Las locas respuestas de los criminales nazis antes de ser ahorcados por un verdugo alcohólico

Compilación histórica: Luis Alberto Pintado Córdova

Con el «frío estoicismo» que demuestra aquel que, tras mucho cavilar, llega a la conclusión de que no puede hacer nada por salvar la vida. Según publicó el diario ABC, así se dirigieron hasta la horca, el 16 de octubre de 1946, diez de los jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg. Las ejecuciones pusieron fin a un proceso internacional con el que los Aliados quisieron dar ejemplo al mundo y demostrar que, tras las barbaridades que se habían perpetrado en la Segunda Guerra Mundial, la justicia funcionaba incluso para los perdedores. El paso por el patíbulo era un momento que la sociedad ansiaba ver. Sin embargo, tan solo se permitió asistir a un número reducido de medios de comunicación para evitar que se extendieran las soflamas que los condenados iban a espetar antes de dejar este mundo.

Fue, en parte, una decisión acertada. Y es que, los ajusticiados gritaron mensajes a favor de Adolf Hitler, amenazaron a los presentes o insistieron en su inocencia y en desconocimiento de los asesinatos masivos. Con todo, tan cierto como esto es que otros tantos de los líderes que pasaron por la horca aquella jornada instaron a Europa a que el desastre de la Segunda Guerra Mundial no se repitiera de nuevo o llamaron a la reconciliación de ambos bandos. Tras aquella declaración, la vida de todos ellos se apagó con la ayuda del verdugo John Clarence Woods, el soldado alcohólico, psicópata y degenerado elegido para acometer la tarea.

El fin de la Segunda Guerra Mundial

El 20 de noviembre de 1945 comenzaron los Juicios de Núremberg. Una serie de procesos en los que la justicia internacional cargó contra las barbaridades perpetradas por los germanos. A día de hoy, se tiende a pensar que los únicos acusados fueron los jerarcas de Hitler imputados en el denominado «Juicio principal». Sin embargo, y a pesar de que fue el más destacado, en este evento mundial también se dirimió la culpabilidad de hasta seis centenares de nazis más (entre ellos, los médicos y enfermeros artífices del temido programa de eutanasia y de la experimentación en humanos).

Juicios de Núremberg - Wikipedia, la enciclopedia libre
Sesión del juicio principal, en 1945

__

El protagonismo, no obstante, fue para el «Juicio Principal». El proceso en el que una veintena de mandamases fueron acusados de conspiración, crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. La lista de bestias nazis que pasaron, del 20 de noviembre al 1 de agosto, por la Sala 600 del Tribunal de Núremberg es escalofriante. Las sentencias se hicieron públicas el 1 de octubre de 1946. Todo ello, después de que se celebraran 218 sesiones y de que se leyera un veredicto de más de 100.000 palabras. El resultado fue de una docena de condenas a morir en la horca, como bien explicó ABC: «El tribunal de Núremberg ha dictado doce penas de muerte, tres condenas a prisión perpetua, cuatro de diez a veinte años y tres absoluciones».

Con todo, dos de las sentencias de muerte no se pudieron llevar a cabo: la de Martin Bormann (la mano derecha de Hitler, condenado en ausencia debido a que había fallecido unos meses antes en Berlín) y la de Hermann Goering. El caso del orondo jefe de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial fue el más destacado. Y es que, se suicidó apenas dos horas antes de la ejecución. Y no por miedo, sino porque no quería morir en la horca. «Lo único que Goering quería proteger por encima de todo era su honor como militar. Afirmó varias veces que no tendría ningún inconveniente en que le sacaran a la calle y le dispararan ahí mismo, como un soldado. El problema era que consideraba que lo peor que se le podía hacer a un militar era colgarlo», explicó por entonces el cabo Harold Burson, encargado de hacer un resumen del día a día en Núremberg.

Momentos previos

Las ejecuciones comenzaron el 16 de octubre, de madrugada. A eso de la una empezó el desfile de los condenados hacia los tres cadalsos instalados en el gimnasio de Palacio de Justicia de Núremberg. Todos ellos estaban elaborados con madera pintada de negro, una lúgubre estampa para los jerarcas nazis que esperaban, con una mezcla de tensión y de miedo a la muerte, el destino que se avecinaba. El sistema que se planteó en principio fue sencillo: cada uno de los ajusticiados recorrería el camino desde su celda hasta la horca acompañado por dos guardias y sin ataduras. Sin embargo, como los Aliados no querían que se sucediese otro suicidio como el que había protagonizado Hermann Goering apenas unas horas antes, al final decidieron esposarlos.

En cada una de las ejecuciones se utilizaría una cuerda nueva para evitar contratiempos. Además, el verdugo solo utilizaría dos de los cadalsos. El tercero quedaría como reserva por si los otros fallaban. «Cuando se soltaba la cuerda, la víctima desaparecía de la vista y caía al interior del cadalso. La parte interior estaba cubierta de madera por tres lados y una cortina de tela oscura protegía el cuarto ángulo, impidiendo que nadie viera los espasmos de muerte de aquellos hombres mientras se balanceaban con el cuello roto», explicó el periodista Kingsbury Smith, del Servicio Internacional de Noticias.

