Donald Trump firma una dotación de 2,2 billones de dólares para rescatar y ayudar a empresas y familias por grave crisis

Por: Dr. Luis Alberto Pintado  Córdova

En marzo 2020,  el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó  un rescate económico sin precedentes históricos de 2.2 billones de dólares, un 10% del PIB estadounidense, tras una votación rápida y casi unánime del Congreso. “Esto brindará el alivio que se necesita con urgencia”, dijo el presidente estadounidense al firmar el proyecto de ley en la Casa Blanca.

El dinero triplica la aprobada en 2009 por la crisis financiera, fue destinado en apoyo a las empresas, obtener recursos para proveedores de atención médica sobrecargados y ayudar a las familias en problemas y dificultades por la creciente epidemia de coronavirus que viene superando vertiginosamente cifras alarmantes que colapsaron el sistema sanitario.

Es una decisión relámpago e inédita desde los ataques del 11 de septiembre por la velocidad con la que se tomó, Washington se movió a la velocidad de un rayo por la emergencia para detener la caída libre de la economía estadounidense provocada por las restricciones generalizadas destinadas a frenar la propagación del virus que ha cerrado centros educativos y negocios, y ha llevado la vida estadounidense en muchos lugares a un punto muerto virtual, según análisis de La Vanguardia Internacional.

El monto adjudicado  triplica los 700.000 millones que se aprobaron en 2009 por la crisis internacional. Incluye cerca de 250.000 millones, que se reservará para efectuar pagos directos de 1.200 dólares a personas y familias con una renta menor de 75.000 dólares al año, más 500 dólares por cada menor de 17 años, señala la fuente indicada.

Además, se disponen 350.000 millones en préstamos para pequeñas empresas y otros 250.000 millones para ampliar los beneficios por seguro de desempleo. Destina 150.000 millones de dólares para apoyar las autoridades locales y estatales, y otros 130.000 millones para reforzar el sistema sanitario, que, en algunos lugares, como el Estado de Nueva York, colapso en su sistema de salud.

“Esto brindará el alivio que se necesita con urgencia”, dijo Trump al firmar el proyecto de ley, flanqueado solo por legisladores republicanos. Agradeció a los miembros de ambos partidos por poner a los estadounidenses “primero”. En de subrayar que la Cámara de Representantes dio su aprobación casi unánime por voto de voz después de una sesión apasionada realizada siguiendo las pautas de distanciamiento social impuestas por la crisis.

El Senado aprobó la ‘ley de alivio’ por unanimidad.  “Todos hemos reconocido que nuestra nación enfrenta una emergencia económica y de salud de proporciones históricas”, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata por California.

Otra investigación de AFP y El Economista reportan en abril 2020, que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) de Estados Unidos agotaron el dinero de préstamos en el marco del plan de reactivación económica, por el monto de 350,000 millones de dólares, notificado por el organismo que gestiona este programa (SBA).

La SBA no puede acceder a nuevos pedidos de créditos de Pymes sobre la base de capitales de fondos disponibles, en una coyuntura en que una extensión por 250,0000 millones de dólares de este plan seguía en negociación  entre el gobierno y el Congreso.

Estos créditos destinados a que las empresas enfrenten el brusco freno que causaron las medidas de cuarentena y confinamiento para combatir al coronavirus  para continuar pagando a sus trabajadores.

El partido demócrata solicitó cláusulas que aseguren que los préstamos serán bien retribuidos entre todas las compañías que tengan derecho a pedirlos y querían aprobar a la vez 250,000 millones de dólares adicionales para hospitales, Estados y municipios norteamericanos.

Lo que originó que la Reserva Federal disponga que puede aportar más efectivo a los bancos para reforzar su capacidad de préstamos a las Pymes.

Una investigación de la Agencia Reuters, reveló que Estados Unidos ya tiene una hoja de ruta para la reactivación de su economía. El presidente Donald Trump, ha desvelado las líneas de su plan para volver a poner en marcha la mayor economía del mundo tras las medidas de confinamiento que ha aplicado para tratar de contener la expansión del Covid-19. El plan permite asomarse a cómo será el mundo después de esta crisis.

