Prácticas curiosas de la actividad sexual exacerbada en la antigua Roma

Las mujeres libres, podían tener una plena vida sexual y extremadamente promiscua, recurriendo a esclavos o prostitutos como los “statio cunnulingiorum”, que se apostaban en determinados lugares de la ciudad para ofrecerse a practicar sexo oral a sus clientas. Muchas mujeres nobles o matronas romanas, llamadas así porque representaban un modelo de mujer cuyo comportamiento debía ser en apariencia irreprochable -tal como indicaba la famosa frase “La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino que también parecerlo”-, pagaban a veces sumas desorbitadas de dinero para pasar la noche con un gladiador de renombre o algún atleta musculoso; algunas, incluso, ponían como condición que estos hombres no se lavaran después de la lucha o la competición. Guioteca

Por: Luis Alberto Pintado Córdova en colaboración con   Alfonso Barba Caballero ABC

Las conductas parafílicas son un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente principal de placer no está en la cópula, sino que la excitación se alcanza fundamental en torno algún objeto o acción en particular. Estamos hablando de perversiones, de deseos y fantasías incontrolables.

Esta práctica de carácter «adictivo» suele, en la reiteración compulsiva, terminar en actos desadaptativos y, en muchos casos, peligrosos. Estos cuadros provocan malestares clínicos significativos y deterioro en las relaciones familiares, sociales y laborales.

En la civilización romana es conocida, entre otras cosas, por su peculiar forma de ver la sexualidad, muy diferente en muchos aspectos a la nuestra, y sobre todo, al margen de normas de conducta y condicionantes que la tradición cristiana ha ido estableciendo a lo largo de los siglos en nuestra sociedad.

Aunque la sociedad romana tenía (como todas) una serie de reglas acerca del sexo, en la intimidad muchos no las respetaban. Pero el problema no era hacer algo considerado “indigno”, sino quién lo sabía y sobre todo quién podía demostrarlo. La acusación por parte de otro hombre libre podía arruinar la carrera de un senador, si provenía de una mujer plebeya tenía más posibilidades de salir airoso (no así si era noble, pues una patricia tenía su honor y una plebeya no), y si era un esclavo quien le acusaba entonces no tenía que preocuparse de nada. El estatus social lo era todo en Roma y el valor de la palabra era proporcional a la importancia de quien la esgrimía; por ello, un hombre o una mujer de alto rango podían permitirse sus placeres, asegurándose siempre de que no lo supiera nadie cuya palabra fuera tomada en serio. Abel GM National Geographic

Cupido y Psique Antonio Canova
Foto: iStock / irisphoto2

1. No existía el concepto de homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad…

Todas las etiquetas que hoy aplicamos a la sexualidad no tendrían ningún sentido para un romano: para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. Los hombres podían tener relaciones con miembros del mismo sexo o del opuesto y nadie les criticaba por ello, siempre que la otra persona tuviera menos estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros). En el caso de las mujeres casadas tenían que llevarlo con discreción porque estaba en juego su honor, pero las libertas o las extranjeras podían permitirse una mayor libertad ya que los romanos no las consideraban miembros de pleno derecho de la sociedad. Abel GM National Geographic.

Sexo y excesos en la Roma de Nerón - Desperta Ferro Ediciones
En la cara B de la llamada Copa Warren (circa 50 d. C., British Museum), un hombre mantiene relaciones sexuales con un muchacho.
SEXUALIDAD EN LA ANTIGUA ROMA (por Ana Casado)
La sociedad romana era muy activa en lo que al sexo se refiere, y así lo constatan los escritos encontrados y las representaciones artísticas halladas (pinturas, esculturas, grabados…), aunque también desarrollaban prácticas que serían inconcebibles moral y legalmente en la actualidad, como las relaciones con menores. Ana Casasdo, Punch.

2. Acostarte con tu propia madre

La madre de Nerón le instruía a menudo en los placeres carnales ante la preocupación de los ciudadanos romanos, que temían que Agripina obtuviera un exceso de poder a raíz de tan enfermiza relación. Pero, Nerón acabó ordenando el asesinato de su progenitora. Cultura Inquieta 2017.