Goering, durante una de las sesiones del juicio
Goering, durante una de las sesiones del juicio

____

A España, no obstante, había llegado que no se permitiría la entrada a medios para que (como publicó el ABC) «los reos no tuvieran ocasión de hacer propaganda en los últimos minutos de su vida». Solo habría, en palabras de este diario, «ocho corresponsales y un fotógrafo». El ambiente era de calma, aunque se ubicó «un carro blindado en cada puerta» y una ametralladora en todas las esquinas para evitar «cualquier intento de salvar» a los presos.

Poco antes de salir de sus celdas, los prisioneros tuvieron ocasión de tomar la última cena, la cual fue recogida también por el diario ABC: «La última comida de los sentenciados a muerte, según han manifestado los funcionarios de la prisión, fue más abundante que de costumbre, y consistió en ensalada de patatas, salchichas frías, pan negro y té». Este periódico también recogió que «cuatro reos católicos» recibieron «la sagrada comunión de manos del capellán O’Connor». «De todos los demás -protestantes- el único que no ha recibido auxilios espirituales de ninguna clase es Rosemberg, quien, por otra parte -según un funcionario de la prisión-, es el que más resignado con su suerte se muestra», completaba el redactor.

Muerte a muerte

Joachim von Ribbentrop, el ministro de exteriores de Adolf Hitler que había orquestado (entre otras cosas) el pacto con la Unión Soviética en 1939 para conquistar de forma conjunta Polonia ya en la Segunda Guerra Mundial, fue el primero en pisar el gimnasio. Lo hizo, según las crónicas, a la 1:11 de la madrugada. Su total sumisión al Tercer Reich, el trabajo en la sombra en favor de la expansión germana y su colaboración en los crímenes de guerra le siguieron hasta lo alto del patíbulo. Tras poner un pie en el cadalso, alzó la voz y se dirigió a los presentes: «Dios proteja a Alemania» (en España, el ABC lo tradujo como «Dios salve a Alemania»). A continuación, añadió: «Mi última voluntad es que Alemania vuelva a ser una sola nación y que se pueda llegar a un acuerdo entre el este y el oeste. Deseo que el mundo consiga vivir en paz».

A la 1:13 salió de su celda el siguiente condenado: Wilhelm Keitel. El mariscal de campo falleció, según señaló ABC, como un verdadero «oficial prusiano». Su muerte sentó jurisprudencia, ya que, hasta entonces, los militares se amparaban en el cumplimiento de las órdenes para evitar las responsabilidades de los crímenes perpetrados. Según este diario, se mantuvo erguido hasta el final y, cuando le pusieron la soga, habló sin titubeos. De hecho, alzó la voz para que los presentes le escucharan bien: «Pido a Dios Todopoderoso que tenga piedad con el pueblo alemán. Antes de mí, más de dos millones de soldados alemanes partieron hacia la muerte por defender a su patria. Es el momento de que me reúna con mis hijos: todo por Alemania». Tanto él como su predecesor quedaron colgados breves minutos antes de que bajaran los cuerpos.

El cuerpo de Joachim von Ribbentrop
El cuerpo de Joachim von Ribbentrop

___

Como se hizo con todos los fallecidos, un médico norteamericano y uno soviético confirmaron la muerte antes de que el verdugo cortara las sogas. Exactamente 23 minutos después, tras un breve receso para fumar, le tocó el turno al sucesor de Heydrich, el sanguinario líder de las SS en Austria. Ernst Kaltenbrummer (cuya implicación en la creación de los campos de concentración y en los asesinatos masivos fue desvelada por el fotógrafo español Francisco Boix) subió las escaleras y afirmó, como había hecho un sin fin de veces, que él no había tenido nada ver en el Holocausto. «Siempre he amado al pueblo alemán y a mi patria desde lo más profundo de mi corazón. He cumplido mi deber haciendo cumplir las leyes de mi pueblo y lamento que mi pueblo se dejara guiar por hombres que no eran soldados, y que se cometieran tantos crímenes de los cuales yo nunca tuve conocimiento». Se le olvidó añadir que era uno de los encargados de supervisar a Adolf Eichmann, artífice de la Solución Final.

Tras él se dio uno de los casos más curiosos, el del gobernador de Polonia, Hans Frank. Ya cuando se enteró de la condena afirmó que «me lo merecía y me lo esperaba». Durante el camino lució una amplia sonrisa. «Agradezco el amable trato recibido durante mi cautiverio y le ruego a Dios que me acepte en su misericordia», afirmó. Según desveló ABC, «musitó una plegaria mientras le ataban los pies». El sexto en ser ahorcado fue el ministro de Interior Wilhelm Frick. Sus últimas palabras fueron sencillas: «Larga vida a la eterna Alemania».

