Toussaint Louverture, el “Espartaco negro” que libero Haití de la esclavitud

Por Luis Alberto Pintado Córdova en colaboración con Alfonso Barba Caballero ABC

Durante muchas décadas, la revolución haitiana ha supuesto una obstinación para la historia de Francia, como un la leyenda negra. Mientras que la revuelta de esclavos de Saint Domingue, en 1791, marcó hondamente la cultura militante del Atlántico negro, los historiadores de la Revolución Francesa casi no la han tenido en cuenta, como si se tratara de una peripecia lejana, como una simple nota a pie de página de la gran epopeya revolucionaria.

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El Espartaco Negro que ocasiono en Haití la primera revelación  social victoriosa que trazó el camino de la independencia de América Latina

El destino excepcional de Toussaint Louverture,  un político y militar, el más importante de entre los dirigentes de la Revolución haitiana. antiguo esclavo convertido en general francés, luego gobernador general, y finalmente muerto en prisión en el fuerte de Joux, fue símbolo de ello. Héroe de la emancipación de los esclavos, figura ejemplar de “jacobino negro”, según la expresión del gran intelectual caribeño C. L. R. James, apenas ocupa lugar en la memoria nacional.

Nacido en 1740, fue sin duda emancipado en 1775. Tras la represión de la insurrección de 1791, se pasa al lado de los españoles, que ocupan la parte oriental de la isla, y retorna luego al campo francés en 1794, tras la abolición de la esclavitud. A partir de entonces, se convierte en un general republicano patriota, luchando con determinación contra españoles e ingleses, logrando más tarde unificar Saint Domingue bajo su autoridad. Sus relaciones diplomáticas con los comisarios enviados por el gobierno francés son a veces excelentes, a menudo execrables por lo que no llegaron a una solución de acuerdo negociado.

En un primer momento, los grandes terratenientes blancos vieron la posibilidad de independizarse y los pequeños la de lograr la igualdad con los grandes. Los esclavos y los pequeños propietarios negros, por su parte, esperaban adquirir un estatus similar al de los pequeños terratenientes blancos. Estos esclavos se aliaron con los habitantes de la parte este en 1793 para expulsar a los franceses esclavistas.

La ruptura sobreviene en 1801, cuando hace adoptar una Constitución para la isla. Alentado por un potente grupo de presión colonial, Bonaparte envía una expedición militar para retomar el control de la colonia. Pese a una heroica resistencia, Toussaint es víctima de una trampa, capturado y enviado a Francia en el verano de 1802. Muere allí en condiciones patéticas, algunos meses antes de que Dessalines, antiguo oficial suyo, declare la independencia de Haiti en enero de 1804.

La osadía revolucionaria del “Espartaco negro” no haría pues de él el héroe intransigente de una afirmación identitaria y de una revancha postcolonial, sino más bien el de un universalismo cosmopolita, abierto y tolerante. Gano un sitial en la un sitial histórico en el mundo como  “héroe para nuestro tiempo”.  

Funte: Toussaint Louverture, de Sudhir Hazareesingh, Flammarion, París, 2020.

The Life of Toussaint Louverture. Fuente: Universal Co-Masonry

El lado más oscuro de Napoleón: su campaña de exterminio racial para recuperar la esclavitud

“Fue el mayor error que cometí en toda mi época de gobierno”, reconocería el emperador francés, de cuya muerte se cumplen 200 años en medio de una profunda fractura social por su legado.

Por David Barreira. Periodista, especialista de Historia y Redactor Deportivo. Graduado en la Universidad Complutense de Madrid 

2 mayo, 2021 03:29

Dos siglos después de su muerte, el legado de Napoleón Bonaparte sigue dividiendo a la sociedad francesa. Resulta difícil lidiar con la enorme complejidad de un personaje histórico tan abismal, inclasificable en una sola palabra, actor principal de una época que estremeció a todo el continente europeo a base de desplazamientos de ejércitos de un tamaño nunca visto, cargas de bayoneta y ráfagas de cañonazos.

