Estrategias de Negocios Internacionales: China

La rivalidad entre los Estados Unidos y China es el tema central del escenario internacional. Ingresamos en un orden mundial diferente a la “Guerra Fría”, que vivimos después de la Segunda Guerra Mundial, y al “Momento Unipolar” de preeminencia norteamericana, que conocimos luego del derrumbe del imperio soviético.

Por: Luis Alberto Pintado Córdova y Alfonso Barba Caballero ABC

Ciudadanos de Hong Kong se manifestaban el pasado septiembre con banderas de EE UU.
Ciudadanos de Hong Kong se manifestaban el pasado septiembre con banderas de EE UU.SOPA IMAGES / SOPA IMAGES/LIGHTROCKET VIA GETT
El debate interno en EE.UU. sobre la estrategia a seguir se intensificó a partir del año 2010. Finalmente, la victoria de Donald Trump, a fines del 2016, impulsó un perfil revisionista y nacionalista a la política exterior norteamericana.
El primer objetivo de la administración Trump fue renegociar los acuerdos comerciales y militares con sus socios tradicionales. Renegoció el Nafta con Canadá y México, así como los entendimientos comerciales vigentes con Japón, Corea del Sur, la Unión Europea y otros países aliados.
La decisión británica de salirse de la Unión Europea (el Brexit), la oposición italiana en temas de inmigración, las demandas por mayor autonomía de varios países de Europa del Este (Austria, Hungría, Polonia y Rumania) y el fortalecimiento de partidos políticos críticos a la centralización administrativa de Bruselas, contribuyen a un difuso malestar.
Por su parte, el agresivo comportamiento de Rusia respecto de Ucrania y la anexión forzada de Crimea en 2014, así como la participación militar rusa en el guerra civil en Siria para sostener al presidente Bashar al Assad, han vuelto a poner a Moscú en el tapete de la geopolítica mundial. Las sanciones financieras impuestas por los Estados Unidos y sus aliados agravaron las tensiones sin ser suficientes para modificar el comportamiento de Moscú.
Las tensiones y disputas entre China con otros estados ribereños en los mares del Este y del Sur de China (Brunei, Filipinas, Japón, Indonesia, Malasia, Taiwán y Vietnam) se agravaron en los últimos tiempos.
La estrecha relación de los Estados Unidos con Taiwán y el control naval que ejerce su Séptima Flota sobre el tráfico marítimo regional —en particular el estrecho de Malaca— por donde transita diariamente más del 20 % del petróleo mundial, son un irritante para China.
El gigante asiático ha incrementado su capacidad naval en la región e intenta extender sus derechos soberanos a través de la construcción de instalaciones militares en islotes, un mayor control del espacio aéreo y una agresiva proyección de sus intereses comerciales (gas, petróleo y pesca).
Por varias décadas, EE.UU. facilitó el surgimiento económico de China, mientras que esta última aceptaba tácitamente el dominio militar de los Estados Unidos en la región del Asia-Pacífico. Ese período concluyó, y hoy las ambiciones geopolíticas chinas y el revisionismo nacionalista norteamericano se enfrentan.
Los mares del este y sur de China y las regiones aledañas serán el locus privilegiado de las disputas geopolíticas y militares durante las primeras décadas del siglo XXI, como lo fue Europa durante buena parte del siglo XX.
Se ha iniciado una Nueva Era durante la cual el veloz surgimiento de China y la “declinación relativa” de EE.UU. son los hechos determinantes del nuevo escenario.
El gran tamaño del mercado chino y su enorme población sentaron las bases de su progreso. La apertura económica, la voluntad de trabajo y el dinamismo empresarial fueron los detonantes. Una severa disciplina social impuesta por el Partido Comunista proveyó la estabilidad necesaria para facilitar una altísima tasa de ahorro e inversión durante más de treinta años (45 % del PBI en promedio) y generó un alto y sostenido crecimiento económico.
Hay que tener en cuenta que la historia no se repite, pero los acontecimientos riman y echan luz sobre lo que nos depara el destino.
Exponemos este breve análisis  para dar paso a un artículo que servirá en favor de la academia par asimilar el juego de estrategias de los negocios internacionales en temas de actualidad mundial. 
Cada vez es más acentuado el enfrentamiento geopolítico entre Estados Unidos y China (Foto: REUTERS/Tingshu Wang)
Cada vez es más acentuado el enfrentamiento geopolítico entre Estados Unidos y China (Foto: REUTERS/Tingshu Wang)

China lleva décadas invirtiendo en el mundo. ¿Ya es muy tarde para EE.UU. y las potencias de Occidente?