Julius Streicher, el director del diario nazi y antisemita «Der Stürmer» (además de uno de los más fervientes seguidores del régimen), se mostró más proclive al nazismo. Según la crónica de Smith, la cara le temblaba cuando acudió a su cita con la horca. Aunque en España se explicó que había gritado «¡Heil Hitler!» en el momento de morir, lo cierto es que lo hizo cuando le pidieron que dijera su nombre a los presentes. En «Cazadores de nazis», Andrew Nagorski señala que hubo que subirle a empujones hacia el cadalso y que, ya frente a la soga, gritó tres palabras: «Purim Fest, 1946». «Fue una referencia a la fiesta judía que conmemora la ejecución de Amán, quien, según el Antiguo Testamento, planeaba matar a todos los judíos del imperio persa». El triste espectáculo continuó y, cuando le ofrecieron decir sus últimas palabras, fue tajante: «Algún día, los bolcheviques os colgarán a vosotros». Todavía le quedó tiempo para murmurar que quería a su esposa.

Una vez que fue ahorcado, los guardias acudieron hasta la celda de Fritz Sauckel (comisario encargado de la mano de obra esclava del Tercer Reich) y le escoltaron. «Muero siendo inocente. La sentencia es errónea. Que Dios proteja a Alemania y haga a Alemania grande de nuevo. ¡Larga vida a Alemania! Que Dios proteja a mi familia», espetó. Su declaración es una de las pocas que no fue recogida en el diario ABC. Alfred Jodl fue el siguiente. El que fuera el principal consejero militar de Adolf Hitler arribó vestido con su uniforme. «Murió como un oficial prusiano, con la cabeza erguida y con voz firme pidió a Dios que protegiera a Alemania», publicó este diario. Al parecer, se despidió de la siguiente guisa: «Yo te saludo, Alemania mía».

Woods, el verdugo de Nüremberg
Woods, el verdugo de Nüremberg

____

El último de los ejecutados fue Arthur Seyss-Inquart, el líder de los nazis austríacos y el comisionado del Reich para los Países Bajos (cargo en el que colaboró en la deportación de judíos a campos de concentración y en el asesinato de miles de reos). En palabras de Andrews, arribó al patíbulo cojeando, «arrastrando un pie zambo» y se mostró como un hombre de paz. «Espero que esta ejecución sea el último acto de la tragedia que ha supuesto la Segunda Guerra Mundial y que la lección que saquemos de todo este horror es que la paz y la comprensión deben guiar la relación entre los pueblos», señaló.

El ABC recordó así la última frane que pronunció antes de dejar este mundo: «El último de los ejecutados dijo en el cadalso que moría creyendo en Alemania». Tras él, y más como acto simbólico, los guardias sacaron también en una camilla el cadáver de Hermann Goering.

Todos fueron reconocidos y, tras corroborarse su muerte, acabó la sesión. «No han sido tomadas fotografías de los momentos de las ejecuciones, y si únicamente se han sacado de los rostros de los ejecutados, una vez que estos fueron bajados del patíbulo, y solamente con fines de archivo», explicó ABC. El diario añadió también que «los cadáveres fueron depositados en féretros sencillos» y que se había decidido que serían «arrojados al mar» para evitar que con ellos sucediese lo mismo que con el cadáver de Benito Mussolini (vejado por la turba). Al final, no obstante, fueron incineraron.

Fuente: Tomado de ABC Historia

https://www.abc.es/historia/abci-segnda-guerraa-mundial-locas-respuestas-criminales-nazis-antes-ahorcados-verdugo-alcoholico-201911270134_noticia.html

AGRADECIMIENTO:  a nuestro asesor Alfonso Barba Caballero por facilitarnos material histórico.

«El Juicio de Nurembergun fue un proceso que dirimiría la culpabilidad o la inocencia de los altos cargos de la Alemania nazi acusados por los crímenes contra la humanidad cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.  Éstos criminales  sabían que el tribunal había aceptado por completo los argumentos de la fiscalía, tenían la esperanza de una condena asumible. Sentados uno junto al otro, y con los auriculares obligatoriamente colocados, los acusados escucharon el veredicto final. Tras conocer su suerte, los condenados volvieron a ser conducidos a su celda, a excepción de los que habían sido absueltos, que se quedaron en la sala. Los prisioneros vivieron momentos angustiantes ante de ser ahorcados». Alfonso Barba Caballero.

Vídeos de apoyo: 

Vídeo histórico recomendado: Los Juicios de Nuremberg (1945-1946). Fuente: Tu rincón de pensar. 

https://www.youtube.com/watch?v=FFamwyVXi44

Vídeo: Los Juicios de Nuremberg (Documental). Fuente: Histori. Marcos E.C.