El emperador galo fue el fundador de la Francia moderna, pero también un déspota (ilustrado) que alcanzó el poder a través de un golpe; impulsó los liceos y un sistema legal que garantizaba la igualdad de todos los franceses ante la ley, la libertad personal frente a los arrestos arbitrarios, la separación de la Iglesia y el Estado o la desaparición de cualquier privilegio por razón de nacimiento, aunque ello no rebaja sus comportamientos misóginos y racistas; fue, sobre todo, un militar inteligentísimo, casi invencible —participó en sesenta batallas y asedios y solo perdió siete—, cuya ambición desmesurada provocó un baño de sangre: las Guerras Napoleónicas se saldaron con un coste de unos tres millones de vidas militares y otro millón de civiles.

Napoleón murió el 5 de mayo de 1821 en la isla de Santa Helena, en medio del inmenso Atlántico, a donde había sido desterrado tras caer derrotado en Waterloo (1815). El bicentenario de esta fecha, el próximo miércoles, se ha convertido en motivo de disputa (política) en Francia. Un bando retrata al corso como un héroe nacional mientras que el otro dibuja a una suerte de monstruo tiránico. Pero su biografía no puede quedar reducida a una enumeración de gestas bélicas, ni tampoco ser radiografiada desde postulados presentistas.

La tumba de Napoleón Bonaparte en Los Inválidos, París.

La tumba de Napoleón Bonaparte en Los Inválidos, París. Reuters

El presidente Emmanuel Macron no va a esquivar el acontecimiento, como sí hicieron otros de sus predecesores en el cargo con efemérides napoleónicas —Jacques Chirac, por ejemplo, se negó a participar en los actos conmemorativos del segundo centenario de la batalla de Austerlitz (1805), la mayor victoria de la carrera del corso—. A pesar de las presiones de uno y otro lado, tomará parte en un homenaje en el Instituto de Francia y depositará una corona de flores en la tumba de Napoleón en Los Inválidos, donde sus restos descansan desde 1840. Desde el Elíseo ya se ha asegurado que no hay intención de glorificar la figura del emperador ni de vilipendiarla con lecturas anacrónicas. Se tendrá en cuenta todo, también su papel en la restauración del esclavismo.

Es precisamente esa cuestión la que más divide en Francia. Napoleón, ya como primer cónsul, aprobó el 20 de mayo de 1802 una ley por la que se permitía de nuevo el comercio de esclavos en todas las colonias francesas, una práctica abolida ocho años antes en el marco de la Revolución. La evolución del corso a lo largo de su vida, al principio un extremista jacobino que apoyó el derrocamiento de la monarquía y que no condenó los actos de represión, fue bastante considerable.

Baño de sangre

Cuando llegó al poder, el militar se mostró partidario de volver a la época en que Santo Domingo, el actual Haití, aportaba 180 millones de francos anuales al tesoro francés, daba empleo a decenas de miles de marinos en 1.640 barcos y mantenía boyantes los puertos atlánticos de Francia. La antigua colonia esclavista suministraba a principios de la década de 1790 el 40% del azúcar y el 60% del café que se consumían en Europa y sumaba el 40% de todo el comercio galo con el extranjero. Sin embargo, para 1801, tras seis años de revuelta esclava liderada por Toussaint l’Overture, esos números se habían hundido.

Batalla de Vertières, 18 de noviembre de 1803. Último enfrentamiento de envergadura durante la Revolución haitiana. Los esclavos liberados vencieron a las fuerzas expedicionarias de Napoleón Bonaparte.
Batalla de Vertières, 18 de noviembre de 1803. Último enfrentamiento de envergadura durante la Revolución haitiana. Los esclavos liberados vencieron a las fuerzas expedicionarias de Napoleón Bonaparte. –Fuente: https://www.lhistoria.com/haiti/revolucion-haitiana

El cabecilla de los negros liberados había establecido en mayo de ese mismo año una constitución —por la que se erigió en dictador vitalicio— en nombre de los principios revolucionarios de la libertad e igualdad. Además, formó un ejército de 20.000 antiguos esclavos tomando toda la isla y expulsando a los españoles de la mitad oriental, la actual República Dominicana. A finales de enero de 1802, una expedición de 20.000 soldados —reforzada unas semanas más tarde con otros 8.000— al mando del general Charles Leclerc, cuñado de Napoleón, desembarcó en Santo Domingo. Su objetivo era sofocar la rebelión y volver al escenario de dueños y siervos.

