Por Luis Alberto Pintado Córdova

Presentación.

En una de las épocas más críticas de la humanidad, las perspectivas de la economía mundial que presenta el análisis y proyecciones del personal técnico de Investigaciones Económicas del FMI sobre el desarrollo de  la evolución económica a escala mundial, en grupos generales de países (clasificados por región, grado de desarrollo, etc.) y en muchos países. La investigación  se centra en los principales aspectos de política económica y en el análisis de la evolución y las perspectivas de la economía. Suele prepararse dos veces al año, como documentación para las reuniones del Comité Monetario y Financiero Internacional, y es el instrumento principal de las actividades de supervisión mundial que realiza el FMI. Por ello, consideramos bien entregar a la Academia este informe que enriquece la formación académica de los emprendedores multidisciplinarios. Dr. Luis Alberto Pintado Córdova.  

Introducción del Informe WEO de abril de 2020

 El mundo ha sufrido un cambio radical en los tres meses transcurridos desde la publicación de nuestro último informe sobre su situación económica, la actualización de las Perspectivas de la economía mundial. En previos debates sobre política económica, el escenario de una pandemia había sido planteado como una posibilidad, pero sin que nadie tuviera una idea clara de lo que implicaría en la realidad ni de lo que supondría para la economía. Ahora estamos frente a una lúgubre realidad, en la que el crecimiento exponencial del contagio significa que, en cuestión de pocos días, 100 personas infectadas pasan a ser 10.000. Trágicamente, se están perdiendo muchas vidas humanas y el virus continúa propagándose velozmente por el mundo. Tenemos una inmensa deuda de gratitud con los profesionales médicos y los servicios de socorro de primera línea que están trabajando infatigablemente para salvar vidas.

Se trata de una crisis sin precedentes. En primer lugar, el shock es enorme. La pérdida del producto relacionada con esta emergencia sanitaria y con las consiguientes medidas de contención eclipsa por completo las pérdidas que desencadenaron la crisis financiera mundial. En segundo lugar, al igual que en una guerra o una crisis política, la incertidumbre reinante en torno a la duración y la intensidad del shock es persistente y severa. En tercer lugar, en las actuales circunstancias, la política económica ha de desempeñar un papel muy diferente. En crisis normales, las autoridades encargadas de las políticas procuran impulsar la actividad económica estimulando la demanda agregada lo más pronto posible. Esta vez, la crisis es consecuencia en gran parte de las necesarias medidas de contención. Esto significa que estimular la actividad es una tarea aún más complicada y, al menos en el caso de los sectores más afectados, ni siquiera es algo recomendable.

El pronóstico para la economía mundial que se presenta en este informe refleja nuestra concepción actual de la trayectoria de la pandemia y de las medidas de salud pública que son necesarias para frenar la propagación del virus, proteger vidas y permitir que los sistemas sanitarios hagan frente a la situación. En este sentido, nuestro análisis se ha nutrido de numerosas conversaciones con epidemiólogos, expertos en salud pública y especialistas en enfermedades infecciosas que están buscando terapias contra la COVID-19.  Pero, aun así, persiste una considerable incertidumbre en torno al pronóstico, la pandemia en sí, las secuelas macroeconómicas y las consiguientes tensiones en los mercados financieros y de materias primas.

Es muy probable que este año la economía mundial experimente la peor recesión desde la Gran Depresión, que relegará a un segundo plano la recesión registrada durante la crisis financiera mundial hace una década. Según las proyecciones, el Gran Confinamiento, como cabría denominarlo, provocará una drástica contracción del crecimiento mundial. Para 2021 se proyecta una recuperación parcial, con tasas de crecimiento superiores a la tendencia, pero con un nivel del PIB que permanecerá por debajo de la tendencia previa al virus, y con mucha incertidumbre en cuanto al vigor de la recuperación. Es posible, y quizás hasta probable, que se registren cifras de crecimiento mucho peores. Esto sucedería si la pandemia y las medidas de contención se prolongan, si las economías emergentes y en desarrollo se ven aún más golpeadas, si persisten las condiciones financieras restrictivas, o si se registran secuelas más duraderas y generalizadas debidas a cierres de empresas y desempleo prolongado.

