5 reglas para elegir alimentos que mejoren tu salud y la del planeta

  • Gumersindo Feijoo Costa
  • The Conversation*

Alimento - Concepto, tipos de alimentos y nutrientes

 

Una correcta selección de alimentos puede protegernos contra enfermedades y también contribuir a la preservación del medioambiente.

Desde el punto de vista nutricional, una dieta equilibrada, como la atlántica o la mediterránea, presenta múltiples beneficios para nuestra salud, ya que ayuda a mitigar y reducir el impacto negativo de diversas enfermedades.

El beneficio personal también puede extenderse al bien colectivo y contribuir al cuidado del planeta cuando consumimos productos respetuosos con el medio ambiente, ya que se debe tener en cuenta que la producción y consumo de alimentos conlleva un gran impacto ambiental.

Para dilucidar la cuantificación de dicho impacto, son dos los indicadores que podemos utilizar: huella de carbono y huella hídrica.

Huella de carbono y huella hídrica

La huella de carbono es una medida de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y se define como la cantidad de dióxido de carbono equivalente que un producto genera en un período de tiempo a lo largo de su ciclo de vida (extracción, producción, envasado, transporte, consumo y gestión de residuos).

Junto con los sectores energético y del transporte, el sector de la alimentación es una de las actividades antropogénicas con mayor generación de GEI.

Actualmente, el Acuerdo de París trata de poner límite a todas estas emisiones, de forma que cada país se compromete a una reducción efectiva de las mismas.

FUENTE: CO2.EARTH. Emisiones de CO₂ per cápita en el mundo. Los tres sectores principales de emisión: energía, transporte y alimentación.

 

Por otra parte, la huella hídrica cuantifica el volumen total de agua dulce usada a lo largo de toda la cadena de valor para producir los bienes que habitualmente consumimos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha establecido que un 70 % de la huella hídrica mundial está relacionada con la producción de alimentos.

Los valores de ambas huellas son bastante variables en función del sistema de producción y del tipo de alimento:

  • Las frutas tienen valores medios de 350 g CO₂(eq)/kg y 900 L/kg para la huella de carbono e hídrica, respectivamente.
  • Las legumbres y hortalizas presentan valores promedio de 450 g CO₂(eq)/kg y 250 L/kg.
  • En la leche y derivados lácteos, se observan valores en un orden de magnitud superior, situándose en promedios de 1.500 g CO₂(eq)/kg y 1.000 L/kg.
  • Los pescados y las carnes presentan variaciones notables en función de la especie. A modo de ejemplo, la sardina se sitúa en 360 g CO₂(eq)/kg, el bacalao en 1.500 g CO₂(eq)/kg, el pollo en 3.000 g CO₂(eq)/kg y la ternera en 9.000 g CO₂(eq)/kg.

FUENTE: GUMERSINDO FEIJOO. Huella de carbono y huella hídrica de algunos de los alimentos que forma parte del carro típico de compra español.

Cómo elegir los alimentos más sostenibles

Una vez definida la dieta adecuada a nuestro estilo de vida, edad y estado de salud, disponemos de una gran variedad de alimentos con funcionalidades y propiedades nutricionales similares.

La leche y los productos lácteos derivados utilizan una cantidad de agua dulce considerable para su fabricación.

Llega entonces el momento de introducir cinco reglas básicas y fáciles de incorporar en nuestro consumo diario que, en términos generales, permitan garantizar una minimización del impacto ambiental de los alimentos a consumir.

  1. Verificar el origen de los alimentos

Como hace ya más de 15 años publicitaba una gran cadena de distribución alimentaria francesa: Moins de transport, moins de CO₂ (Menos transporte, menos CO₂).

Bajo esta premisa ha surgido el apelativo de concienciación de Km 0, que consiste en identificar los alimentos producidos en un radio de 100 km al punto de consumo, siendo así una llamada a potenciar el producto local.

