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sábado, junio 25, 2022
Entrevista honorífica a Julio Velarde, presidente del BCR: “Tenemos un problema...

Entrevista honorífica a Julio Velarde, presidente del BCR: “Tenemos un problema serio de crecimiento” 

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Julio Velarde, presidente del BCR: “Tenemos un problema serio de crecimiento” 

La inversión pública viene cayendo hace cinco meses y la privada no mostraría un avance significativo este año. Y, aunque la inversión minera como la no minera preocupan, no nos encontramos camino a una recesión.

"No se ha producido todavía un evento tan grave que lleve a una contracción de la economía". (Foto: Lino Chipana / GEC)
«No se ha producido todavía un evento tan grave que lleve a una contracción de la economía». (Foto: Lino Chipana / GEC)

María Rosa Villalobos

María Rosa Villalobos. Editora de Economía y Día 1. El Comercio

maria.villalobos@comercio.com.pe

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El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) cumple un siglo este miércoles 9 de marzo. Durante su existencia, el ente emisor ha sabido esquivar y enfrentar los vaivenes políticos y económicos locales e internacionales. Hoy, el BCRP es una de las instituciones más sólidas de nuestro país a punta de esfuerzo, reglas claras, y profesionales calificados y honestos.

En esta entrevista para El Comercio, la memoria enciclopédica de Julio Velarde, su presidente, nos ayuda a repasar algunos de los momentos más significativos del BCRP, la historia de la economía peruana, y la álgida coyuntura política y económica que atravesamos.

—Hemos sido el primer país en tener un Banco Central en la región, el primer país en tener un tipo de cambio flotante, el primer país en fijar una meta de inflación partiendo de una inflación negativa. ¿Parte de la solidez que tiene hoy el Banco Central se debe a que se tomaron estas decisiones estructurales de manera temprana?

Creo que ha sido consecuencia de un proceso, un proceso que ha tomado muchos años. Creo que la hiperinflación fue la culminación de una situación de dominancia fiscal […] Inicialmente, cuando se funda el Banco Central hace 100 años tuvo la prohibición de financiar al Gobierno, pero eso cambió en los treintas por la Gran Depresión. Y después, casi hace un juego de cuánto prestar al Gobierno durante gran parte de su historia. Incluso había un gerente general, en la década de los cuarenta, que al funcionario que entraba al Banco Central le decía: “imagínate que trabajar en el Banco Central es como si tuvieras una gran caja de dinero”. El Gobierno siempre va querer meter la mano para sacar los billetes. Tú tratas que saque lo menos posible. Ese es el arte del banquero central. […] Cuando se vio el desastre que fueron las políticas de los ochenta -de la segunda mitad de los ochentas-, creo que hubo este consenso de que era imposible que el país se recuperara sin la estabilidad macroeconómica. Y, para eso, se necesita un Banco Central autónomo.

—¿Cuáles son los componentes de la estabilidad?

Uno es la autonomía del Banco Central, un Banco Central técnico y autónomo. Y, segundo, el control de las cuentas fiscales […] Y, tercero, hay que estar mirando con mucho cuidado lo que se llama el ciclo financiero, el comportamiento de las entidades financieras, porque muchas crisis en el mundo -y en el pasado- se han originado por el sector financiero. Las más visibles de 2008 en Lehman, pero tenemos realmente una serie. La crisis que llevó a la inflación negativa, a la que usted hizo referencia [en] el 2001, vino de una crisis bancaria en 1998 en el Perú. Si mantenemos la estabilidad financiera, estabilidad macroeconómica con un Banco Central autónomo y cuentas fiscales ordenadas, yo creo que están los cimientos para poder crecer […] Sin esos cimientos es imposible levantar una casa sólida.

—Usted ha mencionado la palabra crisis. En nuestra historia, tenemos cinco grandes depresiones y en este momento tenemos también una crisis política y económica. El Banco, en su historia ha atravesado varias. ¿Qué magnitud cree usted que tiene la crisis que vivimos hoy?

No se ha producido todavía un evento tan grave que lleve a una contracción de la economía. Lo que estábamos teniendo es una ralentización del crecimiento. Si uno ve el cuarto trimestre de 2020, ya prácticamente recuperó el nivel prepandemia. En el 2021, en gran medida por la incertidumbre política, este crecimiento se ha ralentizado. La inversión privada el año pasado creció casi 40%, pero en el último trimestre ya creció menos de 3%. Casi todo el criterio de inversión privada se dio en el primer semestre. La inversión pública, que estaba creciendo desde octubre de 2020 -el último mes de Toni Alva-, está cayendo los últimos cinco meses. Es decir, hay componentes, algunos que no tienen que ver con la incertidumbre, sino con el manejo, con la gestión pública misma. Lo que esperamos es un crecimiento bajo, un crecimiento de inversión privada este año de 0%, pero no es que estamos entrando a una recesión.

