Prácticas curiosas de la actividad sexual exacerbada en la antigua Roma

Las mujeres libres, podían tener una plena vida sexual y extremadamente promiscua, recurriendo a esclavos o prostitutos como los “statio cunnulingiorum”, que se apostaban en determinados lugares de la ciudad para ofrecerse a practicar sexo oral a sus clientas. Muchas mujeres nobles o matronas romanas, llamadas así porque representaban un modelo de mujer cuyo comportamiento debía ser en apariencia irreprochable -tal como indicaba la famosa frase “La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino que también parecerlo”-, pagaban a veces sumas desorbitadas de dinero para pasar la noche con un gladiador de renombre o algún atleta musculoso; algunas, incluso, ponían como condición que estos hombres no se lavaran después de la lucha o la competición. Guioteca

Por: Luis Alberto Pintado Córdova en colaboración con   Alfonso Barba Caballero ABC

Las conductas parafílicas son un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente principal de placer no está en la cópula, sino que la excitación se alcanza fundamental en torno algún objeto o acción en particular. Estamos hablando de perversiones, de deseos y fantasías incontrolables.

Esta práctica de carácter «adictivo» suele, en la reiteración compulsiva, terminar en actos desadaptativos y, en muchos casos, peligrosos. Estos cuadros provocan malestares clínicos significativos y deterioro en las relaciones familiares, sociales y laborales.

En la civilización romana es conocida, entre otras cosas, por su peculiar forma de ver la sexualidad, muy diferente en muchos aspectos a la nuestra, y sobre todo, al margen de normas de conducta y condicionantes que la tradición cristiana ha ido estableciendo a lo largo de los siglos en nuestra sociedad.

Aunque la sociedad romana tenía (como todas) una serie de reglas acerca del sexo, en la intimidad muchos no las respetaban. Pero el problema no era hacer algo considerado “indigno”, sino quién lo sabía y sobre todo quién podía demostrarlo. La acusación por parte de otro hombre libre podía arruinar la carrera de un senador, si provenía de una mujer plebeya tenía más posibilidades de salir airoso (no así si era noble, pues una patricia tenía su honor y una plebeya no), y si era un esclavo quien le acusaba entonces no tenía que preocuparse de nada. El estatus social lo era todo en Roma y el valor de la palabra era proporcional a la importancia de quien la esgrimía; por ello, un hombre o una mujer de alto rango podían permitirse sus placeres, asegurándose siempre de que no lo supiera nadie cuya palabra fuera tomada en serio. Abel GM National Geographic

Cupido y Psique Antonio Canova
Foto: iStock / irisphoto2

1. No existía el concepto de homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad…

Todas las etiquetas que hoy aplicamos a la sexualidad no tendrían ningún sentido para un romano: para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. Los hombres podían tener relaciones con miembros del mismo sexo o del opuesto y nadie les criticaba por ello, siempre que la otra persona tuviera menos estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros). En el caso de las mujeres casadas tenían que llevarlo con discreción porque estaba en juego su honor, pero las libertas o las extranjeras podían permitirse una mayor libertad ya que los romanos no las consideraban miembros de pleno derecho de la sociedad. Abel GM National Geographic.

Sexo y excesos en la Roma de Nerón - Desperta Ferro Ediciones
En la cara B de la llamada Copa Warren (circa 50 d. C., British Museum), un hombre mantiene relaciones sexuales con un muchacho.
SEXUALIDAD EN LA ANTIGUA ROMA (por Ana Casado)
La sociedad romana era muy activa en lo que al sexo se refiere, y así lo constatan los escritos encontrados y las representaciones artísticas halladas (pinturas, esculturas, grabados…), aunque también desarrollaban prácticas que serían inconcebibles moral y legalmente en la actualidad, como las relaciones con menores. Ana Casasdo, Punch.

2. Acostarte con tu propia madre

La madre de Nerón le instruía a menudo en los placeres carnales ante la preocupación de los ciudadanos romanos, que temían que Agripina obtuviera un exceso de poder a raíz de tan enfermiza relación. Pero, Nerón acabó ordenando el asesinato de su progenitora. Cultura Inquieta 2017.