El gigante asiático continúa con sus millonarias inversiones en zonas estratégicas del planeta, como África y América Latina. Para Estados Unidos -y sus socios de Occidente- se trata de un serio desafío a lo que consideran el “orden internacional”, pero necesitarán de mucho dinero si en realidad quieren competir.

Inversiones chinas en el mundo | China lleva décadas invirtiendo. ¿Ya es muy tarde para Estados Unidos y las potencias de Occidente? | MUNDO | EL COMERCIO PERÚ

Gisella López Lenci
Gisella López Lenci. El Comercio

No es un secreto que China se ha convertido desde hace años en el principal dolor de cabeza de Estados Unidos. Aunque Rusia ahora está distrayendo la atención, es Beijing la verdadera némesis de Washington, que ha reconfigurado su estrategia para hacer frente a las millonarias inversiones chinas en todo el mundo.

Con billetera en la mano, el régimen chino ha estado invirtiendo en las últimas décadas en inmensos proyectos de infraestructura en el sudeste asiático, su natural zona de influencia, pero también en América Latina y con especial ahínco en África, no solo como parte de su ambicioso plan La Franja y la Ruta, sino para convertirse en socio estratégico de los países en desarrollo.

China sigue con su agresivo plan de inversión global. FUENTES: RED ALC-China / Foro de Cooperación China-África / AID Data. INFOGRAFÍA: JEAN IZQUIERDO
China sigue con su agresivo plan de inversión global. FUENTES: RED ALC-China / Foro de Cooperación China-África / AID Data. INFOGRAFÍA: JEAN IZQUIERDO

 

La guerra comercial emprendida desde la administración Trump no ha bajado de tono con Joe Biden, aunque éste ha virado la confrontación más hacia la geopolítica y el poderío militar mirando con recelo la cercanía de China a Rusia, estableciendo alianzas de defensa con Australia, la India, Japón y el Reino Unido.

Pero no es solo Estados Unidos. La OTAN, que tiene a Washington como punta de lanza, aprobó a fines de junio su nuevo Concepto Estratégico, en el que incluye por primera vez a China considerándola “un desafío”“China no es nuestro adversario, pero debemos tener los ojos abiertos ante los serios desafíos que representa”, dijo en la cumbre de Madrid el secretario general de la alianza atlántica, Jens Stoltenberg.

Y fue más allá: “Rusia y China siguen buscando beneficios políticos, económicos y militares en nuestra vecindad meridional. Tanto Moscú como Beijing están utilizando la influencia económica, la coerción y los enfoques híbridos para promover sus intereses en la región”, advirtió.

Declaraciones que, por supuesto, tuvieron respuesta desde Beijing: “¿Hay alguna guerra o conflicto en estos años en los que la OTAN no haya estado involucrada? China nunca ha iniciado una guerra ni invadido otros países”, proclamó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Zhao Lijian.

“Las preocupaciones son más económicas y tecnológicas, pero no estamos en una guerra entre democracia y dictadura, o capitalismo y comunismo. Creo que el intento de las autoridades estadounidenses de poner esto en el marco de una pelea entre el bien y el mal es para reforzar a sus aliados, pero muchos de los líderes del mundo en desarrollo, el llamado Sur Global, ya no compran este discurso”, comenta a El Comercio la politóloga Cynthia Sanborn, investigadora y profesora de Ciencias Políticas en la Universidad del Pacífico.

El expresidente Donald Trump emprendió una guerra comercial hacia China, reforzando las tensiones entre ambas potencias. (AP Photo/Susan Walsh, File)
El expresidente Donald Trump emprendió una guerra comercial hacia China, reforzando las tensiones entre ambas potencias. (AP Photo/Susan Walsh, File) / Susan Walsh

 

Y este discurso sigue reforzándose desde Washington. Como lo que dijo Antony Blinken, el jefe de la diplomacia estadounidense, durante la cumbre de la OTAN en Madrid, donde acusó a China de “tratar de socavar el orden internacional basado en normas”.