El Banco Central, con sus intervenciones cambiarias, que han podido ser muy criticadas -hemos intervenido con casi US$17.000 millones el año pasado entre ‘spot’ y derivados-, creo que ayudó a que el dólar no se disparara y lo hicimos en un escenario en el que incluso ganamos reservas. O sea, que la solidez percibida de la economía peruana no es tan débil. Por eso, decir crisis … Tenemos un problema serio de crecimiento. Para que un país crezca se necesita de un director de orquesta experto, intérpretes que sean los adecuados, una partitura compartida entre todos. Algunos elementos no están presentes.

—Retomando el tema de la estabilidad, ¿cree que tal vez este Gobierno tenga que hacer bastante más para asegurar esa estructura?

En este momento, no veo recesión. Veo más una crisis política, en todo caso. Una crisis que se ha ido gestando en los últimos años, eso es cierto. Hay un desaliento de la población con respecto a líderes políticos desde hace un tiempo, respecto a instituciones. Entonces, no es el ambiente más favorable probablemente para crecer y lograr acuerdos, etc.

—Los mismos partidos.

Los partidos casi han desaparecido y desgraciadamente la gente comienza a aprender a ser político, incluso gestión pública, a lograr consensos, a lograr acuerdo a través de partidos políticos. Una persona que entró a un partido político a los 20 o 22 [años], a los 40 [años] ya ha venido viendo temas que afectan a la economía y al país en general durante 20 años. Entonces, ya tienes cierta idea de qué cosa funciona y qué cosas no. Cuando son políticos que aparecen de la noche a la mañana, este aprendizaje no se ha dado […] Los partidos políticos están débiles en todas partes. Lo hemos visto en países donde eran muy fuertes los partidos como Colombia y Chile. Se han debilitado totalmente.

—Tenemos “hiperlíderes”. Personas como Putin o Trump.

Incluso en Francia los partidos se han debilitado […] Acá hemos tenido un partido con la “K”, Uribe se presentaba con la “U” en Colombia. En Europa, que el partido de Emmanuel Macron tuviera como iniciales “EM”…Eso para un país europeo, además el más racional supuestamente, era un poco extraño.

¿La crisis de refugiados ucranianos va camino a convertirse en la más grande de la historia en Europa?

La ofensiva militar rusa sobre Ucrania ha provocado la huida de 1,2 millones de personas que ahora buscan refugio en las naciones cercanas. A este ritmo, la situación podría escalar hasta convertirse en una de las mayores crisis de refugiados en la historia del Viejo Continente.

—Marine Le Pen sigue como segunda en Francia.

En Francia tenemos la polarización. Hay otro candidato ahora que está muy fuerte, también de derecha, no recuerdo su nombre, pero [Jean-Luc] Mélenchon, que era la izquierda que tuvo más votos que los socialistas en la elección pasada, defendía el modelo bolivariano, el modelo de Venezuela. Esto en Francia, ya se puede imaginar qué significa eso.

—Regresando al Perú, retomo otro de los cimientos de estabilidad, la meritocracia. El Banco Central es una institución autónoma, independiente y sólida, en gran parte, debido a la meritocracia. Tras 100 años, ¿qué se puede hacer para seguir fortaleciéndola? El Congreso respetó la elección de los directores del Banco el año pasado con un criterio técnico que otros Congresos no han tenido.

[Sonríe] La pregunta es meritocracia, ¿no?

—Sí, meritocracia.

Hace ya 57 años se comenzó un curso de economía, que ha sido el canal por el que han estado ingresando la mayor parte de los economistas del Banco. Hace 16 años se comenzó con un curso de finanzas porque manejamos reservas. Gran parte del trabajo del Banco tiene que ver con finanzas […] En el curso de finanzas estamos captando a los mejores alumnos de las mejores universidades, probablemente porque tengan una oportunidad de trabajo también después fuera del Banco Central. Tenemos una serie de profesionales bastante calificado, bastante bueno. Le puedo asegurar que es completamente meritocrático. El que alguien haya entrado al Banco siendo primero en el curso, no garantiza que vaya a ascender si es que después no muestra sus calidades a lo largo de su carrera. Hay gente que entró hace 30 años que no ha ascendido porque no ha mostrado las condiciones para seguir ascendiendo. A diferencia de lo que pasa en otras instituciones -y no voy a mencionarlas para no ofender- en las que se asciende, muchas veces, por años transcurridos.