Nerón, con el cadáver de su madre, Agripina, representado por Antonio Rizzi DEA / G. DAGLI ORTI / Getty

3. La virginidad masculina era algo inaceptable

Era común que los hombres, ya en su adolescencia, frecuentaran los burdeles o tuvieran relaciones con las sirvientas o esclavas. La virginidad masculina era algo extremadamente mal visto en la sociedad romana porque el hombre tenía que ser siempre un dominador. En cambio, la mujer (sobre todo si era de clase alta) sí tenía la obligación de llegar virgen al matrimonio, principalmente por una cuestión moral: había que evitar que la mujer conociera el placer del sexo porque se consideraba que este conocimiento podía inducirla al adulterio.

También era inaceptable para un hombre ser la parte “sometida”

4. Hacer un alto en el camino para tener relaciones sexuales

Con tal de amenizar sus viajes, Nerón tuvo la idea de aderezar sus travesías por el río Tíber con una legión de prostitutas. La mecánica consistía en plantar cabinas cada ciertos kilómetros en las que prostitutas ejercían el papel de posaderas que le ofrecían hospitalidad desde la orilla.

 

5. Acostarte con tu propia hermana

Según Suetonio, Calígula “practicaba el incesto con todas sus hermanas y las hacía sentar consigo a la mesa en el mismo lecho, mientras su esposa ocupaba otro». Su favorita era Drusila. Habían mantenido su primera relación siendo unos niños y, ya de mayores, se la arrebató a su marido para seguir disfrutándola.

Durante siglos ha existido un ala secreta de un museo en Nápoles, donde todo el arte erótico encontrado en Pompeya estaba encerrado. El gabinete permaneció cerrado durante más de cien años, la
Durante siglos ha existido un ala secreta de un museo en Nápoles, donde todo el arte erótico encontrado en Pompeya estaba encerrado. El gabinete permaneció cerrado durante más de cien años, la puerta incluso tapiada en un punto, y solo se abrió por completo al público en 2000.

6. También era inaceptable para un hombre ser la parte “sometida”

Un hombre podía practicar sexo con quien quisiera, pero siempre debía ser la parte dominante. Ser penetrado por otro hombre equivalía a ponerse en una situación sumisa, todo lo contrario al ideal romano: la acusación de haber sido la parte pasiva en una relación podía bastar para arruinar la carrera de un político, como estuvo a punto de sucederle a Julio César en su juventud. Peor aún era la acusación de haber practicado sexo oral a una mujer, aunque fuera su esposa, ya que para los romanos la boca era el instrumento de la política, el comercio y todas las actividades importantes, y “ensuciarla” equivalía a despreciar su importancia para la comunidad.

Mercado de esclavos en Roma, Jean-Léon Gérôme. Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”
Foto: Hermitage (CC) Vidas antagónicas: «Baño pompeyano» donde aparecen cortesanas acicalándose y «Mercado de esclavos» de donde procederían la mayoría de prostitutas. Elaboración propia.

7. Convertir a un hombre en mujer para poder contraer matrimonio

Nerón se enamoró del joven Esporo y quiso casarse con él. El problema es que los matrimonios entre hombres estaban prohibidos en Roma. Su decisión fue radical. Anticipándose a las operaciones de cambio de sexo, ordenó castrar al joven. Cuando se recuperó de la intervención, le vistieron con ropas de su difunta esposa Popea Sabina y se celebró una boda por todo lo alto. Una vez casados, Nerón obligó a sus congéneres a que lo tratasen como la mujer del Emperador.

Poppaea Sabina, la femme fatale del imperio romano
Poppaea Sabina, la femme fatale del imperio romano. Nacida en el seno de una familia noble y adinerada, Poppaea Sabina creció para convertirse en una mujer de alabada belleza y ambición. Su madre, con quien compartía el nombre, se suicidó tras ser victima de una intriga orquestada por la emperadora Valeria Messalina. Tuvo que convivir con el matrimonio de Nerón con dos homosexuales vestidos de mujer;  cómplice de las aberraciones, perversiones y maldades del primer perseguidor de los cristianos.

8. Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”

Para la mentalidad romana, un esclavo era una propiedad de la que podía disponer como más le conviniera, incluyendo para el sexo. Lo importante, de nuevo, era respetar la jerarquía social: ni un hombre ni una mujer debían hacerse penetrar por sus esclavos ni practicarles sexo oral; no debían darles placer de ningún modo pero ellos estaban obligados a dárselo a sus amos. Las mujeres, debido a su honorabilidad, estaban más limitadas, pero también podían disponer de sus esclavas para fines sexuales; de hecho, era preferible que emplearan a otras mujeres porque, en el peor de los casos, nadie podría acusarlas de haberse dejado dominar haciéndose penetrar por un esclavo.

tintinabulum pompeya museo de Nápoles
Si algo ha quedado en el imaginario colectivo sobre los emperadores romanos, son las orgías y la afición conjunta al sexo y la crueldad. De hecho, esta idea se ha extendido a los banquetes romanos en general, que se conciben como elementos de exceso, gula y lujuria. Romanos en la decadencia (1847), óleo sobre lienzo de Thomas Couture (1815-1879), Museo de Orsay, París. Una pintura moralizante que trataba de criticar la depravación, los excesos y una «degenerada» práctica del sexo en la antigua Roma. Patricia de los Ángeles González Gutiérrez. Revista  Desperta Ferro 2019.
Pompeya, la primera capital del sexo – Arqueologia, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae
todo un alarde arqueológico y tecnológico que ha servido para reconstruir la vida en esta importante casa pompeyana. A pocos metros de allí alguien escribió en un muro «Restituta casta», es decir un elogio a la castidad de una matrona llamada Restituta que vivía en las inmediaciones. ¿Por qué? Para diferenciarla, seguramente, de otra Restituta muy popular en el barrio, la meretriz de guardia.
Hay muchos detalles interesantes sobre la imagen de los sexos. Para empezar, loshombres que se prostituían eran considerados mujeres en la lógica romana. Lasprostitutas debían llevar toga viril para diferenciarse de las mujeres respetables. Sin embargo muchas eran forzadas por rufianes a desempeñar el llamado oficio más antiguo del mundo. Incluso el teatro ha dejado constancia, como recuerda Mary Beard, de los peligros del amor con meretrices. Ningún padre podía soportar la idea del matrimonio de su hijo con una ramera, pero las comedias están llenas de casos en los que, al final, ese amor triunfaba porque se llegaba a descubrir la honrada, si no noble, cuna de la pobre muchacha explotada y salvada por el afecto de un ciudadano sensible. Pompeya, la primera capital del sexo. José Luis  Santos fernández  2014.

 

9. Ejercer la prostitución a media jornada

Heliogábalo fue un político que para contribuir a la economía del gobierno ejercía la prostitución en sus ratos libres, además le robó la idea del burdel en la corte a Calígula pero mostró muchas más dotes para las finanzas que su ancestro. Era homosexual y ejerció el oficio con tal dedicación que presumía ante sus compañeros de palacio de ser el que más dinero recaudaba.

10. Las tabernas ofrecían los servicios sexuales de sus camareras

Los “fast food” y tabernas romanas no solo ofrecían comida y bebida, sino también los servicios sexuales de sus camareras. Por ello, este era uno de los oficios considerados “infames” (indignos) y generalmente recaía en mujeres de muy bajo estatus social, como esclavas, libertas pobres o extranjeras. Pero si la necesidad apretaba, no era imposible que el propietario de una taberna llegase a prostituir a sus propias hijas, sabiendo que eso las condenaba a no salir nunca de los estratos más bajos de la sociedad.

