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viernes, febrero 2, 2024
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Felipe Pomar: el peruano que ganó el primer mundial de surf que nació con la cultura Moche

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Deporte y cultura

Compilación y elaboración histórica: Luis Alberto Pintado Córdova

Felipe Pomar: la leyenda del surf peruano que ganó el mundial de 1965 y sigue corriendo olas a los 78 años

El primer campeón mundial de ola grande estuvo en Lima hace unos días para seguir reforzando la teoría que sostiene que el surf nació en el Perú. Radicado en Hawái desde hace medio siglo, Pomar también dio una charla sobre el estilo de vida que lleva para cumplir su meta de surfear hasta los 100 años.

Felipe Pomar (79) es precursor del movimiento ‘Live long, live strong: surf till 100′ (Vive largo, vive fuerte: surfea hasta los 100). En la imagen, posa en la playa Waikiki de Lima. (Foto: Richard Hirano) FOTOS RICHARD HIRANO
Felipe Pomar (79) es precursor del movimiento ‘Live long, live strong: surf till 100′ (Vive largo, vive fuerte: surfea hasta los 100). En la imagen, posa en la playa Waikiki de Lima. (Foto: Richard Hirano) FOTOS RICHARD HIRANO

RICHARD HIRANO

Jorge Chávez Noriega
Jorge Chávez Noriega. EC

A orilla de la piscina del club Waikiki, frente al mar de Miraflores, Felipe Pomar Rospigliosi (Lima, 1943) no puede evitar transportarse a la época dorada del surf peruano, cuando unas escaleras conectaban este lugar directamente con la playa y no había una autopista de por medio.

Era mediados de la década del cincuenta del siglo pasado y los habitantes de Lima aún vivían de espaldas a su litoral, salvo un puñado de jóvenes tablistas que se aventuraban a surcar las olas de la Costa Verde, desde Agua Dulce hasta La Pampilla y Redondo. Desde entonces, muchas cosas han cambiado. Menos Pomar.

“Hace 60 años, el surf era conocido en apenas cinco países. Pero hoy en día son más de cien”, nos dice el legendario surfista, enfundado en una ropa de baño y un polo de licra que hace notar su estado atlético. “Pueblitos en donde antes no había nada se han convertido en grandes lugares turísticos gracias a la tabla, como en Indonesia o Costa Rica”, añade.

Felipe Pomar fue consagrado campeón mundial de tabla en 1965 por la International Surfing Federation (ISF) en el balneario de Punta Rocas, al sur de Lima. (Foto: archivo GEC)
Felipe Pomar fue consagrado campeón mundial de tabla en 1965 por la International Surfing Federation (ISF) en el balneario de Punta Rocas, al sur de Lima. (Foto: archivo GEC) / EL COMERCIO

 

El tablista identifica al Perú como epicentro del surf en Sudamérica, motivo por el cual se realizó el primer campeonato mundial en nuestro país, en 1965. El evento se llevó a cabo en la playa Kontiki, en Punta Hermosa, y suscitó gran interés en la prensa local. “Los amantes de este deporte han enfrentado olas de ocho metros de altura con una velocidad superior a los ochenta kilómetros por hora”, se lee en la crónica de la época publicada en El Comercio.

Con solo 22 años, Pomar se alzaría como el ganador del torneo tras vencer a destacadas figuras del surf, como el australiano Bob Pike, el francés Jacques Roth y el californiano John Severson, convirtiéndose así en el primer campeón mundial de ola grande.

Felipe Pomar sigue corriendo olas a los 78 años

Felipe Pomar se mudó hace más de 50 años a Hawái, el archipiélago polinésico conocido por ser la cuna del surf moderno. Primero se asentó en Honolulú y, desde hace un par de décadas, vive en la isla de Kauai, donde cultiva una vida dedicada al deporte y al negocio de los bienes raíces. Suele levantarse antes de las seis de la mañana para hacer lo que más le gusta: correr olas.

El secreto de su envidiable físico dice que está en su alimentación. Su dieta está compuesta principalmente de frutas, verduras, carnes blancas y frutos secos. “Hay cosas que a cierta edad uno ya no puede comer para estar bien”, comenta.

