay dos que predominan. El primero es la leyenda del rey Tupa, que hasta la fecha se mantiene en la isla de Mangareva. El relato habla de la llegada de este personaje en una flota de pae pae, balsa a vela con doble mástil, y que deslumbró a los nativos con la cerámica, pues era un mundo precerámico; los metales, porque los lugareños estaban en la edad de la piedra, y la textilería. El segundo indicio importante está en Rapa Nui, que alberga una construcción con características incaicas llamada Vinapú.

“Es una construcción en la que ponen piedra sobre piedra, y entre estas no puede entrar ni un clavo. Esta técnica se ve en las ciudades incaicas del Cusco”, señala Dager. La infografía y el artículo se publicaron en El Comercio el 14/10/2017.

Mapa polinesia Tupac Yupanqui

Posible ruta del viaje del inca Túpac Yupanqui hacia la Polinesia

 

Túpac Yupanqui. Descubridor de Oceanía – Librería El CaminanteTúpac Yupanqui, décimo Inca del Cusco y segundo Emperador del Tahuantinsuyo, es el personaje a quien el Perú, casi en su totalidad, debe sus actuales fronteras. Se le llamaría «El resplandeciente» y fue el personaje que, siendo Hatun Auqui o príncipe heredero , zarpó en una armada de balsas a vela , a descubrir las Islas del Poniente: Auachumbi y Ninachumbi. Para esta investigación el autor se basa en: Crónicas del siglo XVI (especialmente de Pedro Sarmiento de Gamboa, Miguel Cabello de Balboa y Fray Martín de Múrua) En investigadores modernos (Metraux, Rivet). En exploradores de aventura (Heyerdahl, Muñoz).  Su experiencia propia.

Las conquistas de Túpac Yupanqui

Este joven dirigente realizó, quizá, la mayor expansión de cualquier imperio en la América precolombina. Bajo su mando, el Tahuantinsuyo se extendió desde Quito (Ecuador) hasta el río Maule (Chile).

Por el este, Túpac Yupanqui se detuvo en el Paititi, probablemente por lo densa de la selva amazónica y las pocas razones estratégicas para conquistarla; sin embargo, la incógnita mayor se encuentra al lado opuesto, en el Océano Pacífico. Toda su flota naval fue de caballitos de totora. Orgullo de peruanidad

La hazaña marítima del inca Túpac Yupanqui a Oceanía La hazaña marítima del inca - La Razón

La hazaña marítima de Túpac Yupanqui

Los Incas en Oceanía | HistoriActual

✓ Historia de TUPAC INCA YUPANQUI 🟢 Tupac Inca Yupanqui descubridor de Oceania ✓ Tupac Yupanqui - YouTube

********

JOSÉ ANTONIO DEL BUSTO

El navegante de la historiaEl navegante de la historia

Por Miguel Ángel Cárdenas M.
Fuente: El Comercio, Lima 03/06/06

Genio y figura. José Antonio del Busto es uno de los historiadores más importantes del país. Con 50 libros escritos, acaba de publicar uno donde revela que Túpac Yupanqui fue el primer descubridor del continente de Oceanía. Se apoya en treinta pruebas contundentes.

Así como existe el talón de Aquiles, existe el metafórico talón de Ulises: la debilidad indomable por las aventuras náuticas. El genial y baquiano historiador José Antonio del Busto vive con gozosas heridas en ese talón: ha cruzado seis veces el Océano Atlántico, dos veces el Pacífico, ha surcado el Índico por el estrecho de Bass y recorrido el Antártico, siguiendo la corriente de Humboldt. Ha cruzado diez veces la línea ecuatorial y cuatro veces los trópicos de Cáncer y de Capricornio, también el Triángulo de las Bermudas. Ha recorrido la Polinesia, la Melanesia, Australia y Nueva Zelanda. En 1977 navegó entero el Amazonas hasta el puerto brasileño de Manaos; a remo y a la deriva. Y ni el lago Titicaca se libró de su espíritu de historiador naviero.

«Es que nací junto al mar y viví en Barranco hasta los 18 años. Y el mar siempre ha sido parte de mi vida, me considero además un buen nadador, pero no tengo vocación de marino sino de navegante», aduce uno de los intelectuales más prolíficos del país: Miembro honorífico de una veintena de academias históricas, geográficas, lingüísticas, militares y genealógicas en Sudamérica y España, ha recibido un sinnúmero de homenajes y condecoraciones como la de Comendador de la Orden Española de Alfonso X el Sabio.