Será necesario abordar la crisis en dos fases: una de contención y estabilización, seguida de otra de recuperación. En ambas fases, las políticas de salud pública y las políticas económicas han de cumplir papeles fundamentales. Las cuarentenas, los confinamientos y el distanciamiento social son indispensables para desacelerar el contagio, dar tiempo a los sistemas sanitarios para que puedan absorber la escalada de la demanda de sus servicios y dar tiempo asimismo a los investigadores para que procuren desarrollar tratamientos y una vacuna. Estas medidas pueden ayudar a evitar una caída de la actividad aún más grave y prolongada, y pueden sentar las bases para la recuperación económica.

Es esencial incrementar el gasto sanitario para garantizar que los sistemas de salud estén dotados de capacidad y recursos adecuados. Deberían considerarse prestaciones especiales para los profesionales médicos —que están en el frente de la lucha contra la pandemia—, como por ejemplo asignaciones para estudios para sus familias o generosas prestaciones para supérstites. Mientras la economía esté paralizada, las autoridades tendrán que garantizar que la gente pueda cubrir sus necesidades y que las empresas puedan reactivarse una vez que hayan pasado las fases agudas de la pandemia. A tales efectos se necesitan importantes medidas fiscales, monetarias y financieras focalizadas para preservar los vínculos económicos entre trabajadores y empresas y entre prestamistas y prestatarios, manteniendo intacta la infraestructura económica y financiera de la sociedad. Por ejemplo, en las economías emergentes y los países en desarrollo con amplios sectores informales, se puede recurrir a nuevas tecnologías digitales para brindar apoyo focalizado. Resulta alentador que en muchos países las autoridades hayan confrontado este reto sin precedentes adoptando de inmediato una amplia gama de medidas.

Los estímulos de amplia base y los servicios de liquidez para reducir la tensión financiera sistémica pueden apuntalar la confianza y evitar una contracción aún más profunda de la demanda, al limitar la amplificación del shock en el sistema financiero y al afianzar las expectativas de la eventual recuperación económica. Las rápidas e importantes medidas adoptadas por varios bancos centrales también han sido cruciales en este sentido, y han evitado caídas aún más bruscas de los precios de los activos y la confianza. Algo particularmente importante ha sido la activación y el establecimiento de líneas de crédito recíproco (o de swap) entre los principales bancos centrales con el fin de proporcionar liquidez a escala internacional.

El panorama económico se verá radicalmente alterado durante el período de la crisis y posiblemente después, con una mayor participación del gobierno y los bancos centrales en la economía.

Las economías avanzadas que cuentan con una sólida capacidad de gestión de gobierno, sistemas sanitarios bien equipados y el privilegio de emitir monedas de reserva gozan de condiciones relativamente mejores para afrontar la crisis. Pero varias economías de mercados emergentes y en desarrollo que carecen de activos similares y que afrontan crisis sanitarias, económicas y financieras simultáneas necesitarán la ayuda de acreedores bilaterales de las economías avanzadas y de instituciones financieras internacionales.

La cooperación multilateral será fundamental. Además de compartir equipos y conocimientos especializados para reforzar los sistemas sanitarios en todo el mundo, debe haber un esfuerzo mundial para garantizar que los países tanto ricos como pobres tengan acceso inmediato a las terapias y vacunas que se desarrollen contra la COVID-19. La comunidad internacional también tendrá que incrementar la asistencia financiera a muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo. En los casos en que se deban efectuar cuantiosos reembolsos de deuda, quizá sea necesario considerar moratorias o reestructuraciones de la deuda.