“Los antiguos peruanos corrían olas en tablas de totora como medio de esparcimiento, no solo para pescar”
Aunque vive en Hawái, Pomar suele venir al Perú para surfear las olas de nuestro litoral. En el 2015 visitó Huanchaco, donde hizo una demostración de Stand Up Paddle. (El Comercio)
Aunque vive en Hawái, Pomar suele venir al Perú para surfear las olas de nuestro litoral. En el 2015 visitó Huanchaco, donde hizo una demostración de Stand Up Paddle. (El Comercio) / JOHNNY AURAZO

 

A pesar de llevar casi toda su vida fuera, Pomar regresa al Perú una vez al año. Hace unos días, llegó para ser parte del festival Shi Muchik Fest, que tiene como misión promover la teoría de que los primeros hombres en deslizarse sobre las olas fueron los mochicas, al norte del país, en caballitos de totora. Gracias a esta experiencia pudo recorrer las playas de Chicama, Pacasmayo, El Brujo y Huanchaco. “Los antiguos peruanos corrían olas en tablas de totora como medio de esparcimiento, no solo para pescar”, dice.

Durante su visita, el tablista dio una charla en el Centro de Alto Rendimiento de Surf, en Punta Rocas, donde habló acerca de su estilo de vida y del objetivo que tiene en mente: correr olas hasta los 100 años.“He conocido personas que han surfeado hasta pasado los 90. Si tomamos en cuenta los avances de la ciencia, creo que tengo más chances de llegar a los 100″, ríe. “Pero si llego a los 96 o 97, me doy por bien servido”.

 

Galería de imágenes

El surf nació en Perú con la cultura Moche y los caballitos de totora

Por: Luis Alberto Pintado Córdova

Archivo:Vasija chimú caballito de totora (M. América 10788) 01.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Vasija chimú caballito de totora (M. América 10788) 01.jpg

Los Caballitos de Totora: una tradición ancestral de Perú I Howlanders 💥

Los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surcando las olas. Hacían uso de un remo compuesto por caña de guayaquil y para salir del agua aprovechaban para propulsarse con las olas hacia la orilla.

También existían otras navegaciones más grandes especializadas en trayectos largos y las “alaias” o los “olos”, que solo servían para coger olas.

Como vemos, esta tabla típica de Perú y el surf se encuentran íntimamente relacionados. Por eso, en los Festivales del Mar de Huanchaco compiten surfistas con caballito y otros con tabla.

La cultura moche o mochica es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre los siglos II y VII d. C. en el valle del río Moche (actual provincia de Trujillo, en el departamento de La Libertad). Esta cultura se extendió hacia los valles de la costa norte del actual Perú. Esta hizo grandes obras como canales de riego y presas, lo que les permitió ampliar su frontera agrícola.

Para la cultura mochica la materia prima fue el adobe. Construyeron complejos religiosos-administrativos conformados por palacios y templos o huacas de carácter monumental, las cuales los recubrían de grandes murales en alto y bajo relieve, pintados con colores extraídos de la naturaleza, donde plasmaron sus dioses, mitos, leyendas y toda su cosmovisión cultural. Las más notables de estas construcciones son las llamadas Huacas del Sol y de la Luna, en el valle de Moche.

Conocieron muchas técnicas para trabajar el oro (laminado, martillado, alambrado, etc.), lo que les permitió fabricar , atuendos, emblemas, ornamentos y toda su parafernalia ritual.

Son considerados los ceramistas del antiguo Perú, gracias a su trabajo que realizaron en sus ceramios. En ellas representaron, tanto de manera escultórica como pictórica, a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo. De este arte sobresalen los huacos retratos y los huacos eróticos.

Fueron navegantes: construyeron caballitos de totora, los que hacían más pequeños para la pesca y más grandes para sus viajes hasta las costas ecuatoriales, desde donde traían conchas de Spondylus, sagrada para los moches, y en general, para el resto de las culturas costeñas del Antiguo Perú.

Políticamente, las sociedades moches ―de fuerte segmentación en clases sociales― se organizaban en reinos o señoríos confederados. Se ha podido conocer más sobre esta cultura gracias al descubrimiento de algunas tumbas intactas de sus gobernantes o señores, como la del Señor de Sipán y la Dama de Cao.

Machu Picchu Travel Tours on Twitter: "Las #culturas #Mochica y #Chimú se mantienen vivas a través de sus legados: Caballitos de Totora #MachuPicchuTravel https://t.co/ikTvn1q4Bt https://t.co/MZXX520qpB" / Twitter

28 ideas de Caballito de totora | perú, cultura moche, huacos retratos

Caballitos de totora, milenaria tradición de pesca en Perú que aún se mantiene
Caballitos de totora, milenaria embarcación para la pesca en Perú que aún se mantiene

El primer  campeón mundial del surf

EL SURF EN EL PERÚ - Revista Si crees innovas

 

Felipe Pomar, el campeón que quiere convencer al mundo de que el surf nació en Perú - BBC News Mundo

«El surf nació en Perú. No hay duda. Y no es una teoría».

El caballito de totora (izquierda) tiene más de 4.000 años.