—Respecto a los ministerios, hay un deseo generalizado de mejorar el tipo de profesional que se encarga de la gestión pública y del desarrollo de políticas públicas. ¿Cómo cree que afecta, sobre todo en los ministerios, no tener personas preparadas para realizar una adecuada gestión?

Lo ideal es tener al mejor personal en los puestos altos de gestión pública […] Debe ser meritocrático también el resto del sector público.

—Tenemos a la economía moviéndose, pero tal vez no como se hubiera esperado. Justamente, por temas internos. ¿Cómo ve el desarrollo económico en el corto y mediano plazo?

Vamos a sacar unas proyecciones en pocas semanas, las últimas que tenemos publicadas son de [un crecimiento] de 3,4% este año, que sería dentro de los seis países de América Latina, el segundo más alto después de Colombia -en cuanto a proyecciones, obviamente-. Y nuestra inflación, a pesar de estar subiendo, también sería la más baja de los seis países más grandes y medianos de América Latina. El crecimiento [peruano], en una región que está creciendo pobremente, está siendo un poco mejor. Pero, es un crecimiento pobre, ciertamente.

—¿La inversión minera preocupa?

La inversión minera y la no minera. Todavía tenemos la fuerte inversión de Quellaveco, que va a apoyar particularmente este primer semestre y después los proyectos son contados. Newmont ha pospuesto hasta fin de año su proyecto de sulfuros. Ojalá pueda adelantarlo.

¿Cuáles son las multas para ciclistas que se aplican desde hoy?
El MTC informó que terminó el periodo de sanciones educativas e inicia el de multas efectivas. Son cuatro grupos de infracciones que contemplan multas de hasta 368 soles.

—No parece querer adelantarlo.

Lo que pasa es que se anuncia un impuesto a la minería y no se sabe si va a haber o no va a haber. Ese caso, sin un marco tributario claro, es difícil que atraiga nueva inversión.

—El ex ministro [Pedro] Francke apelaba a la solidaridad con respecto al impuesto minero. ¿Es lo que se necesita?

No podemos estar cobrando mucho más de lo que cobran otros países mineros, no se trata de solidaridad o no. Realmente no hay nada más cobarde que el dinero. Si usted quiere poner un impuesto muy grande a alguna gente, ahora con teletrabajo, puedes comenzar a trabajar desde fuera inclusive. Hay que tener mucho cuidado, hay que ser prudentes. Sí, nos gustaría cobrar más, pero esa tasa mayor debe guardar consonancia con otros países mineros si queremos atraer inversión minera.

—Siendo este un momento en el que debemos ser responsables respecto a las decisiones económicas, otra de las cosas que el Gobierno está impulsando es el aumento de la remuneración mínima vital. ¿Es el momento adecuado?

Hay que ser siempre prudentes […] La mayor parte de los estudios apuntan a que si es que no está muy atrasada la remuneración mínima, probablemente tienda a disminuir la oportunidad de empleo. No todos los estudios, pero la gran mayoría, incluso los que se han hecho en el Banco Central. Como de todas maneras tiene que ajustarse periódicamente el sueldo mínimo, lo único que uno tiene que buscar es que sean prudentes [los ajustes].

—Usted, como presidente y director –en su momento- del Banco Central no ha trabajado solo, tiene un equipo. Tanto Renzo Rossini como Martha Rodríguez han compartido con usted durante estos años.

[Renzo Rossini] ha sido mi alumno. Amigo mío por 30 años […] Ha sido director del Banco, ha sido gerente general. Yo creo que hubiera sido el sucesor ideal, pero el Covid se lo llevó.

—¿Cuál ha sido el aporte del señor Rossini?

Creo que ha contribuido a organizar el Banco […] Este proceso de tecnificación del Banco es un proceso que ha tomado varios años, y lo cierto es que el Banco Central de hoy es bastante distinto al que había hace 15 años, en el buen sentido de la palabra. Creo que, en conjunto, se tienen mejores profesionales, [personas] más calificadas. En algunos campos previamente había faltado un poco más de capacitación más estricta, como en el manejo de reservas, operaciones […] Creo que [Renzo Rossini] ayudó a dar ese paso.

—¿Y la señora Rodríguez?