La prostitución femenina en la Antigua Roma: Así funcionaban la desinhibidas prácticas sexuales - Guioteca
Como sea que fuere, en la antigua Roma la prostitución femenina estaba bastante desarrollada y se concentraba en burdeles o prostíbulos llamados Lupanares (palabra que deriva del término latín “lupa”, que significa “loba”, apodo que se les daba a las prostitutas). Los lupanares eran establecimientos que contaban con licencia municipal y que por lo general estaban ubicados cerca de concurridos lugares públicos, como el Coliseo o las tabernas. Guioteca

11. Hacer el trenecito

Tiberio durante su retiro en Capri contrataba a jóvenes de ambos sexos a los que nombraba “expertos en coitos desviados” y les obligaba a copular en filas de tres mientras él observaba. Todos los pagos a los participantes se anotaban a la cuenta del Imperio.

Triángulo sexual en Pompeya: detenidosun francés y dos italianas en actitud indecorosa

Sexo y excesos en la Roma de Nerón - Desperta Ferro Ediciones

 

12. Montar un burdel imperial a salto de mata

El que, sin duda, es el oficio más antiguo del mundo, era ejercido en la capital del Imperio tanto por hombres como por mujeres de distinto rango social. Estos profesionales del sexo ofrecían sus servicios siguiendo las costumbres sexuales de una sociedad como la romana, donde los mayores tabúes eran el sexo oral y el hecho de asumir el rol de pasivo.

El comercio sexual no se limitaba en Pompeya al célebre lupanar. La prostitución era moneda común en tiendas y tabernas, pero el sexo era una realidad omnipresente en la ciudad del Vesubio, una realidad que los romanos vivían sin complejos. Reconstrucción arqueológicas.

13. Se podía identificar a las prostitutas por el color de los cabellos y la ropa

Las prostitutas tenían una consideración social incluso peor (refiriéndonos a las de clase baja, no a las ricas cortesanas), por lo que cualquier miembro “respetable” de la sociedad quería evitar ser visto junto a ellas. Por ese motivo, las prostitutas debían resultar fácilmente identificables. El modo más evidente era teñirse el cabello de colores claramente artificiales, como azul y naranja. También se las podía reconocer por su ropa: mientras la típica mujer romana usaba una vestimenta muy recatada, las prostitutas usaban ropa sencilla, ligera (lo que también les permitía desvestirse y vestirse rápidamente) y que resaltara las formas del cuerpo.

10 curiosidades sobre el sexo en la antigua Roma

Mujeres en Roma, subalternas pero privilegiadas | Hoy

14. Montar orgías con adolescentes

El emperador Tiberio no sólo organizaba orgías con adolescentes, sino que creó una práctica para sus ratos libres. Según Suetonio, “había adiestrado a niños de tierna edad, a los que llamaba pececillos, a que jugasen entre sus piernas en el baño, excitándole con la lengua y los dientes”.

"Las rosas de Heliogábalo", del pintor holandés Lawrence Alma-Tadema
El sexo también ocupó un lugar destacado en la corta «vida indescriptiblemente repugnante» del emperador Heliogábalo (AD c 203-222). De acuerdo con la sensacionalista «Historia Augusta», una colección de biografías de emperadores romanos, herederos y reclamantes de Adriano a Numeriano. Las cosas fueron aún más lejos cuando Heliogábalo ofreció enormes fortunas a cualquier médico que pudiera darle genitales femeninos permanentes. Su comportamiento provocó el rechazo de la Guardia Pretoriana y del Senado romano y, en un complot tramado por su abuela, Heliogábalo, de solo 18 años, fue asesinado.»Las rosas de Heliogábalo», del pintor holandés Lawrence Alma-Tadema, inspirado en un episodio de la «Historia Augusta» que cuenta que Heliogábalo mandó arrojar por sorpresa tal cantidad de pétalos de rosas sobre los invitados a una de sus fiestas que algunos de ellos murieron asfixiados
15. La prostitución era extremadamente barata

 

Y cuando decimos extremadamente barata, no es una exageración: un servicio sexual económico podía costar lo mismo que una copa de mal vino, alrededor de uno o dos ases. Este precio no solo se aplicaba a los peores burdeles, sino incluso a los ya mencionados servicios de las camareras, y se explica porque a esos lugares solo acudían las clases bajas y las mujeres que se prostituían (y menos frecuentemente hombres) eran esclavas o libertas pobres, que no tenían ninguna esperanza de ascenso social. Totalmente distintas eran las meretrices, el equivalente a las hetairas griegas: mujeres cultas y ricas que no solo proporcionaban sexo, sino también una compañía agradable. Sin embargo, por mucho que gozaran de un mayor respeto por su riqueza, para la moral romana seguían siendo indignas y en ningún caso equiparables a una “auténtica” mujer, que debía ser pudorosa.

