Vigencia y legado del pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt – Parte II

Mientras que los nazis mantuvieron siempre la ficción de la conjura mundial judía, los bolcheviques cambiaron su ficción en diversas ocasiones: de la conjura mundial trotskista, pasando por el imperialismo, hasta la conjura de los «cosmopolitas sin raíces», etc. El instrumento de poder de Stalin era la transformación de los partidos comunistas en filiales del Komintern ruso, dominado por Moscú. Dentro del «mundo totalitario» dominaba el aparato policial en forma de policía secretaOGPU o Gestapo.  Asesinando millones de soviéticos

 

Por. Luis Alberto Pintado Córdova y Alfonso Barba Caballero ABC

Hannah ARENDT: pensamiento filosófico - [RESUMEN + VÍDEO!]

Otros problemas políticos de la época

 

En Alemania, en 1933, Hannah Arendt se encontraba de camino a una carrera académica normal, con cátedra en la universidad. El nazismo destruyó esos planes. En sus cartas y hasta poco antes de su muerte, señalaba que no poseía ni bienes ni posición, lo que, según su propia opinión, contribuyó a la independencia de su pensamiento.

Una y otra vez demostró valor personal, por ejemplo a través de su trabajo en organizaciones judías durante el nazismo. Sus posicionamientos personales y públicos frente a los acontecimientos políticos causaban a menudo controversias entre sus oponentes, pero también entre sus amigos; su valor cívico fue tenido frecuentemente por intransigencia y combatido como tal.

En un texto breve de 1948 titulado Memo on research, Arendt nombra los temas políticos más importantes de la época. Distingue entre problemas centrales de la época:

«totalitarismo, la cuestión racial, la decadencia del sistema de estados nación europeo, la emancipación de los pueblos coloniales, la liquidación del imperialismo británico»

Poco antes había escrito a Jaspers:

Unter freien Umständen sollte eigentlich jeder einzelne entscheiden dürfen, was er nun gerne sein möchte, Deutscher oder Jude oder was immer […] Woran mir liegen würde, und was man heute [1947] nicht erreichen kann, wäre eigentlich nur eine solche Änderung der Zustände, daß jeder frei wählen kann, wo er seine politischen Verantwortlichkeiten auszuüben gedenkt und in welcher kulturellen Tradition er sich am wohlsten fühlt.

Bajo circunstancias de libertad, todo individuo debería poder decidir lo que quiere ser, alemán o judío o lo que sea […] Si de mí dependiese, y es algo que no se puede alcanzar en la actualidad [1947], habría simplemente un cambio de las circunstancias, de tal forma que todos pudiesen elegir libremente dónde piensan desarrollar su responsabilidad política y en qué tradición cultural se encuentran más cómodos.

Se manifestó en diversas ocasiones de forma crítica con la era Adenauer. Después de que, en un comienzo, los criminales nazis apenas fueran castigados, tras el proceso a Eichmann, poco a poco se fue juzgando a los peores.

«Una mala señal son las condenas increíblemente leves que emiten los tribunales. Creo que por 6500 judíos asesinados con gas se consiguen 3 años y 6 meses, o así […] Esta llamada república es realmente «como antes» (wie gehabt). Y tampoco el desarrollo económico ayudará a largo plazo a superar esta situación política.»

 

La finalidad de Los orígenes del totalitarismo (obra que sería reelaborada y traducida al alemán por su misma autora para una edición de 1955, prologada por Karl Jaspers) es demostrar que el nacionalsocialismo y el bolcheviquismo son distintos del despotismo y la tiranía, las formas de ejercicio autoritario del poder conocidas desde la antigüedad. Las condiciones y los procesos sociales que condujeron al totalitarismo y al sistema burocrático terrorista de los campos de concentración se analizan sirviéndose de abundante material documental. La autora divide su investigación en tres partes: antisemitismo, imperialismo y totalitarismo.

La historia le dió la razón: “Los comunistas tienen más muertos en su lista que los nazis”. Alfonso Barba Caballero ABC

Sobre cuestiones éticas

Arendt postula que el ser humano no es ni bueno ni es malo por naturaleza. Según la concepción de Arendt, solo el individuo lleva la responsabilidad de sus propios actos. Por ello deben sancionarse los crímenes, pero también las «mentiras» políticas. En Estados con una constitución que regula la vida política es más fácil para el individuo comportarse según un «patrón moral», que en «tiempos tenebrosos». Precisamente tanto más difícil es pensar, juzgar y actuar bajo formas de gobierno no democráticas.

La banalidad del MAL de Hannah Arendt - resumen + vídeo!

Las personas que interactúan políticamente sobre una base de veracidad personal, no actúan necesariamente de forma moral en el ámbito privado. Arendt rechaza el recurso a la trascendencia o la conciencia moral (Gewissen) como base de la moral, ya que está convencida de que los valores generados por estas vías son manipulables. Para ella, el totalitarismo es un sistema en el que el código moral hasta entonces imperante es reinterpretado.

Denn so wie Hitlers «Endlösung» in Wirklichkeit bedeutete, dass die Elite der Nazipartei auf das Gebot «Du sollst töten» verpflichtet wurde, so erklärte Stalins Verlautbarung das «Du sollst falsches Zeugnis reden» zur Verhaltensregel für alle Mitglieder der bolschewistischen Partei.

Así como la «solución final» de Hitler realmente significaba que la élite del partido nazi estaba obligada a cumplir el mandamiento «matarás», de igual forma un comunicado de Stalin explicaba el «darás falso testimonio» como regla de comportamiento para todos los miembros del partido bolchevique.

Aquellos que no colaboraron con el nacionalsocialismo se preguntaban hasta qué punto podrían vivir en paz consigo mismos si hubiesen cometido determinadas acciones. La línea de separación transcurría de forma ortogonal a todas las diferencias sociales, culturales y de educación. Se constataba el colapso total de la «sociedad honorable».​

Arendt cita el imperativo categórico de Kant y contrapone el egoísmo a las exigencias de la comunidad. En el proceso desarrolla la idea de una ética comunitaria que debe ser negociada de nuevo una y otra vez. Arendt echa en cara a los filósofos el que se hayan ocupado demasiado poco de la pluralidad del ser humano. Además hay una especie de enemistad de la mayoría de los filósofos contra toda forma de política. Al contrario de otros pensadores, Arendt ve, incluso después de la época del totalitarismo, una esperanza para el mundo gracias a cada ser humano que nace y que puede comenzar de nuevo.

La maldad, el mal, Arendt lo considera como un fenómeno de falta de juicio. El ser humano siempre está relacionado con otros –también en el crimen–, desarrolla una voluntad que está enfrentada a la voluntad de otros y debe reflexionar sobre sus acciones; si no, se convierte en alguien dirigido (getriebene).