Estatua de Napoleón en Boulogne-sur-Mer con la Luna al fondo.

Estatua de Napoleón en Boulogne-sur-Mer con la Luna al fondo. Reuters

“El plan que [el corso] expuso a Leclerc contenía tres partes: en primer lugar, prometer a los negros todo lo que quisiesen, mientras ocupaba las posiciones estratégicas de la isla; en segundo lugar, arrestar y deportar a todos los posibles opositores; y por último, y solo entonces, embarcarse en la reintroducción de la esclavitud”, explica Andrew Roberts en Napoleón. Una vida (Ediciones Palabra), una de las mejores biografías sobre el personaje. La estrategia de l’Overture consistió en destruir todos los recursos que encontrase en la costa y adentrarse después en la jungla montañosa para debilitar al enemigo a través de una guerra de guerrillas.

Además de la brutalidad de los combates, la malaria y la fiebre amarilla devastaron a las tropas francesas, incluido al general Leclerc. “La guerra se convirtió en poco tiempo en una campaña sangrienta de exterminio racial, por el que un Napoleón ausente sería responsable”, señala Roberts. “Se incendiaron plantaciones, la tortura y las masacres se extendieron, las ciudades fueron saqueadas; se produjeron ahogamientos masivos, se utilizaron sacacorchos para cegar a los prisioneros franceses y las fuerzas de este país, a su vez, construyeron una especie de cámara de gas a bordo de un barco, en la que se empleó sulfuro volcánico para asfixiar a 400 prisioneros, antes de que el barco huyese”.

Retrato portátil de Napoleón, vestido con el uniforme de la Guardia Imperial, pintado por Aubert-Henri Joseph Parent.

Retrato portátil de Napoleón, vestido con el uniforme de la Guardia Imperial, pintado por Aubert-Henri Joseph Parent. Reuters

La campaña concluyó en los primeros meses de 1803 con un balance desolador. Veinte generales, 30.000 franceses y puede que hasta 350.000 dominicanos de ambas razas habían muerto. Toussaint l’Overture, conocido como el “Espartaco negro”, fue capturado y encerrado en una enorme celda helada en el Fuerte de Joux, en las montañas del Jura. Moriría de una neumonía el 7 de abril. “El asunto de Santo Domingo ha sido una estupidez por mi parte”, acabaría reconociendo Napoleón, que también adoptó medidas para cortar de raíz el mestizaje, enviando a Europa “a las blancas que se hayan prostituido con negros, sea cual sea su condición”.

Toussaint Louverture, el hombre que quería “llegar con suavidad lejos” - Antoine Lilti | Sin Permiso
El destino excepcional de Toussaint Louverture, antiguo esclavo convertido en general francés, luego gobernador general, y finalmente muerto en prisión en el fuerte de Joux,  fue símbolo de ello. Héroe de la emancipación de los esclavos, figura ejemplar de “jacobino negro” o  “Espartaco negro”, según la expresión del gran intelectual caribeño C. L. R. James, apenas ocupa lugar en la memoria nacional. Luis Pintado Córdova

Fue el mayor error que cometí en toda mi época de gobierno. Tendría que haber negociado con los líderes negros, como habría hecho con las autoridades de una provincia”, añadió. La experiencia le sirvió a Napoleón para descubrir las extraordinarias cualidades bélicas de esta gente y en 1809 creó una unidad llamada Pioneros Negros, formada por hombres de Egipto y el Caribe; también para profetizar que ningún país podría mantener la propiedad sobre ninguna colonia a perpetuidad. La derrota en Santo Domingo enterró los sueños napoleónicos de un imperio francés en la otra orilla del Atlántico.

Fuente: El Español

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12 Comentarios

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  1. Napoleón Bonaparte fue un genial estratega militar y visionario como estadista, pero a la vez un ególatra desmedido que quiso ceñirse la corona de toda Europa y unificarla para ello le hizo la guerra a todas las monarquías mas poderosas de Europa, quitándoles tierras para Francia en un baño de sangre atroz ganándose muchos enemigos.
    Uno de sus peores errores que él mismo reconoció fue que Napoleón, ya como primer cónsul, aprobó el 20 de mayo de 1802 una ley por la que se permitía de nuevo el comercio de esclavos en todas las colonias francesas, una práctica abolida ocho años antes en el marco de la Revolución. Un hecho que merece total condena que atentaba contra los derechos humanos, que en aquella época no se conocían pero si calaba el derecho de que los hombres nacieron libres, que era uno de los postuladpos de la revolución francesa de la cual fue partícipe.