Nerón, con el cadáver de su madre, Agripina, representado por Antonio Rizzi DEA / G. DAGLI ORTI / Getty

3. La virginidad masculina era algo inaceptable

Era común que los hombres, ya en su adolescencia, frecuentaran los burdeles o tuvieran relaciones con las sirvientas o esclavas. La virginidad masculina era algo extremadamente mal visto en la sociedad romana porque el hombre tenía que ser siempre un dominador. En cambio, la mujer (sobre todo si era de clase alta) sí tenía la obligación de llegar virgen al matrimonio, principalmente por una cuestión moral: había que evitar que la mujer conociera el placer del sexo porque se consideraba que este conocimiento podía inducirla al adulterio.

También era inaceptable para un hombre ser la parte “sometida”

4. Hacer un alto en el camino para tener relaciones sexuales

Con tal de amenizar sus viajes, Nerón tuvo la idea de aderezar sus travesías por el río Tíber con una legión de prostitutas. La mecánica consistía en plantar cabinas cada ciertos kilómetros en las que prostitutas ejercían el papel de posaderas que le ofrecían hospitalidad desde la orilla.

 

5. Acostarte con tu propia hermana

Según Suetonio, Calígula “practicaba el incesto con todas sus hermanas y las hacía sentar consigo a la mesa en el mismo lecho, mientras su esposa ocupaba otro». Su favorita era Drusila. Habían mantenido su primera relación siendo unos niños y, ya de mayores, se la arrebató a su marido para seguir disfrutándola.

Durante siglos ha existido un ala secreta de un museo en Nápoles, donde todo el arte erótico encontrado en Pompeya estaba encerrado. El gabinete permaneció cerrado durante más de cien años, la
Durante siglos ha existido un ala secreta de un museo en Nápoles, donde todo el arte erótico encontrado en Pompeya estaba encerrado. El gabinete permaneció cerrado durante más de cien años, la puerta incluso tapiada en un punto, y solo se abrió por completo al público en 2000.

6. También era inaceptable para un hombre ser la parte “sometida”

Un hombre podía practicar sexo con quien quisiera, pero siempre debía ser la parte dominante. Ser penetrado por otro hombre equivalía a ponerse en una situación sumisa, todo lo contrario al ideal romano: la acusación de haber sido la parte pasiva en una relación podía bastar para arruinar la carrera de un político, como estuvo a punto de sucederle a Julio César en su juventud. Peor aún era la acusación de haber practicado sexo oral a una mujer, aunque fuera su esposa, ya que para los romanos la boca era el instrumento de la política, el comercio y todas las actividades importantes, y “ensuciarla” equivalía a despreciar su importancia para la comunidad.

Mercado de esclavos en Roma, Jean-Léon Gérôme. Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”
Foto: Hermitage (CC) Vidas antagónicas: «Baño pompeyano» donde aparecen cortesanas acicalándose y «Mercado de esclavos» de donde procederían la mayoría de prostitutas. Elaboración propia.

7. Convertir a un hombre en mujer para poder contraer matrimonio

Nerón se enamoró del joven Esporo y quiso casarse con él. El problema es que los matrimonios entre hombres estaban prohibidos en Roma. Su decisión fue radical. Anticipándose a las operaciones de cambio de sexo, ordenó castrar al joven. Cuando se recuperó de la intervención, le vistieron con ropas de su difunta esposa Popea Sabina y se celebró una boda por todo lo alto. Una vez casados, Nerón obligó a sus congéneres a que lo tratasen como la mujer del Emperador.

Poppaea Sabina, la femme fatale del imperio romano
Poppaea Sabina, la femme fatale del imperio romano. Nacida en el seno de una familia noble y adinerada, Poppaea Sabina creció para convertirse en una mujer de alabada belleza y ambición. Su madre, con quien compartía el nombre, se suicidó tras ser victima de una intriga orquestada por la emperadora Valeria Messalina. Tuvo que convivir con el matrimonio de Nerón con dos homosexuales vestidos de mujer;  cómplice de las aberraciones, perversiones y maldades del primer perseguidor de los cristianos.