68 Comentarios

Dejar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. El texto nos habla de la ejecución de diez jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg, el cual se llevó a cabo una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. Sin duda alguna, estos juicios son una representación de que la justicia siempre debe prevalecer. Algunos jefes nazis pese a las evidencias que confirmaban su culpabilidad, minutos antes de morir, expresaban que solo amaban a su país y que no tenían conocimiento de los actos atroces que realizaron los soldados bajo su cargo. Como ejemplo podríamos mencionar a Ernst Kaltenbrunner, quien negó en todo momento su participación en los crímenes del Holocausto y afirmaba que cumplió con su deber al hacer cumplir las leyes de su país. Pese a sus declaraciones, existía evidencia que confirmaba que Kaltenbrunner fue uno de los principales responsables de la implementación y supervisión de políticas genocidas, incluida la Solución Final, que buscaba la aniquilación sistemática de millones de judíos y otras minorías étnicas durante el Holocausto. Lo normal sería que antes de morir una persona se arrepienta de sus acciones, sin embargo, esto no sucedió con los comandantes nazis.

  2. Las últimas palabras y acciones de los criminales nazis antes de ser ahorcados es un recordatorio sombrío de un momento crucial en la historia. Los Juicios de Núremberg marcaron un intento de hacer justicia después de la Segunda Guerra Mundial y el relato de cómo algunos de los condenados reaccionaron en sus momentos finales es conmovedor y revelador. Este artículo nos recuerda la importancia de recordar y aprender de los horrores del pasado para evitar que se repitan en el futuro.

  3. El artículo nos transporta a un momento histórico crucial, las ejecuciones de los jerarcas nazis tras los Juicios de Núremberg en 1946. Estos juicios representaron un intento por parte de los Aliados de establecer justicia internacional y responsabilidad por los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Las ejecuciones de los líderes nazis marcaron un punto culminante en este proceso, y el artículo destaca las respuestas de algunos de los condenados antes de enfrentar la horca. La actitud de estos criminales nazis varía ampliamente, desde expresiones de lealtad a Hitler hasta negaciones de culpa y llamados a la reconciliación europea. El artículo también revela detalles sobre las condiciones de las ejecuciones, con medidas para evitar suicidios como el de Hermann Goering. En última instancia, este artículo nos recuerda la necesidad de la justicia y la responsabilidad en el contexto de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, y cómo estos eventos siguen siendo relevantes para comprender la historia y la moralidad en la actualidad.

  4. Es un tema que nos confronta con la depravación de la mente humana y plantea interrogantes sobre la justicia y la responsabilidad de los actos cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Es un recordatorio sombrío de los horrores del pasado, la necesidad de recordar y aprender de ellos para construir un futuro mejor.
    Estas respuestas «locas» nos confrontan con la mente retorcida de aquellos que estuvieron involucrados en los crímenes nazis. Nos cuestionamos cómo puede existir tal nivel de negación y desprecio por la vida humana, incluso en el momento de enfrentar su propia sentencia de muerte. Quizás, estas respuestas son un último intento de salvaguardar su orgullo, mantener el control o simplemente negar la realidad de sus acciones.

  5. El articulo describe el momento en que diez jerarcas nazis condenados a muerte se dirigieron a la horca en los Juicios de Núremberg en 1946. Los condenados mostraron una mezcla de resignación y negación de culpabilidad en sus últimas palabras antes de ser ejecutados. El artículo también resalta la importancia de estos juicios como un esfuerzo internacional para llevar a los líderes nazis ante la justicia y dar un ejemplo al mundo después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. La descripción detallada de las ejecuciones y las palabras finales de los condenados ilustra el momento de tensión y tragedia que rodeó a estos eventos históricos.

  6. Este artículo nos muestra una crónica de las ejecuciones de los criminales nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg. En la que destaca las respuestas de los condenados antes de ser ahorcados por un verdugo alcohólico, que van desde mensajes a favor de Hitler hasta llamados a la reconciliación. Asimismo, también se resalta el frío estoicismo que mostraron los jerarcas nazis al enfrentar su destino inevitable y cómo algunos de ellos negaron su implicación en los crímenes masivos cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente se menciona también la decisión de limitar la presencia de medios de comunicación en las ejecuciones para evitar que los condenados hicieran propaganda en sus últimos momentos de vida.

  7. El artículo describe los momentos finales de la vida de los altos cargos nazis condenados en los Juicios de Núremberg. Estos relatos muestran cómo estos criminales reaccionaron de maneras diferentes ante su inminente muerte. Algunos se arrepintieron de sus acciones, mientras que otros las negaron o incluso se burlaron de ellas.

    Es importante recordar estos eventos históricos para comprender la gravedad de los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial y el esfuerzo por llevar a cabo la justicia internacional. También sirve como recordatorio de la importancia de la paz y la reconciliación en la sociedad actual y futura, para evitar que tales horrores se repitan.

