Análisis de la deuda externa del Perú bajo la lupa y la «década perdida» de América Latina 

Los países latinoamericanos  tuvieron que pagar sus deudas a unas tasas de interés que crecían a paso vertiginoso. 

Por. Mg. Luis Alberto Pintado Córdova y Mg. Jorge Montero Chepe. Docentes de la UNFV

Existió una coyuntura desfavorables para, los países latinoamericanos, quienes  tuvieron que pagar sus deudas a unas tasas de interés que crecían a paso vertiginoso. Terminarían cayendo en la llamada ‘década perdida’.

«La década perdida»: cómo la lucha por frenar la inflación en EE.UU. disparó en los 80 la mayor crisis de la deuda sufrida por América Latina en el último siglo

  • Ángel Bermúdez (@angelbermudez)
  • BBC News Mundo
José López Portillo.IMAGEN,CORTESÍA FOTOTECA INAH . México tuvo que buscar una moratoria en el pago de su deuda durante los meses finales del gobierno de José López Portillo.

Las cosas pintaban mal para México desde los primeros días de aquel agosto de 1982.

El día 4, el diario británico The Guardian ya advertía que el país podría verse obligado a modificar el calendario de pago de su deuda externa que para entonces era la más grande del mundo.

La deuda pública se ubicaba en torno a US$58.000 millones y la privada sumaba, al menos, entre US$18.000 millones y US$20.000 millones.

Solamente para hacer frente en lo que restaba del año a las obligaciones derivadas de la deuda a corto y medio plazo, México necesitaba unos US$15.600 millones.

Dos días más tarde, el gobierno recurrió a la segunda devaluación del peso en seis meses, que pasaba así de un valor de 27 por dólar en febrero a 80 por dólar en agosto.

Poco después, el presidente José López Portillo dijo que esa devaluación y un control de cambios parcial que habían impuesto eran medidas necesarias para evitar un impago de la deuda.

Al final, no obstante, ese destino no pudo esquivarse y el entonces ministro de Hacienda, Jesus Silva Herzog, terminó solicitando ayuda al FMI y negociando con los bancos acreedores una moratoria de 90 días en el pago de la deuda pública de México.

Ese momento es considerado como el punto de estallido de la crisis de la deuda latinoamericana de 1980 que ha sido «el episodio económico más traumático que ha experimentado América Latina a lo largo de su historia», según el economista José Antonio Ocampo, profesor de la Universidad de Harvard y actual ministro de Hacienda de Colombia.

Curiosamente, sin embargo, uno de los factores que contribuyó fuertemente a que se desatara esa crisis no tuvo que ver con las decisiones tomadas en la región sino con los problemas económicos de Estados Unidos que entonces, al igual que ahora, enfrentaba una importante ola inflacionaria.

¿Qué ocurrió?

El choque Volcker

En 1979, Estados Unidos estaba inmerso en una importante crisis económica con una inflación que, por segunda vez en cinco años, superaba los dos dígitos: 11,3%.

La tasa de desempleo superaba el 7% y el costo de las hipotecas y el precio de la gasolina estaban disparados.

Paul Volcker fotografiado en 1971.

IMAGEN,GETTY IMAGES. Volcker impulsó una agresiva subida de las tasas de interés para combatir la inflación en EE.UU.

Pero en agosto de ese año asumió el cargo de jefe de la Reserva Federal (Fed) el economista Paul Volcker, quien pronto empezaría a intentar doblegar la inflación con una maniobra dura: un incremento implacable de las tasas de interés.

Así, las tasas de interés aumentaron de un 10% en agosto de 1979 hasta llegar en torno a 19% en enero de 1981.

Tómese en consideración que esas eran las tasas de interés de la Fed, que son una referencia y un piso para las tasas de interés que terminan pagando por sus créditos personas, empresas y países.

Los incrementos en las tasas de interés causaron dos recesiones en Estados Unidos, pero al final ayudaron a poner la inflación bajo control. Cuando Volcker dejó la Fed en agosto de 1987, la inflación estaba en 3,4%.

Esta terapia de choque, sin embargo, también tuvo graves repercusiones en América Latina.

¿Por qué?

Crisis de la deuda

Durante la década de 1970, se incrementaron los desequilibrios macroeconómicos en los países de América Latina.

Algunos países, como los exportadores de hidrocarburos, incrementaron de forma sustancial su gasto aprovechando el alza de los ingresos obtenidos por el aumento de los precios de exportación, pero incluso aquellos que no gozaron de esta bonanza y cuyas cuentas se deterioraron durante la década mantuvieron o elevaron sus gastos.