Martha ha sido coautora conmigo de varios artículos. Ella fue la que me trajo al Banco en el noventa porque ella asesoraba a Fujimori. Yo más bien había apoyado a Vargas Llosa. Me pidió, cuando entró Hurtado Miller, que asesorara […] y entré al Banco nombrado por el Congreso. Estuve con ella de 1990 a 1992 y un momento en el que no había presidente de directorio. No hubo presidente de directorio durante los primeros cuatro o cinco meses de Fujimori. El manejo del Banco básicamente lo hicimos ambos.

—Y en esa época, en el noventa, ¿en algún momento se pensó en dolarizar la economía?

Sí, sí, sí. Hubo presiones muy fuertes, inclusive de algunos ministros y asesores del ministro de Economía. Felizmente no se hizo, hubiera sido un desastre porque nos alineaba con la política monetaria norteamericana […] Si no pasa nada, no tiene mucho efecto, pero si el otro país tiene que expandir, cuando a nosotros nos toca más bien contraer algo –o al revés-, la situación se vuelve insostenible. Hubiera sido peor que Argentina, hubiera sido como Argentina con [Domingo] Cavallo (ex presidente del Banco Central de Argentina). Con Cavallo daba la impresión que todo estaba creciendo fuerte hasta la paridad de un peso por un dólar. Y ahora, ¿a cuánto está el dólar en el mercado paralelo? Casi doscientos pesos, de un peso por dólar que era antes –el paralelo, no el oficial-.

—En ese momento, decidir fijar el tipo de cambio flotante seguramente fue difícil.

Sí, fue difícil, pero son esas decisiones que se toman rápidamente, pero responden a un bagaje que uno tiene de antes.

—Y el, “que Dios nos ayude”. Entiendo que fue idea de Felipe Ortiz de Zevallos.

Por lo que recuerdo, sí, porque él participó en la redacción del discurso.

—De su experiencia como presidente y como director del BCR, ¿cuál ha sido el momento más difícil?

La hiperinflación ha sido difícil.

—¿Lo más difícil?

No sé, uno está acostumbrado ya a los momentos difíciles. Antes de Lehman, el Perú no existía en el mapa financiero y comenzaron a llegar miles de millones, apreciando el sol. ¿Cómo manejar eso? Y después viene Lehman. La sensación de todos era que era la Gran Depresión. Era que el mundo se derrumbaba, que podíamos tener realmente una caída de producto enorme -como parecían mostrar las cifras inicialmente-, y nadie sabía qué podía pasar y si podía ser toda una década perdida como fueron los treintas en gran medida. El año pasado, la incertidumbre política, las presiones cambiarias, uno no sabía cuándo se iba a estabilizar la confianza. Son un montón de momentos difíciles.

—¿Cree usted que la resiliencia macroeconómica puede en algún momento, en este quinquenio por ejemplo, ceder a la incertidumbre?

Sí, claro que sí. Espero que no. El Banco Central va a tratar de mantener la sensatez, espero que el Ministerio de Economía también. Así al menos los peores efectos podrían evitarse.

—¿Hay algo que el Banco Central mire con cautela?

Muchísimas cosas […] El Banco Central lo que quiere es que la economía se mantenga, que el barco siga flotando y si es posible que avance, aunque el viento esté en contra. Eso es todo. La parte política, como ciudadano tengo opiniones muy claras y muy firmes. Pero, como presidente del Banco Central tengo que preocuparme más bien de transmitir confianza y buscar siempre la estabilidad. Por eso no contesto algunas preguntas políticas, porque como ciudadano estoy dispuesto a contestar todo, pero como presidente [del BCR], no me corresponde.

—En el último tiempo, cuando el tema político ha estado muy álgido y se ha hablado de estabilidad, su nombre siempre ha saltado…

De las cosas más recientes […] el 29 de julio, la juramentación, feriado. ¿Usted se imagina? Se anuncia una juramentación a las 7 de la noche. A las 10 y pico no ha jurado el Gabinete y no hay ministro de Economía. ¿Qué espera que piensen los mercados al día siguiente? Y sin ninguna comunicación al Banco Central de qué podía pasar. Ese momento fue uno de los de mayor depreciación y mayor venta de dólares. Nadie sabía qué podía pasar y la situación no era solo política, sino inclusive de desorden mayor. Momentos como ese hay, o que se anuncie la nacionalización de Camisea o se anuncie que se van a cerrar minas. Todas esas cosas mueven los mercados permanentemente.

—Y más allá de la decisión que se tome, se trata de la comunicación.

Creo que no son conscientes a veces o no les importa, del efecto que tienen algunas declaraciones.