La emperatriz romana Mesalina desnuda en el burdel Lupanar con un soldado. Ilustración impresa en color de Auguste Leroux de la novela de Felicien Champsaur L'Orgie Latine (orgía romana), Fasquelle, París, 1903.
La emperatriz romana Mesalina desnuda en el burdel Lupanar con un soldado. Ilustración impresa en color de Auguste Leroux de la novela de Felicien Champsaur L’Orgie Latine (orgía romana), Fasquelle, París, 1903.

16. La “pornografía” era considerada de buen gusto

No es extraño que las excavaciones revelen mosaicos u objetos de temática sexual: lo que hoy se llamaría pornografía era algo muy aceptado por los romanos, hasta el punto de usarlo como motivo de mosaicos, estatuas y objetos personales como espejos. En Roma se consideraba que el sexo era un regalo de Venus, la diosa del amor, y si era un regalo no había que ocultarlo ni despreciarlo. Esto puede parecer contradictorio con la importancia que daban al pudor, pero en realidad no lo es: se era libre de gozar de los placeres de Venus, siempre que se hiciera según lo considerado correcto socialmente.

Prostitutas y esclavas sexuales en la antigua Roma - Khronos Historia
Relieves, pinturas y mosaicos pompeyanos. Elaboración propia. Prostitutas y esclavas sexuales.

17. La pedofilia era socialmente aceptada (hasta cierto punto)

Tener relaciones sexuales con menores de edad, incluso muy jóvenes, no era motivo de escándalo, al contrario: podía estar incluso bien considerado porque la diferencia de edad era un signo de dominación. De hecho, los romanos solían iniciarse en el sexo con muchachos o muchachas muy jóvenes, apenas entrados en la pubertad, y no era raro que un romano rico dispusiera de esclavos jóvenes cuyo único propósito fuera complacerle sexualmente; el sexo con la propia esposa generalmente tenía fines procreativos, ya que muchos matrimonios eran alianzas políticas y no tenía por qué haber amor de por medio.

18. Casarte con tu sobrina

Los gustos sexuales del Emperador Claudio fueron nada habituales para la alta nobleza de la época. Fue de los pocos que no mantuvo relaciones homosexuales ni tuvo tendencias pederastas. Aún así, según el relato de Suetonio, cometió incesto al casarse con Agripina, hija de su hermano Julio César Germánico.

19. Jugar a los animalillos

Nerón, cansado de mancillar todas las partes de su cuerpo, ideó una nueva forma de juego. Vestido con la piel de un animal salvaje se lanzaba desde una jaula sobre las partes nobles de hombres y mujeres atados a un poste. Un vez satisfechos sus deseos, se entregaba a su esclavo Doriforo, a quien servía de mujer.

La escultura erótica del dios Pan que escandaliza a los británicos | La túnica de Neso
La estatua de la polémica del dios Pan practicando el coito con una hembra-cabra. Forma parte de la exposición «Vida y muerte en Pompeya y Herculano». En ella se incluye una advertencia “para padres” sobre la fuerte figura de Pan. Nada más tentador para ir a ver algo que un aviso que prevenga sobre los efectos de lo que se verá. Evidencias de bestialismo o práctica sexual de una persona con un animal, una pr{actica que incentivo el emperador Calígula. 

Referencias:

Abel GM. National Geographic

Ana Casasdo.  Punch.

Cultura Inquieta 2017.

Patricia de los Ángeles González Gutiérrez. Revista  Desperta Ferro 2019.

José Luis  Santos fernández  2014.