Carlos Andrés Pérez.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Aupada por la bonanza petrolera, Venezuela incrementó mucho su deuda durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Unos y otros también coincidieron en aumentar sus niveles de deuda externa de forma considerable.

«La región en conjunto triplicó su nivel de endeudamiento externo entre 1975 y 1980 y varios países superaron con creces ese volumen. Esta dinámica no tenía precedentes cercanos, dado el bajo acceso a recursos externos que la región exhibía hasta 1975″, escribió la exsecretaria general de la Cepal Alicia Bárcena en la introducción del libro «La crisis latinoamericana de la deuda desde la perspectiva histórica».

En ese periodo de cinco años, todos los países de la región incrementaron sus niveles de endeudamiento externo en niveles importantes.

En Uruguay, donde menos creció, aumentó 74%; mientras que en Venezuela, donde más subió, la variación fue de 523%.

El economista Ricardo Ffrench-Davis, profesor de la Universidad de Chile, explica que este endeudamiento fue favorecido por un auge de la globalización financiera generada por bancos comerciales que empiezan a hacer préstamos a los países de América Latina.

«Ellos descubren a Brasil, que está creciendo muy fuerte, y México, que eran dos de los países que están con velocidades de crecimiento en los años 1960 y 1970 y a los que empiezan a llegar muchos capitales. Es un fenómeno para muchos de los países medianos y grandes de América Latina», indica.

Explica que ante esa entrada masiva de dólares a América Latina muchos países permiten que sus tipos de cambio se aprecien y empiezan a acumular pasivos.

«Las deudas acumuladas van creciendo, pero los bancos prestamistas están tranquilos porque América Latina se está recuperando del shock petrolero de 1973», indica Ffrench-Davis.

Señala que en aquel momento las tasas de interés eran muy bajas porque era un período de auge financiero gracias en parte a que los países petroleros del mundo -que habían disfrutado de una bonanza- habían colocado sus ahorros en depósitos bancarios, por lo que las instituciones financieras disponían de muchos recursos para prestar.

La deuda contraída por los países de América Latina en aquellos años tenía otras dos características que incrementaron su vulnerabilidad cuando las condiciones cambiaron: había una creciente proporción de la deuda contraída a corto y medio plazo; y también que una parte importante de la misma había sido contratada a tasas de interés variable.

La proporción de la deuda de corto plazo se duplicó entre 1975 y 1981, mientras que para ese último año dos tercios de la deuda a largo plazo estaba sujeta a tasas de interés variables.

«Fueron esas condiciones de vulnerabilidad externa creciente, el alza progresiva desde 1978 de las tasas de interés internacionales, que se vio intensificada en octubre de 1979 a raíz de las medidas de política de control monetario y del crédito adoptadas por la Reserva Federal de los Estados Unidos para hacer frente a la inflación, las que agudizaron el alza de la carga del servicio de la deuda, que llegó a representar un 47% de las exportaciones en 1982 y consiguientemente exacerbó la magnitud del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos», escribió Bárcena.

Ffrench-Davis explica la dureza con la que se sintió el efecto del aumento de las tasas de interés en EE.UU.

«Parte de la plata prestada por los bancos estaba con una tasa de interés fija, pero mucho era a tasa variable. Se ajustaba cada 3 meses o 6 meses y entonces, de repente, hay países de América Latina que pasan de pagar una tasa de interés de 5% a tasas de interés de 15% o 18%, pero ahora no era con la deuda de los años 1973, 1974 o 1975, sino con la deuda que se había acumulado en el 1978, 1979 y 1980″, dice.

«Eran niveles de deuda que ya eran muy elevados con una tasa de interés baja, pero ahora pasaban a tener una tasa alta», agrega.

Así, ante ese cambio de condiciones, los países de la región tuvieron crecientes dificultades para hacer frente al pago de sus deudas y, uno a uno, se vieron forzados a buscar una renegociación con sus acreedores.

La «década perdida»

Aunque se considera que se inició con la moratoria parcial declarada por México hace 40 años, la crisis de la deuda de la década de 1980 afectó a 18 países de la región.

Sede del FMI.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Sin capacidad para hacer frente a sus deudas y gastos, los gobiernos latinoamericanos terminaron acudiendo al FMI.