Por último, conviene pensar en las medidas que podrían adoptarse para evitar hechos como un resurgimiento de la pandemia. Las mejoras de la infraestructura sanitaria pública a escala mundial podrían reforzar la seguridad tanto de la salud pública como de la economía mundial; entre estas mejoras cabe mencionar un intercambio más abundante y automatizado de información sobre infecciones inusuales, un despliegue más anticipado y generalizado de mecanismos de pruebas, la acumulación de reservas mundiales de equipos de protección personal y la adopción de protocolos para eliminar las restricciones al comercio de suministros esenciales.

Pese a la gravedad de las circunstancias, hay muchas razones para el optimismo. En países que han sufrido brotes importantes, la incidencia de la enfermedad ha disminuido tras la adopción de estrictas prácticas de distanciamiento social. El ritmo sin precedentes al que avanzan las investigaciones sobre tratamientos y vacunas también es motivo de esperanza. Las rápidas e importantes medidas de política económica adoptadas en muchos países ayudarán a proteger a las personas y a las empresas, evitando así dificultades económicas más severas y sentando las bases para la recuperación.

La última vez que la economía mundial se enfrentó a una crisis de esta magnitud en la década de 1930, la falta de un prestamista multilateral de última instancia obligó a los países a salir en búsqueda de liquidez internacional, para lo cual adoptaron vanas políticas mercantilistas que no hicieron sino empeorar la desaceleración mundial. Una diferencia clave en la actual crisis es que ahora contamos con una red mundial de seguridad financiera más sólida —en cuyo centro está el FMI— que ya está brindando ayuda activamente a los países vulnerables.

Hace diez años, los países miembros del FMI reforzaron los recursos de la institución para asistir a los países que enfrentaron restricciones financieras durante la crisis financiera mundial de 2008-09. El FMI una vez más está colaborando activamente en los esfuerzos en materia de políticas que están desplegando los países para limitar el daño económico, a través de sus servicios de préstamo, que incluyen el financiamiento de emergencia mediante desembolsos rápidos. Y los países miembros una vez más están redoblando sus esfuerzos con el fin de afianzar más los recursos de la institución para lo que parece ser una crisis de proporciones aún mayores que la que vivimos hace un decenio. Estos esfuerzos serán muy útiles para garantizar que la economía mundial retorne a su cauce una vez que se disipe la pandemia, que se reabran los lugares de trabajo y las escuelas, que se reactive la creación de empleo y que los consumidores retornen a los lugares públicos; en pocas palabras, para garantizar que podamos volver a las rutinas económicas e interacciones sociales que hasta hace poco dábamos por sentadas.

INFORME WEO DE ABRIL DE 2020 RESUMEN EJECUTIVO

La pandemia de COVID-19 está infligiendo enormes y crecientes costos humanos en todo el mundo. Para proteger vidas y permitir que los sistemas sanitarios puedan hacer frente a la situación ha sido necesario recurrir a aislamientos, confinamientos y cierres generalizados con el fin de frenar la propagación del virus. La crisis sanitaria por ende está repercutiendo gravemente en la actividad económica. Como resultado de la pandemia, se proyecta que la economía mundial sufra una brusca contracción de -3% en 2020, mucho peor que la registrada durante la crisis financiera de 2008–09 (cuadro 1.1). En el escenario base, en el que se supone que la pandemia se disipa en el segundo semestre de 2020 y que las medidas de contención pueden ser replegadas gradualmente, se proyecta que la economía mundial crezca 5,8% en 2021, conforme la actividad económica se normalice gracias al apoyo brindado por las políticas.

El pronóstico de crecimiento mundial está sujeto a una extrema incertidumbre. Las secuelas económicas dependen de factores cuyas interacciones son difíciles de predecir, como por ejemplo la trayectoria de la pandemia, la intensidad y eficacia de los esfuerzos de contención, el grado de las perturbaciones en la oferta, las repercusiones del endurecimiento drástico de las condiciones en los mercados financieros mundiales, variaciones de los patrones de gasto, cambios de comportamiento (como una renuencia de las personas a visitar centros comerciales y utilizar transporte público), efectos en la confianza y volatilidad de los precios de las materias primas. Muchos países se enfrentan a crisis con múltiples aristas, que comprenden un shock sanitario, perturbaciones económicas internas, derrumbe de la demanda externa, cambios de sentido de los flujos de capital y colapso de los precios de las materias primas. Predominan los riesgos de que los resultados sean peores.