8. Tanto hombres como mujeres usaban a sus esclavos como “juguetes sexuales”

Para la mentalidad romana, un esclavo era una propiedad de la que podía disponer como más le conviniera, incluyendo para el sexo. Lo importante, de nuevo, era respetar la jerarquía social: ni un hombre ni una mujer debían hacerse penetrar por sus esclavos ni practicarles sexo oral; no debían darles placer de ningún modo pero ellos estaban obligados a dárselo a sus amos. Las mujeres, debido a su honorabilidad, estaban más limitadas, pero también podían disponer de sus esclavas para fines sexuales; de hecho, era preferible que emplearan a otras mujeres porque, en el peor de los casos, nadie podría acusarlas de haberse dejado dominar haciéndose penetrar por un esclavo.

tintinabulum pompeya museo de Nápoles
Si algo ha quedado en el imaginario colectivo sobre los emperadores romanos, son las orgías y la afición conjunta al sexo y la crueldad. De hecho, esta idea se ha extendido a los banquetes romanos en general, que se conciben como elementos de exceso, gula y lujuria. Romanos en la decadencia (1847), óleo sobre lienzo de Thomas Couture (1815-1879), Museo de Orsay, París. Una pintura moralizante que trataba de criticar la depravación, los excesos y una «degenerada» práctica del sexo en la antigua Roma. Patricia de los Ángeles González Gutiérrez. Revista  Desperta Ferro 2019.
Pompeya, la primera capital del sexo – Arqueologia, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae
todo un alarde arqueológico y tecnológico que ha servido para reconstruir la vida en esta importante casa pompeyana. A pocos metros de allí alguien escribió en un muro «Restituta casta», es decir un elogio a la castidad de una matrona llamada Restituta que vivía en las inmediaciones. ¿Por qué? Para diferenciarla, seguramente, de otra Restituta muy popular en el barrio, la meretriz de guardia.
Hay muchos detalles interesantes sobre la imagen de los sexos. Para empezar, loshombres que se prostituían eran considerados mujeres en la lógica romana. Lasprostitutas debían llevar toga viril para diferenciarse de las mujeres respetables. Sin embargo muchas eran forzadas por rufianes a desempeñar el llamado oficio más antiguo del mundo. Incluso el teatro ha dejado constancia, como recuerda Mary Beard, de los peligros del amor con meretrices. Ningún padre podía soportar la idea del matrimonio de su hijo con una ramera, pero las comedias están llenas de casos en los que, al final, ese amor triunfaba porque se llegaba a descubrir la honrada, si no noble, cuna de la pobre muchacha explotada y salvada por el afecto de un ciudadano sensible. Pompeya, la primera capital del sexo. José Luis  Santos fernández  2014.

 

9. Ejercer la prostitución a media jornada

Heliogábalo fue un político que para contribuir a la economía del gobierno ejercía la prostitución en sus ratos libres, además le robó la idea del burdel en la corte a Calígula pero mostró muchas más dotes para las finanzas que su ancestro. Era homosexual y ejerció el oficio con tal dedicación que presumía ante sus compañeros de palacio de ser el que más dinero recaudaba.

10. Las tabernas ofrecían los servicios sexuales de sus camareras

Los “fast food” y tabernas romanas no solo ofrecían comida y bebida, sino también los servicios sexuales de sus camareras. Por ello, este era uno de los oficios considerados “infames” (indignos) y generalmente recaía en mujeres de muy bajo estatus social, como esclavas, libertas pobres o extranjeras. Pero si la necesidad apretaba, no era imposible que el propietario de una taberna llegase a prostituir a sus propias hijas, sabiendo que eso las condenaba a no salir nunca de los estratos más bajos de la sociedad.