En su lección magistral de 1965 Über das Böse (Sobre el mal), publicada de forma póstuma, Arendt se ocupa de ofrecer una definición, de múltiples facetas, del mal, que incluye tanto lo particular del nacionalsocialismo y sus campos de exterminio como el «mal universal» de Kant.

Twitter 上的 Samantha Rose Hill:"Hannah Arendt teaching at the New School for Social Research. https://t.co/1taRmstVXk" / Twitter

Publicaciones y prédicas en conferencias públicas: luchando por la libertad y el Estado de derecho

 

Los libros y artículos de  se publicaron en inglés y alemán con redacciones parcialmente distintas. Es el caso, por ejemplo, de Elemente und Ursprünge totaler Herrschaft (Los orígenes del totalitarismo, 1951, 1955) y Macht und Gewalt (1970). Algunos de sus textos los tradujo ella misma, a la vez que los mejoraba, mientras que otros los traducían profesionales y después los corregía Arendt. Su amiga Mary McCarthy repasó algunas de las obras escritas en lengua inglesa. En parte, había artículos preparatorios editados en revistas, sobre todo en EE. UU., Alemania y Francia. También en sus clases empleaba material de sus futuras publicaciones, comentaba pasajes con los alumnos antes de publicarlos, al igual que hacía en su correspondencia. Las conferencias, las entrevistas, la participación en congresos y mesas redondas, sobre todo en los EE. UU. y la República Federal, servían para la difusión de sus ideas.

Hannah Arendt – DW – 14/10/2006
Hannah Arendt Udo Marquardt (av) 14/10/2006-14 de outubro de 2006 O dia 14 de outubro marca o nascimento da filósofa natural de Hannover. Mais de 30 anos após sua morte, suas reflexões políticas ainda podem contribuir para a discussão sobre as causas do terrorismo mundial.

 

La forma de expresarse de Hannah Arendt es racional y sobria. A menudo emplea los conceptos con un significado distinto del que tienen en el lenguaje coloquial o científico habitual. A veces, invierte el significado corriente convirtiéndolo en su contrario. Sus tesis las expone de forma clara y directa.

Durante largo tiempo, Hannah Arendt rehuyó presentarse en público. Esto lo expresó por última vez en su discurso de agradecimiento por el Premio Sonnig en Dinamarca, poco antes de su muerte. Ya en 1955 escribía a Heinrich Blücher al respecto: «Ningún éxito me ayuda a superar permanecer en la “vida pública” […] Lo que no consigo es estar en la palestra y permanecer constantemente en ella.»​ Hacía una distinción «radical» entre lo «privado y público».​

Su intercambio epistolar, en el que a veces expresa duras críticas sobre algunos de sus contemporáneos, ella lo contaba entre lo perteneciente a su vida privada. Mientras que su correspondencia con Jaspers, Blücher, McCarthy, Blumenfeld y Johnson ha podido publicarse casi en su totalidad, faltan casi todas las cartas a Heidegger y Broch. Muchas de las cartas a otros amigos permanecen sin publicar.

A Arendt le dio apuro realizar la laudatio de Karl Jaspers, cuando este recibió en 1958 el Friedenspreis des Deutschen Buchhandels, principalmente por su amistad con él –quizás también por su amistad con Heidegger–. Pero Jaspers se lo pidió. Para la ocasión expuso sus conceptos de «lo público», «persona» y «obra»: según Cicerón, en una laudatio se celebra la «dignidad de una persona» en «lo público» y no solo por lo que respecta a sus colegas. En época moderna se ha extendido el «prejuicio» de que solo «la obra» pertenece a la esfera pública. Desde el punto de vista de Arendt, si bien el «proceso de trabajo» no es asunto público, en cambio, en las obras que no son puramente académicas, sino el resultado de «actos y palabras vivas», aparece una «humanidad» (Personhaftigkeit), en latín humanitas, que Kant y Jaspers llaman Humanität. Esta humanidad solo pueden alcanzarla aquellos que se atrevan a exponer su persona y su obra al «riesgo de lo público».

Jaspers se había expresado no solo filosófica sino también políticamente más allá del ámbito académico, en el ámbito público. Como persona individual, había buscado el intercambio libre con otros. Solo así es posible ser «racional». El premiado, de esta manera, habría contribuido a «iluminar la existencia» en tiempos del dominio de la violencia, no como representante de Alemania, sino como representante de la razón. Arendt representa la idea de una persona de espíritu libre cuando dice, finalizando: «Es el reino de la humanitas, al que cualquiera puede llegar desde el origen que le es propio. Aquellos, que entran, se reconocen…»

​Durante los actos conmemorativos de la muerte de Jaspers de la universidad de Basilea en marzo de 1969, Arendt volvió a este tema: Jaspers habría representado con perfección la «trinidad» de razón, libertad y comunicación.

Hannah Arendt nunca se vio como una marxista. Más bien recalcaba su origen en la filosofía. Sin embargo, atribuía a Marx, al contrario que a otros «ideólogos» del siglo XIX, «valor» y «sentido de la justicia» y apreciaba sus análisis y a él mismo como «rebeldes y revolucionarios». Sin embargo rechazaba la «ficción» del comunismo. En ella faltaba toda referencia a un pensamiento utópico. Los términos izquierda y derecha, como categorías políticas, no aparecen, generalmente, en su obra.

El centro de gravedad de sus análisis estaba en las cosmovisiones políticas, es decir, en las ideologías como bases para los estados, a las que luego juzgaba en función del grado de libertad política y estado de derecho que concedían al individuo en el espacio público y especialmente en el político, o bien el grado de aquellos que el individuo puede, junto a otros, conseguir. En una carta a Johnson en 1972 dice a este respecto: la libertad le es mucho más importante que el socialismo o el capitalismo.​ Diferenciaba exclusivamente entre tres formas de gobierno: la democracia, república o república de consejos (Räterepublik) y similares en cuanto sistemas diferentes de libertad; la dictadura o «tiranía» en cuanto regímenes de opresión «normales»; y, por último, el «totalitarismo».

Según Arendt, los orígenes del totalitarismo se hallan «en la ruina y disgregación de los estados nacionales y en el desarrollo anárquico de las modernas sociedades de masas». Los distintos elementos desencadenados en este proceso de disgregación son presentados en las dos primeras partes del libro hasta llegar a sus orígenes históricos, para ser descritos, en la tercera, en su «cristalizada forma totalitaria». Arendt afirma que el antisemitismo (como concepción política, producto de los últimos decenios del siglo XIX) no puede explicarse simplemente como «odio por los judíos»; las ideas de dominio y persecución nacieron de los lugares comunes antisemitas de la ideología política burguesa cuando se disgregó el estado nacional con sus mecanismos de control.