“En las últimas semanas y meses, millones de americanos se han unido en un sacrificio compartido para frenar la expansión de esta horrible enfermedad. A través de este compromiso nacional, hemos hecho increíbles progresos, nuestros equipos de expertos científicos y médicos dicen que con esta estrategia hemos salvado cientos de miles de vidas. Los modelos predecían entre 1,5 y 2,2 millones de fallecimientos en Estados Unidos si no hubiera habido esfuerzos de mitigación, con la mitigación se prevén entre 100.000 y 240.000 fallecimientos”, ha asegurado el mandatario al inicio de su comparecencia.

“Nuestros expertos dicen que la curva se ha aplanado y que el pico de infecciones ya está superado. En más de 850 condados, el 30% de nuestro país, no se han reportado nuevos casos en los últimos siete días”, añade el mandatario.

Trump sostiene que basándose en los datos, el equipo de expertos ha determinado que es el momento de “iniciar el nuevo frente de la guerra”. El frente de la recuperación económica. “Un encierro a nivel nacional no es una solución sostenible en el tiempo. Para preservar la salud de nuestros ciudadanos debemos preservar también la salud y el funcionamiento de nuestra economía. Un encierro prolongado combinado con una crisis económica supone un enorme y amplio coste en la salud de la población. Esto incluye un pronunciado aumento en el abuso de drogas, del alcohol, de los suicidios, enfermedades del corazón y muchas otras dimensiones del bienestar físico y mental”.

Para reactivar Estados Unidos, la administración Trump  ha esbozado una serie de recomendaciones que dejarán el peso de la decisión en manos de los gobernadores de los diferentes Estados. “El plan consta de tres fases a la hora de restablecer la vida económica y algunos Estados podrán reabrir antes que otros al no tener el mismo nivel de problemas”.

El País, señala que independientemente de la fase en la que se encuentre una zona, la administración federal recomienda a los ciudadanos mantener sus medidas de higiene y portar mascarillas siempre que sea posible y especialmente a la hora de usar transportes públicos. Aquellas personas que se sientan enfermas, deben de permanecer en sus casas y seguir las recomendaciones del personal sanitario.

Asimismo, los trabajadores y las empresas deberán en todo momento aplicar una serie de precauciones especiales como monitorizar la temperatura de los empleados, usar protección, desinfectar áreas comunes y no permitir que aquellos trabajadores con síntomas acudan físicamente a desempeñar su labor.

Fase 1

En la primera fase del plan, aquellos Estados que hayan dado muestras de descensos en los contagios en los últimos 14 días y su capacidad de atención sanitaria no esté colapsada pueden comenzar a levantar el puño de hierro del confinamiento.

Las personas que pertenezcan a grupos de riesgo deben permanecer a salvo. Aquellos que convivan con estas personas y retomen la actividad, deberán permanecer aislados de ellas. Todos los individuos, ya sean de riesgo o no, deben de extremar las precauciones en público y maximizar las distancias físicas hacia los demás. Las reuniones de más de 10 personas deberían de evitarse salvo que se tomen precauciones especiales y especialmente en el caso de que no se pueda garantizar una distancia apropiada. El Gobierno estadounidense pide minimizar los desplazamientos no esenciales.

En este escenario, las empresas tienen que seguir fomentando el teletrabajo, cerrar las áreas comunes donde los empleados socialicen o en su lugar, imponer estrictas medidas de seguridad. El plan sugiere vehementemente que las compañías estudien habilitar zonas para personas en grupos de riesgo.

Las escuelas permanecen cerradas en esta fase. Quedan prohibidas las visitas a residencias de ancianos y hospitales. Restaurantes, eventos deportivos y lugares de culto pueden funcionar bajo estrictas medidas de distanciamiento. Los gimnasios pueden abrir con precauciones y los bares, permanecen cerrados.

Fase 2

Si no hay visos de un rebrote en los casos y los contagios continúan bajando, se inicia la fase 2. Las personas de riesgo deben seguir refugiadas en sus casas y los que convivan con ellos, seguir aislados en la medida de lo posible. El distanciamiento en sitios públicos sigue, pero el número de personas que pueden estar juntas si se mantiene la distancia se eleva a 50. Se reanudan los desplazamientos no esenciales.