La prostitución femenina en la Antigua Roma: Así funcionaban la desinhibidas prácticas sexuales - Guioteca
Como sea que fuere, en la antigua Roma la prostitución femenina estaba bastante desarrollada y se concentraba en burdeles o prostíbulos llamados Lupanares (palabra que deriva del término latín “lupa”, que significa “loba”, apodo que se les daba a las prostitutas). Los lupanares eran establecimientos que contaban con licencia municipal y que por lo general estaban ubicados cerca de concurridos lugares públicos, como el Coliseo o las tabernas. Guioteca

11. Hacer el trenecito

Tiberio durante su retiro en Capri contrataba a jóvenes de ambos sexos a los que nombraba “expertos en coitos desviados” y les obligaba a copular en filas de tres mientras él observaba. Todos los pagos a los participantes se anotaban a la cuenta del Imperio.

Triángulo sexual en Pompeya: detenidosun francés y dos italianas en actitud indecorosa

Sexo y excesos en la Roma de Nerón - Desperta Ferro Ediciones

 

12. Montar un burdel imperial a salto de mata

El que, sin duda, es el oficio más antiguo del mundo, era ejercido en la capital del Imperio tanto por hombres como por mujeres de distinto rango social. Estos profesionales del sexo ofrecían sus servicios siguiendo las costumbres sexuales de una sociedad como la romana, donde los mayores tabúes eran el sexo oral y el hecho de asumir el rol de pasivo.

El comercio sexual no se limitaba en Pompeya al célebre lupanar. La prostitución era moneda común en tiendas y tabernas, pero el sexo era una realidad omnipresente en la ciudad del Vesubio, una realidad que los romanos vivían sin complejos. Reconstrucción arqueológicas.

13. Se podía identificar a las prostitutas por el color de los cabellos y la ropa

Las prostitutas tenían una consideración social incluso peor (refiriéndonos a las de clase baja, no a las ricas cortesanas), por lo que cualquier miembro “respetable” de la sociedad quería evitar ser visto junto a ellas. Por ese motivo, las prostitutas debían resultar fácilmente identificables. El modo más evidente era teñirse el cabello de colores claramente artificiales, como azul y naranja. También se las podía reconocer por su ropa: mientras la típica mujer romana usaba una vestimenta muy recatada, las prostitutas usaban ropa sencilla, ligera (lo que también les permitía desvestirse y vestirse rápidamente) y que resaltara las formas del cuerpo.

10 curiosidades sobre el sexo en la antigua Roma

Mujeres en Roma, subalternas pero privilegiadas | Hoy

14. Montar orgías con adolescentes

El emperador Tiberio no sólo organizaba orgías con adolescentes, sino que creó una práctica para sus ratos libres. Según Suetonio, “había adiestrado a niños de tierna edad, a los que llamaba pececillos, a que jugasen entre sus piernas en el baño, excitándole con la lengua y los dientes”.

"Las rosas de Heliogábalo", del pintor holandés Lawrence Alma-Tadema
El sexo también ocupó un lugar destacado en la corta «vida indescriptiblemente repugnante» del emperador Heliogábalo (AD c 203-222). De acuerdo con la sensacionalista «Historia Augusta», una colección de biografías de emperadores romanos, herederos y reclamantes de Adriano a Numeriano. Las cosas fueron aún más lejos cuando Heliogábalo ofreció enormes fortunas a cualquier médico que pudiera darle genitales femeninos permanentes. Su comportamiento provocó el rechazo de la Guardia Pretoriana y del Senado romano y, en un complot tramado por su abuela, Heliogábalo, de solo 18 años, fue asesinado.»Las rosas de Heliogábalo», del pintor holandés Lawrence Alma-Tadema, inspirado en un episodio de la «Historia Augusta» que cuenta que Heliogábalo mandó arrojar por sorpresa tal cantidad de pétalos de rosas sobre los invitados a una de sus fiestas que algunos de ellos murieron asfixiados
15. La prostitución era extremadamente barata

 