Ricardo Ffrench-Davis asegura que sus efectos devastadores se resumen en el nombre que recibió ese periodo histórico: la «década perdida».

«El conjunto de América Latina apenas empezó a levantar la nariz en el año 90», apunta.

Lo de «perdida», sin embargo, va más allá del hecho de que la región no avanzó sino que en la práctica sus economías dieron marcha atrás.

«La región retrocedió del 121% de promedio del PIB per cápita mundial al 98%, y del 34% al 26% del PIB por habitante de los países desarrollados», escribió el economista José Antonio Ocampo en un artículo publicado por la CEPAL.

Ese retroceso económico tuvo también fuertes implicaciones sociales. Así, por ejemplo, la pobreza se incrementó de 40,5% a 48,3% entre 1980 y 1990, de acuerdo con datos de la Cepal.

Pero la realidad histórica resultó ser peor pues, según destacó Ocampo, «América Latina solo retornaría a los niveles de pobreza de 1980 en 2004, por lo cual en este campo hubo no una década, sino un cuarto de siglo perdido».

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Por qué Perú decidió endeudarse por más de 100 años y qué consecuencias puede tener para su economía

  • Redacción. BBC News Mundo
banco

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. El gobierno de Perú anunció un endeudamiento a más de 100 años esta semana.

Tras semanas de inestabilidad política, protestas y tres cambios de presidente, Perú anunció esta semana una arriesgada jugada económica.

La nación sudamericana, por primera vez en su historia, decidió lanzar un bono económico por más de 100 años, una de las pocas naciones del mundo que ha logrado tal plazo para su deuda.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) del país había publicado el domingo un decreto supremo que autorizaba la emisión, en el que indicó que los fondos se destinarán a contener el covid-19 y financiar parte del gasto público.

«En este caso, de lo que se trata es de obtener financiamiento para el presupuesto público que a raíz de la pandemia se ha incrementado, dado que han aumentado las necesidades, pero han disminuido los ingresos», le dice a BBC Mundo el doctor Pedro Grado Smith, profesor de Economía de la Universidad de Lima.

Los nuevos bonos fueron emitidos en un contexto singular: poco antes, el Congreso de Perú había sacado un presidente, otro había renunciado y un tercero, Francisco Sagasti, había asumido como mandatario interino mientras, en las calles, las protestas dejaron dos muertos y decenas de heridos.

Sagasti ya había anticipado a la agencia de noticias Reuters la semana pasada que Perú planeaba concretar a corto plazo la colocación de bonos para financiar el «altísimo» déficit fiscal, el pago de intereses y obligaciones de antiguos compromisos con vencimiento en 2021.

SagastiIMAGEN,REUTERS. Sagasti asumió como presidente interino tras dos semanas de intensa convulsión social.

De acuerdo con Grado Smith, el hecho de que el país haya logrado acceder a estos fondos pese a los torbellinos políticos de la última semana es prueba de la consolidación que ha vivido la economía peruana en las últimas décadas.

«Perú ha podido acceder a estos plazos porque su macroeconomía todavía presenta elementos muy positivos«, indica el académico.

«Hasta el año pasado estábamos entre los 32 países con mejor macroeconomía del mundo, según el World Economic Forum. La inflación peruana fue más baja que la de EE.UU. el año pasado, tenemos una notable cantidad de reservas, la tasa de inflación es baja… eso genera confianza en los inversores porque, al ser una economía estable, puede obtener ese financiamiento», agrega.

El experto, que considera que «la deuda en sí misma no es ni mala», advierte que las consecuencias de la venta de estos bonos para el peruano común dependerá del manejo que se haga de esa ese endeudamiento en los próximos años por las autoridades.

¿Cuáles son sus beneficios?

Grado Smith explica que, en esencia, un bono es un mecanismo de endeudamiento que da fondos a los estados o empresas para realizar determinados emprendimientos.

«Las personas cuando quieren obtener un crédito, van al banco y lo piden. Las empresas y los países también pueden pedir un crédito al banco o, en cambio, pueden también emitir un bono», señala.

«La diferencia entre un bono y una deuda es que esta última la da directamente el banco y en el caso del bono, son el público en general y, sobre todo lo que llaman inversionistas institucionales, como compañías de seguro, quienes los compran», agrega.

El académico señala que este tipo de acción, además de señalar la confianza de los inversores en el país, también puede traer beneficios a corto y mediano plazo.

«Es bueno que un país se pueda endeudar, por ejemplo, para comprar más vacunas, o puedes endeudarte para una inversión de infraestructura», comenta.