Para evitar tal desenlace resulta crucial adoptar políticas eficaces. Las medidas necesarias para reducir el contagio y proteger vidas harán mella a corto plazo en la actividad económica, pero también deben ser consideradas como una inversión importante para la salud humana y económica a largo plazo. La prioridad inmediata es contener las secuelas del brote de COVID-19, sobre todo incrementando el gasto sanitario a fin de reforzar la capacidad y los recursos del sector de la salud mientras se adoptan medidas para reducir el contagio. Además, las políticas económicas tendrán que amortiguar el impacto que la disminución de la actividad tendrá en las personas, las empresas y el sistema financiero; reducir los efectos persistentes y más permanentes derivados de la inevitable y fuerte desaceleración; y garantizar que la recuperación económica pueda empezar rápidamente una vez que se disipe la pandemia.

Dado que las secuelas económicas obedecen a shocks particularmente agudos en determinados sectores, las autoridades tendrán que implementar importantes medidas focalizadas en los ámbitos fiscal, monetario y financiero para respaldar a los hogares y las empresas afectadas. Estas medidas ayudarán a preservar las relaciones económicas durante la paralización y son esenciales para permitir que la actividad se normalice gradualmente una vez que se disipe la pandemia y que se levanten las medidas de contención. La respuesta fiscal en los países afectados ha sido rápida y considerable en 2 muchas economías avanzadas (como Alemania, Australia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido). Muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo (como China, Indonesia, Sudáfrica) también han empezado a proporcionar o han anunciado importantes medidas de apoyo fiscal a favor de los sectores y trabajadores duramente afectados. Será necesario reforzar las medidas fiscales si persisten las paralizaciones de la actividad económica, o si el repunte de la actividad cuando se levanten las restricciones es demasiado flojo. Es posible que las economías que estén enfrentando restricciones financieras para combatir la pandemia y sus efectos necesiten apoyo externo. Un estímulo fiscal de base amplia puede prevenir una merma más pronunciada de la confianza, impulsar la demanda agregada y evitar una desaceleración aún más profunda. Pero sería más probable que el estímulo surta más efecto una vez que la pandemia se haya disipado y que las personas puedan desplazarse con libertad.

Las importantes medidas adoptadas por los principales bancos centrales en las últimas semanas comprenden estímulo monetario y servicios de liquidez para reducir la tensión sistémica. Estas medidas han apuntalado la confianza y han contribuido a mitigar la amplificación del shock, asegurando así que la economía esté en mejores condiciones para recuperarse. Si se sincronizan, las medidas pueden tener un efecto potenciado en las economías individuales, y además ayudarán a generar el espacio que les permitirá a las economías de mercados emergentes y en desarrollo recurrir a la política monetaria para responder a las condiciones internas cíclicas. Los supervisores también deben alentar a los bancos a renegociar los préstamos concedidos a hogares y empresas que atraviesan dificultades, sin dejar de llevar a cabo evaluaciones transparentes del riesgo de crédito.

Una estrecha cooperación multilateral es esencial para superar los efectos de la pandemia, e incluye ayudar a los países con restricciones financieras que enfrenten un shock doble, sanitario y de financiamiento; y también es esencial para canalizar ayuda a países con sistemas sanitarios deficientes. Es urgente que los países trabajen en forma mancomunada para frenar la propagación del virus y para desarrollar una vacuna y terapias contra la enfermedad. Hasta que estas intervenciones médicas estén disponibles, ningún país estará a salvo de la pandemia (y eso incluye el retorno de la enfermedad después de que la ola inicial se haya disipado) si siguen produciéndose contagios en otros lugares.