Luis Alberto Pintado Córdova. ABC.  Innovas

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36 Comentarios

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  1. YUPANQUI PAULINO, JUDITH PAMELA - ADM DE EMPRESAS- PRIVADA / 5TO AÑO - SECC. A / T. NOCHE /DEFENSA NACIONAL

    En el articulo vemos que los romanos creían que los hombres debían ser los participantes activos en todas las formas de actividad sexual. La pasividad masculina simbolizaba pérdida de control, la virtud más preciada en Roma. Era social y legalmente aceptable para los hombres romanos tener sexo así con mujeres y hombres prostitutos como con esclavos, siempre y cuando el hombre romano fuese el activo.
    Sin embargo habia una leyes y eran evadidas en un rango desconocido con esclavos y bárbaros a quienes no abarcaban, ya que no eran considerados seres humanos

  2. El artículo nos muestra la práctica sexual de la antigua Roma donde no existía límites ya que para ellos todos los actos mencionados eran muy normales, pero bajo nuestro pensamiento actual todo ello forma parte de actos inmorales, inhumanos y varios de ellos despreciables como el caso del incesto.
    Por otro lado también existía mucho abuso con los esclavos que solo por su condición tenían que hacer todo lo que un plebeyo le ordenara y además de no tener valor su palabra, porque no podían acusar que fueron sometidos a tales prácticas sexuales y en caso de hacerlo no tenía importancia porque solo era un esclavo.
    Y por último la perversión más fuerte es el hecho de someter a estas prácticas a menores de edad y la relación entre los mismos familiares lo cual era claro ejemplo de que no existía límites en las actividades sexuales.

  3. Es un artículo bien explicativo que nos indica los comportamientos sexual que se practicaba en la antigua Roma y como el status social influía también en el comportamiento sexual ya que para los romanos era todo el status que tuvieran. y hay muchas características del artículo como que no existía el concepto de homosexualidad, bisexualidad y heterosexualidad por lo tanto no le daban mucha importancias los romanos, en la actualidad hay muchas cosas que deben de disminuir como la pedofilia que hace tanto daño a la sociedad.

  4. Este artículo me ha dejado muy impactado porque tenía conocimiento de los excesos que tenían los romanos en cuanto al «sexo» pero no de las prácticas que hoy podriamos considerar «parafilias» o «fetiches». El emperador quería experimentar de todo un poco con acciones que hoy serían juzgadas y penadas por la falta de ética y pudor en la soeciedad. Inaceptable que hayan normalizado tanto los abusos a niños y mujeres por satisfacciones personales. Ya no sabían ni que inventar para satisfacer las grandes perversiones que tenían. Hay mucho que analizar y concluir con este artículo ya que estas perversiones siempre han estado presente en el ser humano pero se deben erradicar por completo. El famoso oficio más antiguo también está presente es artículo y es asombroso cómo todo era juzgado solo por el nivel de jerarquía en el que te encontrabas, sin importar lo que uno mismo pensaba. En conclusión, esperemos que estas perversiones al día de hoy sigan disminuyendo, ya que esto no es solo trabajo del Gobierno, si de toda la sociedad.

  5. Según este artículo, el sexo no es jamás una relación entre iguales, sino un juego de poder, en el que lo que es bueno o malo, aceptable o inaceptable, viene determinado por el puesto que uno ocupa en la jerarquía social.Los romanos tenían la idea que todo tipo de placer era un medio para satisfacer sus tiempos de ocio, riqueza, hedonimo, e incluso tener superioridad sobre otros hombres y clases sociales.Tener en cuenta que esta práctica sexual en la actualidad , así como sus perversidades es penado en la actualidad y poco aceptado por la sociedad de ahora, es cuanto a elección y libertinaje de algunas personas.Roma,un pueblo que lo gastaba todo en placeres solo podía conducir a la República a su ruina.

  6. Interesante artículo donde podemos leer cuales era los comportamientos sexuales que tenían la antigua roma sobre todo de los jefes máximos (rey, reinas, nobles etc.) y que hacían todo lo posible por cumplir sus fantasías. Algunos de los puntos importantes que nos detalla el artículo es que en ese entonces no había conocimientos claros de la orientación sexual que perseguían cada persona sobre todo si eras alguien importante, otro tema importante era sobre si era bien visto llegar casto al matrimonio en donde había diferencias entre los hombres y mujeres (con gran poder), también nos detalla de los incestos que realizaban entre hijos del rey y reina, entre otros temas importantes donde podemos ver que los romanos llevaban su vida sexual al máximo ya que no conocían distinción alguna al momento de realizar su vida sexual.