De acuerdo con el experto, la venta de los bonos también podría implicar que el país tenga un mayor acceso a recursos o subsidios ante una potencial segunda ola de la pandemia de coronavirus, que ya ha dejado más de 35.000 muertos y más de 945.000 casos en el país.

También, señala, podría implicar algunas mejoras financieras para los ciudadanos.

«Al entrar más recursos a la economía, conceptualmente, debería bajar la tasa de interés en el mercado local de alguna u otra manera, y eso beneficia al público en general», comenta

«Y, por último, al existir financiamiento a largo plazo, el estado pueden invertir en grandes obras de infraestructura, como pueden ser subterráneos o aeropuerto».

El lado negativo

La venta de bonos por más de un siglo no es un evento común: actualmente, solo México, Bélgica, Irlanda, China, Dinamarca y Suecia han logrado endeudarse por tan largo plazo.

Grado Smith señala que este tipo de jugada económica puede también traer graves consecuencias, principalmente un sobreendeudamiento.

«Lo que habían calculado inicialmente los expertos y analistas era que nuestra deuda no debería ser más de 30% del PIB. Hoy día esa deuda ha superado el 30% de ese PIB, por lo que habrá que ser muy cuidadoso en las siguientes emisiones», opina.

En una comparecencia ante el Congreso, el ministro de Economía y Finanzas Waldo Mendoza estimó que su cartera prevé que el nivel de la deuda aumentará en grandes proporciones tras el estímulo económico propuesto por el para reactivar la producción y frenar la pandemia, que suma hasta un 20% del PIB, .

Mendoza indicó que esto llevará a que la deuda pública con respecto a la producción nacional aumentará de un 28% del PIB a un 35% a fines de este año y hasta un 38% en el 2021.

«Dicho de otra manera. Al habernos endeudado, todavía tenemos espacios, pero el camino hacia delante debe ser más austero, porque tenemos el riesgo a la puerta», dice el académico.

protestas

FUENTE DE LA IMAGEN,AFP. La venta de los bonos se aprobó poco después de dos semanas de protestas sociales.

En su criterio, otro factor a tener en cuenta es el curso político del país y la sombra de la corrupción, que pueda afectar el uso de los fondos obtenidos con los bonos.

«La corrupción es como un cáncer y si no se le combate, podría inundar el Banco Central y destruir la estabilidad macroeconómica que se ha tardado en construir 30 años», señala.

En criterio del experto, Perú cuenta con lo necesario para un mejor desarrollo económico, pero los resultados de esto dependerán en gran parte de la clase gobernante.

«A pesar de todas las crisis políticas, en los últimos 30 años Perú logró cierta macroestabilidad económica que ahora es importante mantener. Si en paralelo a esa macroestabilidad económica tuviéramos una estabilidad política, estaríamos camino al desarrollo» considera.

«Es como tener un buen campo de fútbol para jugar. Tenemos un buen campo, pero necesitamos buenos jugadores. Es decir, mejores actores políticos».

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“Con el señor Castillo, cada peruano debe US$ 150 a futuro”

37 Comentarios

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  1. Efectivamente la Década Perdida o la Crisis de los 80 que se dio en toda América Latina fue un período de estancamiento económico que se exacerbó hasta convertirse en una severa crisis macroeconómica a fines de la década. Los factores como: acumulación de deuda externa en toda América Latina, una serie de desastres naturales , gastos públicos masivos , nacionalizaciones de bancos e instituciones financieras, el cierre de Perú de los mercados crediticios internacionales llevaron a una década de declive macroeconómico y la lucha del gobierno peruano contra los grupos terroristas, específicamente Sendero Luminoso, y la reconstrucción de los daños causados por los bombardeos del grupo (que generalmente incluían puentes, vías férreas e instalaciones eléctricas). La crisis financiera pronto se adoptó en la esfera pública a través de la hiperinflación de las materias primas, escasez de alimentos y desempleo masivo .
    Todo esto tuvo consecuencias económicas como por ejemplo el producto interno bruto (PIB) de Perú se contrajo más del 20% y consecuencias sociales donde la pobreza aumentó al 55% esto produjo oleadas de peruanos que emigraron a países como Estados Unidos , España , Italia , Chile , Venezuela y Argentina .
    Muchas gracias por su atención!!!

