Los afrobolivianos: así es la vida en uno de los últimos reinos de América

  • Jordi Busqué
  • BBC Travel
Una vista de un camino en los Yungas, Bolivia

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. El reino de los afrobolivianos se encuentra en la región de los Yungas.

A más de 3.700 m sobre el nivel del mar, el aire de La Paz es frío y delgado. La altura deja a muchos visitantes sin aliento.

Pero si dejas atrás el tráfico caótico y conduces 100 km al noreste, descendiendo hacia los valles subtropicales, descubrirás un grupo de pueblos escondidos en el bosque, conectados por un laberinto de caminos de tierra.

Allí, en los Yungas, entre los tapires, jaguares y osos de anteojos, se encuentra el reino de los afrobolivianos.

Los aproximadamente 2.000 habitantes de este reino oculto y humilde son principalmente agricultores que viven junto a sus pequeñas parcelas, donde cultivan coca, cítricos y café.

En Mururata, una aldea de unos 350 habitantes, los pollos de corral cacarean ruidosamente en los caminos de tierra, los niños juegan mientras hombres y mujeres trabajan la tierra con azadones y emergen del bosque cargando leña recién cortada.

Otros se sientan frente a sus casas, saludan a los caminantes y esperan que las primeras estrellas aparezcan en el cielo al anochecer.

Hojas de coca secándose al sol en Mururata

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Como en muchas partes de la región, en Mururata se cultiva la hoja de coca.

Los afrobolivianos son descendientes de esclavos de África Occidental traídos por los españoles entre los siglos XVI y XIX para trabajar en las minas de Potosí, una ciudad en el suroeste de Bolivia que estaba más poblada que Londres a principios del siglo XVII.

Según el escritor uruguayo Eduardo Galeano, el trabajo en las minas cobró la vida de aproximadamente 8 millones de indígenas sudamericanos y africanos esclavizadosdurante un período de 300 años, muchos de los cuales murieron como resultado del exceso de trabajo, la desnutrición y el sufrimiento de la región muy fría.

En su libro “Los afroandinos de los siglos XVI al XX”, el exdiputado boliviano Jorge Medina, quien también es afroboliviano, explica que sus antepasados no pudieron adaptarse al clima frío de Potosí en las tierras altas del sur de Bolivia.

A principios del siglo XIX, fueron trasladados a los cálidos Yungas para trabajar en las haciendas de propiedad española. Fue aquí donde este “reino” no oficial se formó en 1820 entre un grupo de afrobolivianos esclavizados.

Aunque esta minimonarquía siempre ha funcionado más como una tribu, después de 187 años, el reino finalmente fue reconocido por el gobierno boliviano en 2007.

Don Julio, el rey

Mururata es el centro de este reino y es donde el rey de los afrobolivianos, Julio Bonifaz Pinedo, vive y “gobierna” los 2.000 habitantes de la comunidad,

Julio Bonifaz Pinedo

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Julio Pinedo es heredero del reino de los afrobolivianos.

Sin embargo, sería difícil reconocerlo, ya que vive entre los demás aldeanos como uno más. De hecho, uno podría comprarle algo de fruta sin darse cuenta de su título, ya que administra una pequeña tienda de comestibles desde su pequeña casa de ladrillo y cemento.

Su esposa también atiende el negocio. Ella es la reina Angélica Larrea.

Desde su huerto también venden mandarinas, naranjas, conservas, refrescos y paquetes de galletas, entre otros insumos básicos.

A sus 78 años, Pinedo todavía se mantiene ocupado. Cuando lo conocí, estaba frente a su tienda, esparciendo hojas de coca sobre una gran lona azul.

“Estas son las hojas que he cosechado de mi pequeña parcela. Al ponerlas al duro sol del mediodía, las tengo listas en aproximadamente tres horas. Luego los pondré en sacos para los camiones que las llevarán a los mercados de La Paz”, explicó.

Durante siglos, los indígenas de los Andes han mascado coca y la han utilizado en tés para suprimir el hambre, la fatiga y ayudar a superar el soroche (mal de altura).