—Nuevamente, cada vez que han pasado estas cosas tan difíciles, su nombre salta. Usted es consciente de que da tranquilidad. ¿Lo siente como una responsabilidad, una presión?

[Sonríe] Yo pensaba irme. Bueno, dependía si me ofrecían o no [volver a ser presidente del BCR], pero pensaba irme a pesar de que me lo ofrecieran. Si hubiera estado seguro que me reemplazaba una persona que pudiera manejar ciertas cosas…Pudo haber sido [Renzo] Rossini o podría mencionar otros, como Liliana Rojas Suárez. En parte [a esta última] le faltaría conocer un poco más del Banco Central, pero podría ser una excelente presidenta del Banco Central. Probablemente, sea la más reconocida entre hombres y mujeres. El problema es los nombres que escuchaba que podían entrar, sí me daba cierto temor de que no pudieran estar…no quiero meterme en tantos detalles. Creo que su intervención en el manejo, tanto de liquidez como del tipo de cambio, hubiera podido no ser tan positivo.

—Pero, ¿es un peso o lo asume como parte de su rol?

Un poco [lo asumo] como parte de mi rol.

—Normalmente los banqueros centrales son personas que se mantienen mucho tiempo en sus cargos. Está, por ejemplo, un banquero central de Arabia Saudita que se mantuvo por 29 años. El banquero central de Rumanía esta en funciones desde 1990.

[Desde] 1989 o 1990 está. Stefan Ingves, de Suecia, está antes que yo. Está Héctor Valdez, de República Dominicana, que tiene más de 20 años.

—¿Este período para usted sería el último?

Sí, eso espero. Ya no desearía más. En todo caso, un año más o medio año más, pero no estaría pensando en otro período.

—¿Qué piensa hacer después?

En principio nada. [Ríe]. Ya me preocuparé cuando llegue el momento.

—Entrando al terreno internacional, el tema de Rusia es particular. Es una guerra en pleno siglo XXI. ¿Cómo cree que esto puede afectar a la economía mundial y a la economía peruana?

Todavía es un poco prematuro saber todas las consecuencias. Ya se está introduciendo un efecto recesivo en cuanto a aumentos fuertes de energía y de granos. El precio de petróleo está subiendo desde el 2020 más de 100%. El precio del trigo, desde el 2019, ha subido más del 100 %, aceite de soya más de 100%, en dólares. No solo se trata de que sube el tipo de cambio, sino que todo en dólares está subiendo fuertemente y esa presión va a continuar. Es difícil saber todavía cuánto durará esta presión, porque los países importadores y el mundo tampoco quieren que suban los alimentos y el petróleo.

Lo otro es que puede afectar al sistema financiero […] Usualmente los Bancos Centrales están separados del Gobierno. Por ejemplo, Argentina. No se le puede embargar las cuentas del Banco Central […] Ahora sí se han tocado las cuentas del Banco Central [de Rusia]. No sé qué consecuencias podría tener el sistema financiero de pagos a futuro, porque obviamente muchos países están preocupados de que este tipo de sanciones estén buscando ese otro sistema más alternativo. Usar otras monedas, otro instrumento para reservas, etc. No creo que sea el caso de Perú. Esperemos no tener que estar en esa situación nunca, pero si van a haber otros países interesados […] Nadie que está sujeto realmente a lo que desea un grupo de países con respecto a los activos. Con esto no defiendo la invasión rusa, me parece un horror. El que las potencias crean que ellos no se sujetan las normas de derecho internacional, eso ha pasado siempre, pero no deja de ser un abuso.

—No hay manera de controlarlo.

No queremos que se contagie mucho a otros precios.

—El escenario de pagos financieros está cambiando continuamente. Nadie tiene realmente una idea clara de lo que podemos tener en los próximos años. ¿Ha empezado el inicio del fin del ‘cash’?

Hay países en los que el uso del ‘cash’ es bastante limitado. En China ahora mismo, todos los pagos se hacen con plataformas, por ejemplo, Alibaba, Alipay, con el teléfono. Las tarjetas de crédito son muy comunes en otros países, pero en Suecia, incluso las propinas que da uno en la iglesia, lo que le da uno a un mendigo o comprar un periódico…todo se hace con transferencias bancarias. Inglaterra está obligando a que se acepte el ‘cash’ por la gente que no tiene cuentas bancarias. Alguien, por ejemplo, que ha salido de la cárcel, el banco no le quiere dar una cuenta. O gente mayor. Creo que probablemente el ‘cash’ subsista por un tiempo largo, porque hay muchas cosas que no son ilegales, pero no se quiere que se deje huella. Puede ser desde el regalo a la amante o el gasto en salud que la gente no quiere que se entere […] Nosotros estamos buscando que se interconecten todas las plataformas de pagos, pero…

—Parece una tarea casi imposible, ¿no?

