ANTIGÜEDAD

Baalbek, la ciudad de los templos romanos

La Heliópolis de Oriente Próximo fue un gran centro religioso durante el Imperio romano. Dos milenios después todavía se percibe su poderío

 

Templo de Baco, en Baalbek

Templo de Baco, en Baalbek. Getty Images/iStockphoto

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  1. Impresionantes construcciones que tenían un carácter religioso, los templos construidos en aquella época que prevaleces hasta la actualidad son bien conocidos como patrimonios culturales destacados, de los cuales podemos aprender como fue la sociedad en la antigüedad.
    Sin duda, al igual que en países como Perú, México y otros países de América, los países europeos tambien cuentan con culturas ricas que nos brindaron información enriquecedora sobre como se desarrolló la religión en sus templos, muy interesante artículo.

  2. Por tratarse de la morada que acogía a los dioses, el templo romano era construido cuidadosamente con materiales de primera calidad, además, era un lugar exclusivamente reservado a los sacerdotes, quienes se encargaban del culto, solo participaba desde las áreas exteriores. El templo romano era una de las edificaciones más importantes del imperio, que engalanado los foros, tenía una función político-religiosa, la cual brindaba culto tanto a los dioses protectores como a los emperadores divinizados.

  3. El imperio romano fue uno de los más poderosos por aquella época en el sector militar. Tuvieron una evolución impresionante a lo largo de los años en su religión. Hoy en día estos templos son patrimonios culturales de la humanidad y atractivos culturales.

  4. Si vamos un poco más allá de la investigación de este excelente artículo encontramos evidencias históricas que enriquecen al sector turismo es respecto a lo que afirman los historiadores de la antigüedad. El historiador hebreo Flavio Josefo (siglo I) recoge el paso de Alejandro Magno por Baalbek en su marcha hacia Damasco. En la época helenística, bajo el dominio de la dinastía ptolemaica, y a partir de 198 a. C. por el Imperio seléucida, la ciudad fue rebautizada con el nombre de Heliópolis (‘ciudad del sol’). Los soberanos ptolemaicos favorecieron probablemente la identificación del dios Baal con el dios del sol egipcio, Ra, y el dios griego Helios, con el fin de cimentar una mayor fusión cultural en el interior de sus propios territorios.
    Esta sección cultural es muy enriquecedora para los emprendedores en cualquier campo de la actividad humana.

  5. El término Baalbek significaría entonces ‘señor de la Bekaa’ y estaría, probablemente, relacionado con el oráculo y el santuario dedicado al dios Baal o Bēl (a menudo identificado como Hadad, dios del sol, de la tempestad y de la fertilidad de la tierra) y a Anat, diosa de la violencia y de la guerra, hermana y consorte de Baal (más tarde se identificaría con Astarté), quizá asociada a Tammuz (más adelante identificado con Adonis), dios de la regeneración primaveral. Las prácticas religiosas de estos templos contemplaban seguramente, como en otras culturas vecinas, la prostitución sacra, los sacrificios animales (y quizá también humanos) y las ofrendas rituales a las divinidades.
    Baal fue un dios fenicio y de la antigüedad cuya mitología estaba relacionada a fuerzas del mal y era muy condenado por los protestas y hebreos y judíos de la antigüedad, incluso por cristianos de la iglesia primitiva lo relacionaban con el demonio, historiadores romanos decían que era un dios feroz al cual ofrendaban sacrificios humanos.

  6. Es notable una zona de templos de entre los siglos I-III d.C. en honor de la Tríada heliopolitana: Júpiter, Mercurio y Venus. Las primeras excavaciones se iniciaron hacia 1900. Los orígenes de Baalbek se remontan a dos asentamientos cananeos que las excavaciones arqueológicas bajo el templo de Júpiter han permitido datar su antigüedad, siendo de la Edad del Bronce antigua (2900-2300 a. C.) y media (1900-1600 a. C.).
    Visitar estos lugares es andar por la historia que fue recorrido por muchos estudioso de talla universal.

  7. En la antigüedad fue un santuario fenicio dedicado al dios Baal; fue ciudad griega, y a partir de la época de los seléucidas se la llamó Heliópolis, siendo colonia romana desde Augusto. Según algunas versiones cristianas Santa Bárbara vivió en esta ciudad.
    Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Oriente Próximo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.Actualmente es una ciudad que tiene miles de turóistas a diario por su belleza e historia.