    Estas historias son testimonios conmovedores de la capacidad humana para el arrepentimiento o la negación. Nos instan a reflexionar sobre la responsabilidad individual y colectiva en la construcción de un mundo mejor.

  8. El texto nos habla de la ejecución de diez jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg , en donde se menciona destacan la importancia y la necesidad de establecer la responsabilidad de los líderes por semejantes crímenes contra la humanidad como por ejemplo John Clarences. También subrayan la relevancia de la justicia en la promoción de un mundo caracterizado por la paz. Las diferentes respuestas de los acusados muestran la complejidad ética y emocional que prevalecía en aquel periodo histórico y proporcionan lecciones valiosas sobre la preservación de la memoria histórica y la prevención de futuros conflictos, lo que nos invita a reflexionar más sobre la vida

  9. El artículo que relata las últimas palabras y respuestas de los criminales nazis antes de ser ahorcados por un verdugo alcohólico en los Juicios de Núremberg ofrece una visión impactante de un momento crucial en la historia. Estos individuos, acusados de crímenes contra la humanidad, enfrentaron su destino con una mezcla de negación, apelaciones a Dios y, en algunos casos, muestras de remordimiento. Aunque algunos defendieron su lealtad a Alemania hasta el final, otros hicieron llamados a la paz y la reconciliación. Este artículo sirve como un recordatorio sombrío de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y la importancia de la justicia internacional en su resolución.

  10. Este artículo narra un sombrío episodio de la historia relacionado con las ejecuciones de jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg en 1946. Describe el momento en que diez de estos líderes nazis fueron llevados a la horca con un «frío estoicismo». Los Juicios de Núremberg representaron un intento de llevar a los responsables de los crímenes del Tercer Reich ante la justicia. El artículo destaca el protagonismo del «Juicio Principal», donde se acusó a una veintena de líderes nazis de conspiración, crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Las ejecuciones se llevaron a cabo en octubre de 1946 en un gimnasio en Núremberg, y se menciona que se prohibió la entrada a los medios para evitar que los condenados hicieran propaganda en sus últimos momentos. En resumen, el artículo ofrece una visión sombría de un momento crucial en la historia que buscó rendir cuentas por los crímenes del régimen nazi y recordar la importancia de la paz y la comprensión en las relaciones entre las naciones.

  11. El comportamiento de los criminales nazis antes de su ejecución es un tema oscuro y complejo. Mientras algunos mostraron arrepentimiento o remordimiento, otros mantuvieron una postura desafiante o incluso negaron su culpabilidad hasta el final. Estas respuestas reflejan la complejidad de la naturaleza humana y la profundidad de los crímenes cometidos durante el Holocausto. Aunque es un tema difícil de abordar, es esencial recordar la gravedad de estos actos y mantener viva la memoria para evitar que tales horrores se repitan en el futuro.

  12. Este artículo ofrece una crónica impactante de los últimos momentos de los jerarcas nazis condenados en los Juicios de Núremberg. Revela las variadas reacciones de los criminales antes de enfrentar la horca, desde proclamar lealtad a Hitler hasta pedir perdón y reconciliación. La decisión de limitar la cobertura mediática fue acertada para evitar propagandas de último minuto. En un ambiente sombrío, estas ejecuciones marcaron un importante capítulo en la historia de la justicia internacional. El artículo nos recuerda la gravedad de los crímenes de guerra y la responsabilidad que se les imputó a estos líderes nazis en un momento crucial de la historia mundial.

  13. Los Juicios de Núremberg fueron cruciales para enjuiciar a quienes cometieron atrocidades durante la Segunda Guerra Mundial, pero las ejecuciones plantearon preocupaciones éticas y legales, como la pena de muerte, el cual en sí misma es un tema altamente debatido; y la restricción del acceso de los medios de comunicación a las ejecuciones, plantea preocupaciones sobre la transparencia y la rendición de cuentas. Las últimas palabras de los condenados reflejaron diversas reacciones ante la muerte, mostrando la complejidad humana en la rendición de cuentas por crímenes tan graves. Desde la negación de su culpabilidad hasta expresiones de arrepentimiento y deseos de paz. Estos juicios establecieron un precedente crucial en la responsabilidad internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad, aunque los dilemas éticos y legales que rodearon las ejecuciones siguen siendo motivo de debate y reflexión.

  14. El artículo narra los momentos previos y las últimas palabras de diez jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg en 1946. Algunos de ellos mostraron lealtad al nazismo, mientras que otros apelaron a la reconciliación y la paz. Las ejecuciones se llevaron a cabo con solemnidad y precauciones para evitar suicidios. El artículo ofrece una visión impactante de un momento histórico crucial. Personalmente, este relato es un recordatorio de la importancia de rendir cuentas por crímenes atroces y un testimonio de cómo diferentes individuos enfrentaron su destino en momentos extremos. La historia de los Juicios de Núremberg nos recuerda la necesidad de buscar justicia incluso en tiempos de conflicto y guerra.