Cuando Pinedo terminó la tarea, se sentó en una silla de madera a la entrada de su tienda mientras los vecinos lo saludaban casualmente como “don Julio”.

Julio Bonifaz Pinedo

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Pinedo cultiva los árboles que tiene en su parcela, además de que administra una pequeña tienda.

La reina, doña Angélica, se sentó detrás en las escaleras que llevan a su casa, desde donde veía una telenovela en un pequeño televisor colocado sobre un mueble alto. Nada es ostentoso en esta familia real. Su humildad les ha ganado un merecido respeto en la comunidad.

Un reino reconocido

Según el último censo boliviano de 2012, más de 23.000 personas se identifican como afrobolivianos.

Pero teniendo en cuenta a las personas cuyo origen es mixto, ese número probablemente sea más de 40.000, según Jorge Medina.

Si bien la diáspora afroboliviana se ha extendido por todo el país y el mundo a lo largo de cientos de años, sus raíces y su rey están aquí en los Yungas.

Pinedo es el primero de los monarcas del reino registrado oficialmente por el estado boliviano. Se dio durante un reconocimiento más amplio de los grupos étnicos minoritarios de Bolivia, cuando Evo Morales se convirtió en el primer presidente indígena del país en 2006.

Tres años después, el país cambió oficialmente su nombre a Estado Plurinacional de Bolivia y se aprobó una nueva constitución reconociendo 36 nacionalidades (incluidos los afrobolivianos) tras un referéndum histórico que otorgó más poder a los grupos indígenas que estuvieron marginados durante mucho tiempo.

Indígenas bolivianos

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. El país se llama Estado Plurinacional de Bolivia como un reconocimiento a la diversidad cultural.

Los poderes del rey afroboliviano son similares a los de un jefe tradicional. Pinedo no recauda impuestos ni tiene fuerza policial.

“Mi título es principalmente simbólico”, dijo. “No soy como estos ricos reyes de Europa, pero represento a la comunidad afroboliviana y esto es una gran responsabilidad para mí”.

Su esposa agrega: “Si hay un conflicto entre dos afrobolivianos pueden venir a pedirle consejo”. Explica que el linaje de Pinedo es muy antiguo: “Sus antepasados fueron reyes en África. Así es como empezó todo”.

Los orígenes

Según Pinedo, cuando sus antepasados llegaron a los Yungas en 1820, uno de sus parientes llamado Uchicho se estaba bañando en el río y otros africanos vieron que su torso tenía cicatrices que recuerdan a miembros de una familia real tribal.

Uchicho resultó ser un príncipe del antiguo Reino de Congo y fue reconocido como tal por las otras personas esclavizadas.

Pinedo sacó un viejo documento de identidad de uno de los armarios. “Este era mi abuelo, Bonifacio, quien se convirtió en rey en 1932”, dijo.

Bailarines afrobolivianos

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. En el último censo, 23.000 personas se identifican como afrobolivianos.

El documento mostraba una fotografía de un hombre vestido con un chaleco y un pañuelo atado al cuello. Dijo que nació en 1880, con domicilio en Hacienda de Mururata y que era labrador.

El rey Bonifacio solo tuvo hijas, por lo que se saltó una generación, dejando el reino sin rey durante 38 años hasta que Pinedo fue coronado en 1992 por la comunidad.

En 2007, cuando el gobierno de Morales expandió el reconocimiento de las minorías étnicas de Bolivia, Medina presionó con éxito para realizar una ceremonia oficial de coronación de Pinedo en La Paz.

A medida que se difundió la noticia del reconocimiento oficial de Pinedo por parte del Estado boliviano, también lo hizo la conciencia de la comunidad afroboliviana de la nación.

“Filmaron un documental sobre nosotros y nos invitaron a nuestra familia a viajar a Uganda para ver la tierra de donde son nuestros antepasados”, dijo Pinedo.

Explicó que en las pocas veces que había salido de Mururata, se dio cuenta de que era una minoría en su propio país. Pero al ver a tantas personas negras que parecían miembros de su propia familia en Uganda, se volvió mucho más consciente de sus raíces.