En el desarrollo de la emancipación política de la burguesía hacia «la alianza entre capital y plebe» y en la sociedad dominada por el concepto seudocientífico de raza, con su máquina burocrática para la aniquilación, Arendt reconoce el resultado «de la propaganda y la organización totalitaria». El aparato estatal se independiza, la política secreta substituye a las leyes y la justicia y los campos de concentración y exterminio «sirven al régimen totalitario como laboratorios para la comprobación de su pretensión de dominio absoluto sobre el hombre». El nazismo y la dictadura de los soviets sólo son posibles, según la autora, porque en estos sistemas «cada persona es reducida a una inmutable identidad de reacciones, de manera que cada uno de estos haces de reacciones puede intercambiarse por cualquier otro»; y uno de los motivos por los cuales el hombre moderno se convierte tan fácilmente en víctima de los movimientos totalitarios es «su creciente distanciamiento».

75 años de la liberación de Auschwitz y la falta de justicia
La liberación de Auschwitz y la falta de justicia desde hace 80 AÑOS.  Los nazis intentaron borrar las pruebas de su crimen. Destruyeron los hornos crematorios, quemaron los archivos… Pero lo ocurrido era demasiado grande para quedar oculto. 

El terror como esencia del totalitarismo

Durante la época del nacionalsocialismo, continúa Arendt, el aparato de poder fue establecido en su totalidad, uniformizado y, poco a poco, estructurado de forma cada vez más radical e inescrutable. El «derecho al asesinato», junto con los métodos para eliminar el conocimiento de la sociedad, se convirtieron en la cosmovisión visible.

«Que los nazis querían conquistar el Mundo, expulsar a pueblos «ajenos» y «extirpar a los biológicamente minusválidos» era tan poco secreto como la Revolución mundial y los planes de conquista mundial del bolchevismo ruso.»​

Mientras que los nazis mantuvieron siempre la ficción de la conjura mundial judía, los bolcheviques cambiaron su ficción en diversas ocasiones: de la conjura mundial trotskista, pasando por el imperialismo, hasta la conjura de los «cosmopolitas sin raíces», etc. El instrumento de poder de Stalin era la transformación de los partidos comunistas en filiales del Komintern ruso, dominado por Moscú. Dentro del «mundo totalitario» dominaba el aparato policial en forma de policía secretaOGPU o Gestapo.  Asesinando millones de soviéticos

El número de judíos u otros grupos asesinados en los campos de exterminio y concentración nazis o de los muertos en la «guerra de depredación» son demostrables. Desde las fuentes que poseía Arendt, una cuantificación precisa de las víctimas del estalinismo no era posible. Los asesinatos iban desde las liquidaciones en los gulag, hasta las pérdidas durante la colectivización de la tierra, los Procesos de Moscú o la limpieza general de toda la burocracia. Arendt se apoyó, entre otras cosas, en informaciones de intelectuales jóvenes rusos contemporáneos sobre las «purgas masivas, secuestros y exterminio de pueblos enteros».​

Hannah Arendt describe los campos de concentración y exterminio como instituciones de experimentación que servían para la eliminación de personas, la humillación de individuos y para demostrar que los seres humanos pueden ser dominados totalmente. La identidad, la pluralidad y la espontaneidad debían ser aniquiladas. Los campos eran centrales para la conservación del poder; los crímenes y las crueldades eran tan espantosos, el terror tan grande, que fácilmente les resultaban increíbles a aquellos que no estaban implicados. De hecho, la verdad de las víctimas ofendía el sentido común. Los «anuncios» de Hitler, «repetidos cientos de veces, diciendo que los judíos eran parásitos que había que exterminar», no eran creídos.

El terror frente al «mal radical» trae consigo el conocimiento de que para esto no hay ninguna medida política, histórica ni moral.

Los campos de concentración están siempre fuera del sistema penal normal. Se basan en el «homicidio de la persona jurídica». El ser humano es reducido a: «judío», «portador de bacilos», «exponente de clases en desaparición». En el caso de los criminales y los presos políticos, según Arendt, la aniquilación de la persona jurídica no es posible por entero, «ya que saben por qué están allí». Empero, la mayoría de los presos era completamente inocente. Precisamente esos fueron los liquidados en las cámaras de gas, mientras que los auténticos enemigos del régimen eran, a menudo, asesinados antes. La «desaparición de los derechos» del ser humano es una «condición previa para su dominio total» y es válida para cualquier habitante de un sistema totalitario.

A esto se añade el «asesinato de la persona moral». Se trata de un sistema del olvido, que alcanzaba hasta los círculos familiares y de amistades de los afectados. La muerte se anonimizaba. Obrar de forma moral y las cuestiones de conciencia no eran posibles. Arendt cita el informe de Albert Camus sobre una mujer a la que los nazis le hicieron elegir cuál de sus tres hijos debía ser asesinado.

Lo único que queda entonces para evitar la conversión de las personas en «cadáveres vivientes» es la conservación de la «diferencia, la identidad». Hannah Arendt tiene muy presente las condiciones en los transportes a los campos, la decalvación, el desnudo, la tortura y el asesinato. Mientras que las SA asesinaban con «odio» y «brutalidad ciega», el asesinato en el campo de concentración era un «acto de aniquilación mecanizado», en parte sin «bestialidad individual», realizado por personas normales, que habían sido educadas para pertenecer a las SS.​

El terror, como esencia de un gobierno totalitario, produce inicialmente una peculiar fuerza de atracción sobre personas modernas desarraigadas, para hacer más tarde las masas más densas y destruir todas las relaciones entre las personas. El principio es la ideología, «la coacción interna», reinterpretada y asimilada de tal forma que las personas, llenas de miedo, desesperación y abandono, son impulsadas a su propia muerte, si «uno mismo» pertenece, al fin y al cabo, a los «superfluos» o «parásitos».​

Al final, Arendt subraya que el dominio total, el totalitarismo, no se derrumba en un largo proceso, sino que lo hace de forma repentina, negando los seguidores su participación en los crímenes e incluso su pertenencia al movimiento.

Los jemeres rojos eran monstruos": los recuerdos de un sobreviviente del brutal régimen que mató al 25% de la población de su país - BBC News Mundo

Pol Pot ordenó la ejecución de intelectuales y otros «enemigos» de la que llamó Kampuchea. Las cifras son escalofriantes: en cuestión de cuatro años, bajo el brutal régimen de los jemeres rojos, el 25% de la población de Camboya murió por ejecución, hambre, enfermedad y exceso de trabajo. «Los jemeres rojos eran monstruos»: los recuerdos de un sobreviviente del brutal régimen que mató al 25% de la población de su país. La historia le dió la razón a la filósofa Arendt.

La destrucción de Camboya - YouTube

 

Vejez con valor cívico y muerte con honor

Hannah Arendt, una ciudadana del mundo libre - Diario 10

Lápida en el Bard College en Annandale-on-Hudson, Nueva York. Una ciudadana del mundo que Innovas le rinde homenaje: honor y gloria.