¿Un historiador debe tener espíritu aventurero?
Depende del historiador. En mi caso creo que sí, siempre me gustaron los viajes a regiones exóticas y con escenarios no acostumbrados, como en la Antártida, a la que sintetizo como «blanca, fría, solitaria y silenciosa». O cuando viajé a Oceanía… uno puede partir del Callao y llegar a Filipinas y no encontrar ninguna isla. O encontrar islas que no existen, que es una cosa interesante.

Ya nadie suele viajar en barco…
Cuando era estudiante viajaba en tercera clase y era muy bonito, porque salía del Callao, recalaba en Guayaquil, en Buenaventura, Panamá, Cartagena de Indias, Curazao, Jamaica, La Habana y después en Las Bermudas. Antes de llegar a España ya conocía muchos lugares. Es una experiencia que no tienen los estudiantes ahora: viajar en bodega y luego caminar sin dinero para alquilar un auto, viajar en ferrocarriles de tercera y alojamientos de cuarta, así vas conociendo todo.

Como «un flaco fuerte», se define el historiador de 74 años, quien ha sobrevivido a tormentas mortales en sus odiseas. Pero a ras de la tierra, Del Busto también ha sido torero los cuatro últimos años de secundaria y los dos primeros de universidad (incluso ha toreado en Zalamea la Real, en España). Nunca sufrió una cornada y la habilidad punzante la derivó a otra de sus urgentes pasiones: la genealogía. Sus hallazgos son de admirar y temer: Ha descubierto tanto que el Inca Garcilaso de la Vega desciende del emperador Carlomagno, como que Augusto Pinochet es un nada prestigioso descendiente del inca Pachacútec.

Y es que Del Busto preconiza el rigor como mascarón de proa de la historia, tanto que metafísicamente reivindica al griego Parménides de Elea con su «lo que es, es y que lo que no es, no es… Allí empieza y termina mi filosofía». Aunque en materia religiosa se catalogue como «católico, creyente, practicante y pecador».

La gesta del Inca

Quizá su trabajo más sorprendente sea haber reunido en su último libro treinta pruebas contundentes que demostrarían que el inca Túpac Yupanqui descubrió Oceanía.

Usted equipara la figura de Túpac Yupanqui con la de Cristóbal Colón.
Voy más allá, así como existe el soldado desconocido, este es el emperador ignorado. Túpac Yupanqui es más que Pachacútec y más que Huayna Cápac. Túpac Yupanqui es un conquistador al que se ha querido halagar llamándolo el Alejandro Magno del Nuevo Mundo. Pero cuando medí las distancias de las conquistas de Alejandro, resulta que Túpac Yupanqui ha conquistado mucho más. Por otro lado, los actuales límites del Perú se los debemos a él que los conquistó y a Francisco Pizarro que los resguardó. Él hizo ocho campañas militares que son notables. Dos al Chinchaysuyo, dos al Contisuyo, dos al Collasuyo, dos al Antisuyo, terminó barriendo todo el territorio actual del Perú.

¿Era un genio militar?
Sí, como su padre era un genio legislador y su hijo, Huayna Cápac, un genio consolidador… El primer concepto de globalización lo da Túpac Yupanqui en el Ande, él quiso que toda la Tierra, que era lo que había que conquistar, fuera no solo suya sino que tuviera al Cusco como centro.

¿Cómo era física y espiritualmente?
No era muy grande, pero era un hombre muy inteligente, casado con su hermana con quien fue muy feliz, sin que por eso dejara de tener otras mujeres, como buen polígamo. Tuvo muchos hijos, más de 150. Por eso, su casa era como un colegio. Era un hombre que tenía elevados pensamientos y ganas de conocer lo que no conocía.

Cuando usted habla de su psicología en el libro, dice «sediento de aventura». ¿Fue esto lo que lo llevó a emprender el viaje a Oceanía?
Yo vivo convencido de ese viaje, es una cosa difícil que no haya sucedido. Lo dicen los cronistas: que gustaba de conocer cosas nuevas, y que por lo demás terminaba todo lo que empezaba. Sucedía que no hizo este viaje descubridor de Oceanía siendo emperador, porque no se hubiera animado, así es el hombre. Usted en este momento hace una serie de cosas porque es joven, pero si fuera demasiado mayor, no lo haría porque ya tiene más cosas que lo atan, mujer, hijos, ya hay otra psicología. Por eso, esto lo hizo Túpac Yupanqui cuando tenía 25 años, alrededor del año 1465, porque él nació en 1440, y murió por 1485. Dio todo lo que podía dar y murió muy joven, a los 45 años.