Una crisis nunca vista en la historia y una recuperación incierta con grado de incertidumbre

Como fue el caso de las proyecciones del informe WEO de abril de 2020, existe un grado de incertidumbre inusitadamente elevado en torno a estas proyecciones. Las proyecciones de base se fundamentan en presunciones críticas sobre las secuelas de la pandemia. En las economías con tasas de infección decrecientes, la ralentización de la trayectoria de recuperación contemplada en los pronósticos actualizados refleja un distanciamiento social persistente a medida que nos adentremos en el segundo semestre de 2020; mayores cicatrices (daño al potencial de oferta) debido al hecho de que la actividad sufriría más de lo previsto durante el confinamiento instituido en el primer y segundo semestres de 2020, y un golpe a la productividad a medida que las empresas que sobrevivan incrementen las necesarias prácticas de seguridad e higiene en los lugares de trabajo.

En las economías con dificultades para controlar las tasas de infección, un confinamiento más prolongado infligiría más daños a la actividad. Además, el pronóstico presume que las condiciones financieras —que se han distendido desde la publicación del informe WEO de abril de 2020— se mantendrán generalmente a los niveles actuales. Claramente, es posible que el desenlace sea diferente del contemplado en la proyección de base, y no solo debido a la manera en que está evolucionando la pandemia. La magnitud del reciente repunte del optimismo de los mercados financieros parece estar desconectada de la evolución de las perspectivas económicas fundamentales —como lo señala la Actualización de junio de 2020 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR)—, y eso plantea la posibilidad de que las condiciones financieras se endurezcan más de lo que supone la proyección de base.

Actualización de las perspectivas de la economía mundial - Mapa mundial de las proyecciones a junio 2020

Todos los países, incluidos los que parecen haber dejado atrás los picos de infección, deberían asegurarse de que los sistemas sanitarios cuenten con recursos adecuados. La comunidad internacional debe brindar a las iniciativas nacionales un respaldo muchísimo mayor, entre otras formas ofreciendo asistencia financiera a países con una capacidad sanitaria limitada y canalizando financiamiento hacia la producción de una vacuna a medida que avancen los ensayos clínicos, de modo que todos los países tengan sin demora acceso a dosis adecuadas y a costo asequible.

En los casos que requieren confinamientos, la política económica debería continuar amortiguando las pérdidas de ingreso de los hogares a través de medidas sustanciales y bien focalizadas, además de brindar apoyo a las empresas que sufren las consecuencias de restricciones obligatorias a la actividad. En los casos en que las economías están reabriendo, el respaldo focalizado debería desmontarse paulatinamente a medida que la recuperación se ponga en marcha, y las políticas deberían infundir estímulo para promover la demanda y facilitar e incentivar la reasignación de recursos, alejándolos de los sectores que probablemente terminen siendo persistentemente más pequeños después de la pandemia.

Sigue siendo esencial una cooperación multilateral sólida en múltiples ámbitos. Se necesita con urgencia liquidez de respaldo para los países que enfrentan crisis sanitarias y déficits de financiamiento externo; por ejemplo, mediante alivio de la deuda y financiamiento a través de la red mundial de seguridad financiera. Una vez superada la pandemia, las autoridades deberán cooperar para resolver las tensiones comerciales y tecnológicas que hacen peligrar la recuperación final de la crisis de COVID-19. Además, aprovechando la disminución sin precedentes de las emisiones de gases de efecto invernadero durante la pandemia, las autoridades deberían poner en práctica sus compromisos de mitigación del cambio climático y, a la vez, colaborar para ampliar la aplicación de impuestos diseñados según criterios de equidad que graven las emisiones de carbono o sistemas equivalentes. La comunidad internacional debe actuar sin demora para evitar una repetición de esta catástrofe, organizando reservas internacionales de suministros y equipos de protección esenciales, financiando la investigación y apuntalando los sistemas sanitarios públicos, y estableciendo modalidades eficaces para llevar alivio a los más necesitados.