  2. En este articulo se precisa y explica de manera detallada en general las deudas latinoamericanas y la peruana. El Perú produce ganancias para si mismo, sino para pagar su deuda y no le corten el ingreso de moneda extranjera para los movimientos internos. Por mas que el Perú trate de pagar su deuda siempre esta pidiendo otro prestamos y esta deuda no deja de crecer. Poco a poco el Perú termina en las mismas condiciones que el país hermano Venezuela.

  3. Definitivamente este articulo me dejó conocimientos que no tenía, respecto a nuestro país es notoria las consecuencias negativas que está teniendo desde los últimos presientes, estamos en camino a un abismo económico del que será muy difícil recuperarnos si las cosas no mejoran en nuestro país.

  4. Que buen articulo, me parece muy interesante la informacion que nos brinda sobre como la deuda se agrava por los malos gobiernos. Me parecio muy interesante acerca de la deuda pública que tiene nuestro pais, la cual aumento su cifra a 6.309 millones desde 2020, cuando fue de 63.092 millones de euros.

  5. Que buen articulo, me parece muy interesante la informacion que nos brinda sobre como la deuda se agrava por los malos gobiernos. Me parecio muy interesante acerca de la deuda pública que tiene Perú la cual creció 6.309 millones desde 2020 cuando fue de 63.092 millones de euros.

  6. Desde el gobierno de Velasco Alvarado hasta a ala actualidad podemos observar como la mala gestión de los recursos destinados al sector publico han generado una deuda externa que equivale al casi 40% del PBI, sabiendo que una economía sana debería llegar como máximo a un endeudamiento equivalente al 30 % del PBI , del articulo se puede rescatar que algunos economistas dan un aliento a que la economía peruana no esta perdida ya que el sobreendeudamiento por bonos a 100 años nos dice que nuestra economía pese a la incertidumbre política que nos atañe aun puede ser recuperada

  7. Desde el gobierno de Velasco Alvarado hasta a ala actualidad podemos observar como la mala gestión de los recursos destinados al sector publico han generado una deuda externa que equivale al casi 40% del PBI, sabiendo que una economía sana debería llegar como máximo a un endeudamiento equivalente al 30 % del PBI , del articulo se puede rescatar que algunos economistas dan un aliento a que la economía peruana no esta perdida ya que el sobreendeudamiento por bonos a 100 años nos dice que nuestra economía pese a la incertidumbre política que nos atañe aun puede ser recuperada

  8. Las deudas externas que tenemos como país, viene desde hace décadas, hemos atravesado las peores crisis en nuestra historia ,como la hiperinflación, lo cual a pesar de ello se ha tratado de pagar y no generar un sobreendeudamiento , sin embargo las malas gestiones de cada presidente que ha tenido el Perú , ha generado aún mas deuda, como los bonos otorgados por el actual gobierno. Lamentablemente hasta el día de hoy no se ha visto una gestión eficiente que pueda ayudar a disminuirla. Por ello esperamos que dicho gobierno pueda gestionar correctamente el dinero publico y no causar mas crisis en el país.

  9. Es muy interesante ver la estabilidad que nuestro país obtuvo a lo largo de estos 30 años. Si bien el articulo leído nos dice que el endeudamiento no es malo, el Perú tiene que ver como llevarlo de la mejor manera y no seguir creciendo ya que esto puede causar que se repita el tiempo de los años 80. Actualmente, estamos a travesando una crisis política en donde nuestro mandatario en vez de gobernar, pareciera que siguiera en campaña. La emisión de bonos si bien no fue malo ayudo a que muchos peruanos sobrevivan la crisis de la pandemia, en vez de estar en desarrollo estamos retrocediendo. No podemos comparar cuando Alan García opto por no pagar la deuda externa endeudando más a nuestro país y que esto genere más intereses y nos califique ante un plano internacional como un país no calificado. Nuestro gobierno debe optar por mejores decisiones y tener más cuidado con la balanza de pagos, no tratar de sobre endeudarse, no gastar los fondos que tenemos para gastos innecesarios, atraer a capitales extranjeros y no ahuyentarlos, ya que esto genera puestos de trabajo y aumente nuestro PBI.

  10. En este artículo podemos ver como en sí muestra nuestra realidad como país y vemos como las conclusiones no son para nada alentadoras ya que nuestro Gobierno es de poca calidad hablando dentro de ello también economícamente y políticamente.