 

Al contrario que otros estudiosos, Hannah Arendt no realizó una «obra tardía» o «de vejez». Más bien lo que hizo fue seguir desarrollando continuamente su pensamiento político y mostró a menudo su valor cívico. No hubo rupturas profundas. A pesar de las sacudidas exteriores, sobre todo la aparición del totalitarismo, el conjunto de su obra está cerrado en sí mismo y no hubo muchas correcciones de fondo. Así, basándose en el concepto kantiano del «mal radical» que adoptó, formuló en 1961 la tesis de la «banalidad del mal», y luego la defendió a pesar de la hostilidad que suscitó durante años.

En sus cartas habla de su deseo de mantenerse productiva hasta la muerte. Tras un primer infarto de miocardio en 1974, retomó sus escritos y la enseñanza y en 1975 tuvo un segundo infarto mortal en su despacho, en presencia de amigos. Las oraciones fúnebres las pronunciaron, entre otros, su viejo amigo Hans Jonas y representantes de sus alumnos.

Bibliografía:

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Hannah Arendt». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004.

The Conversation

Revista Si crees, Innovas. Luis Alberto Pintado Córdova

    1. Figueroa, Maximiliano (enero de 2014). Poder y ciudadanía: estudios sobre Hobbes, Foucault, Habermas y Arendt (Primera edición). Santiago de Chile: Ril editores/ Universidad Adolfo Ibáñez.
    2.  «Voz: Hannah Arendt». Stanford Enciclopedia of Philosophy (en inglés).
    3.  «Reflections on Little Rock». Dissent Magazine.
  • En su biografía de Heidegger, R. Safranski afirma, sin embargo, que Arendt habría leído la citada obra de Kant a los diecisiete (cf. Un maestro de Alemania. Martin

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La propaganda de nazis y comunistas era idéntica

Los extremos se tocan. Refrán común para definir en una corta frase bibliotecas enteras sobre movimientos extremistas de uno y otro signo. Del holocausto nazi a la barbarie comunista. Dos factores identitarios que definen a estas ideologías que se cobijan en los extremos son, por un lado, la falta de respeto a cada individuo, como un fin en sí mismo. Por el otro, subestimar el noble valor de la libertad, virtud ensalzada por aquellos que les derrotaron. Ya que una imagen vale más que mil palabras, a continuación repasamos propaganda de uno y otro lado.

 

NacionalsindicalismoAdolf y Joseph

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La tesis de Hannah Arendt sobre el malAdolf y Joseph

Por: Tribuna Libre. 

Nueve meses después de que el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann muriera al final de una soga en Israel, apareció en The New Yorker un comentario controvertido pero reflexivo sobre su juicio. La reacción del público sorprendió a su autora, la famosa teórica política y sobreviviente del Holocausto Hannah Arendt (1906-1975). Era febrero de 1963.

La evaluación de un testigo presencial de Arendt de Eichmann como «terriblemente y aterradoramente normal» tomó al mundo por sorpresa. Su frase, «la banalidad del mal», entró en el léxico de las ciencias sociales, probablemente para siempre. Se daba por sentado que Eichmann, a pesar de su conducta paternal y de voz suave, debía ser un monstruo de proporciones épicas para desempeñar un papel tan importante en uno de los mayores crímenes del siglo XX.

«Solo estaba siguiendo órdenes», afirmó en la forma incolora y práctica de un burócrata típico. El mundo pensó que su actuación era un espectáculo diabólicamente engañoso, pero Hannah Arendt concluyó que Eichmann era de hecho un funcionario bastante «ordinario» e «irreflexivo».

¡Qué insensible! ¡Una traición a su propio pueblo judío! ¡¿Cómo podría una persona sensata despedir a Eichmann con tanta despreocupación?! Los críticos de Arendt la atacaron sin piedad con tales cargos, pero no entendieron el punto. Ella no aprobó ni excusó la complicidad de Eichmann en el Holocausto. Ella misma fue testigo de los horrores del nacionalsocialismo, ya que escapó de Alemania en 1933 después de un breve período en una cárcel de la Gestapo por «propaganda antiestatal». No afirmó que Eichmann fuera inocente, solo que los crímenes por los que era culpable no requerían que un «monstruo» los cometiera.

¿Con qué frecuencia ha notado que las personas se comportan de manera antisocial debido a la esperanza de mezclarse, el deseo de evitar el aislamiento como un individuo recalcitrante e inconformista? ¿Alguna vez vio a alguien haciendo daño porque «todos los demás lo estaban haciendo»? El hecho de que todos hayamos observado tales cosas, y que cualquiera de los culpables fácilmente, en las circunstancias adecuadas, se haya convertido en un Adolf Eichmann, es una realización escalofriante.

SI EL MAL LLAMA, NO ESPERES QUE SEA LO SUFICIENTEMENTE ESTÚPIDO COMO PARA ANUNCIARSE COMO TAL. ES MUCHO MÁS PROBABLE QUE SE PAREZCA A TU TÍO FAVORITO O A TU DULCE ABUELA. PODRÍA DISFRAZARSE DE TÓPICOS GRANDILOCUENTES COMO «IGUALDAD», «JUSTICIA SOCIAL» Y «BIEN COMÚN». INCLUSO PODRÍA SER UN MIEMBRO DESTACADO DEL PARLAMENTO O DEL CONGRESO

 

Como explicó Arendt, «Ir con los demás y querer decir ‘nosotros’ fue suficiente para hacer posible el mayor de todos los crímenes».

Eichmann era un carpintero «superficial» y «despistado», alguien cuyos pensamientos nunca se aventuraron más allá de cómo convertirse en un engranaje en la gran e histórica máquina nazi. En cierto sentido, fue una herramienta del Mal más que el mal mismo.

Comentando la tesis de la «banalidad del mal» de Arendt, el filósofo Thomas White escribe: «Eichmann nos recuerda al protagonista de la novela de Albert Camus El extranjero (1942), que al azar y por casualidad mata a un hombre, pero luego no siente remordimiento. No hubo una intención particular o un motivo maligno obvio: el hecho simplemente ‘sucedió’».

Quizás Hannah Arendt subestimó a Eichmann. Después de todo, intentó ocultar pruebas y cubrir sus huellas mucho antes de que los israelíes lo atraparan en Argentina en 1960, hechos que sugieren que comprendió la gravedad de sus delitos. Sin embargo, es innegable que las personas «comunes» son capaces de cometer crímenes horribles cuando poseen poder o el deseo de obtenerlo, especialmente si les ayuda a «encajar» con el grupo que ya lo ejerce.

La gran lección de su tesis, creo, es esta: si el mal llama, no esperes que sea lo suficientemente estúpido como para anunciarse como tal. Es mucho más probable que se parezca a tu tío favorito o a tu dulce abuela. Podría disfrazarse de tópicos grandilocuentes como «igualdad», «justicia social» y «bien común». Incluso podría ser un miembro destacado del Parlamento o del Congreso.