El futuro heredero

Al ver desde cualquier lugar de Mururata se puede apreciar el verde de los laureles, helechos y otros árboles tropicales que cubren las colinas.

En la cima de una de estas colinas se encuentra el Cementerio Real, que lamentablemente está en estado de abandono. Del mismo modo, las instalaciones de la antigua Hacienda Mururata, a solo unos minutos a pie de la plaza principal del pueblo, están abandonadas.

Julio Bonifaz Pinedo

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Pinedo se siente orgulloso de que se mantenga el reino de los afrobolivianos

Pero mientras algunos restos del pasado se desintegran lentamente, el futuro del reino está tomando forma.

Pinedo y Larrea tienen un hijo, el príncipe Rolando. A los 26 años, estudia derecho en la Universidad de Los Andes en La Paz y su futuro rol como rey es fundamental para sus ambiciones.

“Me gustaría seguir avanzando para que la comunidad afroboliviana sea más reconocida y visible, como lo ha hecho mi padre hasta ahora”, dijo.

La pared junto a donde le gusta sentarse a Pinedo en su casa está decorada con documentos oficiales enmarcados, una fotografía familiar y calendarios que muestran sus ceremonias de coronación.

“¿Y dónde está la corona ahora? ¿Puedo verla?”, le pregunté.

Humilde como es, Pinedo subió las escaleras y regresó con su corona escondida dentro de una caja de cartón para galletas.

Galería fotográfica 

La historia de Julio I: el rey más pobre del mundo vive en Bolivia –  MONARQUIAS.COM

Tiempos de Historia: Historia, Nobleza y Heráldica.: febrero 2012

Afro Bolivian Fotos e Imágenes de stock - Alamy

Julio Pinedo - Wikipedia, la enciclopedia libre

El último rey de América. El País

24 Comentarios

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  1. Estoy realmente sorprendida, mi padre vivió un tiempo en Bolivia, no me había contado de esto, pero mientras leía le preguntaba y me dijo que sí, en Yungas vive este reino. Soy seguidora de la cultura boliviana y, de hecho, tiene mucha razón, cuando llegaron los africanos influenciaron mucho con su cultura, eso se puede ver reflejado en danzas como la morenada y la saya, típicas de la zona del Altiplano y bailadas hasta el día de hoy. Es evidente la importancia de los africanos y que deberían ser más reconocidos, así como buscar preservar su cultura. Qué bueno que los hayan reconocido, y que tengan más presencia y poder. ¡Muy buen tema!

  2. Waooo, nunca habia oido oir de los afrobolivianos y menos de que tenian un rey, nuestros paises, asi como lo describe National Geographic , “Es un descendiente de esclavos africanos que está reconocido como tal oficialmente por el Gobierno, aunque su vida está muy lejos de los fastos monárquicos”, ojala el gobierno boliviano los ayude de alguna manera para que no se pierda u olvide sus costumbres ya que lo que ellos mas anhelan es preservar su historia y tradiciones.

  3. Me resulta sorprendente leer este articulo, para ser sincera no sabía de la existencia de los afro bolivianos, pero me parece muy interesante la cultura que tienen y la que tratan de mantener intacta. Me sorprendió saber que esta comunidad cuenta con un rey afroboliviano, cuyas funciones son similares a los de un jefe tradicional. Su título es principalmente simbólico, se encarga de representar a la comunidad afroboliviana y esto es una gran responsabilidad para ellos.
    Tres años después, el país cambió oficialmente su nombre a Estado Plurinacional de Bolivia y se aprobó una nueva constitución reconociendo 36 nacionalidades (incluidos los afrobolivianos) tras un referéndum histórico que otorgó más poder a los grupos indígenas que estuvieron marginados durante mucho tiempo.

  4. Interesante artículo el cual no creo ser el único que no conocía sobre una población afroamericana en Bolivia regida bajo una minimonarquía. La minorías étnicas deben ser tan respetadas como cualquier cultura predominante en un país y resalto la visibilidad que le ha otorgado nuestro hermano país de Bolivia a los afroamericanos en Yungas. También esto nos sirve para ser más críticos con nuestro pasado, como el hombre llevó a cabo actos tan despreciables como el esclavismo y que como cita el artículo, se cobró más de 8 millones de personas en las minas.