Para las empresas, los consejos siguen igual que en la fase 1. La escuela puede abrir de nuevo. Siguen prohibidas las visitas a residencias de ancianos y hospitales. Se reanudan las intervenciones quirúrgicas no críticas. Los bares pueden reabrir limitando su aforo.

Fase 3

En el supuesto de que no haya habido rebrotes y ya se cumplan los criterios por tercera vez consecutiva, empieza la fase 3. Las personas de riesgo pueden retomar su vida, pero siempre manteniendo precauciones más severas que el resto. Esto incluye cuidar especialmente el distanciamiento físico con los demás. La población de bajo riesgo debería evitar multitudes.

Las empresas pueden volver a la normalidad. Pueden reanudarse las visitas a residencias de ancianos y hospitales. Los eventos que concentren a mucha población, pueden funcionar con limitadas medidas de distanciamiento. Los gimnasios pueden funcionar con los protocolos estándares sanitarios. Los bares pueden funcionar con su aforo normal, siempre que proceda.

Para la reflexión: el cruel golpe de la pandemia

Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional conocidas a mediados de abril, el endeudamiento de Estados Unidos pasará del 109% de 2019 al 131,1% y 131,9% previstos para 2020 y 2021, respectivamente. Para cerrar esta investigación, la oposición del país norteamericano frenó la emisión de moneda virtual del FMI, que pretendía inyectar liquidez a la economía mundial.

La pandemia es el mayor reto para el mundo actual. La solución no sólo es el cierre de fronteras, las críticas y diatribas que intercambian potencias como Estados Unidos y China que pretenden hegemonía mundial, no el momento, nadie ganara. Hay una evidente falta de coordinación política global ante el avance del virus que hace daños colaterales al planeta.

Es importante que exista un Estado Mayor de países aliados, nos falta el liderazgo que solo puede lograrse si las potencias mundiales clave son capaces de aproximarse, adoptar una estrategia común contra el enemigo invisible y avanzar todos juntos en la comunidad internacional.

El mundo espera con optimismo, pero no vemos liderazgo desde la Casa Blanca ni desde Pekín, ni en Europa.

Los países se encaminarán hacia una mayor cooperación, especialmente en el campo científico para vencer el virus. Bill Gates, el cofundador de Microsoft, ha sostenido que también EE.UU. acabará involucrado de forma más fuerte que ahora en la lucha global contra la pandemia.

Hoy estamos en una situación de desafíos globales cada vez más riesgosos que requieren respuestas globales. Ya era evidente con el cambio climático y otros factores, pero el coronavirus lo dramatizó.

En esta coyuntura, las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos también serán clave para el escenario futuro y rumbo global.

Desde esta Revista Innov@s, deseamos lo mejor a todo el mundo, ante el  colapso de la economía internacional que  deja millones de trabajadores desempleados y que avizora hambruna que ocasionará millones de muertes, si la recesión se extiende, podría causar mayor inestabilidad global, más fisuras en el mundo  y escalar los roces ya visibles entre Occidente y China, la gran potencia emergente que busca protagonismo en un momento inoportuno.

Asesoría: Alfonso Barba Caballero

Vídeo de apoyo:  Trump busca reactivar la economía en Estados Unidos. Fuente: TN23

13 Comentarios

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  1. Enorme protección a las empresas y a los trabajadores, admirable como apoyan a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) de Estados Unidos agotaron el dinero de préstamos en el marco del plan de reactivación económica, por el monto de 350,000 millones de dólares, notificado por el organismo que gestiona este programa (SBA).

  2. Gran medida de Donald trump al adjudicar créditos destinados a que las empresas enfrenten el brusco freno que causaron las medidas de cuarentena y confinamiento para combatir al coronavirus para continuar pagando a sus trabajadores.

  3. Estados Unidos demuestra porque es la primera potencia del mundo al ,mandar un gran salvataje a las familias necesitadas y a la empresas por el confinamiento.

  4. Que bueno que millones de americanos se han unido en un sacrificio compartido para frenar la expansión de esta horrible enfermedad. A través de este compromiso nacional, hemos hecho increíbles progresos, nuestros equipos de expertos científicos y médicos dicen que con esta estrategia hemos salvado cientos de miles de vidas.Democratas y republicanos en Unidad Nacional.