Pomar no es el único que ha relacionado a Sudamérica con el origen del surf.
Pomar no es el único que ha relacionado a Sudamérica con el origen del surf. Sin embargo, por su condición de leyenda de surf, el discurso de Pomar está calando hondo en una comunidad para la que el surf tiene cada vez más peso, en un país que cuenta con dos campeones de esa disciplina a nivel mundial: el propio Pomar (1965) y Sofía Mulánovich (2003).

Olas grandes, hasta un tsunami. Su especialidad son las olas grandes, de hasta cinco metros. 

En una ocasión llegó a surfear un tsunami, cuenta. Fue en 1974, minutos después del terremoto de magnitud 7,2 que sacudió el país desde Lima hasta Pisco.

«El terremoto duró como dos minutos y mi amigo Pitty Block y yo entramos a la Isla en Punta Hermosa con la idea de correr lo que viniera», recuerda Pomar.

«Ya había vivido alertas de tsunami en Hawái y nunca había pasado nada», explica. «Además, ¿de qué tamaño podía ser la ola que viniera después? ¿De diez pies, de 20 pies (3 y 6 metros)?», pregunta retórico. «Yo ya había corrido olas de hasta 20 pies en Hawái».

Sin embargo, Pomar y Block no contaban con la posibilidad de que el mar se retiraría y los arrastraría hacia dentro tan rápido que sería inútil remar con los brazos al límite de sus fuerzas.

Después de pasar unos momentos «realmente aterradores en medio de un mar caótico e impredecible», ambos lograron cruzar la bahía y agarraron cada uno «una ola de las que dicen de tsunami, del tamaño de una casa de dos pisos».

«‘Ésta podría ser la última ola que agarres, pensé, así que me dije: ‘Mejor córrela'», cuenta. Block hizo lo mismo y así los dos surfistas lograron llegar a la playa ilesos.

https://www.youtube.com/watch?v=lUzZKL4uUr4

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  1. Bastante interesante saber que Pomar haya nacido en una región con una rica herencia cultural como la Moche agrega una capa adicional de significado a su éxito. Esto resalta la importancia de la conexión entre el individuo y su entorno cultural, mostrando cómo las raíces pueden ser una fuente de inspiración y fortaleza.

    El logro de ganar el primer mundial de surf también subraya el talento y la dedicación de Pomar al deporte. La habilidad para destacar en una disciplina tan competitiva a nivel mundial es un testimonio de su arduo trabajo y compromiso con su pasión.

  2. Interesante artículo , que muestra la relación que tiene Felipe Pomar, el peruano que ganó el primer Mundial de Surf, con la cultura Moche, destaca la riqueza cultural e histórica de Perú. La mención de la cultura Moche, una civilización antigua que floreció en la región norte del país, agrega un elemento fascinante a la historia de Pomar.
    La inclusión de la cultura Moche sugiere una conexión profunda entre el surfista y las raíces históricas de Perú, destacando la idea de que las tradiciones y la herencia cultural pueden tener un impacto duradero en los individuos y sus logros. La referencia a esta cultura también puede evocar imágenes de la rica herencia artística y tecnológica de los mochicas, que incluye famosas piezas de cerámica y la construcción de complejas estructuras.
    El hecho de que Pomar haya ganado el primer Mundial de Surf agrega un elemento contemporáneo a la historia, destacando los logros individuales en el contexto del deporte. Su éxito no solo resuena a nivel nacional, sino que también contribuye a la narrativa global del surf, mostrando que la pasión por este deporte puede surgir de diversas experiencias culturales.

  3. Este artículo resalta la importancia de Perú en la historia del surf en Sudamérica, especialmente al ser el lugar donde se celebró el primer campeonato mundial de surf en 1965 en la playa Kontiki, Punta Hermosa. En ese torneo, Felipe Pomar, a la joven edad de 22 años, se consagró como el primer campeón mundial de olas grandes al derrotar a destacados surfistas internacionales.Es fascinante ver cómo Felipe Pomar, ahora con 78 años, sigue disfrutando de su pasión por el surf en Hawái. Su dedicación al deporte y su envidiable estado físico son ejemplos inspiradores. Su elección de una dieta saludable y equilibrada es un factor clave en su longevidad y vitalidad.

  4. El legado de Felipe Pomar en el mundo del surf es innegable, y su continua dedicación y pasión por el deporte son un ejemplo para las generaciones más jóvenes. Su historia nos recuerda que nunca es demasiado tarde para perseguir nuestras pasiones y que el surf, como cualquier deporte, puede ser una fuente de alegría y vitalidad a lo largo de toda la vida.