Estamos en eso. Ya se está trabajando. Cada uno quiere enmascarar las cuentas, que el otro banco no sepa que el señor Loyola, por ejemplo, tiene un monto de dinero en tal cuenta porque es información que cada banco quiere mantener. Además, tal vez haya que pagar algún ‘fee’ para que se usen sus plataformas. Se está trabajando fuertemente en eso. Nosotros estamos presionando, pero el gasto de inversión tienen que hacerlo ellos [los bancos]. Hay un límite de cuánto podemos presionar. Es indispensable. En una reunión en la que Renzo Rossini convocó a los gerentes generales de bancos, antes de la pandemia, se comprometió a hacerlo en un plazo bien corto [ríe], pero por la pandemia todo se retrasó, pero esperemos que todo se dé lo más rápido posible.

—¿Podemos alcanzar, en el tiempo necesario, la inclusión financiera en el Perú? Quizá a través de las microfinancieras sea una estrategia más eficiente.

Muchas son plataformas que tienen que desarrollarse más. Felizmente se dio una autorización, que consiguió el [ex ministro] Francke. La banca virtual, que es algo que viene pidiendo el Banco Central hace 15 años […] Además, facilitar las instituciones más pequeñas sin tanto capital. Una subvención un poco más ‘light’, más ligera, pueda tal vez establecerse. Y, por lo que sé, hay varios interesados […] Las fintech de crédito están creciendo. En general, han tenido menos éxito en el mundo de lo que uno esperaba. Los algoritmos que han desarrollado para saber quien es buen pagador, por ejemplo, a veces ha creado problemas, pero creo que se va a seguir mejorando. Lo que hay mucho son estas plataformas, que son las que concentran más crédito […] En crédito de consumo, las plataformas norteamericanas tienen más de 50% de los créditos de consumo. El hipotecario tiene casi 60%. No son los bancos, sino estas plataformas las que están creciendo.

—¿Y la regulación?

Los regulados siempre van a estar un paso delante que los reguladores. Además, no está tan mal. Realmente creo que si se hubiera controlado muy estrictamente estas billeteras digitales, probablemente no hubieran tenido el éxito espectacular que han tenido en estos últimos dos años. Mejor es que puedan crecer con una regulación muy ligera y poco a poco. Y, conforme crecen, se van poniendo mayores requisitos. No bloquear la iniciativa, sino regularlas cuando comiencen a ser más grandes. De lo contrario, estaríamos limitando la innovación.

—Si bien no esperamos una recesión, las cosas están complicadas…

A pesar del pesimismo que se tiene, este año no va a ser tan malo, en principio. Como mencioné, vamos a ser de las economías más grandes de Latinoamérica que crezca más, detrás de Colombia probablemente, y con la inflación más baja.

—¿Llegaremos al rango superior de la inflación al final del año?

Nosotros pensábamos llegar a fin de año antes de lo de Rusia. También todos los bancos. Si no llegábamos a fin de año, llegábamos en el primer trimestre del próximo año. Ahora, con este escenario de Rusia se vuelve más complicado. Si esta presión sobre el precio de energía y granos se mantiene en los siguientes meses, sí va a ser difícil llegar a la meta este año.

—Imagino que eso se visibilizará mejor en julio.

Sí, yo creo que sí. Es un proceso y es completamente ajeno a política monetaria. Lo que no queremos es que se contagie mucho a otros precios […].

—Disculpe, estaba usted hablando sobre el pesimismo…

¡Ah! No es que la situación sea muy buena, pero ha habido momentos peores y no le estoy hablando de la guerra con Chile. Si uno compara 1985 – 1990, no hay comparación. O incluso, el gobierno militar. Hubo un choque parecido en 1973. El gobierno militar decidió no subir el precio del petróleo, la inflación la controló por un tiempo y después se disparó enormemente, perdimos casi todas las reservas […] Si uno estudia los períodos de gran caída [de la economía, concluye] que el Perú ha crecido a buenas tasas. Por eso la importancia de una política monetaria y fiscal ordenada.

—La preocupación está en cómo este Gobierno realmente da estabilidad o la asegura. ¿Ha hecho algo por la estabilidad o la confianza?

[Ríe]

—La estabilidad, tanto de la política monetaria como fiscal son importantes, pero en este momento la fiscal está más complicada.