Maximilien Robespierre y Louis Antoine de Saint-Just, sugerí en un ensayo reciente, eran guisantes en la misma vaina que Eichmann: personas comunes que cometieron actos extraordinariamente atroces.

Hannah Arendt es reconocida como una de las principales pensadoras políticas del siglo XX. Fue muy prolífica y sus libros siguen siendo bien vendidos, casi medio siglo después de su muerte. Ella sigue siendo eminentemente citable también, autora de líneas tan concisas como «Las cuestiones políticas son demasiado serias para dejárselas a los políticos», «El revolucionario más radical se convertirá en conservador el día después de la revolución» y «La triste verdad del asunto es que la mayoría de los males los hacen personas que nunca se decidieron a ser o hacer el mal o el bien!.

Algunos de los amigos de Arendt en la izquierda se tragaron el mito de que Hitler y Stalin ocupaban extremos opuestos del espectro político. Ella lo sabía mejor. Ambos eran colectivistas malvados y enemigos del individuo. «Hitler nunca tuvo la intención de defender a Occidente contra el bolchevismo», escribió en su libro de 1951 Los orígenes del totalitarismo, «sino que siempre estuvo dispuesto a unirse a ‘los rojos’ para la destrucción de Occidente, incluso en medio de la lucha contra los soviéticos».

Para apreciar mejor a Hannah Arendt, ofrezco aquí algunas muestras adicionales de sus escritos:

En el momento en que ya no tengamos una prensa libre, cualquier cosa puede pasar. Lo que hace posible que gobierne un totalitario o cualquier otra dictadura es que la gente no está informada; ¿Cómo puedes tener una opinión si no estás informado? Si todo el mundo te miente siempre, la consecuencia no es que te creas las mentiras, sino que ya nadie cree nada. Esto se debe a que las mentiras, por su propia naturaleza, tienen que cambiar, y un gobierno mentiroso tiene que reescribir constantemente su propia historia. En el extremo receptor, no solo recibe una mentira, una mentira que podría continuar por el resto de sus días, sino que recibe una gran cantidad de mentiras, dependiendo de cómo sople el viento político. Y un pueblo que ya no puede creer nada, no puede decidirse. Se le priva no sólo de su capacidad de actuar sino también de su capacidad de pensar y juzgar.

El sujeto ideal del gobierno totalitario no es el nazi convencido o el comunista convencido , sino personas para quienes la distinción entre realidad y ficción (es decir, la realidad de la experiencia) y la distinción entre verdadero y falso (es decir, los estándares de pensamiento) no ya no existen.

La esencia del gobierno totalitario, y quizás la naturaleza de toda burocracia, es convertir a los hombres en funcionarios y meros engranajes en la maquinaria administrativa, y así deshumanizarlos.

El problema con Eichmann era precisamente que muchos eran como él, y que muchos no eran ni pervertidos ni sádicos, que eran, y siguen siendo, terrible y aterradoramente normales. Desde el punto de vista de nuestras instituciones legales y de nuestros estándares morales de juicio, esta normalidad era mucho más aterradora que todas las atrocidades juntas, porque implicaba, como habían dicho en Nuremberg una y otra vez los acusados ​​y sus abogados, que este nuevo tipo de criminal, que en realidad es hostis generis humani, comete sus crímenes en circunstancias que le hacen casi imposible saber o sentir que está haciendo algo malo.

El totalitarismo comienza en el desprecio por lo que tienes. El segundo paso es la noción: «Las cosas deben cambiar, no importa cómo. Cualquier cosa es mejor que lo que tenemos». Los gobernantes totalitarios organizan este tipo de sentimiento de masas, y al organizarlo lo articulan, y al articularlo hacen que la gente lo ame de alguna manera. Se les dijo antes, no matarás; y no mataron. Ahora se les dice, matarás; y aunque creen que es muy difícil matar, lo hacen porque ahora es parte del código de conducta. 

El argumento de que no podemos juzgar si no estamos presentes y nos involucramos parece convencer a todos en todas partes, aunque parece obvio que si fuera cierto, nunca sería posible la administración de justicia ni la escritura de la historia.

Toda propaganda totalitaria es similar

*** Lawrence Reed, presidente emérito de la Fundación para la Educación Económica.

Foto: Robert Wetzlmayr.

Publicado originalmente en American Institute for Economic Research.

 

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59 Comentarios

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  1. Esta reflexión por parte de Arendt promovió la importancia de la libertad y la autonomía. Es importante detectar las consecuencias que dejaron los regímenes totalitarios para afrontarlos y prevalecer la democracia en la actualidad. Su postura ah traído diversos críticos que ha llegado a influenciar a muchos habitantes, minimizando la responsabilidad individual y dejando de lado las inclinaciones individuales. Pese a todo, ella continuo con sus convicciones promoviendo la democracia de generación en generación.

  2. En el presente articulo nos muestra la historia de Hannah Arendt, ella fue una destacada filosófica que critico los regímenes totalitarios. En su análisis, Arendt explico el cómo se logra consolidar los sistemas totalitarios y como ejercer su poder a través de la manipulación política. Esto nos invita a reflexionar acerca de las consecuencias que conllevaron los regímenes totalitarios en la sociedad.

  3. En lo que se puede entender del texto es que Hannah Arendt fue una filósofa y teórica política alemana-judía conocida por su profundo análisis de los regímenes totalitarios. Su obra más destacada sobre este tema es su libro Los orígenes del totalitarismo.
    En su obra, Arendt examina los regímenes totalitarios del nazismo y el estalinismo, y busca comprender las condiciones sociales, políticas y culturales que hicieron posible su ascenso. Arendt argumenta que el totalitarismo es un fenómeno radicalmente diferente de otras formas de gobierno autoritario, como la dictadura o la tiranía.
    Para Arendt, el totalitarismo se caracteriza por la desaparición de los límites políticos y la subordinación completa de la sociedad al poder del Estado. En un régimen totalitario, el Estado busca el control total sobre la vida de los individuos, no solo en el ámbito político, sino también en el social y el personal. Esto se logra a través de la propaganda masiva, la manipulación de la verdad, el terror y la violencia sistemática.