“Hay ciertos países democráticos que se compran este argumento. Pero la mayoría de los países de Asia no entienden lo que significa el orden internacional ni las características que conlleva. A Estados Unidos le resultará difícil convencer a los países asiáticos sobre esto”, explica también a El Comercio Sovinda Po, investigador asociado del Instituto Camboyano para la Cooperación y la Paz, y candidato a PhD en la Universidad Griffith, Australia.

Sanborn recuerda que Estados Unidos cambió su discurso y la interpretación de su relación con China desde la administración Obama, pero se reforzó mucho más con Trump. “Y Biden ha mantenido esa hostilidad”, agrega. “Es cierto también que el gobierno de Xi Jinping ha ajustado más las tuercas dentro de China y ha tenido posiciones mucho más centralizadas, pero EE.UU. sí ha girado hacia una posición de hostilidad y confrontación, que tiene que ver más con la política doméstica americana”.

Conquistando el mundo

Mientras las potencias aliadas empiezan a preocuparse por China, el gigante asiático continúa haciendo negocios e invirtiendo millones en expandir sus intereses en todo el planeta. Una especie de ‘soft power’ recargado, con muchísimo cemento y yuanes.

Después del golpe de imagen que les significó el origen de la pandemia del COVID-19, el régimen chino apostó por la ‘diplomacia sanitaria’, proveyendo de mascarillas y vacunas a los países en desarrollo, al mismo tiempo que seguía impulsando sus proyectos de infraestructura en los que viene invirtiendo desde hace décadas, como la construcción de carreteras, puentes u hospitales, así como la minería y la coparticipación en el desarrollo agropecuario, que le supone satisfacer la incesante demanda de recursos naturales que necesita para abastecer a una población de 1.400 millones de personas.

Un punto interesante es la apuesta de Beijing en las concesiones portuarias, con el fin de asegurar su cadena de suministros y tener influencia comercial y económica en los países donde invierten. Según un informe de la BBC, empresas chinas controlan cerca de 100 puertos en más de 60 países.

China ha apostado en las últimas décadas a invertir en puertos estratégicos en el mundo. En la foto, el puerto de Colombia, en Sri Lanka, país asiático donde Beijing ha hecho millonarias inversiones. AFP
China ha apostado en las últimas décadas a invertir en puertos estratégicos en el mundo. En la foto, el puerto de Colombia, en Sri Lanka, país asiático donde Beijing ha hecho millonarias inversiones. AFP / LAKRUWAN WANNIARACHCHI

 

“Las empresas chinas quieren los puertos con la idea de dominar toda la cadena de suministros. La influencia económica te da poder para tener más influencia política y luego usas esa influencia política para conseguir más ventajas económicas. Es un ciclo”, comenta a la cadena británica Evan Ellis, profesor investigador de Estudios Latinoamericanos del Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos.

Sin ir muy lejos, un ejemplo es el megaproyecto del puerto de Chancay, operado por la empresa china Cosco, y cuya inversión podría llegar a los US$3 mil millones para el año 2024, cuando se calcula el fin de las obras.

Reacción tardía

Aunque China ha sacado el acelerador de algunas obras en los últimos años -desistió, por ejemplo, de comprar tierras agrícolas en Argentina para apostar por invertir directamente en compañías agropecuarias y ganaderas-, igual siguen inyectando mucho dinero para que sus empresas tengan presencia en zonas estratégicas de África, América Latina y el sudeste asiático. Y por supuesto lo han hecho ante los ojos de Estados Unidos y Europa.

“Parece que Estados Unidos y Occidente no han diseñado una estrategia eficaz para contrarrestar la influencia de China. Si quieren hacerlo de forma efectiva, necesitan invertir más recursos financieros como ha hecho China. Hay que esperar y ver si Occidente está dispuesto a hacerlo”, señala Po.