  11. Durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, la deuda externa se mantuvo constante en casi 3.000 millones de dólares, principalmente porque bajo Velasco nuestras reservas internacionales servían para cubrir todo el gasto público y casi hacia el final del gobierno se empezó a utilizar el crédito -para una enorme déficit debido a la excesiva burocracia imperante en el país. El gobierno de Francisco Morales Bermúdez comenzó a endeudarse internamente, elevando la deuda al 53,1%, y para 1977, con la deuda externa convirtiéndose en un grave problema, Javier Silva Rute y Manuel Moreira fueron convocados a Washington para renegociar los términos de la deuda externa, logrando resultados desfavorables.

  12. Un excelente artículo que nos describe nuestra realidad como país y lamentablemente las conclusiones que se sacan no son favorables, en si para toda o mayoría de América Latina. Los malos gobiernos, ideas poco razonables, el gobernar por gobernar nos valió esto, y un país capaz como el Perú, al no ser reconocido internacionalmente, solo nos trajo crisis de la cuál de aquí a muchos años no se podrá salir. El Perú se ha acostumbrado a trabajar solo para pagar y se ha vuelto en un ciclo vicioso, ya que está obligado a aumentar sus presupuestos y endeudarse más, pagar puntual y endeudarse de nuevo, esto se ha visto a lo largo de los años y la población es la más afectada, elijamos a quien elijamos como gobernante, traeremos en la mochila diversos problemas, siendo este uno de los más graves.

  13. “Lo que estamos haciendo es consumiendo lo que nos ha costado más de dos décadas como país, como el Fondo de Contingencia, los ahorros, las reservas, las estamos consumiendo en estos 120 días de gobierno”, afirmó.
    Añadió que, tras un balance de lo que la actual gestión ha hecho, se puede observar que el endeudamiento como país va camino al 40% de deuda del PBI.
    “NOS HA REDUCIDO MÁS DE US$ 4,000 MILLONES, Y 1,000 MILLONES EN EUROS, SOLAMENTE DESDE QUE EMPEZÓ EL SEÑOR CASTILLO, Y SE JACTA DE ESO EL MEF”, OPINÓ.
    “Con el señor Castillo, la deuda per cápita aumentó US$ 150, es decir, cada peruano debe US$ 150 a futuro.
    Con Castillo estamos camino a Venezuela o Cuba y una economía cada día más en declive.

  14. Tres de los peores presidentes como Vizcarra. Sagasti y Pedro Castillo (lo por de lo peor) nos han hundido en una enorme deuda externa que avanza hacia el camino del abismo sin salda. Esta cifra supone que la deuda en 2021 alcanzó el 36,35% del PIB de Perú, una subida de 1,36 puntos respecto a 2020, en el que la deuda fue el 34,99% del PIB.

  15. La venta de bonos por más de un siglo no es un evento común: actualmente, solo México, Bélgica, Irlanda, China, Dinamarca y Suecia han logrado endeudarse por tan largo plazo.
    Grado Smith señala que este tipo de jugada económica puede también traer graves consecuencias, principalmente un sobreendeudamiento.
    Felicito a los autores por esta publicación.

  16. Un artículo muy interesante me aclaro temas que desconocía. La deuda se agrava hoy por los malos gobiernos. La deuda pública en Perú en 2021 fue de 69.401 millones de euros, creció 6.309 millones desde 2020 cuando fue de 63.092 millones de euros.
    Esta cifra supone que la deuda en 2021 alcanzó el 36,35% del PIB de Perú, una subida de 1,36 puntos respecto a 2020, en el que la deuda fue el 34,99% del PIB. Gracias por el compartir.

  17. «La década perdida»: cómo la lucha por frenar la inflación en EE.UU. disparó en los 80 la mayor crisis de la deuda sufrida por América Latina en el último siglo. Esto daño la economía de los gobiernos democráticos y las dictaduras militares hicieron lo que quisieron. Todo perjudico a las grande mayorías populares.

  18. La deuda pública de cualquier país corresponde a los pasivos financieros contraídos por su Gobierno Central o Gobierno Federal, es decir, instrumentos financieros según los cuales se compromete a devolver, en ciertas fechas determinadas, los desembolsos recibidos junto con los correspondientes rendimientos involucrados, que pueden ser implícitos (ganancia de capital) o explícitos (cupones o intereses). Actualmente, la deuda pública del Perú está compuesta principalmente por bonos emitidos en el mercado de valores y por adeudos contraídos con organismos
    Corresponde a los gobernates una buena gestión del manejo de la deuda para ejecutar obras de infraestructura en beneficio del país. multilaterales.