Dicho sea eso, hemos sido uno de los países, junto a Brasil, que ha reducido más rápido su déficit fiscal. En el 2020 fue 8,9%. El año pasado fue 2,6%. Hay una reducción bien importante, más que casi cualquier otro país.

—Las cifras las entendemos todos. Es más un tema de percepción sobre la política local, es un tema que mueve una aguja diferente.

Estoy de acuerdo, pero lo comentaré dentro de cuatro años y medio [ríe].

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#Entrevista a Julio Velarde: Los grandes retos de la política monetaria en la era post pandemia. INFOX

20 Comentarios

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  1. De lo expresado en este artículo, el centro significativo es comprender la situación futura del país en base a los sucesos actuales, es decir, que el Perú tiene un problema de crecimiento; pero eso no significa que nos encontremos camino a una recesión. En efecto, si analizamos todo lo mencionado por Julio Velarde, comenzando por la importancia que tiene el BCRP y como este ha ido enfrentado los vaivenes económicos, siguiendo por la solidez que manifiesta, gracias al tipo de cambio flotante y a decisiones en torno a un proceso estructural de muchos años, se llega a considerar su autonomía. Ahora los puntos claves que articula dichos sucesos, son muchos, como la pandemia, la incertidumbre y crisis política provocada por la incapacidad del gobierno, la falta de un mejor personal en el sector público, la preocupación minera y no minera; todo esto conlleva a la ralentización del crecimiento económico afectando la inversión pública y privada […] esto resume que el Perú está creciendo pobremente y considero que la evaluación de periodos anteriores con la realidad actual es una manera de visualizar mejores soluciones en conjunto con políticas monetarias y fiscales ordenadas, como también del buen manejo de los recursos y ampliando la especialización que cataloga al Perú solo como un país exportador y extractor de minerales, para así expandirse y hacer frente a esta dificultad.

  2. este articulo nos comparte la gran informacion del un enorme crecimiento de economia en nuestro pais , es una locura pensar que en un pais lleno de riquzas lleno una gastronomia exquisita , los precios estan por las nubes y lo mas perjudicados de todo esto son las personas que no tienen un trabajo estable y fijo esto es realmente indignante y todo gracias alas incapacidades politicas que diariamente sufre nuestro pais es increible como la política peruana esta llevando ala crisis mas alta en el peru ; un poco de reflexion en quienes de aqui a 5 años nos van a gobernar porfavor consiencia tiene que pasar siempre el mal para poder reflexionar y poder elegir bien ; excelente articulo

  3. El que alguien haya entrado al Banco siendo primero en el curso, no garantiza que vaya a ascender si es que después no muestra sus calidades a lo largo de su carrera. Hay gente que entró hace 30 años que no ha ascendido porque no ha mostrado las condiciones para seguir ascendiendo. A diferencia de lo que pasa en otras instituciones -y no voy a mencionarlas para no ofender- en las que se asciende, muchas veces, por años transcurridos.
    Y, aunque la inversión minera como la no minera preocupan, no nos encontramos camino a una recesión. Esta irregularidad económica ya no es problema de gestión del BCR sino la mala política del gobierno de Pedro castillo y su entorno político de Perú libre que nos llevan al desgobierno.

  4. EVELYN MELISSA DOLORES RAMÍREZ – DEFENSA NACIONAL- ADM DE EMPRESAS- 10MO CICLO UNFV – SECCIÓN B

    Es muy cierto lo que dice este artículo el problema del crecimiento económico en nuestro país está aumentando debido a la inestabilidad política que tenemos como país y debido a otros factores siendo uno de ellos el problema que está habiendo entre Rusia y Ucrania que no solo nos afecta a nosotros los peruanos sino también a otros países exportadores de productos directamente a esos países y que ahora por la guerra no lo pueden realizar con normalidad lo que les afecta y nos afecta significativamente.

  5. Velarde hace una referencia a la meritocracia que debería tener todo gobierno evaluando sus funcionarios y no nombrándolos por partidismo o parentesco y con antecedentes penales. Hace ya 57 años se comenzó un curso de economía, que ha sido el canal por el que han estado ingresando la mayor parte de los economistas del Banco. Hace 16 años se comenzó con un curso de finanzas porque manejamos reservas. Gran parte del trabajo del Banco tiene que ver con finanzas […] En el curso de finanzas estamos captando a los mejores alumnos de las mejores universidades, probablemente porque tengan una oportunidad de trabajo también después fuera del Banco Central. Tenemos una serie de profesionales bastante calificado, bastante bueno. Le puedo asegurar que es completamente meritocrático. El que alguien haya entrado al Banco siendo primero en el curso, no garantiza que vaya a ascender si es que después no muestra sus calidades a lo largo de su carrera. Hay gente que entró hace 30 años que no ha ascendido porque no ha mostrado las condiciones para seguir ascendiendo. A diferencia de lo que pasa en otras instituciones -y no voy a mencionarlas para no ofender- en las que se asciende, muchas veces, por años transcurridos.