 Comentarios finales

Para finalizar, es necesario indicar una coincidencia de varios analistas económicos que una fragilidad prolongada de la actividad económica mundial puede ocasionar  importantes retrocesos para el desarrollo sostenible, incluidos los objetivos de erradicación de la pobreza y creación de empleos dignos para todos. Los Objetivos del Milenio no podrán cumplirse, pero nos darán indicadores para analizarlos para avizorar oportunidades.

Es de señalar, que las desigualdades predominantes y el agravamiento de la crisis climática están alimentando el creciente descontento en numerosas partes del mundo.

Un mensaje del Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, advierte  que «estos riesgos podrían infligir daños graves y duraderos a las perspectivas de desarrollo. Asimismo, amenazan con fomentar una mayor preponderancia de las políticas orientadas hacia adentro, en un momento en el que la cooperación global resulta fundamental».

Asimismo, las Naciones Unidas indica que el  exceso de confianza en las políticas monetarias no solo resulta insuficiente para reavivar el crecimiento, sino que también entraña importantes costes, incluido el empeoramiento de los riesgos para la estabilidad financiera. Por tanto, es necesario adoptar una combinación de políticas más equilibrada que estimule el crecimiento económico al tiempo que se avanza en una mayor inclusión social, la igualdad de género y la producción sostenible desde el punto de vista medio ambiental.

Referencias: 

Informes del FMI, Banco Mundial, Naciones Unidas y Unión Europea

Vídeo de apoyo:

Resumen del Informe del Fondo Monetario Internacional “Perspectivas de la Economía Mundial” Fuente: CEI Gilberto Bosques

36 Comentarios

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  1. El pronóstico de crecimiento mundial está sujeto a una extrema incertidumbre,debido a la situación actual ( la pandemia), la economía global ha experimentado su crecimiento más bajo, donde la Mayoría de los países fueron golpeados (países del primer mundo tanto los subdesarrollados), la intensidad y eficacia de los esfuerzos del comercio disminuyeron en grandes escalas, endurecimiento drástico de las condiciones en los mercados financieros mundiales, variaciones de los patrones de gasto, cambios de comportamiento (como una renuencia de las personas a visitar centros comerciales y utilizar transporte público), efectos en la confianza y volatilidad de los precios de las materias primas. La mayoría de las personas que viven en pobreza extrema ha aumentado en distintos países de Latinoamérica, África y Asia Occidental.

  2. La llegada del coronavirus a todos los rincones del planeta ha causado impactos significativos en la economía mundial. Al tratar de detener la expansión de este virus los Gobiernos en todo el mundo iniciaron la activación protocolos de emergencia que fueron desde el cierre de empresas hasta la limitación en su producción, una medida que sin duda afecta a los mercados. Donde sin lugar a duda la activación de la cuarentena y el cierre de fronteras como medida preventiva para evitar la propagación del virus tiene, sin duda, un impacto devastador en las finanzas y, por ende, en el crecimiento económico de todos los países.

  3. Nadie tuvo en mente que pasaríamos una crisis como la que estamos viviendo hoy en día, no sólo en el ámbito económico, sino también en lo sanitario y humanitario, la crisis originada por el confinamiento obligatorio y cierre de muchas frontera, baja demanda y oferta de ciertos productos en el comercio internacional originó que muchos países presenten caídas muy marcadas en sus economías lo cual significa un gran reto para los gobiernos, ya que no todos estuvieron preparados para un impacto de esta invergadura, tienen que modificar sus planes y disminuir las pérdidas, evitar el despilfarro económico e incentivar la inserción económica, así mismo para el Perú también significó el encontrar nuevos nichos de mercado sobre todo para los productos no tradicionales, debemos continuar aprovechando estos nuevos nichos e incentivar la recuperación de los mercados que estuvieron a la baja

