Revolución 1. Libertad, de Florent Grouazel y Younn Locard

Nos adentramos en el primer volumen de tres que contendrá la saga de los autores Florent Grouazel y Younn Locard, Revolución 1. Libertad. En ella nos encontraremos ante un retrato de una época convulsa en la que imperaba la pobreza más extrema y la opulencia más descarada, todo ello bajo el preciso pincel de los dos autores que comparten guion y dibujo.

 

Por Aitor Aguileta. Periodista y escritor

LA LIBERTAD NO SE REGALA, SE GANA

“Vamos a someter al viejo mundo”

Hacía tiempo que no notaba un nudo en el estómago leyendo un cómic. Últimamente, analizando y reseñando obras he notado esperanza, ternura, repugnancia, decepción, intriga, entusiasmo y muchas otras emociones que no son necesarias dejar por escritas, pues se presuponen habiendo leído las anteriores. Me he sentido ilusionado al alcanzar nuevas obras que eran editadas y comprobar que el mundo del noveno arte tiene aún tantísimo que dar. Me he sentido sorprendido al descubrir viejas obras que ahora no logro entender cómo estuvieron tanto tiempo fuera de mi radar habiendo estado tan cerca de mí, y tan lejos sin nadie que me guiase hasta ellas. Pero en este caso me he sentido extasiado, a falta de encontrar una definición mejor, tras leer esta joya que es a su vez una nueva obra pero que cuenta una vieja historia. Una historia de muerte, de venganza, de dolor y de las mayores bajezas del ser humano; una historia de vida, de esperanza, de alegría y de las mayores hazañas del ser humano. Una historia de represión, pero sobre todo, una historia de libertad.

La idea de libertad es tan peligrosa como frágil. Al igual que pasa con todos los conceptos que solo pueden tener una definición moral o que están ligados a un contexto social y cultural, la libertad es algo que se pone en duda de forma constante. Al ser un término que no está definido, suele tener conflictos con su propia existencia, creando paradojas intrínsecas a su misma idea, entrando en disputa consigo misma debido a que no sabe dónde se encuentra situado su límite. En una época en la que esta imprecisa libertad se presenta como un derecho heredado y no ganado, es interpretada como un elemento que se da por hecho en nuestro día a día, y se usa a modo de herramienta ofensiva o defensiva indistintamente, y no como una herramienta para lo que se creó; la reflexión.

Los artífices de la epopeya gráfica

Florent Grouazel nació en Lorient en 1987. Es el autor de Les Mauvaises habitudes (L’Employé du Moi, 2011) su única obra en solitario de tan solo 24 páginas. Ha participado en los colectivos Polyominos (2007), Apéndice (2010) y Sweet 15 (2015) todos ellos de la editorial L’Employé du Moi. También trabajó en la telenovela de Thomas CadèneLes Autres Gens, y ha publicado varios álbumes online en Grandpapier.org. Con Younn Locard, coautor de esta obra, publicó en L´An 2, en noviembre de 2013, la obra Éloi, un dramático huis-clos (los personajes están encerrados y sin poder salir durante toda la obra) ubicado a bordo de una fragata en 1842.

Documentada, escrita y dibujada a cuatro manos, los autores se alternan cada 15 o 20 páginas.

Younn Locard nació en Rouen en 1984. Estudió en la escuela secundaria Dupuy-de-Lôme en Lorient, donde conoció a Florent Grouazel, con el que también se uniría a la escuela bande dessinée Saint-Luc, en Bruselas. Trabajó en numerosos fanzines, y después de la publicación de su primer libro, H27 (l’Employé du Moi, 2009), realizó un viaje de dos años alrededor del mundo entre los años 2009 y 2011, durante el cual continuó dibujando y publicando sus cuadernos en línea en la web Grandpapier.org. Publicó Dérive Orientale en mayo de 2013 en la editorial L’Employé du Moi. Ese mismo año dibujó y coescribió Éloi, junto a su compañero Grouazel. También publicó, Menos coches, cómo moverse de manera sostenible (Actes Sud – Kaizen, en 2019) junto al autor y urbanista Corentin Le Martelot.