  5. La tradición de esta cultura tan oprimida y ahora, no tan integrada a la realidad boliviana, tiene una organización relativamente sencilla, pero con tradiciones bien marcadas como el caso de la existencia de la realeza. Muchas veces he cuestionado la existencia de estas instituciones en pleno siglo XXI, un siglo marcado por la democracia y que ha condenado los autoritarismos propios de dictaduras quienes pretenden ser reyes sin corona.
    Sin embargo, también se debe mencionar que el problema no solo es inherente a la institución como tal, sino en muchas de sus ostentosas costumbres a espaldas de las necesidades de sus pueblos. Esto está en total contraposición con la realidad de Julio Pinedo, el actual rey afro boliviano reconocido por el Estado, quien puede pasar desapercibido y cumple una función más representativa debido a la escaza de representación que ostentan actualmente como una de las muchas minorías que existen en toda nuestra región. Es por ello que, en nuestro país, debe realizarse un reconocimiento digno de ellos tomando como inspiración el gran impacto que se tiene como nación y como país.
    Una visión a largo de una identidad plurinacional de un país va más allá de un artículo en la constitución, sino pasa por una serie de medidas de reconocimiento, como primer paso, y de representación para poder lograr una integración más duradera que valore la importancia cultural que este tipo de tradiciones tiene.

  6. “Tres años después, el país cambió oficialmente su nombre a Estado Plurinacional de Bolivia y se aprobó una nueva constitución reconociendo 36 nacionalidades (incluidos los afrobolivianos) tras un referéndum histórico que otorgó más poder a los grupos indígenas que estuvieron marginados durante mucho tiempo”.

    Me parece excelente esta gestión del presidente Evo, donde le dio más importancia a los grupos indígenas que sueles ser marginados en varios países del mundo.
    Nuestra constitución reconoce las lenguas nativas, pero en la realidad poco a nada se hace por las mismas.

    Tener la posibilidad de darle valor a una cultura, en este caso, los afrobolivianos brinda alegria a sus participantes porque El país se vuelve un poquito más inclusivo.

    Si bien es cierto, no son la realeza que se muestra en europa pero representan un modelo para su comunidad y nación, a tal punto que de existir una rivalidad, el Rey tiene la potestad de intervenir y dar sabios consejos para la resolución de conflictos.

    No tenía idea de esta comunidad boliviana, la revista dia a dia nos educa en temas diversos.
    Excelente!

  7. El Pueblo Afroboliviano, es poseedor de una invaluable cultura ancestral que cruzó mares y continentes para hacer del hoy Estado Plurinacional de Bolivia, de origen ugandés, donde predominan los valores y principios. En las comunidades, la infraestructura económico-productiva depende principalmente del sector agrícola y debido a la insuficiente articulación con pueblos intermedios y centros urbanos, sus ingresos dependen principalmente de la coca. En cuanto a las costumbres, con ellos nació la saya, la morenada, el caporal, que hoy en día soy de suma importancia tanto en el territorio peruano. Son reconocidos a nivel a nacional e internacional. Excelente articulo informativo.

  8. La Casa Real Afroboliviana es una monarquía reconocida por parte del Estado Plurinacional de Bolivia, la cual no interfiere con el sistema de República presidencialista vigente en el país. Quienes componen esta casa real son los descendientes de una antigua monarquía africana, quienes fueron trasladados como esclavos al Nuevo Mundo. Como podemos leer en el artículo tiene reconocimiento nacional e internacional en varias comunidades muy respetadas.