  4. Buen Articulo! En mi opinión creo no todos los países estuvieron preparados para esta pandemia y es por eso que tuve un gran impacto en todas las economías a nivel mundial, algunos supieron superarla otros no, ya que son países subdesarrollados o en vías de crecimiento. Por ejemplo en el Perú al inicio de la pandemia cuando llego el paciente “0” y el gobierno uso en cuarentena nadie hacia caso porque querían seguir ganando dinero como cualquier personas, no cerraron negocios, siguieron trabajando en el sector informal, etc. Esto hizo que el gobierno tomara medidas mas fuertes quitando su mercadería, con el “intercambio” de darles bonos, pero sabemos que un comerciante informal, gana mas en 1 mes generando su propia economía que recibiendo bonos. Entonces muchos ciudadanos peruanos estuvieron(económicamente hablando) mal. y comenzaron a exigir dinero, bonos, e gobierno tuvo que hacer prestamos o ver una manera para ayudar a la población, entonces si la economía se avisto afectada de una u otra manera a nivel nacional.

  5. Desde el inicio de la pandemia y con su aumento continuo mes a mes se tenía previsto el gran impacto económico que se iba sufrir, ya sea en países desarrollados, potenciales o sumidos en problemas desde muchos años antes, a todos afectó por igual, las cifras muchas veces no son alentadoras, pero hemos visto como los negocios locales a veces se pueden reinventar de acorde a la situación vivida, las mypes son las más afectadas en este panorama y ya han habido miles de cierres de estas . En la cancha queda un gran reto para los gobiernos de frenar y reactivar la economía, tarea para nada sencilla en especial ante tanta incertidumbre, pero necesaria lo más antes posible.

  6. Muy buen articulo. Si bien es cierto este año la economía mundial experimente la peor recesión que se ha visto desde décadas, esta recesión empujará a millones de personas a la pobreza extrema este año. La primera prioridad en estos tiempos sería abordar la emergencia mundial en materia sanitaria y económica, los estados deben unirse para lograr una recuperación lo más sólida posible e impedir que más personas caigan en la pobreza y el desempleo.

  7. La pandemia que estamos atravesando hoy en día, es sin duda un golpe a la economía, salud y sobre todo al empleo, hay muchas personas que están enfermas y pasando hambre a causa de un contagio del Coronavirus covid-19, el gobierno a pesar de implementar medidas para evitar o disminuir la propagación, será en vano si la sociedad no toma conciencia, pero a la vez, es hay personas que siendo conscientes de la realidad, siguen en las calles trabajando por que tienen una familia que mantener arriesgando sus vidas y la de su familia.
    Triste realidad, no solo en Perú, esto es a nivel mundial, cada vez el sistema de salud se debilita , es por ello que ya se debe empezar a trabajar en un servicio de salud de calidad.

  8. Estamos viviendo no solo una época de crisis sino de nuevas oportunidades a la innovación y generación de nuevos ideales que nos permitan sobrellevar y superar la actual pandemia y no solo hay que generar planes de contingencia sino poder llevarlos a la práctica teniendo siempre en cuenta la realidad social en la que se encuentra.

  9. Este artículo muestra sin duda uno de los aspectos más importante en la economía, que viene ser la desigualdad económica, política y social en los países, si bien ahora tienen un enemigo en común el covid-19 muestra como países tiene una mejor inversión en el aspecto sanitario, aspecto político y mas un mejor manejo de políticas económicas que van a amortiguar el impacto que esta causando a disminución de la actividad económica. En efecto implementar políticas económicas a largo plazo y mas inversión sanitaria.

  10. NOS PREOCUPA: Se trata de una crisis sin precedentes. En primer lugar, el shock es enorme. La pérdida del producto relacionada con esta emergencia sanitaria y con las consiguientes medidas de contención eclipsa por completo las pérdidas que desencadenaron la crisis financiera mundial.