  1. Analizar el envase

A menudo, el continente tiene un mayor impacto que el contenido. Los envases pueden poseer una alta intensificación de material (sobreenvasados) y energética (consumo de combustibles fósiles en su fabricación).

Orientar la compra a productos con envase mínimo y biodegradable es siempre una buena opción ambiental.

  1. Respetar la temporalidad de los productos

Está asociada a cada estación del año y región del planeta, acorde a los ciclos naturales de producción.

La coordinación entre las condiciones climáticas y los sistemas de producción suponen una reducción notable de la huella de carbono e hídrica.

  1. Buscar la presencia de ecoetiquetas

Pueden certificar y garantizar que se alcanzan diversos criterios ecológicos, lo que a su vez permite potenciar y fomentar la incorporación de dichas estrategias en el marketing.

Si bien es cierto que la aplicación de estas cuatro reglas va a depender de la oferta, se trata en definitiva de influir en la misma con nuestra demanda.

  1. Reducir el desperdicio de alimentos

Esta quinta y última regla depende exclusivamente del consumidor.

Basta pensar en la cantidad de materia y energía necesaria para que los alimentos lleguen a nuestras neveras y alacenas, para que lamentablemente no sean consumidos y, por tanto, se conviertan directamente en residuos.

Una mayor concienciación en este aspecto ayudaría a reducir el actual desperdicio medio en nuestros hogares.

FUENTE: GETTY IMAGES

Una mayor concienciación sobre lo que implica producir alimentos puede llevar a un mayor aprovechamiento de los mismos.

Una reducción del 50 % en la pérdida de alimentos en los hogares puede llegar a suponer en países como España la emisión anual de medio millón de toneladas de CO₂(eq).

Teniendo en cuenta que el valor medio durante el 2020 en el mercado de CO₂ fue 24,75 €/tonelada, supondría unos bonos por valor 12 millones de euros) y 510 Hm³ de agua. Prácticamente el consumo de agua anual de ciudades como Berlín y Madrid).

Según los resultados del estudio liderado por la ONU, la mayor parte del desperdicio de alimentos, equivalente a un 61%, proviene de los hogares. Es decir, de las casas de cada uno de nosotros. De esa manzana que quizás compraste de más y decidiste desecharla. O de ese plátano que, tras llevar días en tu cocina, se puso negro.

Luego, un 26% pertenece al rubro de servicio de alimentos, por ejemplo, de restaurantes, hoteles o establecimientos educacionales. Y, finalmente, un 13% proviene del comercio, como supermercados o pequeños almacenes.

 

FUENTE: BBC

Vídeos de apoyo:

Dinamarca contra el desperdicio de comida | Enfoque Europa

Cómo elegir opciones saludables de comidas

03/12/2018 Cocina mediterránea, comer, alimentación saludable.
Una comisión internacional de científicos formada por 37 especialistas de 16 países ha ideado lo que considera una ‘dieta ideal’, tanto para la salud del ser humano como del planeta. Según sus investigaciónes, es necesario duplicar el consumo de nueces, frutas, verduras y legumbres, y reducir a la mitad la ingesta de carne y azúcar.
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GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / DREAMER COMPANY

16 Comentarios

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  1. Es importante el “tomar conciencia” respecto a que alimentos estamos ingiriendo, y mas allá de ello darnos cuenta que alimentos seleccionar los cuales cumplan con ser ecoamigables con el planeta, de esta forma ayudaremos a reducir las cantidades de GEI y la huella hídrica. ¿De que forma podemos ayudar? Seamos minuciosos al seleccionar nuestros alimentos, normalmente la ecoetiqueta ayuda mucho, además de poder apoyar el consumo local, de igual manera consumir de empaques biodegradables y por ultimo poner en practica el reciclaje, para que de esta forma ayudemos a disminuir la cantidad de residuos alimenticios. Como menciona en una parte del texto, ayudemos aumentando la demanda de este tipo de productos para que puedan llegar a ser un producto de consumo cotidiano y así lograr el bienestar general.