  9. Julio fue coronado Rey por una parte de la comunidad afroboliviana en 19922​ y forma parte del Movimiento Cultural Negro desde 1994.
    En 2007 ocurre una segunda coronación, esta vez de carácter oficial. El Prefecto de La Paz, José Luis Paredes, ratificó de manera formal la coronación que 15 años atrás había realizado la comunidad afroboliviana a favor de Julio Pinedo. De está manera el Estado boliviano empieza a reconocer formalmente a la monarquía, siendo Julio el primer y único rey oficial.
    Actualmente el Rey Julio está casado con Angélica Larrea, Reina y campesina afroboliviana que fue alcaldesa de Mururata. Además tiene un hijo adoptivo, reconocido legalmente, que en realidad es su sobrino llamado Rolando Pinedo, Príncipe Heredero y futuro Rey de la comunidad.
    El país considera a los reyes como parte del patrimonio cultural, la familia real es la única monarquía de raíces africanas hereditarias existente en Sudamérica. La figura institucional ha sido reconocida por la Constitución Boliviana y las Naciones Unidas. Las antiguas haciendas y campos de coca donde trabajaron esclavos, actualmente las pueblan unos 35000 afrobolivianos en convivencia con los aimara y otros grupos étnicos del país.
    Este dato puedo afirmarlo que ningún estudiante universitario lo sabía, lo investigue arduamente.

  10. Mururata es el centro de este reino y es donde el rey de los afrobolivianos, Julio Bonifaz Pinedo, vive y “gobierna” los 2.000 habitantes de la comunidad. ería difícil reconocerlo, ya que vive entre los demás aldeanos como uno más. De hecho, uno podría comprarle algo de fruta sin darse cuenta de su título, ya que administra una pequeña tienda de comestibles desde su pequeña casa de ladrillo y cemento.
    Su esposa también atiende el negocio. Ella es la reina Angélica Larrea.
    Desde su huerto también venden mandarinas, naranjas, conservas, refrescos y paquetes de galletas, entre otros insumos básicos.
    Como podemos ver es un rey con reino muy peculiar con costumbres reales populares pero respetuoso. Hay que respetr idiosincracias y costumbres ancestrales.

  11. Mururata es el centro de este reino y es donde el rey de los afrobolivianos, Julio Bonifaz Pinedo, vive y “gobierna” los 2.000 habitantes de la comunidad. ería difícil reconocerlo, ya que vive entre los demás aldeanos como uno más. De hecho, uno podría comprarle algo de fruta sin darse cuenta de su título, ya que administra una pequeña tienda de comestibles desde su pequeña casa de ladrillo y cemento.
    Su esposa también atiende el negocio. Ella es la reina Angélica Larrea.
    Desde su huerto también venden mandarinas, naranjas, conservas, refrescos y paquetes de galletas, entre otros insumos básicos.
    Como podemos ver es un rey con reino muy peculiar con costumbres reales populares pero respetuoso. Hay que respetr idiosincracias y costumbres ancestrales.

  12. Los afrobolivianos son descendientes de esclavos de África Occidental traídos por los españoles entre los siglos XVI y XIX para trabajar en las minas de Potosí, una ciudad en el suroeste de Bolivia que estaba más poblada que Londres a principios del siglo XVII.
    Según el escritor uruguayo Eduardo Galeano, el trabajo en las minas cobró la vida de aproximadamente 8 millones de indígenas sudamericanos y africanos esclavizadosdurante un período de 300 años, muchos de los cuales murieron como resultado del exceso de trabajo, la desnutrición y el sufrimiento de la región muy fría.
    Con esos antecedentes estamos ante un fenómeno social distinto que en este caso tienen derecho a ser una minoría con derecho a un reinado que supo ganarse el repecto de todos los bolivianos.

  13. Un artículo que les aseguro nadie lo sabía. En los Yungas, entre los tapires, jaguares y osos de anteojos, se encuentra el reino de los afrobolivianos. Los aproximadamente 2.000 habitantes de este reino oculto y humilde son principalmente agricultores que viven junto a sus pequeñas parcelas, donde cultivan coca, cítricos y café. Me resulto increíble aue hombres de raza negra hayan sido esclavizados y luego logrado su libertad.
    En Mururata, una aldea de unos 350 habitantes, los pollos de corral cacarean ruidosamente en los caminos de tierra, los niños juegan mientras hombres y mujeres trabajan la tierra con azadones y emergen del bosque cargando leña recién cortada.
    Otros se sientan frente a sus casas, saludan a los caminantes y esperan que las primeras estrellas aparezcan en el cielo al anochecer.
    un artículo de gran aprendizaje.