Con su hasta ahora obra magna, Revolución 1.Libertad, los autores ganaron el premio Château de Cheverny de cómics históricos, y el prestigioso Fauve d´or en el festival de Angoulême del 2020.

¡Liberté, égalité, fraternité!

La historia nos narra, como el propio nombre de la obra indica, una revolución, la madre de muchas otras, la Revolución francesa. La totalidad de la narración se dividirá en tres integrales (1. Libertad2. Igualdad3. O la muerte), cubriendo con este primer volumen el conflicto entre los meses Mayo y Octubre de 1789. En este magnífico tomo nos encontramos con que, mientras la capital del país se sumerge en el tumulto de los Estados Generales y esa opinión sigue unida en torno a la persona del Rey, veremos pasar a personajes tan ilustres como LafayetteMarat y Robespierre. Este último con una aparición estelar en las páginas finales de la obra, y que nos deja con ganas de más. Pero una revolución no se hace solo con nombres reconocidos, por eso sobre todo seguimos, a su vez, a una pilluela callejera, un panfletista y periodista agitador, dos aristócratas gemelos procedentes de su Bretaña natal, una pescadera de Les Halles, un filósofo inglés y muchos otros personajes que nos presentarán París desde todos los ángulos relevantes. Asistiremos al comienzo de la gran revolución contada con fidelidad, y por tanto con mucha carga tanto emocional como histórica.

La toma de La Bastilla, que simbólicamente inició la Revolución francesa

Al inicio de cada uno de los once capítulos de los que consta la obra, los autores nos regalan una página exclusivamente de texto con un dibujo que lo acompaña sobre el mismo. Estos textos varían en su contenido, desde anécdotas sobre algún suceso de índole algo macabra o cómica, curiosidades históricas que nos hacen comprender mejor los movimientos sociales, indagar en algún suceso concreto que merece más atención, hasta darnos una visión de algunos de los personajes relevantes de la obra. Son textos que acompañan muy bien a la pieza de artesanía que se nos presenta pues rellena algunos huecos que no abarcan las hojas clásicas del cómic, y nos perfuma la historia con pequeños añadidos. En cuanto a los dibujos que acompañan los textos, suelen ser bastante ilustrativos, enseñándonos los diferentes uniformes del ejército, las galas de los tres estamentos, la apariencia de una pescadera, la clase de embarcaciones de la época, oficios como el de matarratas o el vendedor ambulante, incluso algún acontecimiento reseñable como la decapitación del gobernador de Launay a manos de un carnicero de profesión o el ahorcamiento público de un noble. Todo ello con la indiscutible fidelidad que acompaña a toda la obra.

Los autores se documentaron para Revolución en el Institut d´historie de la Révolution

En la obra encontramos una descripción de los dos mundos, muy diferenciados, que convivían en la ciudad de la luz, la cual en esa época tenía poco de luminosa. Hay una buena compensación entre las conjuras de las altas esferas y los chanchullos de las bajas. De alguna manera también se mantiene un equilibrio, algo que no siempre ocurre, entre la nobleza y la bajeza de los burgueses y los pobres, planteando toda la historia como un conflicto humano a parte de social y de clases, y no externo a las personas que participaron en los hechos. Se ve un claro rechazo del maniqueísmo basado en la fidelidad de unos hechos que nunca son blancos o negros, sino de una enrome gama de grises.

La elección de un personaje coral, sin plantear protagonista claro, es casi necesario para una obra de esta dimensión titánica. Los coautores hacen fácil lo que para muchos no es solo difícil, sino imposible. Consiguen que un hecho, marcado por el caos, esté cubierto desde todos los frentes y que no se perciba como algo desordenado o confuso. Presenciamos un uso del espacio para localizar a los personajes, y unos saltos precisos en el espacio y el tiempo que hacen de lo que debería ser un caos una sinfonía. La gran mayoría de las viñetas están repletas de gente y de objetos, de detalles, y pese a todo somos totalmente conscientes de lo que sucede, y reconocemos de un vistazo dónde se encuentran y lo que hacen los personajes que mueven la trama.