Los proyectos de inversión en el continente africano han servido para escribir cientos de análisis sobre la estrategia china en un lugar del mundo donde encontraron el terreno servido para implementar sus planes. Solo es necesario adelantar un par de cifras: en el 2020, el flujo de anual de inversión directa de China en África fue de casi 3 mil millones de dólares, según un informe de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Shanghái. Mientras que ese año el stock de su inversión superó los US$43 mil millones.

En la última reunión del G7, a fines de junio, los líderes occidentales adelantaron un compromiso de US$600 mil millones para programas globales de infraestructura en países en desarrollo. Aunque el monto es considerable, resulta insuficiente si quieren ganar la pulseada a los chinos.

En esta foto de mayo del 2019, el expresidente Martín Vizcarra junto a representantes de la empresa china Cosco Shipping Ports y la Compañía Minera Volcan, quienes suscribieron un acuerdo para la construcción del Terminal Portuario de Chancay. FOTO: LINO CHIPANA OBREGÓN
En esta foto de mayo del 2019, el expresidente Martín Vizcarra junto a representantes de la empresa china Cosco Shipping Ports y la Compañía Minera Volcan, quienes suscribieron un acuerdo para la construcción del Terminal Portuario de Chancay. FOTO: LINO CHIPANA OBREGÓN / LINO CHIPANA OBREGÓN

Los ojos en Latinomérica

Si bien en América Latina, la inversión china no se equipara a lo ocurrido en África, los países de la región no somos ajenos a la presencia china, al mismo tiempo que vemos cómo Estados Unidos sigue sin tenernos como prioridad, una visión que no ayudó a mejorar la reciente Cumbre de las Américas.

“Durante los años 60 y 70 había mucha presencia estadounidense en América Latina, incluso en infraestructura, justamente como parte de la guerra contra el comunismo. Pero desde que terminó la Guerra Fría, a inicios de los 90, Estados Unidos no ha tenido el mismo nivel de presencia y preocupación hacia la región”, explica Sanborn.

“Las prioridades geopolíticas de Estados Unidos han estado en Medio Oriente, y ahora en China y Asia. El nivel de negocios e inversión que está haciendo China con el resto del mundo es algo que EE.UU. no puede alcanzar”.

La experta añade que es importante anotar que las inversiones estadounidenses suelen ser privadas, mientras que China tiene empresas estatales o que están alineadas con el Estado y que se desarrollaron en el sector de infraestructura y construcción. “EE.UU. se retiró mucho de este sector y apostó más por el apoyo en el reforzamiento de la democracia o la prensa libre, que son cosas positivas, pero América Latina demanda puertos, puentes, carreteras u hospitales”, señala Sanborn.

Otro tema preocupante -agrega- es que hay ocho países latinoamericanos, incluyendo Brasil y Chile, en los que Estados Unidos no ha nombrado embajadores. “Esto se debe a un bloqueo político entre el Congreso y el Ejecutivo, pero es una muestra de que EE.UU. no tiene la presencia que debería tener en América Latina si es que pretende competir con China”.

Vídeos relacionados recomendados:

Nuevo Orden Mundial: Cómo China Dominará el Mundo (documental).Finanzas con Gus

 

50 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. Se conoce que China posee un patrón de presión a países que, si no les gusta lo que ellos manifiestan políticamente, simplemente te ponen el “músculo” en materia económica. Por lo mencionado, EE. UU. se opone a la “coerción económica” que obliga a los países a tomar decisiones que comprometen su seguridad, su propiedad intelectual y su independencia económica. Sin embargo, en mi opinión la verdadera razón de la rivalidad es el giro estratégico a su política exterior que tomó China, aspirando ya no solo a un referente regional sino global. Y es ahí cuando choca directamente con las ambiciones de Estados Unidos. La lógica china es la instauración de una política de reinserción en la economía internacional a través de un proceso gradual, que involucra a las corporaciones transnacionales (CTN) y hace coincidir los flujos comerciales y de servicios con los de IED. Y sobre esta base de exitoso modelo de apertura controlada, logró ubicarse en el centro de las estrategias de los inversores para insertarse eficazmente en la economía mundial.