  2. El Espartaco Negro que ocasiono en Haití la primera revelación social victoriosa que trazó el camino de la independencia de América Latina. Esto significa que este Espartaco negro se adelanto a su época y supo tener principio de derechos humanos y u n a predica libertaria. Me gusto.

  3. El emperador galo fue el fundador de la Francia moderna, pero también un déspota (ilustrado) que alcanzó el poder a través de un golpe; impulsó los liceos y un sistema legal que garantizaba la igualdad de todos los franceses ante la ley, la libertad personal frente a los arrestos arbitrarios, la separación de la Iglesia y el Estado o la desaparición de cualquier privilegio por razón de nacimiento, aunque ello no rebaja sus comportamientos misóginos y racistas; fue, sobre todo, un militar inteligentísimo, casi invencible —participó en sesenta batallas y asedios y solo perdió siete—, cuya ambición desmesurada provocó un baño de sangre. Totalmente cierto pero Napoleón también fue déspota ambicioso y ególatra desmedido, triclinio varios tratados de Paz y origino grandes guerras con casi todas las coronas europeas quienes lo declararon: “enemigo publico número uno y perturbador de la paz mundial” derrotándolo en Waterloo, muriendo en prisión.

  4. Como siempre los blancos ricos latifundistas vieron una oportunidad con el “Espartaco Negro” y posiblemente lo traicionaron. Esta es una historia inédita que ni los historiadores lo han escrito. En un primer momento, los grandes terratenientes blancos vieron la posibilidad de independizarse y los pequeños la de lograr la igualdad con los grandes. Los esclavos y los pequeños propietarios negros, por su parte, esperaban adquirir un estatus similar al de los pequeños terratenientes blancos. Estos esclavos se aliaron con los habitantes de la parte este en 1793 para expulsar a los franceses esclavistas.
    La ruptura sobreviene en 1801, cuando hace adoptar una Constitución para la isla. Alentado por un potente grupo de presión colonial, Bonaparte envía una expedición militar para retomar el control de la colonia. Pese a una heroica resistencia, Toussaint es víctima de una trampa, capturado y enviado a Francia en el verano de 1802. Su estrategia final también fallo por el gran poderío de franceses que saquearon la isla, posteriormente los ingleses barrieron con todo de este paisa que hoy es uno de los más pobres del mundo.

  5. Toussaint Louverture, un político y militar, el más importante de entre los dirigentes de la Revolución haitiana. antiguo esclavo convertido en general francés, luego gobernador general, y finalmente muerto en prisión en el fuerte de Joux, fue símbolo de ello. Héroe de la emancipación de los esclavos, figura ejemplar de “jacobino negro”, según la expresión del gran intelectual caribeño C. L. R. James, apenas ocupa lugar en la memoria nacional. Excelente artículo.

  6. He leído mucho sobre Napoleón, pero desconocía sobre este gran Espartano Negro que resulta admirable, tal vez su sitial histórico ha sido ocultado por razones de racismo. Rescato algo muy importante del estadista frances, El presidente Emmanuel Macron no va a esquivar el acontecimiento, como sí hicieron otros de sus predecesores en el cargo con efemérides napoleónicas —Jacques Chirac, por ejemplo, se negó a participar en los actos conmemorativos del segundo centenario de la batalla de Austerlitz (1805), la mayor victoria de la carrera del corso—. A pesar de las presiones de uno y otro lado, tomará parte en un homenaje en el Instituto de Francia y depositará una corona de flores en la tumba de Napoleón en Los Inválidos, donde sus restos descansan desde 1840. Desde el Elíseo ya se ha asegurado que no hay intención de glorificar la figura del emperador ni de vilipendiarla con lecturas anacrónicas. Se tendrá en cuenta todo, también su papel en la restauración del esclavismo. la historia nos permite desmitificar a los grandes personajes y escarbar la verdad de los hechos sin quitarles los méritos de genial estratega a Napoleón. Sus estrategias se aplican en el campo empresarilla y de los negocios internacionales.