  7. EVELYN MELISSA DOLORES RAMÍREZ – DEFENSA NACIONAL- ADM DE EMPRESAS- 10MO CICLO UNFV – SECCIÓN B

    Los romanos creían que los hombres debían ser los participantes activos en todas las formas de actividad sexual. Era social y legalmente aceptable para los hombres romanos tener sexo así con mujeres y hombres prostitutos como con esclavos, siempre y cuando el hombre romano fuese el activo. Una época con formas de pensar y actuar que no comparto y que actualmente sería atacado por la sociedad y muy mal visto.

  8. El articulo trata sobre la sexualidad en la antigua roma y sobre como esto estaba limitado en base al poder del estrato social que pertenecían como el emperador, senador, noble, plebeyo, extranjeros y esclavos. y sobre todo en la libertinaje del sexo y la dominación del que poseía el estrato social mas alto. también la homosexualidad, la pedofilia y la zoofilia, eran practicadas con naturalidad en la antigua roma y eran aceptadas.

  9. El nivel de perversión y violación de la ética, era el pan de cada día en esta época. Roma practicaba el sexo sin ningún pudor, tenían reglas que hoy en día serian catalogadas de deshonrosas y criticadas por gran parte de la sociedad. No había ningún pudor en la practica del sexo ya que podían ser personas del mismo sexo o contrario, hasta jóvenes o personas menores. Aquí no se consideraba una falta para el romano siempre y cuando la otra persona tengan un rango menor jerárquico dentro de la sociedad. Una época con costumbres muy arriesgadas y que en hoy en la actualidad es casi imposible verlo, se debe erradicar por completo.

  10. JARED ALEXANDER CARI SOLANO - DEFENSA NACIONAL - ADM DE EMPRESAS 10 CICLO - SECCIÓN B - UNFV

    Este artículo dejó mucho de que hablar. Es una lástima que para aquella época el sexo no haya tenido límites puesto que gran parte de las acciones realizadas por los hombres romanos, al día de hoy es considerado inapropiado, inmoral, inhumanos e irrespetuoso se podría decir. Nos es posible que un hombre contraiga sexo con su propia madre, quien le haya dado la vida, ni tampoco con sus hermanas o primas. He aquí vemos como las mujeres son sometidas bajo la dominación masculina, viendo que los derechos del hombre, sobre todo la libertad no tiene ciertas restricciones en respetar y en ser conscientes de que las mujeres también cuentan con lo mismos derechos. Asimismo, parece una locura que haya habido inexistencia de lo homosexual y gore en cuanto a sexualidad se refiere. Si tan solo para aquella época, estos derechos y normas que hoy en día están reguladas en nuestro país, hubieran sido regulados también oficialmente por el imperio romano, probablemente la historia pudo haber sido otra.

  11. JARED ALEXANDER CARI SOLANO - DEFENSA NACIONAL - ADM DE EMPRESAS 10 CICLO - SECCIÓN B - UNFV

    Este artículo dejó mucho de que hablar. Es una lástima que para aquella época el sexo no haya tenido límites puesto que gran parte de las acciones realizadas por los hombres romanos, al día de hoy es considerado inapropiado, inmoral, inhumanos e irrespetuoso se podría decir. Nos es posible que un hombre contraiga sexo con su propia madre, quien le haya dado la vida, ni tampoco con sus hermanas o primas. He aquí vemos como las mujeres son sometidas bajo la dominación masculina, viendo que los derechos del hombre, sobre todo la libertad no tiene ciertas restricciones en respetar y en ser conscientes de que las mujeres también cuentan con lo mismos derechos.