    • Excelentes comentarios, gracias por compartir y preferencia de lectoría, se convierte poco a poco en analista de gestión. Felicitaciones y éxitos profesionales.

  2. Debemos hacer una dieta ecológica hay más de un ejemplo para elegir la mejor dieta. Por ejemplo, la dieta planetaria es un modelo alimentario que conjunta salud y sustentabilidad. Se basa en lograr platillos que contengan una ingesta calórica óptima, diversidad de alimentos de origen vegetal y bajas cantidades de alimentos de origen animal y grasas insaturadas. El punto principal es garantizar cantidades limitadas de granos refinados, de alimentos altamente procesados y azúcares añadidos. El otro aspecto es lograr que la carne no sea el alimento principal de tu platillo. Te dejamos aquí una lista de recetas de las que puedes echar mano.
    Otro ejemplo es la dieta de la milpa, que es un modelo saludable de alimentación de origen mesoamericano, que tiene como centro nutritivo-cultural a los productos de la milpa (maíz, frijol, chile y calabaza), así como otros alimentos de origen mesoamericano que se consumen en México. Por todo esto es culturalmente adecuada, diversa y rica en vegetales. Buen artículo.

  3. Los primero que todos debemos reflexionar y hacer en pandemia, es esto, ya que la cuarentena ha permitido visualizar que la mayor parte de la población ha subido de peso en varios kilos. Reduce de a poco las porciones de carne que comes hasta consumir 300g o menos; esta es la medida estimada por Greenpeace que se requiere de consumo por persona para conseguir reducir a la mitad los niveles actuales de producción ganadera. Por ejemplo, un vaso de leche representa aproximadamente 200 gramos. Intenta sustituir este consumo diario por un vaso de agua o una leche de origen vegetal: arroz, avena, almendra, etc. Busca nuevas recetas y sustituye las carnes en tu platillo por otro producto. También puedes destinar uno o dos días libres de carne cada semana; cuando vayas a las fondas o restaurantes pregunta siempre si tienen una opción sin carne.

  4. “Un mayor consumo de productos de origen animal, cereales refinados y azúcar está relacionado con un mayor índice de obesidad a nivel mundial. El aumento de consumo de alimentos no saludables a nivel mundial ha hecho que la dieta sea uno de los principales factores de riesgo a la hora de sufrir una muerte prematura o de tener más probabilidades de sufrir una enfermedad. Una dieta subóptima (por ejemplo, pocas frutas, pocos cereales integrales, pocas verduras y mucha carne) es uno de los principales factores de riesgo de la mortalidad prematura en el mundo y representa casi una de cada cinco muertes”, es un aporte para redondear este articulo.

  5. La presencia de ecoetiquetas nos sirven para certificar y garantizar que se alcanzan diversos criterios ecológicos, lo que a su vez permite potenciar y fomentar la incorporación de dichas estrategias en el marketing.
    Si bien es cierto que la aplicación de estas cuatro reglas va a depender de la oferta, se trata en definitiva de influir en la misma con nuestra demanda.
    Gran avance para el cuidado de la salud.

  6. Un artículo que sirve para sensibilizar al lector que lee y difunde para aplicarlo en la vida cotidiana. El beneficio personal también puede extenderse al bien colectivo y contribuir al cuidado del planeta cuando consumimos productos respetuosos con el medio ambiente, ya que se debe tener en cuenta que la producción y consumo de alimentos conlleva un gran impacto ambiental.

  7. Una vez definida la dieta adecuada a nuestro estilo de vida, edad y estado de salud, disponemos de una gran variedad de alimentos con funcionalidades y propiedades nutricionales similares. A esto le sumamos el cuidado del ambiente y todos quedamos contenteos.

  8. Desde el punto de vista nutricional, una dieta equilibrada, como la atlántica o la mediterránea, presenta múltiples beneficios para nuestra salud, ya que ayuda a mitigar y reducir el impacto negativo de diversas enfermedades. Buen artículo en favor de la salud y al cuidado del medio ambiente.