Aun con todo el descontrol natural del suceso histórico, y con la necesidad de contar la historia desde todos los ángulos, estando obligados a meterse en el parlamento y a presenciar algunos debates, consigue una armonía entre los dos grandes pilares que sustentan este guion. Los cuales son, por un lado la información necesaria para entender el conflicto, presentada de forma no sesgada o limitada desde un bando gracias a la fidelidad y al respeto por lo que se cuenta, y a cubrir diferentes estamentos con personajes muy distantes en ideología o en jerarquía social; y por otro lado, la carga emocional que deriva del mismo conflicto. Esa empatía que consiguen es gracias al acercamiento humano, y ese equilibrio es debido a controlar a la perfección la distancia con el suceso. Ambos artistas pasan de visiones muy generales en las que se entiende el conflicto de forma panorámica y casi histórica, desligándonos de de lo humano y entrando en lo puramente académico y que hace avanzar la trama global, a un punto de vista a ras de suelo, donde lo que se ve y percibe es lo humano, lo concreto, el polvo y la sangre, los gritos de esperanza y de angustia. En ese momento dejan de ser puntos y números en la historia para convertirse en personas tan reales como las que hoy en día leemos estas palabras. En ese momento se consigue emocionar a un lector.

En el apartado gráfico nos encontramos con un despliegue de calidad absoluto. El trazo con el que nos obsequian ambos autores es tembloroso pero eficaz. Se nota que hay escondido un trabajo y un mimo enorme detrás de cada una de las viñetas, y no solo porque no hay ninguna que esté elegida al azar, tanto en tamaño como en angulación, o porque los personajes estén siempre colocados de forma impecable, sino por la cantidad de detalles, en ocasiones abrumadores que no excesivos, que encontramos en cada una de ellas. Consigue que en viñetas saturadas de personajes y objetos podamos distinguir a todos ellos, su estado y propósito, y nos destaca a los protagonistas de la misma con el color o su posición en el espacio. El retrato de la ciudad de París del 1789 es sin duda digno de ser elogiado, algo que se refuerza con los pequeños pero precisos apoyos del guion en ese sentido, y se convierte en uno de los principales puntos fuertes y factores de reclamo de esta magnífica obra.

El otro acierto del dibujo, si es que hay algo en este cómic que no lo sea, es el color, nada saturado, pero que juega un papel principal en el subtexto. El rojo y el azul, junto con un blanco que se tiñe, como los otros dos pero por su condición de pureza se destaca más, de tonos ocres, son los principales elementos cromáticos de la obra. Nos recuerda así, con cada página que descubrimos, esa bandera tricolor francesa que por momentos se ve con los colores desgastados o incluso sucios, y cuya integridad se mantiene a duras penas. También, como no podía ser de otra manera, encontramos joyas concretas en las que el color es acompañante casi explícito de las acciones, avecinando el futuro cercano, o reflejando la verdadera intención con la que alguien dice o hace algo, casi como revelando al lector que esté atento pues hay un secreto escondido en el ambiente.

Para finalizar, los autores nos regalan seis dobles Splash pages (Viñeta que ocupa toda una página, o las dos páginas como en este caso) con un estilo más realista y definido que el resto de la obra. En ellos se plasman momentos importante en la obra, ya sean episodios históricos como la toma de la Bastilla, un mapa del París de la época para ver su verdadera forma y estado, o sucesos relevantes para la propia obra como el momento de reflexión de uno de los personajes protagonistas con el sol cayendo, evidenciando ese sentimiento latente que estallaría con los disturbios de la capital francesa, saboreando los últimos rayos de sol de una era que capitula, y que como pasa con el atardecer, tiene la luz más bonita del día.

Splash page de la obra

Mención especial a las cinco páginas finales en las que Pierre Serna, profesor de historia de la Revolución francesa en la Universidad de París I Panthéon-Sorbonne, deja un texto que no solo complementa a la obra que precede sino que le otorga un nuevo significado. En esas cinco páginas de texto el profesor Pierre Serna deja evidencia de la magnitud de la obra, la importancia del acontecimiento histórico, y saca a relucir pequeños detalles que a cualquier lector no instruido como lo es él se le pasarían por alto. Un broche perfecto, para una obra no menos perfecta.