  4. El texto analiza la vigencia y el legado del pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt, destacando su valor personal y su independencia de pensamiento. Se mencionan sus posicionamientos públicos y controversias causadas por sus opiniones políticas. Arendt se enfrentó a la destrucción de sus aviones académicos debido al nazismo en Alemania.
    El texto ofrece una visión histórica sobre la vida y el pensamiento de Hannah Arendt, destacando su valentía y firmeza en sus convicciones políticas. Se resalta su análisis de los totalitarismos y su compromiso con los problemas de su época. El legado de Arendt como filósofa política sigue siendo relevante en la actualidad, y su crítica a los sistemas autoritarios es un recordatorio de la importancia de proteger la libertad y la responsabilidad política.
    Aborda temas éticos y filosóficos interesantes que reflejan el pensamiento de Hannah Arendt. La idea de que el ser humano es responsable de sus propios actos y que la ética no debe basarse en la trascendencia o la conciencia moral, sino en la responsabilidad individual, es una perspectiva importante y reflexiva. Además, la crítica al totalitarismo y su reinterpretación del código moral existente resalta la relevancia de la reflexión ética en el ámbito político.

  5. El pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt es una valiosa contribución al entendimiento de la condición humana y los desafíos políticos de la sociedad. Hace énfasis en la acción política y la participación ciudadana. Aunque su obra también ha sido objeto de críticas, su legado perdura como una fuente de inspiración para reflexionar sobre la libertad, la responsabilidad y la protección de los derechos humanos.

  6. El pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt es una valiosa contribución al entendimiento de la condición humana y los desafíos políticos de la sociedad moderna. Hace énfasis en la acción política y la participación ciudadana. Aunque su obra también ha sido objeto de críticas, su legado perdura como una fuente de inspiración para reflexionar sobre la libertad, la responsabilidad y la protección de los derechos humanos.

  7. Hannah Arendt fue una filósofa y teórica política que vivió en una época marcada por el ascenso del nazismo en Alemania. Experimentó de cerca los efectos devastadores del régimen totalitario. Sus reflexiones sobre el nazismo se plasmaron en sus obras, donde analiza minuciosamente los mecanismos políticos y sociales que permitieron el surgimiento del régimen nazi y el sistema soviético. También cuestiona la complicidad y la responsabilidad individual en los crímenes cometidos durante el Holocausto. Su concepto de la «banalidad del mal» sostiene que el mal puede manifestarse en actos rutinarios llevados a cabo por personas aparentemente normales.

  8. Reconstruyendo el sentido de la acusación de Arendt, en la situación, la pensadora asume la posibilidad de pensar el contenido de la performance ante el análisis específicamente comunal o pluralista que categoriza en sus escritos y ensayos. En consecuencia, el primer volumen de La vida del espíritu está destinado a pensar, aun cuando el pensar sea una condición aislada del pensamiento social y político.

  9. Interesante artículo que nos habla sobre Arent, quien plantea una filosofía de reflexión sobre cómo la presión social y el deseo de aceptación pueden llevar a las personas a comportarse de manera antisocial. Además, incita a pensar por sí mismo. También puedo acotar que Hannah Arendt quien fue una destacada filósofa y teórica política que analizó críticamente los regímenes totalitarios, Su trabajo nos invitan a reflexionar sobre los peligros y las consecuencias devastadoras del totalitarismo en la historia y en el mundo moderno, es por ello su enfoque sobre la libertad y la acción política sigue siendo estudiado y su crítica al totalitarismo es relevante en el contexto actual de desafíos a la democracia y los derechos humanos.

  10. A partir de la lectura del articulo puedo decir que Hannah Arendt fue una destacada filósofa y teórica política que analizó críticamente los regímenes totalitarios, incluyendo el de Stalin en la Unión Soviética. En su obra, Arendt exploró el funcionamiento y las características de los sistemas totalitarios y cómo lograban ejercer su poder. El pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt exploró la naturaleza y las tácticas de los regímenes totalitarios, resaltando cómo estos ejercían su poder a través de la manipulación política, la represión y la violencia masiva. Sus análisis nos invitan a reflexionar sobre los peligros y las consecuencias devastadoras del totalitarismo en la historia y en el mundo moderno, es por ello su enfoque sobre la libertad y la acción política sigue siendo estudiado y su crítica al totalitarismo es relevante en el contexto actual de desafíos a la democracia y los derechos humanos. Su pensamiento continúa siendo una referencia para comprender la condición humana, la política y la ética en el mundo contemporáneo.

  11. El juicio y la responsabilidad: Arendt también abordó la importancia del juicio y la responsabilidad individual en su obra «La condición humana». Para ella, el juicio y la capacidad de pensar críticamente son esenciales para distinguir el bien del mal y para evitar la conformidad acrítica. Su enfoque en la responsabilidad individual sigue siendo relevante en un mundo donde las decisiones y acciones individuales pueden tener consecuencias globales.

    El pensamiento de Hannah Arendt sobre temas como el totalitarismo, la política, la banalidad del mal, el pluralismo y la responsabilidad individual ha dejado un legado duradero. Sus ideas siguen siendo objeto de estudio y debate en filosofía política, ética y teoría social, y continúan ofreciendo perspectivas valiosas para comprender los desafíos contemporáneos y la importancia de la participación ciudadana activa y el pensamiento crítico en la vida pública.

  12. Este artículo se centra en el totalitarismo y conduce a un análisis de cómo los estados totalitarios recurren al derecho para lograr el objetivo de sofocar las libertades paso a paso hasta la dominación total. Esta investigación se basa en el aspecto de la legalidad desarrollado por Hannah Arendt en su libro El origen del totalitarismo.

    Por lo tanto, la libertad de pensamiento y la capacidad de criticar están limitadas en los estados no democráticos. También creen que la existencia del mal se deriva del mal juicio, el mal juicio y la influencia de los demás. Su legado filosófico y político nos permite cuestionar y examinar críticamente las estructuras de poder, la sumisión temeraria y los mecanismos que conducen a la perpetración del mal en los contextos sociales y políticos.

  13. Según Arendt, los seres humanos no son, ni buenos, ni malos, sino que cada persona es responsable de sus actos y decisiones. Además, considera que en los países en donde se cuenta con una constitución, las personas son sometidas a la moral dominante. Por lo tanto, los estados no democráticos, limitan la libertad de pensamiento y la capacidad crítica.
    Eichmann intenta dar a entender que se debe desafiar la idea común de que sólo los individuos monstruosos pueden cometer actos malvados ya que su filosofía y política nos permite cuestionar y examinar críticamente las estructuras de poder, la obediencia sin reflexión y los mecanismos que pueden llevar a la perpetración del mal en contextos sociales y políticos.

  14. Interesante articulo ya que Arent plantea una filosofía de reflexión sobre cómo la presión social y el deseo de aceptación pueden llevar a las personas a comportarse de manera antisocial. si el mal llama, no esperes que sea lo suficientemente estúpido como para anunciarse como tal.
    Es mucho más probable que se parezca a tu tío favorito o a tu dulce abuela. Podría disfrazarse de tópicos grandilocuentes como «igualdad», «justicia social» y «bien común». Incluso podría ser un miembro destacado del Parlamento o del Congreso.