  15. Este artículo nos proporciona un vistazo sombrío a los últimos momentos de algunos de los jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg. A pesar de las tensiones y las demostraciones de lealtad al Tercer Reich por parte de algunos de ellos, también hubo quienes abogaron por la paz y la reconciliación. Los detalles de estas ejecuciones y las declaraciones finales de los condenados ofrecen una visión inquietante de este importante capítulo en la historia de la justicia internacional. Los Juicios de Núremberg fueron un intento de impartir justicia después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y sirvieron como un recordatorio de las consecuencias de los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad.

  16. Este artículo sobre las respuestas de los criminales nazis antes de ser ahorcados por un verdugo alcohólico arroja luz sobre un capítulo oscuro de la historia. Es un relato desgarrador que muestra la diversidad de reacciones entre los condenados, desde declaraciones que defienden a Hitler hasta llamados a la paz y la reconciliación. Es impactante ver cómo algunos de ellos enfrentaron su destino con un aire de dignidad, mientras que otros mantuvieron su lealtad al régimen nazi hasta el final. El artículo ofrece una visión profundamente inquietante de los últimos momentos de estos individuos que participaron en crímenes atroces durante la Segunda Guerra Mundial y nos recuerda la importancia de recordar y aprender de la historia para evitar que se repitan tales horrores en el futuro. El Juicio de Núremberg fue un proceso fundamental para establecer la responsabilidad por los crímenes de guerra y contra la humanidad, y este artículo arroja luz sobre cómo enfrentaron sus consecuencias aquellos que fueron juzgados.

  17. El artículo habla sobre los Juicios de Núremberg en 1946, donde se juzgaron a líderes nazis por crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Diez de los acusados fueron condenados a muerte y ejecutados por ahorcamiento. Los condenados tuvieron diferentes actitudes antes de morir, algunos mostraron arrepentimiento, mientras que otros mantuvieron su apoyo al nazismo. Las ejecuciones se llevaron a cabo de manera eficiente, y los cuerpos fueron incinerados o arrojados al mar. La audiencia fue limitada para evitar que los condenados hicieran propaganda en los últimos minutos de sus vidas.

  18. El artículo se enfoca en las respuestas que daban los criminales nazis (diez de los jerarcas nazis) condenados a muerte en el juicio de Nuremberg (el juicio principal), mas no eran los únicos, fueron centenares los acusados y procesados por la justicia internacional, entre ellos también estaban médicos y enfermeros participes del tan temido programa de eutanasia y experimentación en humanos. Algunos de los condenados justo antes de ser ejecutados en la horca dieron mensajes a favor de Adolf Hitler, amenazas a los asistentes, proclamaron su supuesta inocencia y saludaron a su país, solo algunos de ellos murieron como auténticos soldados prusianos (erguidos, con la voz firme y asumiendo su responsabilidad de dichos actos que los llevaron a dicho fin).

  19. Los crímenes cometidos por los nazis durante el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial son hechos atroces y horrendos que han dejado una cicatriz imborrable en la historia de la humanidad. Por ello, es importante recordar que estos individuos fueron procesados y juzgados por los crímenes que cometieron, y muchos de ellos fueron condenados a penas de prisión o ejecutados de acuerdo con la ley. Sus respuestas ante la justicia pueden haber sido diversas, pero esto no disminuye la gravedad de sus acciones ni la importancia de garantizar que se hiciera justicia en nombre de las víctimas y sus familias.

  20. Memoria recordar el El 16 de octubre de 1946, diez jerarcas nazis condenados a muerte en los Juicios de Núremberg caminaron hacia la horca con un estoicismo frío. Este evento marcó el fin de un proceso internacional en el que los Aliados buscaron demostrar que la justicia prevalecía incluso para los perdedores de la Segunda Guerra Mundial. Aunque algunos de los condenados gritaron mensajes en apoyo a Hitler o insistieron en su inocencia, otros llamaron a evitar que la tragedia de la guerra se repitiera y a la reconciliación entre las naciones. La ejecución se llevó a cabo con precisión, utilizando cuerdas nuevas y reservas por precaución. Solo se permitió la presencia de un reducido número de medios de comunicación para evitar propagandas de último momento. Cada ejecución fue un momento sombrío que puso fin a una etapa oscura en la historia.

  21. El artículo ofrece una visión impactante de los momentos previos a las ejecuciones de los altos cargos nazis condenados en los Juicios de Núremberg. Estos relatos nos muestran la diversidad de respuestas y emociones que experimentaron estos criminales ante su inminente muerte. Es esencial recordar estos eventos históricos para comprender la gravedad de los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial y el esfuerzo por llevar a cabo la justicia internacional. Además, sirve como recordatorio de la importancia de la paz y la reconciliación en la sociedad actual y futura, para evitar que tales horrores se repitan. Estas historias son testimonios conmovedores de la capacidad humana para el arrepentimiento o la negación, y nos instan a reflexionar sobre la responsabilidad individual y colectiva en la construcción de un mundo mejor.