  11. Buen artículo, definitivamente realista en la profundidad de su análisis las desigualdades predominantes y el agravamiento de la crisis climática están alimentando el creciente descontento en numerosas partes del mundo.sobre

  12. Que grandes artículos publica la revista Lucho. En mi opinión Si Crees Innovas está a la altura de las más prestigiosas publicaciones que se pudieron haber dado en el Peru, por lo menos en los últimos 20 años. Te felicito de corazón. Ya eres un grande y tu legado llego para quedarse 👍

  13. En serio Lucho. Tú crecimiento intelectual ha sido exponencial desde que salí del Peru hace casi 4 décadas. Se ve que lees mucho. Yo perdí ese hábito por el trabajo. No tengo tiempo para escuchar noticias o ver TV o leer cualquier artículo. Desde el
    Inicio de la pandemia estoy trabajando un promedio de 12 horas diarias y a veces no me doy cuenta y ya tengo metidas 18 o 20 horas y termino mentalmente extenuado. Vengo haciendo esto por muchos años y ya se tornó acumulativo y el daño lo estaré viendo sino en el corto plazo, en el mediano o largo plazo. La cosa es que a este ritmo, ni las regalías voy a ver jajaja 😂 Nada, que viva la vida y al mal tiempo, buena cara dicen por ahí 😀

  14. Wow Lucho!!!Estoy súper impresionado con tu capacidad de análisis, emplazamiento de situaciones y manejo de conclusiones para abordar un tema tan sensitivo como el que está afectando ahora mismo a la humanidad. El bagaje de recursos que tienes para manejar las variables que envuelven toda esta coyuntura son impresionantes. Estás a otro nivel y pienso que deberías empezar a escribir libros. Me siento orgulloso de tu crecimiento profesional. Un abrazo!!

  15. Los estímulos de amplia base y los servicios de liquidez para reducir la tensión financiera sistémica pueden apuntalar la confianza y evitar una contracción aún más profunda de la demanda, al limitar la amplificación del shock en el sistema financiero y al afianzar las expectativas de la eventual recuperación económica. Buen artículo.

  16. una coincidencia de varios analistas económicos que una fragilidad prolongada de la actividad económica mundial puede ocasionar importantes retrocesos para el desarrollo sostenible, incluidos los objetivos de erradicación de la pobreza y creación de empleos dignos para todos.

  17. AQUÍ ESTA EL DETALLA DE LA DIFERENCIA PARA LA AYUDA COMO PAÍSES ALIADOS CONTYRA EL ENEMIGO INVISIBLE CORONAVIRUS. Las economías avanzadas que cuentan con una sólida capacidad de gestión de gobierno, sistemas sanitarios bien equipados y el privilegio de emitir monedas de reserva gozan de condiciones relativamente mejores para afrontar la crisis. Pero varias economías de mercados emergentes y en desarrollo que carecen de activos similares y que afrontan crisis sanitarias, económicas y financieras simultáneas necesitarán la ayuda de acreedores bilaterales de las economías avanzadas y de instituciones financieras internacionales.

  18. Coincido que este año la economía mundial experimente la peor recesión desde la Gran Depresión, que relegará a un segundo plano la recesión registrada durante la crisis financiera mundial hace una década. Según las proyecciones, el Gran Confinamiento, como cabría denominarlo, provocará una drástica contracción del crecimiento mundial.

  19. buen artículo. El pronóstico para la economía mundial que presenta el FMI en este informe refleja nuestra concepción actual de la trayectoria de la pandemia y de las medidas de salud pública que son necesarias para frenar la propagación del virus, proteger vidas y permitir que los sistemas sanitarios hagan frente a la situación. Más importante que la economía es la vida de los seres humanos. La economía se recupera, la vida no… hay mucho por hacer amigos emprendedores.

  20. El mundo de la economía avanza vertiginosamente a raíz de los golpes del coronavirus que marcan crisis mes a mes en forma desacelerada y sin ninguna contemplación, una crisis económica que no se puede visualizar por completo toda vez que la pandemia y sus secuencias no acaban, sino que recién se inician. Hay que prepararnos para lo peor.