  2. China el principal socio comercial del perú, las exportaciones a China han crecido, por consiguiente fortalece las relaciones económicas, como los TLC que maximiza los objetivos de los acuerdos comerciales.

  3. El articulo nos hace un reflexión sobre el plan estructurado de crecimiento en materia de inversión que hace el gigante asiático, teniendo como puntos focales África y en menor media Latino América. Como se nos indica en el articulo, esto sucede en base de la actual lucha por los mercados de nuestras más grandes potencias actuales, USA y China, librando una nueva Guerra Fría (guerra económica). Para lo cual se están buscando focos de inversión que en un futuro servirán de puntos de apoyo para el gigante y dando les una ventaja competitiva con su principal oponente. En conclusión, el articulo es muy interesante en material informativo sobre las futuras disposiciones a nivel mundial, dando o contribuyendo con el panorama del mañana.

  4. El articulo se enfoca en las estrategias que ha tomado China para su posicionamiento como potencia mundial, compitiendo constantemente con EE.UU por este posicionamiento, pero con el pasar de las decadas EE.UU ha ido en un declive, y China ha tomado la delantera, esta teniendo en sus manos millonarios inversionistas dispuestos a invertir en diferentes partes del mundo ya sea en proyectos de infraestructura u otros, Una de las estrategias tomadas en el plan La Franja y La Ruta que busca su crecimiento mediante la transformacion de China en el socio estrategico de la mayoria de paises, difinitivamente todas las estrategias tomadas por China durante las ultimas decadas nos permiten aprender para no cometer errores y tomar en cuenta los exitos en algunos e implementarlas de algun modo en nuestras organizaciones.

  5. En el articulo hace hincapié que EE.UU bajo su presencia en América latina desde que termino la guerra fría, y eso dejo al gran país asiático expandir sus inversiones por América latina y África, un ejemplo de lo gran involucrados con China es que ocupa el primer lugar como mayor socio económico en el Perú, en pandemia se pudo confirmar las fuertes alianzas que entre gobiernos había y una de ellas es el acuerdo para la construcción del Terminal Portuario de Chancay ya que se firmo con la empresa china Cosco Shipping Ports, inversión que promete ser una de las principales puertas de entrada desde el Asia al Perú y un complemento del puerto del Callao, como recalca el articulo China apunta a invertir en infraestructura que ayude a que sus productos tengan fácil acceso a mercados en países en desarrollo.

  6. china lleva ya muchas decadas posicionada como uno de los principales focos de los negocios internacionales a nivel global. sin quedar atras a pesar del gran obstaculo que fue el comienzo de la pandemia para la economia de muchos paises , aposto por el mercado del sector sanitario (proveendo vacunas, mascarillas e incluso alcohol y productos basicos que tuvieron gran impacto en el comercio a nivel global al incio de la pandemia, sin dejar atras los demas proyectos; siendo una de sus estrategias introducirse en paises de latinoamerica y africa como socio indispesable para su crecimiento ( para construccion de puentes, carreteras, etc) en el caso de peru como menciona en el articulo , la construccion del nuevo puerto. de esta manera usa estrategia que de una u otra manera desplazaria a EEUU , llegando a ser un gran desafio para este.

  7. Tal como nos detalla el artículo las grandes inversiones que China está realizando en los países en desarrollo está permitiendo expandir su influencia económica a nivel global cabe mencionar que es importante estar pendiente de lo que sucede en el país asiático ya que cualquier efecto a nivel económico tiene repercusiones en el resto de países donde ya tiene influencia y presencia, las inversiones estadounidenses suelen ser privadas, mientras que China tiene empresas estatales o que están alineadas con el Estado y que se desarrollaron en el sector de infraestructura y construcción ahora si nos enfocamos en la pandemia del Covid-19 también suma incertidumbre al desarrollo de la iniciativa de la Franja y la Ruta, el ambicioso proyecto chino de infraestructuras que involucra a más de 70 países en Asia, África, Europa y Latinoamérica.