    Ademas de que Arent incita a pensar por si mismo en un contexto político errático ya que se vivía un contexto de opresión y guerras por parte de los estados en cual imposibilita creen en la prensa y mucho mas en las personas que aparentan ser inofensivas .

  15. Como opinión digo que la visión de Hannah Arendt sobre el totalitarismo es de alguna forma profundo y perspicaz. Ella tiene el argumento que el totalitarismo representa una forma radical y destructiva de gobierno que busca el control total y la dominación absoluta sobre la sociedad y los individuos. En su análisis, destaca la importancia del terror y la violencia sistemática como instrumentos del totalitarismo para suprimir la libertad y el pensamiento crítico.

    Arendt también examina el papel del conformismo y la obediencia ciega en la propagación y el mantenimiento del totalitarismo. Sostiene que la conformidad y la falta de pensamiento crítico pueden permitir que el totalitarismo se arraigue y se perpetúe en una sociedad.

    Además menciona Arendt enfatiza la importancia de la esfera pública y la participación política como defensores fundamentales contra el totalitarismo. Argumenta que la capacidad de los ciudadanos para pensar, debatir y actuar en el espacio público es crucial para preservar la libertad y evitar el avance del totalitarismo.

  16. La vigencia y el legado del pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt son innegables y son cada vez más relevantes en la actualidad. Hannah Arendt fue una destacada filósofa y política teórica del siglo XX, conocida por sus análisis profundos y provocativos sobre la naturaleza del poder, la política y la condición humana.
    La obra de Arendt abordó temas fundamentales como la libertad, la acción política, la violencia, la responsabilidad y la crisis de la modernidad. Sus ideas y conceptos siguen siendo objeto de debate e inspirando investigaciones en diversas áreas, desde la filosofía política hasta la teoría social y los estudios culturales

  17. La vigencia y el legado del pensamiento filosófico y político de Hannah Arendt son innegables y son cada vez más relevantes en la actualidad. Hannah Arendt fue una destacada filósofa y política teórica del siglo XX, conocida por sus análisis profundos y provocativos sobre la naturaleza del poder, la política y la condición humana.

    La obra de Arendt abordó temas fundamentales como la libertad, la acción política, la violencia, la responsabilidad y la crisis de la modernidad. Sus ideas y conceptos siguen siendo objeto de debate e inspirando investigaciones en diversas áreas, desde la filosofía política hasta la teoría social y los estudios culturales

  18. Hannah Arendt es filosofa pensadora del siglo XX destacó por su analisis al totalismo y sus reflexiones sobre la naturaleza humana y politica. Sus ideas han dejado un legado importante en el campo de la filosofia politica y su pensamiento sigue siendo relevante en la actualida.
    Uno de sus conceptos es la banalidad del mal que surgio a travez del juicio de Adolf Eichmann uno de los responsables del holocausto nazi, donde argumentó que los perpetradores de crímenes atroces no son monstruos, sino individuos ordinarios que siguen ciegamente órdenes.
    Su obra «Los orígenes del totalitarismo» (1951, 1955) analiza las condiciones y procesos sociales que llevaron al surgimiento del totalitarismo, así como el antisemitismo, el imperialismo y el totalitarismo en sí mismo. también analizó los totalitarismos nazi y comunista, destacando cómo deshumanizaban a las personas y anulaban la libertad individual. Defendió la responsabilidad individual y la ética en la política, y expresó su preocupación por la falta de justicia en la posguerra.

  19. El articulo nos habla acerca del totalitarismo, Esto nos lleva a analizar cómo los Estados totalitarios acuden a la ley para lograr sus objetivos de supresión progresiva de la libertad hasta alcanzar la dominación total. El estudio toma como base aspectos vinculados a la legalidad que desarrolla Hannah Arendt en su obra Los orígenes del Totalitarismo. Con dicha obra Arendt comenzó a estudiar el mal como problema político, a través de las acciones perpetradas por los regímenes de Hitler y Stalin, los cuales a pesar de sus claras diferencias ideológicas, se basaron y sustentaron sobre el empleo del terror, la ficción ideológica, y la manipulación de la legalidad, de manera que se criminalizaron y castigaron personas que no habían cometido delito alguno (Judíos, gitanos, homosexuales, intelectuales, campesinos, ricos, etcétera), y fueron asesinados cuando dichos regímenes alcanzaron el poder. Los Estados totalitarios, a diferencia de las tiranías, que se apartan totalmente de la legalidad, crean un verdadero entramado jurídico con el propósito de mantenerse en el poder, no sólo desafiando la legalidad sino creando una apariencia de ésta. El gobierno totalitario busca a todo evento seguir las leyes de la naturaleza o de la historia de la que emanan todas las posibles leyes positivas, es por ello que abordamos el concepto de ilegalidad totalitaria, acuñado para representar como los Estados totalitarios desafían el derecho positivo.

  20. Uno de los conceptos clave en el pensamiento de Arendt es el de la «acción». Para ella, la acción es una actividad fundamentalmente humana que implica la capacidad de iniciar algo nuevo, de intervenir en el mundo y de establecer relaciones con otros individuos. A diferencia del trabajo, que se enfoca en la producción y la reproducción de la vida, la acción es un espacio de libertad y pluralidad, donde los individuos pueden expresar su singularidad y contribuir al mundo compartido.

  21. El pensamiento filosófico de Hannah Arendt se centra en temas como la acción, la política, el poder, la historia y la condición humana. Su enfoque en la acción como un espacio de libertad y su crítica a la banalidad del mal han sido especialmente influyentes en el campo de la teoría política. Su trabajo invita a la reflexión sobre la importancia de la participación política, la responsabilidad individual y la necesidad de un pensamiento crítico en el mundo contemporáneo.

  22. Hannah Arendt fue una destacada filósofa y pensadora política del siglo XX. Sus aportes radican en su análisis profundo y crítico de los regímenes totalitarios, como el nazismo y el estalinismo, así como en su defensa de la libertad individual y la responsabilidad personal. Arendt argumentaba que el mal no es inherente a la naturaleza humana, sino que surge de la falta de juicio y la obediencia ciega a las ideologías. Su obra más conocida, «Los orígenes del totalitarismo», trata las condiciones sociales y políticas que llevaron al surgimiento de estos regímenes. También acuñó el término «banalidad del mal» para describir cómo personas corrientes pueden participar en atrocidades sin reflexionar sobre sus acciones. A través de su valiente defensa de la libertad y su análisis profundo de la condición humana, Hannah Arendt dejó un legado duradero en el pensamiento político y filosófico que influenciará a las próximas generaciones.