¿Cómo comienza Túpac Yupanqui su travesía descubridora de todo un continente?
Él era un hombre que no había tenido nada que ver con el mar hasta que lo conoció cuando conquistó el golfo de Guayaquil, y descubrió las balsas. Y vio que son algo tan especial… son la única embarcación que no se vuelca. Pueden encallar, naufragar, pero son involcables. Y siguiendo además las corrientes y los vientos entendió que podían llegar a cualquier parte. Y no solo tomó por conquista la isla de la Puná llegando en balsa, sino que se aficionó tanto que llegó hasta Coaque, en la bahía de San Mateo, que ya pertenece a Colombia. Y regresó, e indagando más sobre las balsas, le dijeron la existencia de dos islas, Auachumbi y Ninachumbi, que las identificó con Mangareva y Rapa Nui, que es la de Pascua… También llegaría a Nuku Hiva, en el archipiélago de Las Marquesas, donde se conservan quipus y sabe usted cómo se llaman: quipona. Esto es lo primero que se encuentra en el viaje.

¿Fue lo primero que lo llevó a sospechar de este viaje descubridor?
No, lo primero fue la presencia de hombres negros traídos por el inca. Como él no había estado en África, tenían que ser melanesios, son los que tienen melanina en la piel. E investigué, y fue en la Polinesia que encontró a melanesios esclavizados de los polinesios y se los trajo. Porque los incas siempre traían cosas raras. Túpac Yupanqui se trajo restos de animales, pellejos y huesos. Y después oro, plata, esmeraldas. En la isla de Mangareva hay una leyenda que dice que llegó el rey Tupa, en una flota de pae pae, que son balsas a vela con doble mástil, y que deslumbró con lo que trajo. Lo que llevó fue la cerámica porque era un mundo precerámico; los metales, porque estaban en la edad de piedra y la textilería porque se cubrían con entrelazados de fibra. Además, 500 años después existe la danza del rey Tupa, que se sigue bailando.

Y en la isla de Pascua usted encontró una construcción con características incas llamada Vinapú.
La leyenda del rey Tupa estaba en las Marquesas, en Nuku Hiva, en Mangareva, pero no en Pascua. ¿Qué había sucedido? Pues que no lo llamaban Tupa sino Mahuna-te Ra’á, que se traduce como «hijo del sol». Y allí es que viene la leyenda de la doncella Uho, que se la roba un príncipe, el hatun auqui, que todavía no es inca. Y esto es muy interesante, porque coincide con la salida del inca y con el levantamiento de este templo de Vinapú, donde creo que dejó mitimaes. Porque donde él iba yendo, iba construyendo maraes o templetes, que los tapiza con piedras al estilo imperial del Cusco. En Pascua, existen palabras quechuas. Lo que tienen en la cabeza esos monolitos llamados moais, es una corona de piedra roja, y el tocado se llama puka. Y puka en quechua es rojo. Asimismo hay noticias de viajes de Moquegua a Pascua y de Pascua a Moquegua.

¿Qué ganó Túpac Yupanqui con este descubrimiento?
Económicamente fue un fracaso y políticamente también, porque fue muy lejana. Porque los incas eran muy soberbios y cuando se encontraban una gente muy primitiva eran de los que daban media vuelta y decían «estos no merecen tenernos por señores». Eso pasó en la costa del Ecuador, con los indios de Puerto Viejo, que eran bastante atrasados. Y en el sur de Chile, Túpac Yupanqui llegó hasta ver desde la orilla la isla de Chiloé, y no siguió porque no le interesó.

Después de descubrir Oceanía, ¿por dónde continuó sus conquistas?
Por el mar ya sabía lo que había, por el oriente navegó en las balsas ecuatorianas, las reprodujo en el río Amarumayo, que es el Madre de Dios y se fue hasta Bolivia y llegó hasta el Brasil. Y todavía mandó gente por tierra para que fuera más adentro, donde estaba el río que todavía tiene el nombre de Paititi. Era un gigante en materia de conquistar. En sus tiempos partieron expediciones que llegaron a México. En este momento hay pueblos allí que se reconocen oriundos del Ande. Yo pongo en su sitio histórico a Túpac Yupanqui.

Vídeos históricos:

24 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. estas historias nos invitan a reflexionar sobre la riqueza y diversidad de las culturas precolombinas en América del Sur y la importancia del mar como una parte fundamental de sus vidas. También nos recuerdan que la historia y el conocimiento del pasado son continuamente reevaluados y enriquecidos por nuevos hallazgos y estudios arqueológicos, lo que nos permite comprender mejor nuestras raíces y el desarrollo de la humanidad a lo largo del tiempo.