  8. Esta guerra fría y comercial por la hegemonía del mundo es preocupante cuando hay conflictos internacionales. Me deja en la interrogante que desde Washington y Pekín no hayan puentes de mayor cordialidad. Como lo que dijo Antony Blinken, el jefe de la diplomacia estadounidense, durante la cumbre de la OTAN en Madrid, donde acusó a China de “tratar de socavar el orden internacional basado en normas”.
    “Hay ciertos países democráticos que se compran este argumento. Pero la mayoría de los países de Asia no entienden lo que significa el orden internacional ni las características que conlleva. A Estados Unidos le resultará difícil convencer a los países asiáticos sobre esto”, explica también a El Comercio Sovinda Po, investigador asociado del Instituto Camboyano para la Cooperación y la Paz, y candidato a PhD en la Universidad Griffith, Australia.

  9. Destaco del articulo la importancia de la estrategia aplicada por China desde los inicios de su recuperación económica que le ha permitido alcanzar actualmente ser una de las potencias económicas más grandes a nivel global, la cual se puede evidenciar su influencia en el caso peruano, como paso China ser el actual socio económico principal desplazando a los Estados Unidos. Tal como nos resalta el artículo las grandes inversiones que China está realizando en los países en desarrollo está permitiendo expandir su influencia económica y política a nivel global; asimismo, es importante estar pendiente de lo que sucede en el país asiático ya que cualquier efecto a nivel económico que pueda ocurrir seguramente tendrá repercusiones en el resto de países donde ya tiene influencia y presencia.

  10. En la actualidad, un país busca incrementar su capacidad de influencia en otros, no solo económicamente sino política y militarmente para expandir sus intereses. Como sabemos hoy en día EE.UU y China son considerados países que se enfrentan por la hegemonía comercial. Ahora, hay países que dependen de los productos que China fabrica así como países que necesitan la tecnología de E. UU., Perú es uno de ellos.
    China busca convertirse en un socio estratégico indispensable para los países en desarrollo y para esto está invirtiendo millones de dólares en infraestructura, puertos estratégicos y en sus propias empresas. USA esta comenzando a hacer lo mismo, ya considerando como «un desafío» a China.
    Como conclusión puedo apreciar en el artículo que diseñar estrategias internacionales para un país en general, ya sea como potencia o en desarrollo, es necesaria para influenciar sobre los demás y tener presecencia económica así como política para generar ventajas comerciales y mayor estabilidad.

  11. El articulo nos da entender un poco de las estrategias económicas que ha ido realizando a lo largo del tiempo con diferentes países para tener el control de la cadena de suministro en 130 países en los cinco continentes, brindándole más facilitaciones que a su competencias, EEUU. Enfocándose en la búsqueda de nuevos mercados y estableciendo puertos como estrategias de negocio con el país, en caso peruano se habla de construcción de nuevo puerto en chancay, la implementación a la respuesta de China que ha realizado a lo largo del tiempo lleva hacer un poco tardío cuándo ya tiene casi todo la mayoría en américa latina enfocándose en el contexto políticos. la intervención EEUU ha sido más privada en cambio la china ha sido más estatal, como la construcción de obras publicas, como puertos, puentes y carreteras; Dando beneficios al imperio chino.

  12. Desde hace años que existe la competencia entre EEUU y China, durante los últimos años China ha estado realizando grandes inversiones en diversos proyectos para así poder convertirse en socio estratégico de los países en desarrollo. Sanborn señala que, el nivel de negocios e inversión que está haciendo China con el resto del mundo es algo que EE.UU. no puede alcanzar, algo importante es que las inversiones estadounidenses suelen ser privadas, mientras que China tiene empresas estatales o que están alineadas con el Estado y que se desarrollaron en el sector de infraestructura y construcción. La crisis del Covid-19 también suma incertidumbre al desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el ambicioso proyecto chino de infraestructuras que involucra a más de 70 países en Asia, África, Europa y Latinoamérica. China no solo busca mejorar la integración regional, incrementar el comercio y el crecimiento económico mediante una mayor cooperación y conectividad. También persigue reforzar su posición geoestratégica, estrechando más la relación económica con sus vecinos.