Y cuando decimos extremadamente barata, no es una exageración: un servicio sexual económico podía costar lo mismo que una copa de mal vino, alrededor de uno o dos ases. Este precio no solo se aplicaba a los peores burdeles, sino incluso a los ya mencionados servicios de las camareras, y se explica porque a esos lugares solo acudían las clases bajas y las mujeres que se prostituían (y menos frecuentemente hombres) eran esclavas o libertas pobres, que no tenían ninguna esperanza de ascenso social. Totalmente distintas eran las meretrices, el equivalente a las hetairas griegas: mujeres cultas y ricas que no solo proporcionaban sexo, sino también una compañía agradable. Sin embargo, por mucho que gozaran de un mayor respeto por su riqueza, para la moral romana seguían siendo indignas y en ningún caso equiparables a una “auténtica” mujer, que debía ser pudorosa.

La emperatriz romana Mesalina desnuda en el burdel Lupanar con un soldado. Ilustración impresa en color de Auguste Leroux de la novela de Felicien Champsaur L'Orgie Latine (orgía romana), Fasquelle, París, 1903.
La emperatriz romana Mesalina desnuda en el burdel Lupanar con un soldado. Ilustración impresa en color de Auguste Leroux de la novela de Felicien Champsaur L’Orgie Latine (orgía romana), Fasquelle, París, 1903.

16. La “pornografía” era considerada de buen gusto

No es extraño que las excavaciones revelen mosaicos u objetos de temática sexual: lo que hoy se llamaría pornografía era algo muy aceptado por los romanos, hasta el punto de usarlo como motivo de mosaicos, estatuas y objetos personales como espejos. En Roma se consideraba que el sexo era un regalo de Venus, la diosa del amor, y si era un regalo no había que ocultarlo ni despreciarlo. Esto puede parecer contradictorio con la importancia que daban al pudor, pero en realidad no lo es: se era libre de gozar de los placeres de Venus, siempre que se hiciera según lo considerado correcto socialmente.

Prostitutas y esclavas sexuales en la antigua Roma - Khronos Historia
Relieves, pinturas y mosaicos pompeyanos. Elaboración propia. Prostitutas y esclavas sexuales.

17. La pedofilia era socialmente aceptada (hasta cierto punto)

Tener relaciones sexuales con menores de edad, incluso muy jóvenes, no era motivo de escándalo, al contrario: podía estar incluso bien considerado porque la diferencia de edad era un signo de dominación. De hecho, los romanos solían iniciarse en el sexo con muchachos o muchachas muy jóvenes, apenas entrados en la pubertad, y no era raro que un romano rico dispusiera de esclavos jóvenes cuyo único propósito fuera complacerle sexualmente; el sexo con la propia esposa generalmente tenía fines procreativos, ya que muchos matrimonios eran alianzas políticas y no tenía por qué haber amor de por medio.

18. Casarte con tu sobrina

Los gustos sexuales del Emperador Claudio fueron nada habituales para la alta nobleza de la época. Fue de los pocos que no mantuvo relaciones homosexuales ni tuvo tendencias pederastas. Aún así, según el relato de Suetonio, cometió incesto al casarse con Agripina, hija de su hermano Julio César Germánico.

19. Jugar a los animalillos

Nerón, cansado de mancillar todas las partes de su cuerpo, ideó una nueva forma de juego. Vestido con la piel de un animal salvaje se lanzaba desde una jaula sobre las partes nobles de hombres y mujeres atados a un poste. Un vez satisfechos sus deseos, se entregaba a su esclavo Doriforo, a quien servía de mujer.

La escultura erótica del dios Pan que escandaliza a los británicos | La túnica de Neso
La estatua de la polémica del dios Pan practicando el coito con una hembra-cabra. Forma parte de la exposición «Vida y muerte en Pompeya y Herculano». En ella se incluye una advertencia “para padres” sobre la fuerte figura de Pan. Nada más tentador para ir a ver algo que un aviso que prevenga sobre los efectos de lo que se verá. Evidencias de bestialismo o práctica sexual de una persona con un animal, una pr{actica que incentivo el emperador Calígula. 