  6. Muy interesante la declaración del Dr. Velarde. No se ha producido todavía un evento tan grave que lleve a una contracción de la economía. Lo que estábamos teniendo es una ralentización del crecimiento. Si uno ve el cuarto trimestre de 2020, ya prácticamente recuperó el nivel prepandemia. En el 2021, en gran medida por la incertidumbre política, este crecimiento se ha ralentizado. La inversión privada el año pasado creció casi 40%, pero en el último trimestre ya creció menos de 3%. Casi todo el criterio de inversión privada se dio en el primer semestre. La inversión pública, que estaba creciendo desde octubre de 2020 -el último mes de Toni Alva-, está cayendo los últimos cinco meses. Es decir, hay componentes, algunos que no tienen que ver con la incertidumbre, sino con el manejo, con la gestión pública misma. Lo que esperamos es un crecimiento bajo, un crecimiento de inversión privada este año de 0%, pero no es que estamos entrando a una recesión.
    El Banco Central, con sus intervenciones cambiarias, que han podido ser muy criticadas -hemos intervenido con casi US$17.000 millones el año pasado entre ‘spot’ y derivados-, creo que ayudó a que el dólar no se disparara y lo hicimos en un escenario en el que incluso ganamos reservas. O sea, que la solidez percibida de la economía peruana no es tan débil. Por eso, decir crisis … Tenemos un problema serio de crecimiento. Para que un país crezca se necesita de un director de orquesta experto, intérpretes que sean los adecuados, una partitura compartida entre todos. Algunos elementos no están presentes. Buena entrevista.

  7. Julio Velarde considera que hoy el Banco Central se debe a que se tomaron estas decisiones estructurales de manera temprana. Cree que ha sido consecuencia de un proceso, un proceso que ha tomado muchos años. Creo que la hiperinflación fue la culminación de una situación de dominancia fiscal […] Inicialmente, cuando se funda el Banco Central hace 100 años tuvo la prohibición de financiar al Gobierno, pero eso cambió en los treintas por la Gran Depresión. Y después, casi hace un juego de cuánto prestar al Gobierno durante gran parte de su historia. Incluso había un gerente general, en la década de los cuarenta, que al funcionario que entraba al Banco Central le decía: “imagínate que trabajar en el Banco Central es como si tuvieras una gran caja de dinero”. El Gobierno siempre va querer meter la mano para sacar los billetes. Tú tratas que saque lo menos posible. Ese es el arte del banquero central. […] Cuando se vio el desastre que fueron las políticas de los ochenta -de la segunda mitad de los ochentas-, creo que hubo este consenso de que era imposible que el país se recuperara sin la estabilidad macroeconómica. Y, para eso, se necesita un Banco Central autónomo.

  8. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) cumple un siglo este miércoles 9 de marzo. Durante su existencia, el ente emisor ha sabido esquivar y enfrentar los vaivenes políticos y económicos locales e internacionales. Hoy, el BCRP es una de las instituciones más sólidas de nuestro país a punta de esfuerzo, reglas claras, y profesionales calificados y honestos. El BCRP se complace en tener el banquero más destacado del mundo. Esta entrevista es excelente en todo su contenido. Felicitaciones por la publicación.

  9. La inversión pública viene cayendo hace cinco meses y la privada no mostraría un avance significativo este año. Y, aunque la inversión minera como la no minera preocupan, no nos encontramos camino a una recesión. Esta irregularidad económica ya no es problema de gestión del BCR sino la mala política del gobierno de Pedro castillo y su entorno político de Perú libre que nos llevan al desgobierno.

  10. Julio Emilio Velarde Flores (Lima, 1 de julio de 1952) es un economista y funcionario peruano. Fue designado, el 7 de septiembre de 2006 por Alan García, para ocupar la presidencia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), cargo que ejerce hasta la actualidad luego de ser ratificado por los presidentes Ollanta Humala el 18 de julio del 2011, Pedro Pablo Kuczynski el 11 de julio del 2016, y Pedro Castillo el 27 de setiembre del 2021. Tiene una trayectoria profesional es brillante y se destaca en estas dos entrevistas que todo estudiante de gestión debe conocer.