  22. Interesante artículo al respecto puedo agregar que la ejecución de los nazis condenados a muerte fue un acontecimiento que causó gran preocupación pública en ese momento. Sin embargo, sólo se permite asistir a un número limitado de medios de comunicación para evitar que los condenados a muerte hagan declaraciones públicas antes de la ejecución. Algunos de los dirigentes condenados aprovecharon el último momento para expresar su apoyo a Adolf Hitler, amenazar a los presentes o mantener su inocencia del crimen masivo. Otros instaron a Europa a evitar que se repitiera la tragedia de la Segunda Guerra Mundial o pidieron la reconciliación entre las partes en conflicto. Estos líderes nazis fueron ejecutados por el verdugo John Clarence Woods, quien fue descrito como un soldado depravado, psicótico y alcohólico. Su participación en la ejecución subraya las complejidades históricas y los dilemas morales de buscar justicia por los crímenes de guerra nazis.

  23. Interesante artículo al respecto puedo agregar que la ejecución de los nazis condenados a muerte fue un acontecimiento que causó gran preocupación pública en ese momento. Sin embargo, sólo se permite asistir a un número limitado de medios de comunicación para evitar que los condenados a muerte hagan una declaración pública antes de la ejecución. Algunos de los líderes condenados aprovecharon el último momento para expresar su apoyo a Adolf Hitler, amenazando a los presentes o insistiendo en su inocencia del crimen masivo. Otros instaron a Europa a evitar que se repitiera la tragedia de la Segunda Guerra Mundial o pidieron la reconciliación entre las partes en conflicto. Estos líderes nazis fueron ejecutados por el verdugo John Clarence Woods, quien fue descrito como un soldado alcohólico, psicópata y depravado. Su participación en la ejecución pone de relieve las complejidades y los dilemas morales del acontecimiento histórico de buscar justicia por los crímenes de guerra nazis.

  24. Los Juicios de Núremberg son un recordatorio crucial de la necesidad de responsabilizar a los líderes por crímenes contra la humanidad y de la importancia de la justicia en la construcción de un mundo más pacífico. La variedad de reacciones de los condenados refleja la complejidad moral y emocional de ese momento histórico y ofrece valiosas lecciones sobre la memoria histórica y la prevención de conflictos futuros.

  25. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la devastación fue tan enorme y los crímenes de guerra tan extensos que las fuerzas aliadas victoriosas determinaron que era necesario imponer algún tipo de castigo a los responsables de engendrar esa maquinaria de destrucción y exterminio contra la humanidad.
    El 20 de noviembre de 1945 comenzaron los Juicios de Núremberg, poco se sabe, sin embargo, de un extraordinario proceso de análisis psiquiátrico y psicológico de los prisioneros que se llevó a cabo paralelamente para tratar de encontrar los orígenes de su maldad.

  26. Más de seis millones de judios fueron asesinados en aquella etapa… No hay cifras exactas de las víctimas y quizás nunca lo sabremos… Para que se entienda de mejor manera, se asesinó a dos veces la población Uruguaya. Increíble.
    En Nuremberg se hizo justicia, el nazismo lo considero como el peor movimiento de la historia, que finalizó con el juicio del siglo.
    Se generó la diáspora de judios debido a este movimiento, dispersando familias, comunidades que en muchos casos no se pudieron encontrar nuevamente.
    Existen muchos documentales y películas que reflejan el dolor, sufrimiento e injusticia que una raza «inferior», como la denominaban, tuvo qué sufrir por la ignoracian de otros que se creían superiores.

    El pianista, La vida es bella, El niño con pijama a rayas, peliculas que ayudan a entender el sufrimiento y las decisiones tomadas en Nuremberg.

  27. Una historia que debe ser conocida por la toda la humanidad para que no se repita, es increíble como una ideología puede llevar a cometer las aterradoras matanzas más grandes de la historia humana de niños, mujeres y hombres inocentes mayormente fueron judíos, que eran vistos como animales y que según ellos no merecían existir en esta vida. Eran torturados de la peor manera y los usaban como mano de obra en campos de concentración donde los llevaban con engaños y de ese lugar no volvían a salir, las víctimas fueron de 6 millones de judíos que murieron en manos de los nazis. En mi opinión el grupo nazi lo integraban personas con problemas mentales, personas frustradas de la vida y que ganaron mayor popularidad después de la primera guerra mundial donde Alemania pasaba por una gran crisis económica, el grupo nazi liderado por Adolf Hitler un gran orador supo como llegar a toda la población alemana y así llegar a gobernar y comenzar con a segunda guerra mundial.
    Interesante articulo donde nos queda de enseñanza que la discriminación no debe existir, pero lamentablemente en la actualidad lo seguimos viendo en todos los países.