Referencias:

Abel GM. National Geographic

Ana Casasdo.  Punch.

Cultura Inquieta 2017.

Patricia de los Ángeles González Gutiérrez. Revista  Desperta Ferro 2019.

José Luis  Santos fernández  2014.

Luis Alberto Pintado Córdova. ABC.  Innovas

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  1. Las Orgías disfrazadas de ceremonias por la fertilidad, En los tiempos de la Antigua Grecia y el Imperio Romano, lo del sexo en grupo se llevaba bastante, y aunque el objetivo era el placer, solían hacerse por una buena causa; honrar a los dioses en nombre de la fertilidad.

  2. Estas prácticas sexuales que se practicaban en la antigua roma eran fuera de lo que se consideraria normal en estas épocas, prácticas como tener relaciones con familiares (incesto), con menores de edad, etc. Entiendo que esto del sexo es un regalo divino por parte de nuestro dios, pero todo en exceso es negativo y perjudicial para uno mismo.

  3. En la Antigua Roma las practicas sexuales eran de lo más normal pero no podemos negar que muchas de estas denigraban la dignidad de las personas, el incesto, las practicas sexuales con menores de edad que simplemente accedían por el estatus social, las relaciones homosexuales que eran totalmente aceptables, a comparación de la actualidad que temas muy controversiales y no bien vistos por la sociedad.

  4. Segú lo expuesto en este artículo, la sexualidad es un juego de poder entre el bien y el mal, es así, que la aceptación está determinada por el individuo en algún lugar de la jerarquía social. Los romanos, específicamente tenían el ideal que el placer de todas las cosas era disfrutar el goce, riqueza, confianza y hacer el bien a otros, a diferencia del pasado, nosotros tenemos el derecho de elegir y es condenado quien lo pretenda transgredir.

  5. Sorprende hasta que extremo puede llegar la perversidad y el morbo, estamos hablando que en Roma era totalmente normal que las personas satisfagan sus deseos carnales más perversos, lo más repudiable que uno pueda imaginar y lo peor de esto es que era algo normal, que podías verlo en cualquier lugar hasta se ofertaban y pagaban por ello.
    Hoy en día es muy polémico hablar de esto, ya que ya no se puede considerar como algo malo, los deseos sexuales que ahora tienen las personas lo llaman libertad, la practica de la homosexualidad y diversos deseos sexuales son realizados libremente, pero si alguien se opone o simplemente no está de acuerdo es calificado de «fóbico», no sé si estemos volviéndonos la Roma contemporánea.

  6. Lo carnal fue sin duda una de las muchas debilidades de la moral humana en esa epoca existia el desenfreno del deseo, tanto que incluso plasmaban un poco de esos deseos en sus relatos y construccion de dioses, sin embargo no es aglo que debamos juzgar del todo ya que el contexto moral de esa epoca aun no habia concebido la libertad el autoestima frente a lo sexual, sino que lo abordaban con un acercamiento carnal y con fines reporductivos

  7. En la antigua Roma se realizaban estas prácticas sexuales que sin lugar a duda muestran las perversidades que había en el corazón del ser humano, y se evidenciaba en los abusos de los más vulnerables, esclavos y menores de edad, y no solo ello otras prácticas que llevaban a la falta de derechos y valor de la persona. Las relaciones sexuales no son malo, fue creado por Dios para disfrutarse dentro del matrimonio y fuera de ella trae consecuencias, tanto a uno mismo como a su entorno(familia), hay muchos problemas como las infecciones de transmisión sexual (ITS), la violencia sexual, las familias rotas y las relaciones dañinas.

  8. Interesante articulo que describe las diferentes practicas sexuales de los antiguos romanos.
    Hoy en día la mayoría de estas practicas son actos delictivos que tienen como consecuencia muchos años de cárcel.
    Personalmente creo que hoy en día estas practicas deberían desaparecer ya que éstas ocasionas daños severos tanto física como mentalmente.