La libertad implica responsabilidad, por eso se teme

Este trabajo de reconstrucción que llevan a cabo Grouazel y Locard nos recuerda el germen de otras grandes revoluciones que llegaron tras ésta. Quienes participaron de esa necesidad de libertad, gloriosa pero terrible, no la ganaron o lucharon por ella porque quisieran, sino porque no les quedaba otra opción, era luchar o morir. Y como en el conflicto que trata esta obra, o en todos los que vinieron detrás de la misma índole, quienes se vieron inmersos en esa coyuntura obligatoria estaban tan expectantes como aterrados.

El cuerpo tiende a la comodidad, y eso es de sobra conocido por la inmensa mayoría que lee esto, que somos los que podemos, con algo de suerte, alcanzar esa comodidad. Es lícito quedarse en casa, tranquilamente, acomodado, en paz; nuestros antepasados lucharon por brindarnos ese privilegio que ahora consideramos derecho y que esgrimimos a modo de bandera invulnerable e infalible ante cualquier obstáculo. Dicen que la libertad nos brinda la posibilidad de elegir, quizás lo más digno para merecérnosla sea instruirnos con conocimientos y así formarnos un criterio sólido y poder usar esa misma libertad, esa posibilidad de elegir, de forma sensata. Por eso la pregunta es obligada, ¿qué haremos con ella? ¿Qué haremos con la libertad?

El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes Maximilien Robespierre.

.Referencia: https://www.zonanegativa.com/revolucion-1-libertad-de-florent-grouazel-y-younn-locard/

Révolution tome 1. Flash BD

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12 Comentarios

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  1. Este hermoso arte del artículo plasmado en el arte me llevói recordar la historia de la revolución francesa. Iniciada con la toma de La Bastilla, que simbólicamente inició la Revolución francesa. por ser el símbolo de la represión monárquica y que marco el inicio de nueva etapa: la Edad contemporánea, dado que cambio el curso de la humanidad y de la historia con todos sus aportes.

  2. ¡EXTRAORDINARIA IMAGINACIÓN LA DE LOS AUTORE DE ESTE COMICS!
    La historia nos narra, como el propio nombre de la obra indica, una revolución, la madre de muchas otras, la Revolución francesa. La totalidad de la narración se dividirá en tres integrales (1. Libertad, 2. Igualdad, 3. O la muerte), cubriendo con este primer volumen el conflicto entre los meses Mayo y Octubre de 1789. En este magnífico tomo nos encontramos con que, mientras la capital del país se sumerge en el tumulto de los Estados Generales y esa opinión sigue unida en torno a la persona del Rey, veremos pasar a personajes tan ilustres como Lafayette, Marat y Robespierre. vALE

  3. Una forma de realización admirable entre el arte y la cultura, la historia y sobre todo con miras al futuro. Una historia de muerte, de venganza, de dolor y de las mayores bajezas del ser humano; una historia de vida, de esperanza, de alegría y de las mayores hazañas del ser humano. Una historia de represión, pero sobre todo, una historia de libertad. Me encanto este artículo.

  4. Indudablemente este artículo es excelente porque conjuga arte, marketing, filosofía, metica y moral con la historia. Me agrado la reflexión sobre la idea de libertad es tan peligrosa como frágil. Al igual que pasa con todos los conceptos que solo pueden tener una definición moral o que están ligados a un contexto social y cultural, la libertad es algo que se pone en duda de forma constante.

  5. Florent Grouazel y Younn Locard, en su comics Revolución 1. Libertad. En ella nos encontraremos ante un retrato de una época convulsa en la que imperaba la pobreza más extrema y la opulencia más descarada, todo ello bajo el preciso pincel de los dos autores que comparten guion y dibujo. Nos llevan por el marketing. el arte y la cultura. Excelente artículo.

  6. Florent Grouazel y Younn Locard, en su comics Revolución 1. Libertad. En ella nos encontraremos ante un retrato de una época convulsa en la que imperaba la pobreza más extrema y la opulencia más descarada, todo ello bajo el preciso pincel de los dos autores que comparten guion y dibujo. Nos llevan por el marketing. el arte y la cultura. Excelente artículo.