  13. Este artículo nos permite conocer de la problemática actual que se viene dando entre naciones, centrándose en el gigante asiático China, el cuál está ganando poco a poco poder y autonomía por el mundo, dejando de lado y causando recelo en EE.UU. A pesar de la controversia que generó Rusia, China crece de manera sigilosa.
    Cómo lo mencionan el autor, quizás nos sorprenda con mayor presencia en América. Debido a la poca importancia que tenemos de parte de EE.UU.

  14. En el artículo leemos algo que hace años estamos viendo la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Esto se viene dando al expansionismo desenfrenado que ha hecho China en los diferentes países del mundo. Pero debemos tener en cuenta que en los dos últimos años China ha tenido una terrible caída a causa del origen de la pandemia y eso no le ha impedido desmoronarse, al contrario, ha sabido salir adelante y además está ayudando al mundo con las vacunas, medicina y mascarillas que aún son de suma importancia. Un punto a resaltar es que Estados Unidos tendrá que hacer una gran inversión mundial si quiere volver a posicionarse como el primero a nivel mundial, pero esto sin dejar de lado la calidad que maneja, porque como sabemos lo chino no tiene comparación con lo americano y es ahí donde aún sigue destacando Estados Unidos, esperemos que pueda hacer buenas inversiones y que mantenga o mejore su calidad a nivel mundial.

  15. En el artículo podemos leer algo que hace años estamos viendo la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Esto se viene dando al expansionismo desenfrenado que ha hecho China en los diferentes países del mundo. Pero debemos tener en cuenta que en los dos últimos años China ha tenido una terrible caída a causa del origen de la pandemia y eso no le ha impedido desmoronarse, al contrario, ha sabido salir adelante y además está ayudando al mundo con las vacunas, medicina y mascarillas que aún son de suma importancia. Un punto a resaltar es que Estados Unidos tendrá que hacer una gran inversión mundial si quiere volver a posicionarse como el primero a nivel mundial, pero esto sin dejar de lado la calidad que maneja, porque como sabemos lo chino no tiene comparación con lo americano y es ahí donde aún sigue destacando Estados Unidos, esperemos que pueda hacer buenas inversiones y que mantenga o mejore su calidad a nivel mundial.

  16. Tenemos presente que China y Estados Unidos se encuentran compitiendo continuamente, Estoy completamente de acuerdo con lo mencionado por la politóloga Cynthia Sanborn, la competencia se basa en números, en este caso figura como ganador el que tiene los mejores, económicamente hablando.
    China tiene bajo su ojo a América Latina y África, siendo los países en vías de desarrollo, un posible próximo socio estratégico del mismo, esto debido a la alta inversión en infraestructura que tiene el gigante asiático.
    EEUU se encuentra se enfrenta a China de manera Hostil y podemos presumir que se encuentra en una mejor vista bajo el ojo publico, debido a que la imagen de China se vio manchada por ser el origen de la pandemia pero, China ha sabido sacar ventaja de este infortunio optando por la ‘diplomacia sanitaria’, siendo el proveedor de vacunas e insumos sanitarios a países en vías de desarrollo.
    Considero que lo comentado por la cadena británica Evan Ellis sobre que China desea ser el mayor proveedor y dominar la cadena de suministros, es correcto, pero considero que independientemente de que este sea un deseo de China, la realización del mismo tendría que ser bajo los ojos de la competencia, en este caso la misma pondría todas las trabas necesarias para evitar que China logre su cometido.

  17. Si bien somos conscientes de que ambas economías son impulsadas por sus propios intereses económicos me parece muy interesante recalcar la parte donde se menciona que las empresas chinas quieren los puertos con la idea de dominar toda la cadena de suministros porque a pesar de los esfuerzos de estados unidos por expandir sus influencias aun no llegan al nivel de magnitud como es la competencia con china y que ésta poco a poco a sabido ir expandiendo su influencia económica a niveles exorbitantes ya que si bien al expandirse esto le brinda cierto nivel de poder para tener más influencia política como se recalca saben muy bien como usar toda la influencia política obtenida para conseguir más ventajas económicas.