  12. Articulo que describe la perversión del imperio romano; sobre las practicas sexuales de los romanos en particular de quienes estaban al mando en cada tiempo como los casos de Neron, Caligula. Describe también la forma de pensar de los romanos y la importancia del poder y la dominación. De sus leyes solo para un nivel social, ya que el rango y poder era todo y absoluto. Y la presencia de la esclavitud en esas épocas que resulta increíble que solo un siglo atrás fue recién disuelta en el mundo.

  13. Los romanos, además, practicaban el infanticidio y el abandono de niños. El infanticidio de los pequeños esclavos era algo habitual. Cuando una esclava se quedaba embarazada de su señor, se preguntaba, angustiada, si éste permitiría dejar con vida al niño o mandaría matarlo. Permitían el aborto y el sexo con niños algo que esta penado actualmente. Todo un acto de perversión sin recomendación ni asistencia médica.

  14. Un emperador cruel, excedido en maldades que mandaba a arrojar a sus enemigos políticos y cristianos a ser arrojados a las arenas del coliseo romano para ser devorados por leones hambrientos pago con su vida sus locuras y excentricidades. La madre de Nerón le instruía a menudo en los placeres carnales ante la preocupación de los ciudadanos romanos, que temían que Agripina obtuviera un exceso de poder a raíz de tan enfermiza relación. Pero, Nerón acabó ordenando el asesinato de su progenitora. Soo un degenerado puede hacer eso.

  15. Esto se llama perversión para un civilización que controlo al mundo durante muchos siglos. Degrada y pervertida Roma como decían los religiosos cristianos mártires de la iglesia.Todas las etiquetas que hoy aplicamos a la sexualidad no tendrían ningún sentido para un romano: para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. Los hombres podían tener relaciones con miembros del mismo sexo o del opuesto y nadie les criticaba por ello, siempre que la otra persona tuviera menos estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros). Un artículo que vale recomendar.

  16. En la civilización romana es conocida, entre otras cosas, por su peculiar forma de ver la sexualidad, muy diferente en muchos aspectos a la nuestra, y sobre todo, al margen de normas de conducta y condicionantes que la tradición cristiana ha ido estableciendo a lo largo de los siglos en nuestra sociedad.
    Aunque la sociedad romana tenía (como todas) una serie de reglas acerca del sexo, en la intimidad muchos no las respetaban. Pero el problema no era hacer algo considerado “indigno”, sino quién lo sabía y sobre todo quién podía demostrarlo. La acusación por parte de otro hombre libre podía arruinar la carrera de un senador, si provenía de una mujer plebeya tenía más posibilidades de salir airoso (no así si era noble, pues una patricia tenía su honor y una plebeya no), y si era un esclavo quien le acusaba entonces no tenía que preocuparse de nada

  17. Con este artículo puedo entender aún más la frase de la mujer del César. Prácticas curiosas de la actividad sexual exacerbada en la antigua Roma
    Las mujeres libres, podían tener una plena vida sexual y extremadamente promiscua, recurriendo a esclavos o prostitutos como los “statio cunnulingiorum”, que se apostaban en determinados lugares de la ciudad para ofrecerse a practicar sexo oral a sus clientas. Muchas mujeres nobles o matronas romanas, llamadas así porque representaban un modelo de mujer cuyo comportamiento debía ser en apariencia irreprochable -tal como indicaba la famosa frase “La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino que también parecerlo”-, pagaban a veces sumas desorbitadas de dinero para pasar la noche con un gladiador de renombre o algún atleta musculoso; algunas, incluso, ponían como condición que estos hombres no se lavaran después de la lucha o la competición. Excelente artículo.

  18. La perversión sexual y la lujuria llegó a un clima de degeneración silenciosa, desde acostarte con tu madre o con tu hermana, hasta contratar a expertos en sexo anal… La antigua Roma daba uso a unas prácticas sexuales, algunas como poco, un tanto perversas. Lo cierto es que, a los trastornos sexuales más tradicionales, lo que en la actualidad esta practica se suma otro grupo conocido como «parafilias».
    Las conductas parafílicas son un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente principal de placer no está en la cópula, sino que la excitación se alcanza fundamental en torno algún objeto o acción en particular. Estamos hablando de perversiones, de deseos y fantasías incontrolables.