  2. El surf es un deporte acuático que se originó en las antiguas culturas polinesias en el Pacífico. Si bien es cierto que las antiguas culturas peruanas, como la cultura Moche, utilizaron embarcaciones llamadas «caballitos de totora» para navegar en el mar, no se considera que practicaran el surf tal como se conoce hoy en día.
    Los caballitos de totora eran pequeñas embarcaciones hechas de juncos de totora que los pescadores utilizaban para navegar y pescar en las aguas costeras. Aunque estos caballitos de totora podían deslizarse sobre las olas, no se practicaba el surf en el sentido moderno de montar las olas con una tabla.
    Es importante reconocer y valorar las culturas antiguas y su relación con el mar, pero en cuanto al origen del surf como deporte, se considera que se originó en las islas polinesias y no específicamente en Perú con la cultura Moche.

  3. El artículo resalta la figura de Túpac Yupanqui, el Inca conquistador, quien desempeñó un papel importante tanto en la historia del surf en Perú como en la posible expedición a Oceanía. A través de la información presentada, se sugiere que Túpac Yupanqui lideró una expedición hacia las islas de la Polinesia en busca de riquezas y nuevos descubrimientos. Esto posiciona a Túpac Yupanqui como un líder audaz y visionario, que trascendió las fronteras conocidas en su época y dejó un legado de exploración y expansión en la historia del antiguo Perú.

  4. :xtraordinaria referencia histórica de alto nivel. Túpac Yupanqui se detuvo en el Paititi, probablemente por lo densa de la selva amazónica y las pocas razones estratégicas para conquistarla; sin embargo, la incógnita mayor se encuentra al lado opuesto, en el Océano Pacífico. Toda su flota naval fue de caballitos de totora. Orgullo de peruanidad. Hermosa historia realidad y expansión que engrandecio nuesttro territorio.

  5. Un titan del incanato nustro Tupac Yupanqui, fue el décimo Inca o soberano del Imperio incaico. Fue hijo y sucesor en el trono del inca Pachacútec, junto al cual asumió el correinado probablemente entre los 15 y 30 años de edad (entre 1456 y 1461). Luego, tras la muerte de su padre, se hizo cargo absoluto del poder. Un excelente artícullo

  6. Con Tupac yupanqui, este joven dirigente realizó, quizá, la mayor expansión de cualquier imperio en la América precolombina. Bajo su mando, el Tahuantinsuyo se extendió desde Quito (Ecuador) hasta el río Maule (Chile). Un hecho histórico que heredo el perú como país en su territorio y sus riquezas.

  7. Brillante historiador josé antonio del Busto. La gesta del Inca, Quizá su trabajo más sorprendente sea haber reunido en su último libro treinta pruebas contundentes que demostrarían que el inca Túpac Yupanqui descubrió Oceanía. Gran contribución histórica

  8. José Antonio del Busto es uno de los historiadores más importantes del país. Con 50 libros escritos, acaba de publicar uno donde revela que Túpac Yupanqui fue el primer descubridor del continente de Oceanía. Se apoya en treinta pruebas contundentes.

  9. Túpac Yupanqui, décimo Inca del Cusco y segundo Emperador del Tahuantinsuyo, es el personaje a quien el Perú, casi en su totalidad, debe sus actuales fronteras. Se le llamaría «El resplandeciente» y fue el personaje que, siendo Hatun Auqui o príncipe heredero , zarpó en una armada de balsas a vela , a descubrir las Islas del Poniente: Auachumbi y Ninachumbi. Por sus conquistas algunos historiadore lo han comparado con la grandeza de Alejandro magno.

  10. Excelente artículo. La expedición inca a Oceanía fue una expedición realizada por el entonces auqui (príncipe heredero) Túpac Yupanqui, quien luego se convertiría en Sapa Inca, aproximadamente en el año 1465.
    Al llegar a la isla Puná, en la actual Ecuador, Túpac Yupanqui recibió noticias por parte de algunos comerciantes de la existencia de dos islas: Ahuachumbi y Ninachumbi, que se decía albergaban múltiples recursos.​
    Sabedor de las noticias, Túpac Yupanqui preparó una expedición con 120 embarcaciones y 20 000 hombres. El viaje a las «islas» le tomó un año aproximadamente. Vale difundirlo.

  11. La expedición inca a Oceanía fue una expedición realizada por el entonces auqui (príncipe heredero) Túpac Yupanqui, quien luego se convertiría en Sapa Inca, aproximadamente en el año 1465. Su floata naval fue con caballitos de totora y grandes surfistas para descubrir Oceanía.

  12. Los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surfeando y surcando las olas. Esto lo aprendieron los Incas y es un legado hasta hoy. Eso posibilito que su navegantes con Tupac yupanqui llegasen a la Polinesia Oceanía.