  9. Dentro de la antigüedad romana, muchos de las personas eran liberales y se dejaban llevar a sus actos, tanto hombres como mujeres en esa época no tenían conocimiento de muchas cosas que ahora en la actualidad se vive y hasta se ve mal hacerlo, pero en esa época todo era sexo ya sean con su madre, prima o entre hombres, no tenían un control hasta algunas veces eran esclavos del sexo cosa que hoy en día se ve mal.

  10. En el articulo vemos que los romanos creían que los hombres debían ser los participantes activos en todas las formas de actividad sexual. La pasividad masculina simbolizaba pérdida de control, la virtud más preciada en Roma. Los romanos tenían la idea que todo tipo de placer era un medio para satisfacer sus tiempos de ocio, riqueza, hedonimo, e incluso tener superioridad sobre otros hombres y clases sociales. Tener en cuenta que esta práctica sexual en la actualidad , así como sus perversidades es penado en la actualidad y poco aceptado por la sociedad de ahora.

  11. Los estatus social era lo primordial en Roma, el valor de la palabra era proporcional a la importancia de quien la esgrimía; por ello, un hombre o una mujer de alto rango podían permitirse sus placeres, asegurándose siempre de que no lo supiera nadie cuya palabra fuera tomada en serio, La esposa era tan insignificante que incluso se podía intercambiar con un amigo así igual hacía con la esclava el amo disponía de ella a su antojo ,así mismo el amo podía sodomizar al esclavo, igual que el soldado lo hacía con los enemigos vencidos y para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. El infanticidio no era cosa solo de ricos también practicaban los pobres. La perversión sexual de Roma. Interesante articulo.

  12. El artículo describe la perversión del imperio romano. Todas las etiquetas que hoy aplicamos a la sexualidad no tendrían ningún sentido para un romano: para la sociedad romana el sexo era sexo, así de simple. Los hombres podían tener relaciones con miembros del mismo sexo o del opuesto y nadie les criticaba por ello, siempre que la otra persona tuviera menos estatus social (sirvientes, esclavos e incluso hombres libres pero extranjeros).

  13. interesante artículo, desconocía que en la antigua roma tenían tanta libertad en relación al sexo, me queda claro que están muy adelantados para su época en estos temas, incluso para las personas en la actualidad muchas de estas prácticas escritas en el artículo son mal visto por muchos grupos de personas.

  14. En la antigua Roma la perversión sexual y la lujuria llego a un clima de degeneración silenciosa, entre las muchos comportamientos estaba la «parifilias», para poder mitigar los comportamientos se estableció reglas que al fin al cabo no respetaban especialmente a los de estatus social alto.

  15. La perversión sexual y la lujuria alcanzó un clima de degeneración silenciosa, a partir de acostarte con tu mamá o con tu hermana, hasta contratar a profesionales en sexo anal. La vieja Roma daba uso a unas prácticas sexuales, varias como poco, un tanto perversas. Lo cierto es que, a los trastornos sexuales más clásicos, lo cual actualmente esta desempeña se suma otro conjunto conocido como «parafilias». Las conductas parafílicas son un jefe de comportamiento sexual en el cual la fuente primordial de placer no está en la cópula, sino que la excitación se alcanza importante en torno cualquier objeto o acción en especial. Hablamos de perversiones, de anhelos y fantasías incontrolables.

  16. Articulo que describe la perversión del imperio romano; sobre las prácticas sexuales de los romanos en particular de quienes estaban al mando en cada tiempo como los casos de Neron, Caligula. Describe también la forma de pensar de los romanos y la importancia del poder y la dominación. De sus leyes solo para un nivel social, ya que el rango y poder era todo y absoluto. Y la presencia de la esclavitud en esas épocas que resulta increíble que solo un siglo atrás fue recién disuelto en el mundo.

  17. Un artículo que causa mucho impacto por la terrible perversión del imperio romano y las prácticas sexuales ejercidas. Cuando hablamos del gran Imperio Romano sabemos que los historiadores modernos tienen razón, la sexualidad en la época fue una de las bases sobre las que se construyó la sociedad donde el sexo era objeto de esclavitud, perversiones e intercambio. Para los romanos, el aspecto sexual era uno de los elementos determinantes en la vida pública y privada, podían hacer y deshacer en cualquier momento y sin temor a nada ya que no había limites.