  28. Interesante artículo, me pregunto como el hombre ha llegado a sumergirse en sus pensamientos tan profundamente y en sus creencias para creerse superior a otras, quienes creen que tienen el derecho de deshacerse del futuro de vida de otras personas, mantener un pensamientos que depende de sus manos, las otras vidas. Quienes somos nosotros para decidir la muerte de millones de personas, quienes somos nosotros para juzgar la raza, cultura, religión y quienes somo nosotros para creernos los reyes de este mundo. No me explico cómo estos militares podían vivir tranquilos tras ver sufrir a otras personas, me voy al hecho de vivir como otros sufrían, gritos agobiantes y estar tranquilos. Tan fuerte puede ser la ideología de una persona para cegarlo a cometer tantas injusticias y crímenes, creerse el dueño de sus vidas. Considero que la pena de muerte para estar personas no fue suficiente por que la horca es un medio de matar la condena que se merecen por sus actos cometidos.

  29. Poniéndose al servicio del régimen, la psicología encontró a los ojos
    de los gobernantes su legitimación. Ya no se trataba únicamente, como
    había sucedido durante muchos años, de una disciplina meramente académica, sino que ella mostraba además una utilidad práctica inmediata. todo al servicio de la crueldad del nazismo, lo que degenero a sus líderes a un extremo perverso de odio y crueldad enfermiza y excesiva. Los ejecutados así lo evidenciaron en sus interrogatorios. Un artículo que los emprendedores debemos conocer para saber la egolatría y crueldad de la degenaración de muchos líderes en sus negociaciones.

  30. «No soy psicólogo, pero para entender a estos tipos necesitas cierto enfoque psicológico. Recabé consejo profesional y utilicé literatura estándar del tema. Los psicólogos me introdujeron en esa idea de que Himmler sufría trastorno de vinculación. Tenía una gran inmadurez emocional. Estaba emocionalmente subdesarrollado. No entendía las relaciones interpersonales. No sabía cómo canalizar su interés por la amistad o por las mujeres, buscaba algo que no sabía exactamente qué era. Eso puede explicar su atracción por la figura del militar y su idealización de ella. Es muy tentador en una biografía decir: ésta es la razón de que esta persona fuera como era. Era inseguro en sus relaciones personales y desarrolló estrategias para superar esas dificultades. Tenía dos caras diferentes y para la gente era difícil saber cuál era la real. Esa personalidad dual, frío y jovial, inseguro y duro…»
    «Su reacción ante la realidad de los campos de exterminio, ante la visión de los asesinatos no era, dice usted, pusilánime. No parece que la confrontación con la muerte violenta le provocara ningún ‘shock’. Tras ver funcionar las cámaras de gas de Auschwitz se tomó unos vinitos. Sí. Hay ese famoso caso en Minsk. Alguien me preguntó en una conferencia sobre él. Aquello de que no pudo aguantar ser testigo de la matanza y se puso enfermo. Es una historia inventada. Encontré otra, de un oficial, que explicaba que estuvo muy frío, e incluso dijo al ver que uno de los fusilados seguía vivo en la fosa…»
    Historiador alemán Peter Longerich (Krefeld, 1955).

  31. Los militares no pueden justificar de ejecutar a poblaciones civiles y de sus adversarios con el pretexto de solo cumplía ordenes. Hay códigos de ética y normas morales que lo psicópatas como los nazis carecían. Merecían ser ejecutados por ser jerarcas corruptos.

  32. Estos criminales de guerra nazi eran sádicos sin ningún remordimiento y sin principios morales y éticos, a pesar de tener millones de asesinatos, sin ninguna dimensión moral. Nunca olvidar esta historia para no caer en errores contra la humanidad.

  33. Una de las trabas más importantes para que los juicios pudieran llevarse a cabo con plenas garantías fue que los acusados debían ser juzgados según las leyes de los países en los cuales habían perpetrado los hechos delictivos. A tal fin, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética finalmente se erigieron como jueces y moderadores en representación del resto de países perjudicados.

  34. El Palacio de Justicia de Núremberg había sido escogido para albergar estos juicios por tres motivos: por su simbolismo ya que fue el lugar donde el partido nazi concentró a más público durante sus mítines, por ser el lugar donde se promulgaron las Leyes Raciales contra los judíos en 1935 y por ser el único edificio de este tipo que quedó intacto en Alemania tras los bombardeos. Las instalaciones también contaban con una prisión y con hoteles que sirvieron para alojar a las delegaciones internacionales y a los periodistas. Este juicio internacional deja un gran legado al mundo actual contra los crímenes de lesa humanidad.

  35. En la ciudad alemana de Núremberg un macrojuicio contra dirigentes nazis por crímenes contra la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial que tuvo en vilo a todo el planeta y marco precedente jurídico. Las penas fueron desde la absolución de algunos de ellos hasta la pena de muerte para estos crueles líderes nazis. Una herida que nunca debe cicatrizar y olvidar para que nunca más se repita contra la humanidad.