  23. Hannah Arendt, filósofa y política alemana, ha recibido críticas por sus ideas sobre el totalitarismo y su filosofía existencialista. Su pensamiento estuvo marcado por la Segunda Guerra Mundial, la cual le permitió analizar el nazismo y el estalinismo. Por ello, en su obra “Los orígenes del totalitarismo” crítica los regímenes totalitarios, pues consideran que afectan todos los aspectos del ser humano. Según Arendt, los seres humanos no son, ni buenos, ni malos, sino que cada persona es responsable de sus actos y decisiones. Además, considera que en los países en donde se cuenta con una constitución, las personas son sometidas a la moral dominante. Por lo tanto, los estados no democráticos, limitan la libertad de pensamiento y la capacidad crítica. También, considera que la existencia del mal se debe al poco juicio, falta de criterio e influencia de otras personas. Finalmente, su obra “Eichmann en Jerusalén: un estudio sobre la banalidad del mal” ha recibido distintas críticas y debates, pues minimiza el mal y la responsabilidad individual, dejando de lado la ideología y las convicciones personales. A pesar de estas críticas, su trabajo sigue siendo influyente y ha generado discusiones en áreas cómo la ética, filosofía política y psicología.

  24. El artículo destaca cómo Hannah Arendt recibió críticas negativas de aquellos que consideraron su evaluación insensible y una traición a su pueblo judío. Pues, su intención no era justificar ni minimizar la responsabilidad de Eichmann, sino desafiar la idea común de que solo los individuos monstruosos pueden cometer actos malvados. Arendt reflexiona sobre cómo la presión social y el deseo de aceptación pueden llevar a las personas a comportarse de manera antisocial. Esto nos recuerda la importancia de la responsabilidad individual y la resistencia a la conformidad ciega. Su legado nos insta a cuestionar las estructuras de poder, la obediencia acrítica y los mecanismos que pueden llevar a la perpetración del mal en contextos sociales y políticos.

  25. Curiosamente, para Arendt ni el fascismo italiano, ni el franquismo constituían formas de gobierno totalitarias, porque estas dictaduras solo afectan a la sociedad desde el punto de vista político, pero los totalitarismos afectan a todas las dimensiones del ser humano.

  26. El artículo señala la reacción negativa que recibió Arendt por parte de aquellos que consideraron su evaluación como insensible y una traición a su propio pueblo judío. Sin embargo, su intención no era excusar ni minimizar la responsabilidad de Eichmann, sino desafiar la concepción común de que el mal solo puede ser perpetrado por individuos monstruosos.
    La reflexión planteada por Arendt sobre cómo las personas pueden comportarse de manera antisocial debido a la presión social y la búsqueda de aceptación es un recordatorio impactante de la importancia de la responsabilidad individual y la resistencia frente a la conformidad ciega. Su legado filosófico y político nos permite cuestionar y examinar críticamente las estructuras de poder, la obediencia sin reflexión y los mecanismos que pueden llevar a la perpetración del mal en contextos sociales y políticos.

  27. La exuberante obra dejada a la humanidad por Hannah Arendt se ha convertido en materia de estudio necesaria para los investigadores, filósofos y sociólogos, por cuanto aborda temas que tienen plena vigencia en la realidad actual. Entre estos podemos resaltar: La acción política, la historia, el poder, la violencia, el dominio, la labor, el trabajo, el espacio público, la esfera privada, etc. Cabe destacar también, el profundo análisis que realiza del totalitarismo, que lo toma como epicentro de sus reflexiones en su pensamiento filosófico; insiste en que la lucha contra el totalitarismo no puede demorarse hasta que se haya comprendido, ya que no se comprenderá hasta que no haya sido derrotado. También nos dice que no podemos demorar la lucha contra el totalitarismo hasta que lo hayamos comprendido, puesto que no lo comprenderemos hasta que haya sido derrotado.

  28. Игры с модами – это такие игры, которые добрые люди немного «подправили». И теперь не надо тратить деньги – все преимущества получаешь бесплатно. Увидела впервые это на сайте [url=https://5-mod.ru/]https://5-mod.ru/[/url], скачала на свой смартфон на андроиде и кайфую. То раньше неделями пыталась пройти в игре дальше, никакой радости, только скука. А теперь хоп-хоп, самое интересное посмотрела, насладилась игрой, только радость и удовольствие.

  29. Excelente lectura de alta política y filosofía de la historia. En Alemania, en 1933, Hannah Arendt se encontraba de camino a una carrera académica normal, con cátedra en la universidad. El nazismo destruyó esos planes. En sus cartas y hasta poco antes de su muerte, señalaba que no poseía ni bienes ni posición, lo que, según su propia opinión, contribuyó a la independencia de su pensamiento.
    Brillante pensadora del siglo pasado que desconocía por completo. Gracias por este artículo.

  30. Excelente reflexión histórica y jurídica, Bajo circunstancias de libertad, todo individuo debería poder decidir lo que quiere ser, alemán o judío o lo que sea […] Si de mí dependiese, y es algo que no se puede alcanzar en la actualidad [1947], habría simplemente un cambio de las circunstancias, de tal forma que todos pudiesen elegir libremente dónde piensan desarrollar su responsabilidad política y en qué tradición cultural se encuentran más cómodos.
    Se manifestó en diversas ocasiones de forma crítica con la era Adenauer. Después de que, en un comienzo, los criminales nazis apenas fueran castigados, tras el proceso a Eichmann, poco a poco se fue juzgando a los peores.
    «Una mala señal son las condenas increíblemente leves que emiten los tribunales. Creo que por 6500 judíos asesinados con gas se consiguen 3 años y 6 meses, o así […] Esta llamada república es realmente «como antes» (wie gehabt). Y tampoco el desarrollo económico ayudará a largo plazo a superar esta situación política.» Son heridas que nunca deben ser olvidadas para que no se repitan.

  31. Ambos regimenes eran totalitarios y origibaron ekl reparto de Polonia dando inicio a la Segunda Guerra Mubdoial. Mientras que los nazis mantuvieron siempre la ficción de la conjura mundial judía, los bolcheviques cambiaron su ficción en diversas ocasiones: de la conjura mundial trotskista, pasando por el imperialismo, hasta la conjura de los «cosmopolitas sin raíces», etc. El instrumento de poder de Stalin era la transformación de los partidos comunistas en filiales del Komintern ruso, dominado por Moscú. Dentro del «mundo totalitario» dominaba el aparato policial en forma de policía secreta, OGPU o Gestapo. Asesinando millones de soviéticos. Al final los extremos se matron unos a otros, la ideología del terrporo debe ser detenida de inmediato y prohibida en todas partes.

  32. ARDET fue una mujer que se enfrentó a todo totalitarismo y forma de terrorismo en el mundo, siendo una embajadora por la paz mundial. VALE

  33. QUEDÉ IMPRESIONADO DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE ARENT, SE ANTICIPO A MUCHOS HECHOS HISTÓRICOS DE LAS MASACRES COMUNISTAS EN EL MUNDO. LEI LAS DOS PARTES Y LOS VIDEOS SON EXCELENTES APOTES