  18. En la antigua Roma se realizaban estas prácticas sexuales que sin lugar a duda muestran las perversidades que había en el corazón del ser humano, y se evidenciaba en los abusos de los más vulnerables, esclavos y menores de edad, y no solo ello otra prácticas que llevaban a la falta de derechos y valor de la persona. Las relaciones sexuales no es malo, fue creado por Dios para disfrutarse dentro del matrimonio y fuera de ella trae consecuencias, tanto a uno mismo como a su entorno(familia),hay muchos problemas como las infecciones de transmisión sexual (ITS), la violencia sexual, las familias rotas y las relaciones dañinas.

  19. No es una novedad saber el pensamiento y la actividad sexual de la antigua Roma, saber que antes todo era considerado algo normal ahora nos podemos dar cuenta cómo todo ha cambiado, si bien es cierto la persona es libre de realizar su actividad sexual como desee, pero algo que se consideraba normal como la pedofilia ahora es un delito, en realidad fue ello lo que más me llamó la atención del artículo, ya que estos temas son muy delicados ya que involucran niños, adolescentes, que si bien sabemos existen estas cadenas de trata de niños que es un tema que hasta el momento no se puede resolver.

  20. A cambiado mucho el contexto de la sexualidad hoy en día, tal vez en roma era visto como algo normal ya que muchos esclavos no tienen los mismos privilegios o derechos que alguien de la alta clase es por ello que se dejaban someter sin reproche alguno, pero en la actualidad donde cada ciudadano está respaldado por sus derechos ya no pueden ser sometidos en contra de su voluntad; además, muchas cosas han cambiado en la actualidad mediante leyes que condenan dichos actos por ejemplo tener relaciones con menores de edad, entre otros.

  21. Los romanos creían que los hombres debían ser los participantes activos en todas las formas de actividad sexual.Era social y legalmente aceptable para los hombres romanos tener sexo así con mujeres y hombres prostitutos como con esclavos, siempre y cuando el hombre romano fuese el activo

  22. El presente articulo nos detalla acerca de las prácticas de la actividad sexual de la antigua Roma, donde las mujeres libres, podían tener una plena vida sexual , promiscua, recurriendo a esclavos o prostitutos como los «statio cunnulingiorum», quienes se ofrecian para practicar sexo oral a sus clientas. Estas conductas parafílicas son un patrón de comportamiento sexual donde el placer no está en la cópula, sino que la excitación que se alcanza en torno algún objeto o acción en particular,. En Roma las reglas del sexo, muchos no las respetaban. La acusación de otro hombre libre podía arruinar la carrera de un senador, si era de una mujer plebeya tenía más posibilidades de salir airoso , y si era un esclavo quien le acusaba entonces no tenía que preocuparse de nada.

  23. La sexualidad actualmente es aun un tema muy controversial de acuerdo con el cómo debe vivirlo el ser humano. La monogamia y la heterosexualidad es lo que está considerado como bueno y “normal” ante la sociedad, y la poligamia y una orientación sexual diferente a la heterosexualidad aun es considerado como un hecho escandaloso, ocasionando que quienes lo practiquen se conviertan en el centro de atención para las críticas. Este articulo nos muestra como en la antigua Roma la sexualidad era más libre; sin tantos prejuicios sobre la orientación sexual de cada individuo. Sin embargo, desde otra perspectiva podemos ver que había una gran diferencia de clases ya que el valor de la palabra era proporcional al rango de clase al que uno pertenecía; por ejemplo, la palabra de una esclava valía casi nada a comparación con la de alguien de alto rango.

  24. impresionante, no sabia que en la antigua roma tenian tanta libertad en relacion al sexo, es claro que estan muy adelantados pra su epoca, incluso para las de hoy en la actualidad donde muchas de las practicas narradas en el articulos son mal visto por muchos grupos de personas.