  5. Felipe Pomar Rospigliosi como deportista estrella en este texto, se destaca por ser unos de los pioneros que ponen a gran publicidad, su arte , como es el surf.
    Mucho más antes de que se hiciera conocido este deporte en toda la costa, con la idea clara de que este bello deporte es bien peruano y no de la polinesia, se juró ser el mejor y así lo hizo.
    Actualmete el surf es un atractivo turístico y de deporte para profesionales y aficionados que trae muchas ganancias en costas donde se practica.
    Es un gran aporte hacia su comunidad en como este deporte puede traer grandes cambios de comportamiento como culturales dentro de la sociedad.

  6. Felipe Pomar Rospigliosi, un legendario surfista peruano, ha sido testigo de la evolución del surf a lo largo de los años, considera a Perú como el epicentro del surf en Sudamérica y señala que el país acogió el primer campeonato mundial de surf en 1965 y se destaca la importancia del surf en la cultura peruana y su evolución a nivel mundial como también resalta la conexión del surf con la cultura moche y el uso de las tablas de totora en el antiguo Perú.

  7. El surf nació en Perú. No hay duda. Y no es una teoría». Así de tajante es el peruano Felipe Pomar, leyenda viva de ese deporte y un hombre con una misión: demostrar al mundo que la disciplina tiene su origen en Sudamérica y no en la Polinesia. Esta idea surge a raíz de que los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surcando las olas. Hacían uso de un remo compuesto por caña de guayaquil y para salir del agua aprovechaban para propulsarse con las olas hacia la orilla. Como vemos, esta tabla típica de Perú y el surf se encuentran íntimamente relacionados. Por eso, en los Festivales del Mar de Huanchaco compiten surfistas con caballito y otros con tabla. Por otra parte, tenemos que sentirnos orgullosos como peruanos de que el primer campeón en surf sea nuestro compatriota Felipe Pomar, quien incluso surfeaba olas altas, de hasta 5 metros (tsunamis).

  8. El artículo de Felipe Pomar nos muestra como se puede seguir haciendo el deporte que nos apasiona combinado con un estilo de vida saludable y seguir disfrutando de ese hobby a pesar de los años y con la amplia experiencia que tiene, en el artículo nos indica cual es su secreto el cual radica en su alimentación. Es admirable también su reconocimiento al origen del surf en el Perú con la cultura mochica.

  9. El articulo nos informa que Felipe Pomar Rospigliosi, figura icónica del surf peruano, rememora con nostalgia la época dorada del surf en Perú, cuando el deporte aún era poco conocido y las playas de Lima eran un refugio para unos pocos apasionados. A lo largo de los años, el surf ha experimentado un crecimiento exponencial, convirtiéndose en una actividad popular en más de cien países. Pomar destaca el impacto positivo que el surf ha tenido en lugares remotos, transformándolos en destinos turísticos reconocidos. Este testimonio resalta el poder del deporte y la pasión de los surfistas para impulsar cambios significativos en la sociedad y la economía de las regiones costeras.

  10. Es fundamental difubdir que nuestros caballitoa de totora tienen 4,000 años de abtiguedda para atraer turistas y hacer demostraciones de nuestras habilidades preincaicas. Un tema de turismo e historia nacional.

  11. Me da mucho gusto saber el orgullo que precisa nuestra leyenda del surf y primer campeón mendial respecto a su pasado incaico. Como un embajador de nuestra historia recorre el mundo demostrando que la cultura Moche fue la primera en surfear a niveles inceíbles y que nuestro Inca Tupac Yupanqui llegó a la Polinesia. Orgullo de peruanidad.

  12. Felipe Pomar gran peruano que siente orgullo por sus raíces y nuestra historia. Respecto a los Moches. Fueron navegantes: construyeron caballitos de totora, los que hacían más pequeños para la pesca y más grandes para sus viajes hasta las costas ecuatoriales, desde donde traían conchas de Spondylus, sagrada para los moches, y en general, para el resto de las culturas costeñas del Antiguo Perú.

  13. Los Moches utilizaban a los caballitos de totora principalmente para la pesca y eso incluye salir y entrar del océano surcando las olas. Hacían uso de un remo compuesto por caña de guayaquil y para salir del agua aprovechaban para propulsarse con las olas hacia la orilla. Con sus caballitos de totora hacían surf, incuestionable.

  14. “Los antiguos peruanos corrían olas en tablas de totora como medio de esparcimiento, no solo para pescar”. Fueron los de la cuñltura Chimú con sus caballitos de totorta. Hay evidencias históricas

  15. “Hace 60 años, el surf era conocido en apenas cinco países. Pero hoy en día son más de cien”, nos dice el legendario surfista, enfundado en una ropa de baño y un polo de licra que hace notar su estado atlético. “Pueblitos en donde antes no había nada se han convertido en grandes lugares turísticos gracias a la tabla, como en Indonesia o Costa Rica”. Lindo dato.