  18. Como afirma muy bien en la primera parte sobre el peligro mundial y la inflación como el alza y falta de los alimentos por culpa de Rusia aliada de China que lo abastece en la guerra. el agresivo comportamiento de Rusia respecto de Ucrania y la anexión forzada de Crimea en 2014, así como la participación militar rusa en el guerra civil en Siria para sostener al presidente Bashar al Assad, han vuelto a poner a Moscú en el tapete de la geopolítica mundial. Las sanciones financieras impuestas por los Estados Unidos y sus aliados agravaron las tensiones sin ser suficientes para modificar el comportamiento de Moscú. Excelente reporte.

  19. Por varias décadas, EE.UU. facilitó el surgimiento económico de China, mientras que esta última aceptaba tácitamente el dominio militar de los Estados Unidos en la región del Asia-Pacífico. Ese período concluyó, y hoy las ambiciones geopolíticas chinas y el revisionismo nacionalista norteamericano se enfrentan.
    Los mares del este y sur de China y las regiones aledañas serán el locus privilegiado de las disputas geopolíticas y militares durante las primeras décadas del siglo XXI, como lo fue Europa durante buena parte del siglo XX.
    Se ha iniciado una Nueva Era durante la cual el veloz surgimiento de China y la “declinación relativa” de EE.UU. son los hechos determinantes del nuevo escenario.
    Es lo mejor de lo que desprendo de este artículo.

  20. Inquietante la realidad de la economía mundial donde la China y Estados Unidos juegan un rol importante en el equilibrio de poderes donde Rusia rompió esquemas al invadir Ucrania y pone al mundo en jaque en la economía y alimentación. Estados Unidos cambió su discurso y la interpretación de su relación con China desde la administración Obama, pero se reforzó mucho más con Trump. “Y Biden ha mantenido esa hostilidad”, agrega. “Es cierto también que el gobierno de Xi Jinping ha ajustado más las tuercas dentro de China y ha tenido posiciones mucho más centralizadas, pero EE.UU. sí ha girado hacia una posición de hostilidad y confrontación, que tiene que ver más con la política doméstica americana”. Hay que estar a la expectativa

  21. Lo que dijo en la cumbre de Madrid el secretario general de la alianza atlántica, Jens Stoltenberg es realmente preocupante:
    Y fue más allá: “Rusia y China siguen buscando beneficios políticos, económicos y militares en nuestra vecindad meridional. Tanto Moscú como Beijing están utilizando la influencia económica, la coerción y los enfoques híbridos para promover sus intereses en la región”, la unión de dos gigantes asiáticos harán peligrar occidente, de allí el temor de que la OTAN ingrese al conflicto en favor de Ucrania.

  22. Durante la historia de la humanidad, los chinos siempre han sido muy agresivos en su expansionismo, sino que la actual estrategia es de penetración en el mundo para controlarlo. La guerra comercial emprendida desde la administración Trump no ha bajado de tono con Joe Biden, aunque éste ha virado la confrontación más hacia la geopolítica y el poderío militar mirando con recelo la cercanía de China a Rusia, estableciendo alianzas de defensa con Australia, la India, Japón y el Reino Unido. Excelente artículo.

  23. Con sinceridad no creo en la bondad de China, todo lo hacen por un interés de expansionismo económico y geopolítico para crecer en su hegemonía mundial, muy difícil de lógralo pero sin auspiciando guerras como en la guerra fría. El gigante asiático continúa con sus millonarias inversiones en zonas estratégicas del planeta, como África y América Latina. Para Estados Unidos -y sus socios de Occidente- se trata de un serio desafío a lo que consideran el “orden internacional”, pero necesitarán de mucho dinero si en realidad quieren competir. Si analizamos su expansionismo tiene muchas amenazas para los países en vías de desarrollo y subdesarrollados.

  24. Lo que manifiesta la autora del artículo es cierto, pero muy difícil que Cnina supere a estados Unidos por su ciencia y las grandes investigaciones que ubican a sus universidades entre las mejores del mundo.
    No es un secreto que China se ha convertido desde hace años en el principal dolor de cabeza de Estados Unidos. Aunque Rusia ahora está distrayendo la atención, es Beijing la verdadera némesis de Washington, que ha reconfigurado su estrategia para hacer frente a las millonarias inversiones chinas en todo el mundo. Al final los Estados Unidos tiene los mejores estrategas de inversiones del mundo aliados de la Unión Europea.